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Colaboración
n. 35 (22-5-03)
TITULO:
Refutaciones
a las cinco demostraciones de S. Tomás de Aquino
AUTOR: Juan
Polaino
Primera vía: El movimiento
como actuación del móvil: Es cierto y consta por el sentido que
en este mundo algunas cosas son movidas. [Algunas
cosas son movidas, pero otras se mueven sin que otra cosa las haya movido.
En la época de Santo Tomás no se conocían las leyes de la gravitación
ni apenas nada de cinemática, por eso él suponía que todo lo que se
mueve HA SIDO MOVIDO POR OTRO. Hoy sabemos que eso no es cierto.] Pero
todo lo que es movido es movido por otro. [Falso,
como ya hemos mencionado antes, algunas cosas se mueven al ser afectadas
por una fuerza, y esa fuerza puede ser gravitatoria, electromagnética,
nuclear débil o nuclear fuerte, que son las cuatro fuerzas elementales
conocidas.] Por tanto, si lo que mueve es movido a su vez, ha
de ser movido por otro, y este por otro. Mas así no se puede proceder
hasta el infinito…[Hay algo cierto en esta
argumentación: Teóricamente la cantidad de movimiento de un sistema
cerrado (y el Universo lo es) debe ser constante, y si aceptamos el
razonamiento de Santo Tomás, debería ser 0. Sorprendentemente, la
cantidad de movimiento del universo es efectivamente 0 y podemos
comprender esto haciendo un experimento mental sencillo. Si en un universo
vacío colocamos dos planetas a una cierta distancia y totalmente inmóviles,
la cantidad de movimiento del universo es 0. Ahora bien, ambas masas
ejercen una fuerza de atracción mutua que hace que comiencen a moverse el
uno hacia el otro. Si uno de ellos es más pequeño sufrirá mayor
aceleración y alcanzará mayor velocidad pero el momento cinético, es
decir el producto de la masa por la velocidad de ambos planetas será el
mismo, en la misma dirección pero en sentidos opuestos. La suma de ambos
momentos cinéticos sigue siendo 0, a pesar de que ambos planetas se están
moviendo, cada uno a una velocidad distinta. Cuando choquen podrán salir
trozos en todas direcciones de una forma totalmente caótica, y sin
embargo la cantidad de movimiento del universo aún seguirá siendo cero]
Luego es necesario llegar a un primer motor que no es movido por nada [Según
lo antes explicado, el primer motor son las fuerzas mencionadas más
arriba]; y este todos entienden que es Dios.
Segunda vía: Experiencia
de un orden de causas eficientes: Vemos que en este mundo
sensible existe un orden de causas eficientes; pero no vemos ni es posible
que algo sea causa eficiente de sí mismo, porque de lo contrario sería
anterior a sí mismo, lo cual es imposible. Ahora bien, no es posible que
en el orden de causas eficientes se proceda hasta el infinito… Luego es
necesario suponer una causa eficiente primera, que todos llaman Dios.
[La única vía completamente correcta según las
leyes de la lógica, y sin embargo tiene un fallo que mencionaré al
final]
Tercera vía: La
contingencia o limitación en el existir: Nos encontramos con
cosas que tienen posibilidad de existir y de dejar de existir, pues
algunas se engendran y se corrompen. [La energía
ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Este principio que
aprendimos todos en la escuela invalida por completo esta vía] Ahora
bien, lo que tiene posibilidad de no existir alguna vez no existe. [Cierto
con los objetos materiales como una silla. Pero aunque una silla tenga
inicio y fin los átomos que la componen han existido por miles de
millones de años y aunque esos átomos también fueron creados en el
interior de una estrella y quizás algún día se destruyan en un agujero
negro, la energía que compone esos átomos ha existido siempre y siempre
existirá] De ahí que si todas las cosas tuviesen esa
posibilidad de no existir, alguna vez no habría existido nada [Lógica
equivocada. Aún en el caso de que todas las cosas pudiesen dejar de
existir, eso no significa que todas puedan dejar de existir AL MISMO
TIEMPO. Podría darse el caso de que la destrucción de unas cosas diera
lugar a la creación de otras, como vemos que ocurre continuamente en la
Naturaleza] , y por consiguiente ahora tampoco, pues de la nada
no procede nada. Pero dado que ahora existe algo, es que no todas las
cosas tienen posibilidad de existir y de no existir, que algo ha de ser
necesario, [Tenemos pues que en el Universo
existen cosas contingentes (que llegan a existir y podrían dejar de
hacerlo) y necesarias (que no pueden no existir). Esto es cierto, ahora
bien ¿qué cosas son necesarias? De todo cuanto vemos hay dos cosas que
considero necesarias: El espacio y el tiempo. Creo que esas dos cosas son
necesarias porque no puedo imaginar una situación en la que el mismo
espacio no exista. Puedo imaginar un vacío, un espacio sin nada, ningún
átomo, ninguna energía, pero no puedo imaginar, ni creo que nadie pueda,
un universo sin longitud, anchura ni altura. Lo mismo me pasa con el
tiempo] y esto, en última instancia, es Dios.
