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Las citas bíblicas y los estudios que contienen un link a otra página no hacen el
enlace puesto que están dirigidas a páginas que ya no existen. Este
texto pertenece a la crítica escrita durante los años 1999 a 2004.
Véase
Crítica de la Biblia cristiana

Dt 1,
1,5:
"Moisés"
Dt 1, 30; 20, 4: "Yahvéh
combatirá él mismo por vosotros,
como lo hizo en Egipto a vuestros propios ojos..."
Es Yahvéh el que extermina: no son guerras de
hombres ni los israelitas tienen la responsabilidad de las masacres,
guerras, esclavitud, etc.: es su *dios del amor* el que asesina,
masacra, esclaviza, etc. Él combate por su pueblo.
Ex
15, 1-18; Jos
3, 5
Dt 2, 9,18-19;
Gn 19, 30-38: "No hostilices a Moab ni los incites
al combate, pues no he de darte en posesión nada de su tierra... no hostilices
a los hijos de Ammón..."
"Con
estos pueblos (moabitas, ammonitas) no harás nunca paz
ni les procurarás nunca bienes, en ningún día de tu vida":
Dt 23, 6; Is 16, 12-13
Rut 1, 4;
Jdt 14, 5,10;
Mt 1, 5
Dt 2, 10-11: "Anteriormente
habitaron allí los emim, pueblo grande, numeroso y de alta estura... refaítas..."
Gn
6, 4
Dt 2, 21-22: "... pero Yahvéh los exterminó
ante ellos, que los desposeyeron, y se establecieron en su lugar. Lo mismo
había hecho Yahvéh por los hijos de Esaú, que habitaban en Seir, exterminando
ante ellos a los jorritas, a los que desposeyeron y en cuyo lugar se establecieron
hasta el día de hoy".
Además de hacernos ver otra vez la gran bondad del dios-demonio Yahvéh, esos versículos
nos hacen ver que fueron escritos mucho después de la muerte de Moisés.
ver párrafo siguiente:
Dt 2, 25: Gn
4, 3-5
Dt 2, 30:
"... Pero Sijón, rey de
Jesbón, no quiso que pasáramos por su territorio; pues Yahvéh había hecho
inflexible su espíritu y había endurecido su corazón, a fin de ponerlo
en tus manos, como lo está todavía hoy".
Obviamente
el autor de esa frase (el profeta Jeremías, según las últimas conclusiones
de los exegetas) no estaba muy inspirado que digamos: no es de muy espabilados
decir "como lo está todavía hoy"
cuando se intenta hacer creer que el libro fue escrito al poco de acontecer
el hecho que narra y atribuírselo a Moisés.
Ex 4, 2,21
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| Dt 2, 31-36: Otras excelentes frases, probablemente
lo suficiente como para ser enmarcadas y puestas en algún
lugar visible de nuestras casas con el fin de que el que entre
en ellas y se manifieste simpatizante de la religión judeocristiana
le entren ganas de vomitar si todavía tiene la suficiente
vergüenza para poder hacerlo: |

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Yahvéh a
Moisés: "Mira:
he empezado a entregarte a Sijón y su tierra; comienza la
conquista, y apodérate de este país (amorreos) ... y lo derrotamos
a él y a sus hijos y a todo su pueblo... tomamos todas sus
ciudades y dimos al anatema
ciudades enteras, con hombres, mujeres
y niños, sin dejar uno solo con vida... desde... hasta...
no hubo ciudad que para nosotros fuera inexpugnable; Yahvéh,
nuestro Dios, nos las entregó todas" |

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| Gn 14, 7; 15,
19-21; 23; 48,
22;
Ex
17, 8ss; Núm 21, 2ss; 25, 17; 31, 2ss |
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Dt 3, 3ss:
"Yahvéh,
nuestro Dios, entregó también en nuestro poder a Og, rey de
Basán, y a todo su pueblo, y lo derrotamos hasta no dejar
a ninguno con vida... sesenta ciudades... las dimos al anatema...
consagramos al anatema ciudades enteras, con hombres, mujeres
y niños, pero nos reservamos como botín todo el ganado
y los despojos de las ciudades"... es decir, las personas
no eran botín, se las sacrificaba a su dios, al dios-demonio judeocristiano.
