________________
Diseño inteligente
_________________________

 
II.1.4. BONDAD DIVINA Y CREACIONES PERFECTAS. SOBRE EL DISEÑO INTELIGENTE 
 
   Gn 1, 14-19. 
 
¿Demuestra la creación la perfección y la bondad de un creador?
 
«... No cesa en tu loor ni calla tus alabanzas la creación entera,
ni se calla el espíritu, que habla por la boca de quienes se convierten
en ti; ni los animales, ni las cosas inanimadas que hablan por 
la boca de quienes las conocen y contemplan, para que
nuestra alma se levante de su abatimiento hacia ti apoyándose
en las cosas creadas y pasando por ellas hasta llegar a su admirable
creador... Y tu creación sigue siendo hermosa..  tu imperio, que 
desde el cielo hasta lo más íntimo es íntegro y justo». San
Agustín, Confesiones, Libro V, I-II.
«En mi mente me representaba la creación entera y cuanto en
ella podemos ver: la tierra, el mar, el aire, los astros, los árboles
y los animales; me representaba también lo que no se ve, como
el espacio sin fin, los ángeles y todo lo que tienen de espiritual,
pero me los representaba como si fueran cuerpos a los cuales
señalaba un lugar mi imaginación. Con eso me forjaba una masa
enorme, que era tu creación, distinta con diferentes géneros de
cuerpos; unos, que realmente lo eran y otros, los espíritus, que
yo como cuerpos me imaginaba. Muy grande me imaginé tu
creación, no como en realidad es, que eso no lo podía yo saber,
sino como me plugo que fuera. Grande, sí, pero por todas partes
limitada», San Agustín, Confesiones, Libro VII, 5. Isaías, BaB,
Tomo III.
«¿Quién me hizo? ¿No fue mi Dios, que no sólo es bueno, sino
que es el Bien?». San Agustín, Confesiones, Libro VII, 3. 

___________
 

Un forista de mi Grupo de discusión en MSN envió un Estudio sobre la supuesta perfección y bondad de la creación, arma esgrimida también frecuentemente por multitud de fundamentalistas cristianos en un intento de demostrar la intervención de Dios, es decir, de un ser perfecto, en la creación puesto que de un ser perfecto sólo cabe esperar perfecciones, y algunos dicen que también bondades.

   El forista, a pesar de su excelente aportación, aún se dejó cosas en el tintero que podía haber incluido. Otros foristas aportaron más datos ampliando el Estudio.

   Lo ofrezco a continuación, prometido en Tomo I de BaB:

 

Bondad divina y creaciones perfectas. ¡Te agradecemos, Señor!

   Por los millones de galaxias, estrellas pálidas, asteroides y meteoros que producen o reflejan tan poca luz que es indetectable para los habitantes de nuestro planeta. (Pese a que la B dice que todos los objetos del firmamento fueron creados para “iluminar” la tierra, y “como signos y estaciones”).

   Por tu infinita sabiduría de destruir intencionalmente tus propios diseños cósmicos, haciendo que estrellas de galaxias distantes exploten con tal intensidad que se distinguen del resto de millones de otras estrellas en sus galaxias cercanas. Por la energía que desprendida por tales Novas destruye todas las formas de vida (si es que existen) en los planetas cercanos a tales estrellas.

   Porque nuestra Vía Láctea (que tanto amamos por residir en ella) se esté actualmente engullendo una pequeña e indefensa galaxia en la constelación de Sagitario, y pronto, se tragará millones de estrellas. (¡Agradecidos de antemano, Señor!).

   Por haber creado asteroides como Icaro y Hermes, cuyas órbitas alrededor del Sol se interceptan con la órbita de nuestro planeta, de modo que en algún momento en el cercano o lejano futuro colisionarán con nosotros.

Por tu gran sabiduría y compasión que hizo habitable solo una pequeña porción del mundo, siendo lo demás océanos, desiertos, tundras, forestas impenetrables, o sitios sin agua dulce que ofrecer.

   Por tus maravillosos diseños que crearon miríadas de flores que florecen en las selvas impenetrables donde nadie las ve.

   Por tu infinita sabiduría que crea malezas, flores, increíbles insectos, peces, aves, enfermedades, que en torrentes de disparatada profusión luego se extinguen.