Cuarta vía: Diversos
grados de perfección en las cosas: Encontramos en este mundo
cosas más o menos buenas, más o menos verdaderas, más o menos nobles, y
otras cualidades así. [También más o menos
grandes] Ahora bien, el más y el menos se dicen de cosas
diversas según la diversa aproximación a lo que es máximo en ese orden.
Por eso ha de haber algo que sea óptimo, nobilísimo, máximamente
verdadero y, por consiguiente, máximo ser. [Cierto,
de todas las estrellas del universo seguro que hay una que es más grande
que ninguna otra] Y como lo que es máximo en un género es
causa de todo lo que se contiene bajo ese género, [Falso:
La estrella más grande del Universo no es causa de que existan las demás,
lo mismo que el elefante más grande de África NO ES el padre de todos
los elefantes] ha de haber un máximo ser causa de la bondad,
de la verdad, de la nobleza y de las demás cualidades por el estilo; y
este es Dios.
Quinta vía: El gobierno de
las cosas: Vemos que algunas cosas que carecen de conocimiento,
esto es, los cuerpos naturales, obran con intención de fin. [Santo
Tomás se refiere al hecho de que los cuerpos celestes se mueven por el
firmamento con el fin de hacer el día y la noche. Tengamos presente que
en aquella época, el siglo XIII, casi todo el mundo creía que la Tierra
era plana y el Sol y la Luna, las estrellas y planetas, daban vueltas
alrededor de la Tierra. Al no entender el mecanismo que hacía funcionar
el sistema solar, Santo Tomás deducía que los astros se movían como lo
hacían por mandato divino] Ahora bien, las cosas que no tienen
conocimiento no tienden a un fin si no son dirigidas por algún
cognoscente e inteligente. Luego existe algún ser inteligente que dirige
todas las cosas naturales a un fin; que es lo que llamamos Dios. [Este
argumento no se sostiene contra la evidencia científica que tenemos hoy
en día, pero tiene una variante que es muy popular: la del designio de
las leyes de la naturaleza. En resumen, esa teoría afirma que existimos
gracias a que las leyes del universo son como son. Si variaran apenas un
uno por mil algunas de las constantes que conforman la realidad del
universo no sería posible nuestra existencia. Según eso Dios ha creado
el universo con esas leyes específicas sabiendo que gracias a ellas sería
posible el surgimiento de la vida y la inteligencia. Hay varias objeciones
que poner a este razonamiento, pero volveremos a ello más tarde]

Al ir comentando y
rebatiendo estas cinco vías hemos ido introduciendo una serie de
elementos nuevos que estaban fuera del alcance de Santo Tomás por el
simple hecho de que hace siete siglos el nivel de conocimientos científicos
era muy elemental.
Seguramente si Santo Tomás hubiera vivido en nuestra época podría haber
encontrado argumentos mucho más modernos y sólidos. Por desgracia no
podemos comprobarlo, pero de todas formas vamos a intentar imaginar lo que
él hubiera podido pensar para rebatir las objeciones que he introducido.