Ex
13, 2
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Las hordas de Yahvéh continúan con
la rapiña, los sacrificios por anatema de ciudades enteras,
las masacres, los asesinatos, los botines de guerra... las
hordas de Yahvéh traen consigo el horror
en un baño de sangre y muerte; las hordas del Señor arrasan
todo lo que encuentran: palabra y hechos del Dios del amor (I Jn 4, 8,16; Ex 34, 6; I Cro 16, 34; Salm 25, 8; 145, 9;
Lm 3, 33; Ez 18, 32; Miq 7, 18; Sant 5, 11) |
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Decimonona
atrocidad divina
Dt 13, 7-11: "Si tu hermano, hijo de
tu madre, o tu hijo o tu hija, o la esposa que descansa
en tu regazo, o tu amigo que es como tu alma, viene a seducirte
en secreto y te dice: Vayamos y sirvamos a otros dioses,
dioses que no conociste tú ni tus padres, de esos dioses
de los pueblos que os rodean, cercanos o lejanos, de un
cabo a otro de la tierra, no consentirás en ello ni lo escucharás;
tu ojo no se apiadará de él, no le perdonarás ni le encubrirás,
sino que lo matarás sin remisión; tu mano será la primera
que se alce contra él para hacerle morir, y, después, la
mano de todo el pueblo. Lo lapidarás hasta que muera, por
haber intentado apartarte de Yahvéh, tu Dios... "
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Yahvéh
implanta el estado del terror y del horror...
Ex 21,
15; Mt 18,
15-17;
[
Mt
28, 19] |
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Dt 13, 13-18; 17, 2-7:
"Si oyes decir que de
una de tus ciudades que Yahvéh, tu Dios, te da para que habites
en ella, han salido hombres, hijos de Belial, de tu misma
raza, y han extraviado a sus conciudadanos, diciéndoles: Vayamos
y sirvamos a otros dioses, dioses que no habéis conocido,
averiguarás, indagarás y te informarás cuidadosamente. Si
se comprueba que tal abominación se ha cometido en medio de
ti, pasarás a filo de espada a los habitantes de esa ciudad,
y la entregarás al anatema, a ella y a todo lo que hay en ella,
y a su ganado lo pasarás al filo de espada. Juntarás todo
su botín en medio de su plaza y prenderás fuego a la ciudad
con todos sus despojos, ofreciéndolo todo a Yahvéh, tu Dios.
Sea para siempre un montón de ruinas y no vuelva a reedificarse.
No se te pegará a la mano nada de cuanto fue dado al anatema,
para que desista Yahvéh del furor de su ira...." |
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Dt 14, 3ss: Gn
1, 29-30;
9, 3; Lv 11
Dt 14, 19: Lv
11, 20-23
Dt 14, 21: Ex 3, 21
Dt 14, 22-29: "Cada
año apartarás el diezmo de todo el producto de tu sementera, lo que haya
producido el campo, año por año, y lo comerás en presencia de Yahvéh
tu Dios, en el lugar que él haya elegido para morada de su nombre: el
diezmo de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, así como los primogénitos
de tu ganado mayor y de tu ganado menor; a fin de que aprendas a temer
a Yahvéh tu Dios, toda tu vida. Si el camino te resulta demasiado largo,
si no puedes transportarlo (el diezmo), porque el lugar que habrá elegido
Yahvéh para poner allí su nombre te cae demasiado lejos, y Yahvéh tu Dios
te ha bendecido, lo cambiarás por dinero, llevarás el dinero en
tu mano e irás al lugar que haya elegido Yahvéh tu Dios; allí emplearás
este dinero en todo lo que desees, ganado mayor o menor, vino o bebida
fermentada, todo lo que te apetezca, y comerás allí en presencia de Yahvéh
tu Dios y te regocijarás, tú y tu casa. Y al levita que vive en
tus ciudades no lo abandonarás, ya que él no tiene parte ni heredad contigo.
