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La Biblia: el gran fraude, engaño y mentira de Occidente

 

Autor/Webmaster: MiltonAsh

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Crítica de la Biblia cristiana

 

AT - Pentateuco

Éxodo

 

 

 
 

   Las citas bíblicas y los estudios que contienen un link a otra página no hacen el enlace puesto que están dirigidas a páginas que ya no existen. Este texto pertenece a la crítica escrita durante los años 1999 a 2004.

   Véase Crítica de la Biblia cristiana

 

 

 

Ex 1, 5: Las personas de la casa de Jacob que fueron a Egipto eran 70.

Las personas de la casa de Jacob que fueron a Egipto eran 75: Act 7, 14

Ex 1, 7: "Los hijos de Israel fueron fecundos y proliferaron; se multiplicaron mucho..."

Muy fecundos debían ser pues al cabo de 400 años, muchos de ellos bajo penurias, partiendo de sólo 70 (o 75) personas, eran más de un millón, probablemente muchos más: Ex 12, 37; Núm 1, 45-46: sólo los militares eran seiscientos mil. Sin embargo, en I Re 20, 15, es decir, transcurridos muchos años, se afirma que todo el ejército israelita estaba formado por sólo siete mil hombres.

Ex 1, 15ss: El faraón ordena matar a los niños hebreos. Esto recuerda mucho lo que más tarde haría Herodes. Por otra parte, parecen muy pocas dos parteras (Sifrá y Puá) para una población hebrea femenina fértil que debía pasar del medio millón.

Ex 1, 17,20; I Sam 15, 22; Mt 10, 28; Act 5, 29: "Pero las parteras temían a Dios y no hacían según les había ordenado el rey de Egipto... por eso Yahvéh trató bien a las parteras"

La desobediencia al poder terrenal establecido es admitida por Yahvéh.

La desobediencia al poder establecido no es admitida por Yahvéh: 

"Sométanse todos a las autoridades que ejercen el poder. Porque no hay autoridad sino por Dios; y las que existen, por Dios han sido establecidas. De modo que quien resiste a la autoridad, contra el orden establecido por Dios se rebela; y los que se rebelan, acarrearán sobre sí mismos su condena... y por eso mismo pagadles también tributos; pues son funcionarios de Dios para dedicarse asiduamente a este oficio": Rm 13, 1-2,6; I P 2, 13-15

Hitler, por ejemplo, y todas las consecuencias de su mandato, puesto en el gobierno de Alemania por Yahvéh porque es éste el que da el poder a quien quiere: Job 12, 23-24; 34, 29-30; Pr 8, 15-16; Ecli 10, 4-5; Dn 4, 29

"Yahvéh frustra el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los pueblos": Salm 34, 10. Es Yahvéh el que dirige a los hombres.

Hitler, el aprendiz de Yahvéh: Lm 4, 4

  "libre albedrío/la libertad

  [ Salm 2, 10-12; Pr 1, 7; Mt 10, 28; Act 5, 1-10 ]

Ex 1, 18-20; Jn 7, 8: Yahvéh incita a las parteras hebreas a que mientan

 

"No mentirás; No darás falsos testimonios": Ex 20, 16; 23, 1; Lv 19, 16; Dt 5, 20; Pr 6, 19; 12, 22; 19, 5; Ef 4, 25; Col 3, 9; Ap 21, 8

  Pr 11, 20

Ex 3, 1; 18, 1 "Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián"

Jetró (Jethro), suegro de Moisés (o uno de sus suegros), sacerdote madianita.

[ Ex 18, 1ss ]

Ex 3, 2,4: "Se le apareció el ángel de Yahvéh en una llama de fuego en medio de una zarza...  y lo llamó Dios de en medio de la zarza...

¿Quién estaba en medio de la zarza? ¿El ángel del Señor o el propio Señor? 

Hay tendencias cristianas que, ya no sabiendo qué hacer con tanto desvarío, inventan las argucias más insospechadas: afirman que ese ángel era Jesús, diferente del *Señor*, el verdadero Dios.