Respecto a la primera vía
podría haber argumentado que las fuerzas básicas del universo (gravedad,
electromagnetismo y nucleares fuerte y débil) son un eslabón más en la
cadena de causas mencionada en la segunda vía. Recordemos que he dejado
la discusión de la segunda vía para el final porque efectivamente es la
única argumentación que es completamente cierta (excepto un detalle).
Por consiguiente, reducida la 1ª vía a un caso particular de la 2ª
vuelvo a aplazar su discusión para más adelante.
La tercera vía afirma
que en alguna ocasión no existía nada y de repente empezaron a existir
cosas. La causa de que empezaran a existir cosas es un caso particular más
de la 2ª vía. Podría dejar así las cosas hasta que hable sobre la 2ª,
pero debo decir que NO ESTA PROBADO que el universo haya tenido un
comienzo.
Sí, efectivamente observamos en el universo un alejamiento de las
galaxias entre sí, como si todas ellas hubiesen surgido de una gigantesca
explosión (o inflación, según algunos físicos modernos) que se produjo
hace entre diez y veinte mil millones de años.
Sin embargo aún hay varias explicaciones posibles para esta expansión. Y
aunque fuera cierta la teoría del Big Bang eso no implica que antes del
Big Bang no existiera nada y de repente apareciera todo el universo
surgiendo de un solo punto. Lo que dice la teoría del Big Bang no es que
TODA la energía del universo APARECIERA en una explosión, sino que
estaba concentrada en un solo punto y de repente comenzó a expandirse.
Vemos pues que la ciencia no habla para nada de creación, para la ciencia
la energía ha existido siempre y siempre existirá. Los creyentes
creacionistas opinan que en un momento determinado no existía nada y de
repente fue creado el universo. Pero recordemos que otra conclusión de la
tercera vía es la de que existen cosas contingentes pero por fuerza debe
haber algo necesario. Y esto vuelve a ser otro caso particular de la
segunda vía.
Ni siquiera voy a
discutir la cuarta vía, suponer que existe un ser máximo en una cualidad
(sea bondad, nobleza, justicia) que es causa de que esa cualidad exista en
todos sus grados, es un argumento bonito pero ilusorio.
Y peligroso, porque según eso, como la maldad también existe debe
existir un ser de máxima maldad que inspira toda la maldad del universo.
Con la misma argumentación, si existen elefantes de diversos tamaños
debería existir un elefante más grande que ningún otro que sería el
origen y la causa de la existencia de todos los elefantes más pequeños
que él.
La quinta vía habla
del orden del universo y se indica que este orden debe haber sido dirigido
por un ser consciente. Hablemos de ello.
Hoy en día sabemos
mucho más de lo que se sabía en tiempos de Santo Tomás. Ya no es un
misterio que los planetas se mueven según unas leyes determinadas y que
jamás se apartan de esas leyes. Incluso ha habido épocas en que hemos
visto que el movimiento de determinados planetas no se ajustaban a las
leyes que los regían, pero no por ello hemos pensado que esos planetas se
apartaban de la norma por capricho de Dios, sino que hemos pensado que había
algo que no veíamos aún pero que explicaba esas variaciones. O que quizás
la norma que habíamos descubierto necesitaba unos pequeños ajustes.
Así fue en el caso de Mercurio, cuyo movimiento alrededor del Sol no se
ajustaba a la ley de gravitación de Newton. Pero cuando Einstein explicó
la teoría de la relatividad, el desajuste de la órbita de Mercurio quedó
perfectamente explicado.
Pero al conocer mejor
el universo hemos comprobado que el tan cacareado orden del universo no es
tan ordenado como siempre hemos supuesto.
Las estrellas nacen, se apagan y destruyen, a veces en gigantescas
explosiones que pueden destruir los planetas situados en sus
inmediaciones. A veces los planetas chocan entre sí, o pasan tan cerca
que uno de ellos se sale de su órbita en torno al sol y se convierte en
un satélite de otro planeta mayor. Hay meteoritos que de vez en cuando
golpean contra planetas provocando gigantescas catástrofes y en Virgo hay
dos galaxias chocando entre sí. Este choque no es tan catastrófico como
podamos imaginar, el espacio que hay entre unas estrellas y otras es tan
grande que las estrellas de una galaxia están pasando entre las estrellas
de la otra sin provocar serios problemas, sin embargo podemos calcular que
de las doscientas mil millones de estrellas que forman ambas galaxias al
menos mil millones de ellas verán sus órbitas afectadas y varias decenas
de millares de estrellas serán destruidas en el proceso.