(El diezmo trienal): Cada tres años apartarás todo el diezmo de
tu cosecha de ese año y lo depositarás a tus puertas. Así vendrán
el levita, ya que él no tiene parte ni heredad contigo, el forastero,
el huérfano y la viuda que viven en tus ciudades, y comerán y se hartarán,
para que Yahvéh tu Dios te bendiga en todas las obras que emprendas"
El
diezmo: tema que será tratado en un estudio aparte.
Ex
23, 17; 34,
20; Lv 27, 30ss; Núm 18, 28-31; Ne 10, 36ss; 12, 44; Ecli
35, 4.7-10; Ml
3, 8; Hb 7, 1ss
Dt 15, 4:
"No
debe haber pobre alguno en medio de ti"
"Abrirás tu mano a tu hermano,
al pobre de entre los tuyos y al indigente de tu tierra":
Dt 15, 11
"La
vida de tus pobres no olvides jamás": Salm
74, 19
Pr
14, 31; Mt
8, 20
Dt 15, 6: "profecíasAT
- punto 17"
Dt 15, 12-18: Gn
9, 25
Dt 16, 3: Ex
12, 15; Dt 16, 8
Dt 16, 16:
Ex 23, 17
Dt 17, 12-13: "Si alguno, llevado de su propia
presunción, no quiere escuchar al sacerdote, que está allí para servir
a Yahvéh, tu Dios, ni al juez, ese hombre morirá...."
Lv 1-9; Ex 21, 15
Dt 17, 14:
"profecíasAT"
Dt 18, 1:
"Los sacerdotes levitas,
toda la tribu de Leví, no
tendrán parte ni heredad con Israel... " "Si
el levita... comerá una porción igual a la de ellos, aparte de lo que
obtenga por la venta de su patrimonio":
Dt 18, 8
Dt 18,
9ss: Gn
15, 9-11
Dt 18, 15: Moisés:
"Yahvéh tu Dios te suscitará de en medio
de ti, de entre tus hermanos, un profeta como yo; a él escucharéis"
Jn 1,
19-23
Dt 20, 10-19: Más instrucciones
del Dios del amor
a sus hordas de asesinos invasores sobre lo que tienen que
hacer con los vencidos durante la invasión de los territorios
de otros pueblos que ese mismo dios les regala, eso sí, con
mucha misericordia y bondad. Dado el "alto interés"
de las sagradas palabras del bárbaro dios bíblico se
transcriben íntegros esos versículos, para vergüenza de sus
fieles creyentes si es que todavía les queda o saben qué es
la vergüenza, y si es que se atreven a leerlos:
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"Cuando te acerques a
una ciudad para combatirla, le brindarás la paz. Si la acepta
y te abre sus puertas, toda la población que haya en ella
te quedará sometida a prestación personal de trabajo y a
servirte. Pero si no quiere contigo la paz y te declara
la guerra, la sitiarás; y cuando Yahvéh, tu Dios, la entregue
en tu mano, pasarás al filo de espada a todos sus varones.
Pero las mujeres, los niños, el ganado y cuanto hubiere
en la ciudad los tomarás para ti como botín; y comerás
de los despojos de tus enemigos que Yahvéh, tu Dios, te
entregó. Así harás con todas las ciudades que estén muy
distantes de ti, que no sean de las ciudades de estas naciones.
