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Colaboración
n. 13 (9-3-01)
TITULO:
Ni
catedrales ni mezquitas
AUTOR: Ramón
Cánovas
A
raíz de algunas declaraciones advirtiendo del peligro de sustituir en
España las catedrales por las mezquitas y el grito en el cielo que los
medios han puesto sobre las mismas, me parece que el tema invita a una
reflexión más detenida.
Como
obras culturales todas son respetables y los poderes públicos deben
potenciar su conservación, como por ejemplo, la mezquita de Córdoba.
Aunque todos conocemos el poco respeto que las religiones se tienen
entre sí y muy a menudo, los templos de unas se han erigido sobre los
templos de las otras. El cristianismo emergente en unión con el Imperio
Romano, se consolidó sobre la transformación de los templos dedicados
a los cultos paganos. Las religiones incompatibles entre sí, se han
tenido y se tienen, poco respeto y tienden a eliminarse las unas a las
otras. Actualmente estamos asistiendo a la destrucción en Afganistán
de símbolos budistas por los Talibanes islámicos, y nos parece una barbaridad
y un atentado a los monumentos culturales de la humanidad. En Afganistán
estuvo el gran demonio de, un cierto comunismo, y ni las mujeres, ni
las personas, ni los símbolos religiosos tuvieron el trato denigrante
que actualmente les dan los Talibanes. Pero como contra el comunismo
todo está permitido, occidente alimentó a una serpiente que ahora les
resulta incómoda.
Volviendo
al tema y dando por sentado lo anterior, las personas que defendemos
la racionalidad, debemos criticar a la religión formalmente mayoritaria
implantada en la sociedad española, la católica. Pero también a las
ideologías que traen las religiones de otros ámbitos, especialmente
la islámica. Aunque ésta se nos presente a través de portadores débiles
con solicitud de protección, no podemos olvidar que es mayoritaria en
los países de procedencia y allí son un factor esencial de dominación
y miseria social. Es decir, son portadores de una ideología tremendamente
reaccionaria. Para una sociedad libre y racional, todas las religiones
son peligrosas. Pero actualmente la rama judeocristiana es la más débil;
pues éstas debido a que han tenido un desarrollo histórico, nos podemos
ir a las fuentes para sacar a la luz del conocimiento y el análisis
de los textos, las contradicciones y manipulaciones sobre las que se
basan. Pero la rama islámica, debido a que es una religión inventada
de la noche a la mañana (en comparación con el largo proceso del judaísmo
y cristianismo) cogiendo aspectos de otras, sin un proceso de conformación
histórico largo en el tiempo, con unas normas sacadas de la manga y
con una expansión esencialmente militar y guerrera, es aún más difícil
de combatir racionalmente. Aunque no es una religión perfecta, ya que
todas tienen unos elementos básicos en común: 1)- Ser un instrumento
de dominación de clase. 2)- Dar legitimidad a la clase dominante. 3)-
Impedir que los desposeídos desarrollen otra legitimidad, a través de
la resignación en el más acá y la promesa feliz de un más allá. 4)-
Ser potencialmente machistas. Todas las religiones son machistas, porque
nacen en un momento histórico en el que la fuerza del brazo del guerrero
es fundamental. Éstas no solamente se expanden a través de la predicación
(como los primeros cristianos) si no que mayoritariamente, lo han hecho
a través de las conquistas. Que después unas tuviesen mas aceptación
social que otras, es otro tema.
Como
decimos, la religión islámica no es perfecta y tiene su talón de Aquiles
mas visible, en el trato para con la mujer. También en la idea de intromisión
en lo político intentando allí donde pueden, hacer del texto religioso
la normativa legislativa suprema. Se podrá argumentar que ese peligro
actualmente no se da en España, pues ésta se nos presenta de la mano
de los portadores débiles de la inmigración. Pero por aquello del paternalismo
benéfico y respeto a lo diferente, después les pueden seguir los imanes
y ayatolás. Y ya hemos tenido algunas muestras de sus comportamientos
en declaraciones de cómo se debe pegar a una mujer sin dejar marca.
(El País, 16-julio-2000) El imam es el equivalente al obispo, y ambos
se igualan en la manipulación del individuo. Por lo tanto no se trata
de equiparar los tratos de privilegios de las religiones minoritarias
(como defienden los evangelistas) con la mayoritaria católica, si no
de quitar privilegios a todas. Porque ya está bien que seamos los no
creyentes y los que pasan de asuntos religiosos (mayoría) los que estemos
sosteniendo económicamente las elucubraciones de tantos santones interesados.
Por
lo tanto volviendo al principio y dejando claro que no nos referimos
a la obra artística de construcción (catedral, mezquita) si no a lo
que hay detrás, las personas que defendemos la racionalidad en la sociedad,
entiendo debemos decir: ni catedrales ni mezquitas. La presencia de
dios en la sociedad, es proporcional a la presencia de las injusticias.
También es cierto que todos los dioses no son religiosos, los hay paganos
y desprendernos de ellos nos resulta sumamente difícil. Pero también
es más positivo instalarse en la oposición a la divinidad que dejarse
mansamente llevar por ellos. Porque el que se rebela contra un dios,
puede rebelarse contra toda clase de tiranías.
Ramón
Cánovas
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