Es decir, que en realidad no existe el orden en el universo, sino el caos.
Sin embargo este caos ocurre a un ritmo muy lento, tanto que a veces pasan
miles de años sin que ocurra ningún fenómeno catastrófico que pueda
afectarnos.
Y si no hay orden, la quinta vía de Santo Tomás queda también
invalidada.
Sin embargo, al
invalidar la quinta vía hemos introducido un nuevo concepto que más de
una vez se ha usado como argumento para apoyar la existencia de Dios. Las
leyes que rigen el movimiento de los astros. Tal como las leyes humanas
tienen un legislador, las leyes naturales también han debido ser dictadas
por un Legislador.
Bien, hay que
distinguir las leyes naturales de las leyes del hombre y debemos darnos
cuenta de que aunque se usen las mismas palabras no tienen el mismo
significado. Las leyes humanas son decididas, escritas y publicadas por
personas. Las personas deben someterse a ellas pero si lo desean pueden
quebrantar las leyes. Pero las leyes naturales no son leyes en el mismo
sentido, sino que son descripciones del funcionamiento del universo. Es
decir, cuando explicamos la ley de la gravedad no estamos leyendo una ley
que haya sido establecida por nadie, ni siquiera por Newton, sino que
estamos describiendo la forma en que funciona el universo. Las leyes
humanas implican la existencia de un legislador. Las
leyes naturales no. Por otro lado, hay muchas leyes naturales que para
nosotros parecen leyes pero que no tienen ningún significado en el
contexto del universo. Por ejemplo: Un metro mide cien centímetros.
Aunque eso es una verdad matemática, geométrica y universal, en realidad
es una convención humana pues respecto al universo no tienen ninguna
importancia los instrumentos que usemos para medir el universo.
Así pues debemos estar
de acuerdo en que las leyes del universo no son leyes propiamente
dichas sino descripciones del funcionamiento del universo, y no implican
la existencia de un legislador.
Por otro lado podemos
volver al hecho de que existimos gracias a que el universo es como es. Si
una de las constantes del universo, por ejemplo la carga del electrón o
la masa del neutrón, variase una milésima en su magnitud, la vida tal
como la conocemos no sería posible. Este hecho es esgrimido como prueba
de que efectivamente esas magnitudes han sido establecidas por Dios para
hacer posible nuestra existencia, pero hay otra argumentación posible: la
de que si el universo fuera distinto en algún aspecto determinado la vida
seguiría siendo posible. NO nuestro tipo de vida, quizás el agua sería
un ácido y la vida se basaría en el silicio, no en el carbono. Quizás
los seres vivos necesiten respirar amoníaco, o quizás en ese universo
resulta que sólo habría diez o doce elementos estables y del carbono
hacia arriba los demás elementos de la tabla periódica serían
radiactivos. Pero en cualquier circunstancia imaginable, en cualquier
universo concebible, la energía seguirá existiendo, y en algunas partes
habrá mucha energía y en otras habrá escasez de energía, y se formarán
estructuras capaces de procesarla, y esas estructuras podrán ser más o
menos complejas y a la larga podrá aparecer la vida, y quizás la vida
inteligente y los seres de ese universo teorizarán afirmando que SU
universo es como es porque así lo ha decidido Dios con el fin de hacer
posible su existencia.
Y para terminar con
este tema, ¿quién dice que la masa del neutrón o la carga del electrón
pueden cambiar?. En nuestro universo esas son dos magnitudes que no pueden
cambiar y teorizamos que si cambiaran el universo sería muy diferente.
Pero quizás esas magnitudes son como son porque no tienen más remedio
que ser así. Tal como en cualquier universo imaginable PI valdrá
3.141592... porque no puede valer otra cosa. Entonces elucubrar sobre como
sería el universo si esas magnitudes cambiaran sería tan absurdo como
preguntarse qué pasaría si un metro midiera noventa centímetros.