 

El demonio también hace maravillas, puede engañar al más pintado, incluso a los elegidos, según dice el propio Yahvéh. ¿Cómo sabía Moisés que el que le hablaba era *Dios* y no el diablo? ........  ¿o es que para Moisés era lo mismo?:  Ex 18, 1ss  

Lc 20, 37

Ex 3, 2: "... y vio Moisés que la zarza ardía en el fuego, pero no se consumía"

Existe una planta que es capaz de arder y no consumirse: es la "dictamnus albus" (díctamo blanco) y se encuentra en todo buen jardín botánico. Sus diversas variedades están por el sur y el centro de Europa y

Ex 3, 5: "Le dijo: «No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar que pisas es suelo sagrado.»"

! Obviamente, era suelo sagrado, pero para los quenitas: Ex 18, 1ss

Ex 3, 8: Yahvéh: "He bajado para liberarlo (a su pueblo) de la mano de los egipcios"

 

"Ves (a Moisés), pues, yo te envío al faraón para que saques a mi pueblo...": Ex 3, 10

¿En qué quedamos? ¿Baja (!) Yahvéh para liberar a su pueblo o envía a Moisés para ese cometido?

Ex 3, 8-12,17: Yahvéh quiere sacar a los israelitas de Egipto para que tomen posesión de la tierra de los cananeos, jeteos..., dada muy misericordiosamente, eso sí, por el dios Yahvéh a su pueblo: Ex 6, 4-5

Sin embargo, en Ex 3, 18 y 5, 1-2 dice que quiere que salgan "para hacer sacrificios y una fiesta para el Señor a tres días de camino". No dice nada de que después tengan que volver a Egipto ni que es para tomar posesión de nada.

Uno de los pasajes más escandalosos de toda la Biblia. Atención: va a actuar el dios-demonio Yahvéh

Ex 4, 2ss: :  Yahvéh convierte a Moisés en un vulgar mago con el fin de convencer al faraón para que deje marchar a su pueblo de Egipto

Parece  que Yahvéh quiere que su pueblo salga de Egipto. Dado que es omnipotente por ser Dios, además de bueno, misericordioso, justo..., no tendrá ninguna clase de problema para conseguirlo. Si puede hacer lo que quiera y quiere que su pueblo vaya a la libertad, lo hará de tal manera que no hayan problemas. ¿Sí?... pues no. Puede hacer que el faraón tenga compasión y deje ir a los israelitas, sin que corra la sangre. ¿Sí?... pues no. Puede hacer que el corazón del faraón se haga blando. ¿Sí?... pues no. No hace nada de todo eso: todo lo contrario. En lugar de dar facilidades para que su amado pueblo obtenga la libertad, no hace otra cosa que poner dificultades. Yahvéh nos demuestra otra vez que es un ser atroz y sanguinario, un verdadero demonio. Yahvéh: "Yo endureceré el corazón del faraón y no dejará salir al pueblo": Ex 4, 21. Pues sí: el dios bíblico, no sólo el de Israel, no quiere que el faraón haga misericordia con su pueblo y les deje ir sin que ocurra nada. Quiere sangre y gloria. Endurece el corazón del faraón con el fin de que no deje salir a los israelitas y así enviará plagas, matará a hombres y ganado, a los primogénitos de los egipcios y así su nombre se hará famoso en toda la tierra, los israelitas podrán contar a sus hijos cómo Yahvéh se ha burlado de los egipcios y, además, celebrarlo. Para cualquier comprobación de lo que he dicho continúen leyendo. 

