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Estudios bíblicos

Atrocidades de Yahvé/Jehová-Jesús

La revelación psicótica de un bruto

© MiltonAsh (1998/2010)

 

05/12/10

 

Principal

Estudios bíblicos

 

 

 

 

Sobre un estudio publicado en noviembre 1999 en la Web, y renovado en su totalidad en enero-febrero 2010

   



Atrocidades, he insertado en el título del estudio. Pero el lector puede también tenerlas como Brutalidades, Crueldades, Barbaridades, Maldades, Injusticias, Rudezas, Disparates... Irrealidades, Fantasías...

  

Estudio seccionado por Atrocidades según la cronología bíblica. No están todas aquí, y sólo alguna referencia-dato a otros Temas, como Incoherencias, Falsas Profecías, Absurdos-Ridiculeces, Errores históricos y científicos, Contradicciones, Sexo, Mitología, Copias-tergiversaciones de textos paganos en el AT y de textos judíos y paganos en el NT... pues no entran en el propósito de este estudio. Tampoco están comentadas-desarrolladas todo lo posible pues se necesitaría mucho más espacio para describir y desarrollar-comentar todas ellas una a una (una a una están en mi libro La Biblia ante la Biblia, la Historia, la ciencia y la mitología, en siete Tomos, desarrolladas extensamente todas ellas), pero sí están las Atrocidades más importantes, y muchas más, Atrocidades según entiende el autor del estudio. Algunos lectores, si creen que Yahvé-Jesús es Dios y que, por lo tanto y dado que está administrando su propiedad, su Finca de los Espantos, puede hacer lo que quiera, entonces tal vez no les parezcan tan atroces; eso queda a la conciencia de cada cual.

Ahora bien, no considero como Atrocidades sólo el golpe de espada en carne humana; existen otros métodos de transmitir una doctrina, idea, e incluso fantasía, que pueden ser también consideradas de esa manera, sobre todo, y en alguno de ellos, cuando los explotan desaprensivos, deshonestos e inmorales que sacan un beneficio sometiendo a las personas mal informadas y ansiosas de consuelos, esperanzas y promesas, aunque éstas sean ilusorias y no se cumplan nunca.

 



 

 

Entren en el mundo del Horror

creado para su entretenimiento por el dios-demonio Yahvé/Jehová, Jesús, concediendo al cristianismo su ansioso e inexplicable deseo de verle como al mismo Dios, por lo que nadie debería extrañarse o escandalizarse si se le atribuyen todas estas Atrocidades: así lo quiere el cristianismo, démosle la satisfacción de tener un dios de ese carácter... con epítetos como el guerrero (Éxodo 15, 3), el Señor de los ejércitos (I Sam 15, 2; II Sam 7, 26...), la Cólera (Salmo 76, 11), el Terrible (Salmo 76, 12), celoso, fuego devorador, vengador, iracundo, rencoroso (Ex 34, 14; Deuteronomio 4, 24; Nahúm 1, 2; Zacarías 8, 2; Hb 12, 29)... nada debería objetar el lector pues se los atribuye él mismo.

Cojan una Biblia y cerciórense ustedes mismos, y tal vez los lectores, después de haber leído todo el estudio, se pregunten dónde están la infinita misericordia, la infinita bondad, la infinita justicia... el infinito amor divino por sus criaturas, base fundamental de la predicación y oratoria de la creencia... tal vez se pregunte alguno cómo justificar todo eso y no caer en el despropósito. Una pista: en mi opinión, aquí no se está describiendo a ningún Dios sino a una especie de psicópata egocéntrico que todo lo hace a golpe de piedra para su placer, entretenimiento y para aplacar su ira, que es mucha, y del que algunos aseguran sin rubor alguno que es Dios.