   Por tu infinita sabiduría que creocreó al hombre, una criatura cuyas urgencias reproductivas superan de lejos su habilidad de aprender de sus errores, una criatura cuya población crecerá para el billón en las próximas décadas, y que logrará de este modo aniquilar a buena parte de tus otras criaturas, que también fueron “diseñadas”.

   Agradecemos al Creador que en su infinita sabiduría y compasión “controla los vientos y las lluvias”, de modo que estados enteros están secos y marchitos, mientras las lluvias se derraman generosas sobre el mar, y los huracanes y tornados devastan ciudades indefensas, apachurrando hombres, mujeres y niños.

   Agradecemos al Creador que en su infinita sabiduría diseñó miles de ponzoñosos arbustos, abasteció la tierra con feroces bestias y venenosos reptiles, diseñó la malaria y una caterva de otras enfermedades, cada una capaz de desarrollarse en el huésped “correcto” y en los medio ambientes creados para tal efecto.

   Agradecemos el establecimiento de los volcanes que en cualquier momento pueden abrumar a sus hijos con ríos de fuego y lava.

   Te damos gracias Señor por no avisarnos cuáles plantas o animales son peligrosamente mortales, ni decirnos nada sobre los terremotos, y mantener el asunto de los volcanes en profundo secreto, así por lo menos aprenderemos de nuestros errores, ¡Señor!

   Por tu maravilloso diseño que en infinita sabiduría y compasión creó esa maravilla que llamamos Plasmodium, que para causar la malaria se disemina con la ayuda de ese otro gran diseño que es el mosquito.

   Por ese mosquito que logró aniquilar cerca de la mitad de los humanos que habitaran la tierra, por permitir que adquiera rápidamente su resistencia a los químicos, y por no iluminar a los científicos perversos en su búsqueda de formas de erradicar esta tu maravillosa creación.

   Por los animales venenosos que se despachan 60.000 prójimos al año, sin contar la pena y el sufrimiento de grandes grupos de animales sometidos a estos tóxicos.

   Por tu maravilloso y compasivo diseño de las bacterias que infectan los alimentos que comemos. Por sus toxinas, que como la del Clostridium pueden matar a los humanos de todo este planeta con solo unas cuantas onzas. ¿En qué laboratorio biológico trabajaste estas maravillas dignas de Sadam Hussein, Oh Señor?

   ¡Por lograr una Creación tan maravillosa!, que la mayoría de las criaturas del planeta no obtienen sus requerimientos de vitaminas, microminerales, y proteínas, que de otro modo las harían crecer en la mejor forma posible, tanto física como mental.

   Por las deficiencias de vitamina A que causan ceguera en los niños, por las de iodo que causa el cretinismo, por todas las demás que abarrotan los libros de nutrición y que sería largo nombrar, especialmente porque estas sean mayores en los países subdesarrollados, ¡te damos las gracias, Señor!

   Por tu maravilloso diseño del gusano barrenador, que pudo cerrar fábricas, depreciar las tierras, quebrar bancos y crear desempleo masivo, ¡te damos las gracias Señor!... ¡Los fabricantes de pesticidas te damos el doble de gracias, Señor!

   Por la roya de la papa, que obligó a esos irlandeses odiosos a emigrar de su país, ¡te damos gracias Señor!

   Por tu maravilloso diseño de los fetos del tiburón de arena, que se comen a sus hermanos fetos ya en el vientre de sus madres, por tal ejemplo de “natural” amor fraterno, ¡te damos las gracias, Señor!

   Por la mosca tsée tsé que mantiene a raya a esos negros infames, ¡te damos las gracias Señor! Por el tripanosoma del Chagas para emparejar las cosas en Sur América, en tu infinita ecuanimidad, ¡te damos las gracias, Señor! Por ese agente de tus inescrutables deseos, la vinchuca, ¡te damos las gracias, Señor!

   Por tu maravilloso diseño de nuestros sistemas de alerta, que permiten que nos retorzamos de dolor ante una muela careada, pero que no nos advierten del cáncer en ciernes, ¡te damos gracias, Señor!

   Por el maravilloso diseño del cuerpo humano, que incluye los pies planos, tobillos débiles, piernas varicosas, fallas cardiovasculares, hernias, hemorroides, alergias, apendicitis, y próstata. Por este cuerpito hecho a tu imagen y semejanza, ¡te damos las gracias, Señor!