   

Gn 15, 9-11; Ex 11, 9; 14, 4; Dt 2, 30; Mt 13, 10-15

Salm 105, 24-25; Rm 9, 14-22

 

Yahvéh, el dios/demonio adoptado por Moisés, en el colmo de la hipocresía y de la maldad,  le dice a Moisés que le comunique al faraón: "... pero como te niegas a dejar salir a mi pueblo, yo mataré a tu hijo, a tu primogénito": Ex 4, 23; contradicción, además, de I Sam 6, 6

Es Yahvéh el que endurece su corazón y resulta que después le hace culpable de la decisión que el propio dios-demonio ha tomado. Los israelitas encuentran dificultades para salir de Egipto porque su propio dios se las pone. Por lo tanto, además de sanguinario, es un mentiroso.

Ex 4, 10ss: "Moisés dijo a Yahvéh: `... Yo nunca he sido hombre de palabra fácil... sino que soy torpe de boca y de lengua´"

 

"Moisés fue educado en toda la sabiduría de los egipcios y era poderoso en sus palabras y en sus obras": Act 7, 22

Ex 4, 11: "Yahvéh le respondió: «¿Quién ha dado la boca al hombre? ¿Quién hace al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo, Yahvéh?"

Es Yahvéh el que hace al mudo, al sordo, al ciego...:, es Yahvéh el responsable de las calamidades humanas y de desgracias y carencias físicas, y los crea así para que se manifieste su gloria: Jn 9, 2-3 ... para más infamia.

 

Yahvéh: ¡Qué gran Dios del amor!: I Jn 4, 8,16

Ex 4, 23; 7, 16: "Por eso, Yo te digo: `Deja salir a mi hijo para que me dé culto.'"

  Dios ególatra y egocéntrico. 

 Ex 20, 3

Ex 4, 24-26: "Durante el viaje, en un albergue, Yahvéh le salió al encuentro e intentó darle muerte.  Tomó entonces Seforá un pedernal, cortó el prepucio de su hijo y tocó las partes de Moisés, diciendo: «Eres mi esposo de sangre.»  Entonces Yahvéh lo soltó; ella había dicho: «esposo de sangre», por la circuncisiónh le salió al encuentro e intentó darle muerte.  Tomó entonces Seforá un pedernal, cortó el prepucio de su hijo y tocó las partes de Moisés, diciendo: «Eres mi esposo de sangre.»  Entonces Yahvéh lo soltó; ella había dicho: «esposo de sangre», por la circuncisión"

Extraños versículos que indican claramente que los israelitas no eran circuncisos antes de Moisés.

Ex 5, 3: "... permite, pues, que hagamos un viaje de tres días al desierto para ofrecer sacrificios a Yahvéh, nuestro Dios, si no nos castigará con peste o espada"

¡Qué gran Dios del amor ha conseguido Moisés para el pueblo israelita! ¡Qué concepto de Dios encierra el *libro de los libros*!

  Ex 18, 1ss

Ex 6, 2-3: "Dios habló a Moisés y le dijo: «Yo soy Yahvéh.  Me aparecí a Abrahán, a Isaac y a Jacob como El Sadday; pero mi nombre de Yahvéh no se lo di a conocer" 

No les dio a conocer el nombre de Yahvéh, certificando que es un dios-demonio nuevo para ellos, sin embargo, el autor o autores de los pasajes en un lugar dicen que ese nombre es nuevo (junto con el propietario del nombre) y en Génesis dicen lo contrario, haciéndole aparecer como a su Dios desde siempre:  Gn 2, 4-25 22, 14

Los autores bíblicos continúan con una explicación para incautos e ingenuos, argumentando y justificando la tenencia de la llamada *tierra prometida*: por fin, y tras cuatrocientos años, el olvidadizo Yahvéh se ha acordado de la alianza con sus padres:

"Después establecí con ellos mi alianza, para darles la tierra de Canaán, la tierra donde peregrinaron y moraron como forasteros.  Y ahora, al escuchar el gemido de los israelitas, esclavizados por los egipcios, he recordado mi alianza": Ex 6, 4-5; 2, 24 3, 13-15

Ex 6, 12: Moisés: "¿Cómo va a escucharme a mí el faraón si soy torpe de palabra?"