 



 

 

Antiguo Testamento

 

Consideraciones generales antes de empezar con los pasajes bíblicos

 

Prácticamente todo el Pentateuco, los cinco primeros libros, sobre todo Génesis y la creación: Conjunto de datos y personajes inaceptables e insalvables para la ciencia y la Historia: fuera de sus textos, nadie sabe nada de los Adán y Eva, Caín y Abel... Abraham... Moisés... bíblicos. Por el contrario, sí se encuentran nombres y hechos parecidos en las mitologías de otras culturas anteriores a la judía, incluyendo la creación, con el agravante de que en los textos judíos pasan por ser propios y únicos de Yahvé. Textos, tanto del AT como del NT, tardíos, que describen como reales a personajes inexistentes, mitológicos, legendarios... textos de los que no hay originales sino que todo lo que poseemos son copias de otras copias de mucho tiempo después de acontecidos los supuestos hechos que narran, que pasaron de mano en mano durante siglos.

Gracias al avance del conocimiento humano en Historia, filología, arqueología, etc., se han descubierto esos fraudes, por lo que los interesados en mantener la falsificación no han tenido más remedio que echar mano de excusas. Lo que hace siglos eran blasfemias o herejías, condenadas con la hoguera, ahora deben manifestarse para intentar sostener la creencia: una de las más reiteradas es que se trata de un texto simbólico, metafórico, etc., sobre todo en Génesis-creación, lo cual no tiene ningún sentido y deja en entredicho a quien lo enseñe. En las escrituras, los personajes y hechos no están presentados de esa manera sino como reales, además de que si fuesen de esa condición, la caída, el pecado, promesa de un mesías, etc. sería también metafórico, lo que llevaría a la anulación de las  bases de la creencia, y con ellas a la misma creencia.

Otro punto es innegable: ausencia casi total de lo que piensa el creyente medio que nunca la leyó o que permite que se la interpreten los interesados en fomentar la farsa, no sólo en el AT: revelación presuntamente de contenido espiritual, de infinita bondad, misericordia, etc., cuando el auténtico contenido es altamente sanguinario, brutal, macabro, terrorífico, sádico, xenófobo, misógino, anticientífico, inventado, copiado, etc., es decir, todo lo contrario de lo que en un principio se podría esperar de un Dios de amor y sabio.

Alguno de esos hechos y personajes, e incluso todos para algunos sectores cristianos fundamentalistas, inexplicablemente para el siglo XXI, todavía se siguen enseñando como verídicos, no sólo en determinados ambientes privados sino también públicos, poniéndolos como ejemplos a seguir, de moral, decencia, virtud..., igualmente en el NT, lo cual es una estafa, una atrocidad porque por medio de esas mentiras se engaña a personas con pocas armas para defenderse.

 

Gn 1, 1ss: La creación: obra de un autor que la planificó desde la eternidad. Creación-Teología bíblica absurda y maquiavélica: Yahvé-Jesús (Dios, dicen) no necesita de nada por ser lo absoluto, lo completo, lo perfecto..., no ha necesitado de nada durante toda una eternidad, pero de golpe crea algo en un momento determinado (¿?) de la misma por su voluntad, sin que nada ni nadie (?) le apremie ni le pida ser creado, es decir, porque quiso: según cuenta la obra que dictó-reveló a varios humanos, creó una finca, una posesión, con la que pasar entretenido una parte del resto de su eternidad: pudiendo complacerse, en vista de su omnipotencia, mediante una obra-creación deleitando a su creación y haciendo sus delicias de manera placentera, agradable y divertida, prefirió hacer sufrir y padecer a su creación, predestinada según la voluntad de la divinidad desde antes de esa creación. Act 17, 25; Sant 1, 18; Ap 4, 11. Predestinación. Libre albedrío. El siniestro plan de Yahvé subsiste para siempre: no puede tener libre albedrío ni libertad quien está sujeto a un plan y no puede cambiarlo. Dios creó a sus hijos para hacerles sufrir, y al Unigénito para sacrificarlo. Atrocidad, puesto que representa imponer una creencia mediante la conjetura, mentira, farsa y ficción, además del miedo y el terror, sin dar prueba alguna fehaciente, concluyente, irrefutable, determinante, clara, demostrable... de la mayoría de su contenido, sobre todo del trascendente.