   Por todos los cigotos que no pasan las primeras semanas de gestación, ¡te damos las gracias, Señor!

   Por todos los manjares que pusiste a nuestra disposición, y que nos bloquearán las arterias o pondrán obesos, ¡te damos las gracias, Señor!

   Por la maravillosa cadena de eventos bioquímicos que desatan un shock anafiláctico, ¡te damos las gracias, Señor!

   Y es que sólo un sabio diseñador, en su infinita sabiduría y compasión podría haber hecho que las hienas hembra, durante su gestación, sufrieran tal hinchazón del clítoris que poniéndose del tamaño de un pene de hiena, permita que sus cachorros al nacer le vuelen algunas veces el mismo de una dentellada.

   Y es que sólo un sabio diseñador, en su infinita sabiduría y compasión podría haber hecho que el bebé jirafa al nacer caiga de cabeza al suelo sus buenos metros, con riesgo de romperse ese cuello conteniendo los mismos siete huesos que encontramos en la mayoría de los mamíferos.

   Por tu infinita compasión y sabiduría que diseñó muchas especies diferentes de avispas, capaces de poner sus huevos sobre los cuerpos de orugas, escarabajos, grillos y arañas, de modo que sus larvas al eclosionar puedan inmediatamente comerse a sus huéspedes vivos, ¡te agradecemos, Señor!.

   Por la microscópica garrapata de la pulga, que chupa la sangre de la que nos chupa la sangre, por este diseño que supera a las muñecas rusas, te damos las gracias, Señor.

   Por tu diseño de infinita compasión y sabiduría, que pudo crear ciertas garrapatas hembras capaces de ovopositar un montón de huevos, del que saldrán sólo machos destinados a copular con su madre y luego mueran inmediatamente; haciendo que Lot sea sólo un amateur del incesto, te damos gracias, Señor.

   Por aquellos bebes monos o mandriles, que al ser capturados por pandillas de chimpancés son destripados vivos mientras dan alaridos de dolor, para que luego sus órganos y carne sean repartidos entre la pandilla; te damos las gracias, Señor.

   Por tu infinita compasión y sabiduría que ha hecho que la mayoría de la humanidad aloje uno o más tipos de parásitos (a excepción de las naciones con conocimientos médicos modernos y los recursos para implementar tales conocimientos, y donde tales infestaciones son de lejos menores de las que ocurrirían “naturalmente”), te damos las gracias Señor.

   Por tu diseño de la mosca común, capaz de transmitir una treintena de enfermedades diversas incluida la lepra, disentería, difteria, viruela, tifoidea, cólera y otras, te damos las gracias Señor.

   Algunos científicos estiman que la mosca común es el - potencialmente- más peligroso insecto del mundo. (Otros dicen que Dios creó el mosquito para que la mosca luzca mejor).

   Porque sólo un Creador de infinita compasión y sabiduría pudo crear la mosca bufolucilla silvarum, que deposita sus huevos en la fosa nasal de las ranas, de modo que cuando estas eclosionan las ciegan y luego se las comen.

   Por el gran búho cornudo, capaz de decapitar quince golondrinas de mar por día, pero sólo comer una, te damos las gracias Señor.

   Y es que en verdad sólo un Creador de infinita compasión y sabiduría creó un mundo tal, que doquier dirijamos nuestra mirada, encontraremos animales parasitados de diversidad de gusanos que se alimentan de ellos.

   Por tu infinita compasión y sabiduría de crear enfermedades que trabajan juntas, una debilitando el cuerpo, la otra matando. ¡Qué “bienintencionado” diseño, Oh Señor!.

   Por tus últimos, sabios, compasivos, y más recientes diseños, como el virus Ebola, ¡te damos las gracias Señor!. Un virus “caliente”, que causa severos dolores de cabeza, espalda, náuseas, fiebre, vómitos, torna los ojos rojos, luego hemorragias y coágulos en el hígado, riñones, pulmones, manos y pies, provocando que finalmente la persona vomite un cúmulo de sangre y pierda la conciencia. Luego (¿luego?, sí, hay más, como en el caso del Sr. Monet, muerto en un hospital de Nairobi),... vino un ruido como de sábanas rasgadas, el sonido de los intestinos desgarrándose y vertiendo sangre, mezclada con heces, por el ano. Habiendo destruido a su huésped, el virus sale ahora por cada orificio, intentando encontrar un nuevo hospedero. En verdad, ¡cómo han ido mejorando tus diseños con el tiempo Señor!