Por fin, solo queda en
pie la segunda vía. Recordémosla.
Vemos que en este mundo sensible
existe un orden de causas eficientes; pero no vemos ni es posible que algo
sea causa eficiente de sí mismo, porque de lo contrario sería anterior a
sí mismo, lo cual es imposible. Ahora bien, no es posible que en el orden
de causas eficientes se proceda hasta el infinito… Luego es necesario
suponer una causa eficiente primera, que todos llaman Dios.
He mencionado un par de
veces que hay un fallo en esta argumentación. De hecho el mismo fallo se
produce en las cinco vías.
1ª ... primer motor... todos
entienden que es Dios.
2ª ... causa eficiente primera, que todos llaman Dios
3ª ... algo ha de ser necesario, y esto, en última instancia, es Dios.
4ª ... ha de haber un máximo ser ... ; y este es Dios.
5ª ... existe algún ser inteligente que dirige ... ; que es lo que
llamamos Dios.
Vamos a obviar las vías
4ª y 5ª pues por otras razones las hemos rebatido. Quedan las tres
primeras, pero la primera y la tercera son casos particulares de la
segunda. Sin embargo las conclusiones siguen siendo válidas dentro de
ciertas matizaciones.
Efectivamente tiene que haber un primer motor, ha de existir una causa
eficiente primera y por fuerza debe existir un ser necesario.
Pero la siguiente conclusión: "Y esto es Dios", es una conclusión
gratuita.
Tomemos las
conclusiones ciertas a las que hemos llegado: primer motor, causa primera,
ser necesario.
Es evidente que el primer motor, la causa primera y el ser necesario son
la misma cosa. Pero no le vamos a llamar Dios. Llamémosle PEC.
¿Qué características
tiene PEC?
De todo lo dicho hasta ahora deducimos que PEC es un ser necesario, existe
sin haber sido creado, no puede "no existir". Pero esto no
significa que sea el único ser necesario. Podrían existir más de un ser
necesario, por ejemplo, el espacio y el tiempo. ¿Es PEC el espacio y/o el
tiempo? ¿Es otra cosa?. ¿Son el tiempo y el espacio realmente seres
necesarios?. ¿Existen otros seres necesarios, tal vez la energía?
Los argumentos mencionados hasta ahora no pueden responder a ninguna de
estas preguntas.
PEC es la causa
primera, es decir es causa de que existan todos los seres contingentes del
universo, si no directamente sí a través de una cadena de causas y
efectos.
Esto no implica que exista un momento inicial de la existencia del
universo, intentar imaginar un primer instante del universo (no estoy
hablando del instante del Big Bang, si es que realmente ocurrió, sino del
universo eterno que siempre ha existido) podría ser tan ridículo como
intentar encontrar el punto donde empieza una circunferencia o una línea
recta infinita.
Volvamos a tomar la
cadena de causas y efectos que acabamos de mencionar. Analicemos, de todas
las cosas que vemos a nuestro alrededor, cuales pueden ser causas y
efectos y ordenémoslas por ese criterio.
La energía puede
manifestarse en forma de partículas.
Las partículas forman átomos.
Los átomos se combinan para formar moléculas.
Las moléculas adquieren complejidad hasta formar la vida.
La vida evoluciona hasta desarrollar la inteligencia.
Vemos que el conjunto
de cosas existentes forma una cadena en la que cada elemento es el efecto
de un eslabón anterior y a su vez puede ser la causa del eslabón
siguiente.
Y el primer eslabón de la cadena parece ser la energía. Ahora bien, ¿es
realmente la energía el primer eslabón de la cadena, o es solo un eslabón
más y realmente existe un eslabón anterior en la cadena?. No lo sabemos.
El primer eslabón de la cadena puede ser la energía o quizás algo
anterior a la energía, tal vez el espacio, o cualquier cosa que no somos
capaces de imaginar. Pero sea como sea el Primer Eslabón de la Cadena,
PEC, es un Ser Necesario y la Primera Causa del Universo.