Gn 1, 28: Yahvé ordena la repoblación del planeta tierra sin advertir que llegará el momento en que la vida en él no será posible por la superpoblación a la que se llegará. Repetida la orden en Gn 9, 7. Desde hace cierto tiempo se están comenzando a ver los problemas de esa superpoblación.

Gn 3, 1ss: Yahvé es omnipotente pero puede ser desobedecido. Hace planes. Y pone obstáculos para que los dos primeros seres humanos que ha creado transgredan una orden, todo preconcebido por él mismo y dirigido a una creación inocente que no sabía nada. Y su plan, concebido desde antes de la creación del mundo, consiste en no sólo permitir sino exhortar a que su creación peque, para así castigarles y después salvar mediante sangre, sudor y lágrimas a seres que todavía no había creado, pero no a todos: sólo a parte de ellos, creando seres destinados a ser salvos o condenados antes de haber hecho algo bueno o malo según decisión del dios. Predestinación. La serpiente tentadora no es Satanás. Esa es una de tantas tergiversaciones cristianas de los textos judíos. En éstos, la serpiente representa la inclinación del hombre a lo malo, a lo negativo, pero de ninguna manera es ese ente, pero sirve muy bien para aterrorizar a los creyentes. Job 1, 12.

Gn 3, 16: Caída en el pecado, planificada y consumada inexorablemente. La caída en el pecado había de producirse forzosamente puesto que de otra manera el plan se hubiera quebrado desde el primer momento. ¿Qué suerte de Dios hace una creación necesaria y exclusivamente destinada, predestinada, sentenciada a pecar, y después se hace el afrentado, echándole la culpa del pecado a esa creación formada cándida, ignorante e inexperta? Perverso, sádico, cruel, maquiavélico. El dios castiga: condena a los dolores de parto de todas las descendientes de Eva, la única que pecó. La maldición implica también a las hembras de los animales. La culpa de los padres la pagarán los hijos, como en otros contextos, y aunque aún en otros diga lo contrario: los hijos no pagarán la culpa de los padres. El pecado original: concepto cristiano y no judío, según interpretación de Agustín de Hipona, sobre algunos textos de Pablo e interpretaciones particulares de Génesis 3, pecado transmitido misericordiosamente de generación en generación a quienes nada tuvieron que ver con el mismo. Tal visión del pecado sirve para infundir culpabilidad y miedo a los hombres, hábilmente utilizado por líderes cristianos. Job 14, 4.

Gn 3, 16: La mujer pasa a estar sometida al hombre. A excepción de algunos pasajes aislados, y que por lo tanto están en contradicción con éstos, la mujer sólo es un botín más de entre los que el guerrero se guarda para sí en una batalla, la que puede ser repudiada, la culpable del adulterio, la culpable, siempre, de que el matrimonio no tenga hijos, la que va de harén en harén, etc.

Gn 3, 17: El hombre que pecó por culpa de la mujer, es condenado a trabajar -si bien antes ya trabajaba el campo-, así como todos sus descendientes. No considero el pasaje como Atrocidad porque obligue a trabajar, sino porque lo hace como castigo.

Gn 3, 17: Yahvé maldice también la tierra.

Gn 3, 19: La primera pareja es condenada a muerte, así como todos sus descendientes, todo ello en un alarde de una justicia incalificable y bajo ese plan preconcebido. El castigo: creación dirigida al castigo-perdón a causa de un pecado planificado. Dentro del plan divino, cruel y brutal, pero claramente obvio: habían de morir puesto que tenía preparado al Unigénito para sacrificarlo matándolo atrozmente para perdonar ese pecado.

Gn 4, 10-11: Maldición de Caín. Causa: preferencia arbitraria de Yahvé por la ofrenda de Abel ante la de Caín. Yahvé provoca el primer homicidio bíblico: Caín mata a Abel.