   ¿Fue antes o después de Cristo que creaste el Haemophilus influenzae, Señor? Esa pequeña bacteria que es la causa primera de las infecciones de oído y las meningitis de los infantes. En verdad, que mata tantos niños, que Herodes es un triste aprendiz de este oficio, ¡Oh Señor!

   Por tu diseño de infinita sabiduría, que creó secuencias de DNA retroviral en los mismos lugares relativos del DNA tanto de los seres humanos como de los primates, ¡te damos las gracias Señor! ¿A quién le enchufaste primero estos retrovirus, Señor?

   Por tu infinita sabiduría y compasión al crear el gen del colágeno (la principal proteína estructural de la piel, huesos y dientes) con más de 50 intrones en su secuencia genética, de modo que puedan existir al menos 50 chances de error cada vez que este gen es transcrito o copiado. ¡Qué estabilidad le has dado a tu criatura predilecta, Señor!

   Para aquellos no familiarizados con el término “intrón”: Son segmentos de material genético que no codifican genes, empero se hallan intercalados entre segmentos de material genético que sí codifican un gen, estos últimos llamados “exones”. Los intrones deben ser “recortados” de la secuencia y los exones empalmados juntos, principio con final, su alfa con su omega, en el orden correcto antes de que un gen pueda empezar la producción de una molécula proteica. El colágeno contiene unos 50 intrones que deben ser cada vez “recortados” y 51 exones que deben ser cada vez “pegados” en el orden correcto. Como los errores ocurren, resultan en colágeno defectuoso y tipos de osteogénesis imperfecta. Los individuos que heredan la enfermedad, como el pintor Toulouse - Lautrec, tienen huesos frágiles y sufren de fracturas y anormalidades del crecimiento. ¡Hasta para agradecerte, nos obligas a informarnos, Oh Señor!

   Para que a los de la Microsoft no se les ocurra poner intrones en su software, ¡te agradecemos de antemano, Señor!

   Y es que sólo el Gran Diseñador pudo crear en su infinita compasión y sabiduría plantas de olor pútrido, como el Amorfofallus, planta de metro y medio que se encuentra en Sumatra. Sus flores huelen a azúcar quemado y pescado podrido, olor que atrae a ciertas moscas, que polinizan esta planta. El Amorfofallus titanus produce la flor más grande del mundo, algunas veces alcanza los 3 metros, pero florece sólo una vez cada cinco años. Parte de la flor asemeja un enorme pene, de ahí su nombre, Fallus titanicus. El olor que, sin embargo, produce esta planta es increíblemente fétido. Así que, Señor, ¿pusiste el peor olor en la flor más prominente sólo para mimar a tus moscas? ¿Quizás las amas más que a nosotros? Consejo: Si mandáis flores a un velorio, ¡esta flor no es la adecuada!

   Por tu diseño de las plantas carnívoras, te damos gracias, Señor. ¿Se les permitía a estas plantas desayunarse animales en el Edén, Señor?

   Es interesante señalar que desde un punto de vista evolutivo, tales plantas suelen prosperar en lugares donde otras plantas fracasan porque los suelos son normalmente pobres de nitrógeno y fósforo, pero lugares plenos de agua y sol. Las plantas carnívoras obtienen el nitrógeno y el fósforo de sus víctimas, de modo que el suministro térreo deja de ser fundamental. Por estas plantas imperialistas, ¡te damos gracias, Señor!

   ¡Por todos los animales coprófagos, te damos las gracias, Señor! (¡Así no sólo los cubanos son comemierdas, chico!). (Puede que la primera pareja no haya tenido ombligos, pero de seguro tuvo anos. ¿Quién pisó mierda primero, Caín o Abel?).

   Por tu perfecta creación del Micromalthus debilis, escarabajo que cuando se reproduce partenogénicamente (al estilo de la virgen María), produce sólo machos. Estas larvas se adhieren a la cutícula materna por unos cuantos días. Luego insertan sus cabezas en la apertura genital de la madre y se la devoran. ¡Qué imaginativo diseño, Señor!