Pero en las ciudades de estos pueblos que Yahvéh, tu
Dios, te va a dar en posesión, no dejarás con vida a ningún
ser animado; sino que darás al anatema a estos pueblos: el hitita, el
amorreo, el cananeo, el perizeo, el jivveo y el yebuseo
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como Yahvéh, tu Dios, te ha ordenado, para que no os
enseñen a practicar ninguna de las abominaciones a que estas
gentes se entregan en el culto a sus dioses.... Cuando ataques
una ciudad y, para apoderarte de ella, has de tenerla sitiada
mucho tiempo...
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no destruirás sus árboles... sólo los árboles
que veas que no son frutales podrás talar y derribar..."
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El sádico dios bíblico ordena
someter a esclavitud a las mujeres y niños de las ciudades
que se sometan a sus hordas, después de asesinar a todos los
varones: eso se hará en las ciudades lejanas. Pero en las
ciudades de Canaán, la "tierra prometida", se pasará
a cuchillo a todo ser humano, hombres, mujeres, mujeres embarazadas,
ancianos, jóvenes, niños, niños de pecho, en ofrenda a Yahvéh
el exterminador y el genocida,
al dios-demonio quenita.
"... talaréis todos los
árboles frutales" (II Re 3, 19). Contra Moab,
Yahvéh ordena hacer lo contrario con los árboles.
Dt 21, 1-8: "Si en la tierra que Yahvéh te
da en posesión fuere encontrado un hombre muerto en el campo, sin que
se sepa quién lo mató, tus ancianos y los jueces irán a medir las distancias
del lugar donde esté el cadáver hasta las ciudades del contorno. los ancianos
de la ciudad más cercana al lugar tomarán una becerra que no haya trabajado,
que no haya llevado sobre sí el yugo, y la llevarán a un valle oculto,
que nunca haya sido arado ni sembrado; y allí, en el valle, la desnucarán.
Entonces los sacerdotes.... lavarán sus manos sobre la becerra..."
Gn
15, 9-11
Dt 21, 10-14: "Cuando salgas a la guerra contra
tus enemigos y Yahvéh, tu Dios, los ponga en tu mano y los
hagas prisioneros, si
ves entre los cautivos una mujer hermosa y la deseas para
ti y quieres tomarla por mujer tuya, la introducirás en tu
casa, y ella se raerá la cabeza y se cortará las uñas; luego
se quitará el vestido de su cautividad y habitará en tu casa.
Por espacio de un mes llorará a su padre y a su madre; después
podrás llegarte a ella, y serás su marido y ella será tu mujer.
Si después te desagradare, la dejarás ir a su albedrío, pero
en modo alguno la venderás por dinero, ni la convertirás en
esclava tuya, puesto que la has humillado"
Instrucciones del gran dios-demonio Yahvéh
sobre el destino de las mujeres cautivas, sin contar con el
parecer de las mismas, claro: una vez el hombre israelita
se haya cansado de ella tras humillarla, la podrá echar de
casa.. En esos versículos se puede ver una libertad, pero,
para con el divorcio (aunque sin ningún derecho para
con la mujer; éste es sólo admitido más adelante, en Dt 24,
1, aunque igualmente se la tire a la calle); sin
embargo, en Mt 5, 32 el divorcio queda restringido y la mujer
malparada. "mujer"
Gn
9, 25
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Dt 21, 15ss: "Cuando un hombre tenga dos mujeres,
la una amada y la otra aborrecida..." |
Primogenitura. Poligamia.
"patriarcas/Jacob"
Gn 4, 19
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Dt 21, 18-21:
"Si
un hombre tiene un hijo indócil y rebelde, que no quiere escuchar la voz
de su padre ni la de su madre, ni los escucha cuando lo corrigen, su padre
y su madre lo tomarán y lo llevarán a los ancianos de la ciudad y a la
puerta del lugar, y dirán a los ancianos de la ciudad: Este hijo nuestro
es indócil y rebelde y no nos escucha, es un libertino y un bebedor. Entonces
todos los hombres de la ciudad lo lapidarán hasta que muera".