Gn 7, 21-24: Condena a muerte atroz de toda la humanidad, excepto de ocho personas, y de todos los animales, excepto una o siete parejas, dependiendo del pasaje. Las elimina por ser malas, hecho que difícilmente se puede aplicar a los animales, pero no es capaz de eliminar al mal, permitiendo su existencia. El mayor genocidio narrado en la historia (literaria) de la humanidad, genocidio inútil, como veremos. En las mitologías anteriores de otros pueblos se encontraban ya hechos parecidos.

Gn 9, 2: "Infundiréis  temor y miedo a todos los animales de la tierra... quedan a vuestra disposición". Desconsideración total por la vida de los animales, como en otros muchos pasajes.

Gn 9, 6: Implantación/legislación de la pena de muerte. Copia-adopción: La ley del Talión de Hammurabi como ley de Yahvé. Como en otros muchos pasajes, desprecio de la vida humana.

Gn 9, 9-17: Las leyes noémicas. Con toda seguridad, una invención de los rabinos judíos: según cuentan éstos, son siete leyes dirigidas a toda la humanidad, pero no aparecen detalladas como tales explícitamente en ninguna parte. Dadas a Noé, pero dirigidas a los gentiles, dicen, pero aún no había `otros pueblos´. Son sólo una serie de órdenes dadas por Yahvé a Noé que no concuerdan con esos supuestos siete preceptos noémicos. Las leyes noémicas no incluyen el estudio de la Toráh: parece un procedimiento muy bien pensado, pero de fácil descubrimiento, sobre unas leyes en realidad inexistentes como tales… no inmiscuirse en los asuntos judíos: el gentil no debe buscar nada en el Tanaj. Nunca fueron transmitidas como leyes a nadie. Mi opinión es: la causa son las maniobras que deben hacer los interpretativos rabinos de sus textos sagrados, que a todas luces hacen aguas por todas partes: ¿cómo presentar a un Dios que no hace acepción de personas pero que al mismo tiempo escoge a un pueblo como su elegido, que le da leyes intransferibles a otros pueblos?... `¡No!... es que a los otros pueblos también les dio leyes´, parece que digan. ¿Dónde están como leyes a transmitir fuera de la nación judía, y fuera de la mente de los eruditos judíos? Jer 31, 31-34.

Gn 9, 25: Maldición de Noé a su nieto Canaán, el cual, siguiendo estrictamente el relato, todavía no había nacido. Con esta maldición se ha justificado la esclavitud en determinados momentos de la Historia: para mayor justicia, el maldecido no es el culpable, sino un hijo suyo. La culpa de los padres la pagarán los hijos.

Gn 12, 3: La bendición a la humanidad entera parte de una traducción errónea cristiana de este texto judío: Yahvé sólo bendijo a Abrahán y su pueblo, no a todas las naciones.

Gn 12, 11-13; 20, 12...: Incestos y poligamia continuos entre los patriarcas hebreos, fundadores de la nación israelita, además de proceder de ámbitos politeístas. Moral muy primitiva entre los escogidos de Yahvé-Jesús, el cual permite estos desórdenes, e incluso los bendice, para más tarde prohibirlos lo que lleva a una revelación confusa y contradictoria.

Gn 14: Melquisedec. Un capítulo entero absolutamente fuera de lugar. No tiene conexión alguna ni con los anteriores ni con los posteriores: es un añadido-arreglo posterior agregado arbitrariamente por alguien que quería darle importancia al patriarca hebreo, y seguramente acreditar la donación del diezmo. Aparte de esto, ni Abraham ni Melquisedec son personajes históricos sino sólo producto de la fantasía, copia-invención, o de la fe, si se prefiere. Nadie sabe con exactitud quién fue Melquisedec, si es que existió. Yahvé ni había pedido el diezmo, ni había constituido una monarquía, ni había ordenado sacerdote a nadie: lo hizo todo mucho después, en la persona del levita Aarón y sus descendientes en cuanto al sacerdocio. Pasaje usado para justificación de la petición del diezmo por los pastores evangélicos que lo piden, basado como vemos en un pasaje insertado a conveniencia, con errores históricos y una historia inventada.