   Seguramente habrán oído hablar de la Influenza Aviar; que en Asia ya ha matado a millones de pollos y gallinas; y además ha mutado a una nueva variedad gripal (La Influenza aviar es pariente de los virus de la gripe humana) que ya ha matado una decena de hombres. A diferencia de la Comunidad Europea, ni Asia, ni los paisespaíses sudamericanos disponen de recursos de compensación para los avicultores que tienen que sacrificar sus animales, muchas veces, el fruto de toda una vida de trabajo y esfuerzos. (La C.E. mató varios millones de aves en Holanda, Bélgica y Alemania, el año pasado, por esta misma causa; pero con compensaciones a los avicultores afectados). Seguramente los avicultores asiáticos tienen en estos momentos nuevos motivos para agradecer a sus divinidades; y maldecir la debilidad económica de sus gobiernos.

 

   Autor: Rolón Ríos.

   Aportaciones de otros foristas:

   Para la próxima no te olvides del rayo, que mata a cientos de personas por año, sin contar los animales y todo tipo de destrozos y, que yo sepa, no cumple otra función que la de destruir. ¡Aleluya, gloria al Señor!

   Por haber diseñado un sistema que sólo purifica el 2% del agua del planeta siendo el resto no apta para consumo humano y de otros animales, ¡te damos las gracias, Señor!

   Gracias Señor por crear un castigo tan justo como el fuego eterno, para esos indeseables que creen en un dios erróneo, o simplemente no creen. El castigo es bien merecido, pues tú te encargaste de dejarles pruebas tan claras e irrefutables como la B; creaste una religión totalmente "original", que no se parece en nada a ninguna otra religión hastael momento; además, no paras de manifestarte a todo el mundo para dejar claro quién eres y dónde estás; etc.

   Gracias por los meteoros, que son impredecibles y difíicilmente visibles. Además, son lo suficientemente veloces para que colisionen en el planeta, devastándolo como ya ha sucedido antes, sin que nos dé tiempo de decir: "auch". Tan pequeños que sólo se verían cuando ya no haya nada que hacer. Tan grandes como para crear un invierno en la Ttierra.

   Gracias Dios por tu infinita justicia e imparcialidad que nos das a todos las mismas oportunidades y repartes la riqueza como más conviene, como tú mismo lo dijiste en Hechos 10:34... En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas.

   Gracias Dios porque con tu infinita sabiduría nos ayudas a controlar la población, matando a miles de hambre. Pero sabemos que esos que mueren no eran tus hijos porque tú dices en Lucas 12:24: “Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?”.

   Gracias por desperdiciar tu poder creando galaxias que no ve nadie cuando deberías acabar con la hambruna en el mundo.

   Gracias por crear animales que nadie ve en las profundidades del mar.

    Gracias por crear niños con malformaciones, Como si no fuera demasiado reto vivir en esta jungla capitalista.

 

   Gracias por no hacer nada cuando los niños son abusados sexualmente.

   Gracias por decir “fructificaos y multiplicaos”. Llenad la Tierra. Ya somos 6,000 millones. [Más de 7,000 en el momento de publicar esta 2ª Edición].

   Un caso particular:

 

«Descubren nuevos retrovirus de mono que infectan al hombre.

Un virus que afectaba a algunas especies de monos africanos fue capaz, gracias a algunas mutaciones, de contagiar a humanos y apareció el sida. Investigaciones recientes han descubierto nuevos virus de esta familia (retrovirus) que también han saltado de monos a nuestra especie. Los científicos están preocupados por la posibilidad de que pudieran producirse nuevas epidemias como la del VIH de los años 80. Los retrovirus son una familia de virus caracterizados por su pequeño tamaño y por poseer ARN como material genético. Quizás el miembro más famoso e ilustre de esta familia sea el virus del sida (VIH), si bien muchos otros son también capaces de infectar al hombre y producir enfermedades... Aunque se había pensado que este salto de una enfermedad de una especie animal a otra era un hecho bastante raro en la naturaleza, recientemente hemos asistido a un nuevo ejemplo. La gripe del pollo fue capaz de generar una alarma sanitaria mundial al aparecer varios casos en humanos con una alta mortalidad...».

 

Y es que, en efecto, Yahvé, en su infinita bondad y misericordia, no perdona el pecado de Adán y Eva. También sus descendientes, todos, pagarán la culpa, incluidos todos los demás animales.