Por dos caminos
distintos hemos llegado al mismo sitio, PEC, claro que en el primer caso
hemos hecho trampa, la misma trampa que hacía Santo Tomás cada vez que
decía "Y a eso le llamamos Dios". Nosotros le hemos dado el
nombre de PEC, para indicar que el Ser Necesario y Primera Causa del que
hemos estado hablando también es el Primer Eslabón de la Cadena.
¿Es esto una
demostración de que Dios existe?. No, desde luego. Lo único que aquí se
ha demostrado es que efectivamente existe PEC, el Primer Eslabón de la
Cadena, un Ser Necesario que existe sin haber sido creado, que existe
eternamente, que existe porque no puede "no existir", y al mismo
tiempo es la Primera Causa, causa de la existencia de todos los seres
contingentes del universo.
Por definición, PEC no
ha sido creado por Dios. Y esto nos lleva a dos posibles conclusiones. O
PEC es Dios o Dios no existe. Porque si PEC fuera creación de Dios,
entonces PEC sería Dios.
Para comprobar si PEC
es Dios sólo podemos apoyarnos en la lógica, pero los argumentos
conocidos no nos permiten usar una lógica matemática que nos permita
probar nada. Lo único que podemos deducir es lo que parece evidente y el
razonamiento de los eslabones de la cadena contiene una implicación que
podría ayudarnos a resolver esta cuestión.
Observemos de nuevo la
cadena y veamos un detalle que quizás haya pasado inadvertido. Cada eslabón
de los indicados es la causa de los siguientes, cada eslabón es efecto de
uno anterior.
Pero también cada eslabón CONTIENE a todos sus eslabones anteriores y
FORMA PARTE de los eslabones posteriores. Las moléculas, que están en el
centro de la cadena, contienen átomos y energía, y forman parte de la
vida y la inteligencia.
Pero notemos también la inversa: Ningún eslabón contiene a los
eslabones siguientes ni forma parte de los anteriores. Las moléculas NO
tienen vida ni inteligencia, ni forman parte de los átomos ni de la energía.
Esto nos lleva a una
conclusión evidente: PEC, el Primer Eslabón de la Cadena, sea la energía
o algo anterior a ella, no contiene partículas, ni átomos, no está
formado por moléculas, no está vivo, no es inteligente ni por
consiguiente puede tener voluntad.
Y a eso no se le puede
llamar Dios.

Hemos recorrido un
largo camino para llegar a esta conclusión: El universo tiene un origen
que aún desconocemos pero todas las pruebas parecen indicar que ese
origen es algo natural, una característica determinada que es
consustancial al universo, que no puede no existir y que a su vez es la
primera causa del universo, que directa o indirectamente ha causado la
existencia de todas las cosas contigentes del universo.
Este origen quizás sea
la energía o tal vez sea la misma estructura del espacio. Tal vez sea
algo que aún no hemos visto ni imaginado, pero en todo caso es algo
natural, tal como la luz, la fuerza de gravedad, las reacciones nucleares,
las leyes de la termodinámica.
No es un ser
inteligente, no tiene deseos, no ha creado el universo mediante un
ejercicio de su voluntad, no ha juzgado la creación para decir que era
buena, no ha elegido ningún pueblo dándole más importancia que a los
demás, no ha castigado con la destrucción a las ciudades de Sodoma y
Gomorra, ni ha causado la muerte de millones de personas que han muerto
por culpa de las persecuciones religiosas, la inquisición, el fanatismo,
las cruzadas, las guerras santas. Tampoco ha creado un infierno con el que
amenazar a sus criaturas ni aterroriza a los niños con terribles castigos
por su curiosidad infantil.
Así pues podemos alzar
la vista hacia el universo y saber que nuestros límites no han sido
establecidos por los caprichos de un ser superior sino sólo por las leyes
naturales.
Ahora sólo tenemos que descubrir esas leyes y aprender a usarlas en
nuestro beneficio, sabiendo que a veces podremos equivocarnos pero siempre
podremos corregir nuestro camino y seguir aprendiendo.
Este es el sentido de
nuestra existencia.
Juan Polaino
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