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Ex
21, 15; Pr
30, 17
Dt 28, 15-68;
11, 26ss; 32, 15-26: "Pero
si desoyes la voz de Yahvéh... maldito el fruto de tu vientre y el fruto
de tu tierra... Yahvéh hará que se te pegue la peste... Yahvéh te herirá
de tisis, de fiebre, de inflamación, de gangrena..."
Lv
26, 14-39
Dt 29, 19; Ex
22, 23: "Yahvéh, en su cólera, descargará
sobre "su" pueblo todas las maldiciones escritas en este libro (el Deuteronomio)".
Dt 30, 14:
"Sino que
la palabra está bien cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que
la pongas en práctica"
Rm 10, 8
Dt 30, 15;
11, 26ss: "Hoy
pongo ante ti la vida y el bien, la muerte y el mal"
No debería
esperarse la muerte y el mal de un Dios todo bien y bondad: este es
uno de los más grandes obstáculos insalvables de la teología: Lv 26,
14ss
Y, en efecto: es
Yahvéh el que pone el mal
delante del hombre
Dt 30, 18: "...
yo os declaro hoy que pereceréis sin remisión y no prolongaréis vuestros
días sobre la tierra en cuya posesión vas a entrar al pasar el Jordán"
"... y por esta palabra prolongaréis
vuestros días sobre la tierra que vais a poseer tan pronto como paséis
el Jordán": Dt 32, 47
Dt 31, 2: Moisés:
"Tengo ya 120
años y no puedo ya salir ni entrar"
"Moisés murió a la edad de 120
años. Sus ojos no se habían debilitado, ni había disminuido su vigor": Dt 34, 7
Dt 31, 3: "profecíasAT
- punto 19"
Dt 32, 4,18; II Sam 23, 3;
Salm 18,
3; 90,4;
Is 26, 4;
Mt 16, 16-19:
"Yahvéh
es la roca..."
Al Dt 32 se le llama "Cántico
de Moisés", cántico de alabanza a Yahvéh. Hoy día sabemos que
Moisés no fue su autor, sino alguien próximo al profeta Jeremías (o él
mismo) muchos siglos después.
Dt 32, 4;
Salm 19,
8-10: "...
sus obras son perfectas, y todos sus caminos son justos"
"nt
superior at"
Dt 32, 8: "...
Yahvéh fijó los confines de los pueblos según el número de los hijos
de Israel"
"Yahvéh
no hace acepción de personas":
Gn
4, 3-5; Dt 7, 6-8
Dt 32, 35,41,43;
[
Est
9, 5-16 ];
Rm 12, 19: "No
os venguéis personalmente, sino dad lugar a la ira divina, porque así
dice el Señor: Para mí la venganza y el dar lo merecido al tiempo en que
vacile su pie; porque cerca está el día de su ruina, y ya se avecina lo
que les espera"
"El
vengativo sufrirá la venganza del Señor, que llevará cuenta exacta de
sus pecados": Ecli 28, 1
Gn 4,
14-15; Jue
16, 27-30; Salm
18, 48; 149,
5-9; Sab 5, 17;
[
Ez 39,
8-10 ]
Dt 32,
36: "Porque Yahvéh
juzgará a su pueblo" "Porque
el Padre no juzga a nadie": Jn 5, 22

Dt 32, 39: "Ved
ahora que yo soy yo, y que no
hay otro Dios junto a mí. Yo hago morir y hago vivir, yo
hiero y yo sano (y no hay quien libre de mi mano)"
Yahvéh
es único, es uno, no hay nadie más junto a él: la unicidad característica
del judaísmo en contra de la divinidad tripartita del cristianismo.
La
crueldad y la perversidad a su máximo esplendor: el dios-demonio
hiere para después sanar; digno de un ser maquiavélico,
perverso, sádico... y no de uno de infinita bondad.
Gn
1, 26; Job
5, 18; Jn 1,
1,14
©
MiltonAsh (hace años)
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