¿Cómo puede decir eso alguien que vivió como egipcio durante años y desde niño y además en la corte real?.

Ex 6, 20: Aarón y Moisés fruto del incesto: Lv 18, 6ss

Ex 7, 3: Por segunda vez Yahvéh endurece el corazón del faraón haciendo hincapié en que "multiplicaré mis señales y mis prodigios en el país de Egipto" gracias a que el faraón no dejará salir a su pueblo. 

Ex 7, 9ss: Prodigios de Moisés y Aarón ante el faraón, los cuales no son más que magia. Cualquiera de los magos egipcios podía hacer lo mismo. Por otra parte, no es más que un juego macabro del gran dios Yahvéh, como se puede comprobar por todo el contexto: no quiere que salga su pueblo hasta que no haya *demostrado* su *gloria*.

 

"No practicaréis la adivinación ni la magia": Lv 19, 26; 20, 6,27 

  Gn 15, 9-11; Ex 14, 31

Ex 7, 13: Por tercera vez Yahvéh endurece el corazón del faraón.

 

Ex 7, 17ss; 8-10: Las plagas, que tan misericordiosamente envía Yahvéh a Egipto porque el faraón había endurecido su corazón y no dejaba salir a su pueblo. Recordemos: es el propio Yahvéh el que endurece el corazón del faraón para que no deje salir al pueblo.

Las plagas no fueron más que fenómenos naturales, como las acostumbraban a haber periódicamente en Egipto, si es que llegaron a producirse precisamente en el momento en que los textos bíblicos dicen que pasaron. Sabemos por escritos extrabíblicos que las plagas que se describen eran acontecimientos naturales y bastante frecuentes en aquella zona y época. Dejemos que lo confirme un PB: "Con la excepción de la décima plaga, todas las demás pueden interpretarse como fenómenos naturales propios del país del Nilo; pero con su insólita intensidad y en la predicación de sus circunstancias muestran la intervención divina" (LB, pág. 82).

Lo de "insólita intensidad y en la predicación de sus circunstancias" se lo saca de los textos bíblicos y ya sabemos cuáles son esas circunstancias: las que promueve el propio dios. 

Por otra parte, señala que la décima plaga no corresponde a un fenómeno natural y tiene razón: la décima plaga es la del exterminio de todos los primogénitos de los egipcios, exterminio que Yahvéh se reserva para sí... ahora les toca el turno a los primogénitos, tanto de hombres como de animales. ¡Qué gran Dios Yahvéh!

En 19-21, los enviados de Yahvéh convierten el agua en sangre. Inmediatamente después se afirma que los magos egipcios hicieron lo mismo. ¿Cómo pudieron hacer lo mismo si el agua ya estaba convertida en sangre?

 

Ex 9, 3,6: "... la mano de Yahvéh caerá sobre tus ganados del campo, los caballos, los asnos, los camellos, las vacas y las ovejas; será una peste espantosa... Al día siguiente cumplió Yahvéh su palabra... "

Quinta plaga: murió todo el ganado de los egipcios, incluidos los caballos.

No murió todo el ganado de los egipcios: Ex 9, 19-21; 11, 5; 14, 26-28

Ex 9, 12: Por cuarta vez el Señor endurece el corazón del faraón. Quiere más masacres; "Pero Yahvéh hizo que el faraón se obstinase y no les hiciera caso"

Ex 10, 1: Por quinta vez el Señor endurece el corazón del faraón.

Ex 10, 5: Esta octava plaga, la langosta, es especial: según Yahvéh cubrirá la superficie de la tierra.

Ex 10, 20: Por sexta vez Yahvéh endurece el corazón del faraón. ¡Más! ¡Yahvéh, el dios/demonio no tiene suficiente!

Ex 10, 27: Por séptima vez Yahvéh endurece el corazón del faraón.