Gn 15, 8-18: Un sin fin de leyes/mandamientos sobre esoterismo, magia, predicciones, adivinaciones, sacrificios rituales, holocaustos sangrientos de animales, conjuros, etc., todo copiado de otras culturas. En el pasaje Yahvé condena a esclavitud por cuatrocientos años a los descendientes de Abrahán, que todavía no habían nacido, con el que hace una alianza particular, olvidándose de los demás pueblos.

Gn 17: ...

 

   ...

 

 

Nuevo Testamento

 

La segunda revelación (NT) pretende ser continuación legítima de la primera (AT), su cumplimiento y culminación, mediante la argumentación de una serie de pasajes de la primera todos mal traducidos y peor interpretados (según el judaísmo), apropiándoselos para sí... de esta manera no es posible tenerla como el cumplimiento y la culminación de la religión judía puesto que se convierte en lo contrario, en su antítesis, en su blasfemia suprema, sobre todo al convertir a un hombre en Dios.

Como en el AT, la falsificación de personajes y hechos está a la orden del día: la figura de Jesús, en casi todo, se encuentra en las mitologías anteriores de otros pueblos, sobre todo en la egipcia y las llamadas religiones `mistéricas´: mucho antes de atribuírselo a Jesús, muchas culturas tenían a sus dioses-hombres, héroes-dioses, dioses-solares, etc., que se habían sacrificado por los pueblos. Precisamente Jesús fue el último al que le fueron atribuidos todos esos mitos.

Por gracia de lo explicado en los dos párrafos anteriores, el cristianismo se adentra en un ambiente en que todo es irreal, improcedente, mucho tergiversado y falseado, otro tanto copiado... en donde no cuadra prácticamente nada, sobre todo con el AT y tampoco consigo mismo, mayormente con las diferencias entre Jesús y sus discípulos y la teología de Pablo... en donde se mezcla lo trágico y lo cómico.

 

   Nota: varios de los pasajes de Mt que se encuentran también en los otros evangelios, no se repetirán.

 

Mt 1; Lc 3: Genealogía de Jesús de Nazaret que pretende probar y justificar su legítimo mesianismo: en realidad son delirios difíciles de superar, que se contradicen con el AT, entre ellos dos y también entre sí mismos.

Mt 1: Teología mayormente opuesta a la judía: según el cristianismo, dios, que existe desde siempre, junto con su `hijo´, desconocido en el Tanaj, y que también existe desde siempre y es él mismo, y que ambos pero uno tienen substancia idéntica a un ser llamado Espíritu Santo, ente ya conocido en otras culturas, y que también es ellos dos, decide desde la eternidad engendrarse a sí mismo en un hombre mediante una virgen de Judea, gesta del dios que deja encinta a una mortal, mito ya conocido por otras culturas, llevar a cabo una cierta predicación para al final matarse a sí mismo con el fin de salvar de los pecados a la humanidad que él mismo había predestinado a pecar, es decir, a condenación. Bien, la ilustración no es toda exactamente bíblica pues el dios trino no se encuentra en el NT sino que es el resultado de visiones posteriores de grandes iluminados.

Mt 2, 16-18: La salvajada de los `Santos Inocentes´: para cumplir una supuesta profecía de Jeremías, Mateo no tiene inconveniente en insertar en su evangelio la matanza de todos los niños menores de 2 años de Belén y comarca. Nadie lo impide: ni Yahvé, ni su ángel. Tampoco José y María, como madre, advierten del peligro a los habitantes de la población...

Mt 3, 10,12: ...

   ...

 

 


 

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Este sitio se actualizó por última vez el 05 de diciembre de 2010