Ex 11, 4-5; 12, 12: Yahvéh anuncia la décima plaga: "Hacia la medianoche saldré yo y atravesaré Egipto; y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito del faraón que se había de sentar en su trono, hasta el primogénito de la esclava... y todo primogénito del ganado"

... y seguía habiendo ganado a pesar de que la quinta plaga fueron todos exterminados

  Ex 9, 3,6

Ex 11, 9: Yahvéh habla ahora todavía más claro sobre lo que pretende con el endurecimiento del corazón del faraón: "El faraón no os escuchará, a fin de que se multipliquen mis prodigios en el país de Egipto"

Yahvéh, el exterminador y genocida: sus prodigios eran el asesinato de miles de personas, entre ellas niños y niños de pecho.

 

Yahvéh, el dios/demonio... que distingue entre Egipto e Israel (Ex 11, 7): "Yahvéh no hace acepción de personas"

Ex 11, 10: Por octava vez Yahvéh endurece el corazón del faraón.

Ex 12, 14: "Este día será memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta a Yahvéh; de generación en generación como ley perpetua, lo festejaréis.»"

Institución de la Pascua: en conmemoración del exterminio de los primogénitos de los egipcios y, además, debe ser festejada por siempre por ley perpetua. Jesús celebraba la Pascua, es decir, celebraba el exterminio de los primogénitos de los egipcios: naturalmente pues fue él mismo el que los ejecutó, según dicen los cristianos; éstos, y no yo, afirman que Jesús era Dios.

En ese contexto Yahvéh ordena: "La sangre os servirá de señal en las casas donde estéis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo; y no os afectará la plaga exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto... Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en la sangre del recipiente y untad el dintel y las dos jambas con la sangre del recipiente; y ninguno de vosotros saldrá por la puerta de su casa hasta la mañana. Yahvéh pasará para herir a los egipcios, pero al ver la sangre en el dintel y en las dos jambas, Yahvéh pasará de largo por aquella puerta y no permitirá al Exterminador entrar en vuestras casas para herir": Ex 12, 13,22-23. Al parecer Yahvéh necesita de una señal en las casas para saber si en el interior había israelitas o no.

 

 Ex 12, 29-30; Mt 26, 17-19

Ex 12, 15; Dt 16, 3: "Durante siete días comeréis panes ázimos (en la pascua)"

 

"Seis días comerás panes ázimos": Dt 16, 8 

Decimoprimera atrocidad divina (englobando todas las plagas):

Ex 12, 29-30: "Yahvéh, al filo de la medianoche, hirió a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde el primogénito del faraón hasta el primogénito del preso, y todo primogénito de los animales... y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiera un muerto"

... y, repito, tan gran exterminio deberá ser recordado para siempre en celebración memorable por ley perpetua

"Este día será memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta a Yahvéh; de generación en generación como ley perpetua, lo festejaréis.»": Ex 12, 14 

¿Alguien es capaz de presentar a un dios más demoníaco que Yahvéh?

Yahvéh se ampara en la nocturnidad para cometer sus asesinatos.

 

"No quiere vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno solo de estos pequeños": Mt 18, 14; II P 3, 9

"No morirán los padres por culpa de sus hijos, ni los hijos por culpa de sus padres": Dt 24, 16; II Re 14, 6; II Cro 25, 4; Jer 31, 30; Ez 18, 1-4

"Este hijo no morirá por la maldad de su padre... el que peca es quien morirá. El hijo no pagará la culpa del padre": Ez 18, 17-20

"No maldeciré más... no castigaré más a los hombres... ": Gn 8, 21-22; Is 54, 9

 

"No escapará quien dice mentiras": Pr 19, 5-6; Salm 101, 7

Por otra parte, los primogénitos de los animales que habían muerto en la quinta plaga, vuelven a morir. Y en Ex 14, 9, y para perseguir a los israelitas, los egipcios montan en los caballos que habían muerto en la misma plaga.

 

Ex 12, 31: El faraón a Moisés y a Aarón: "Levantaos y salid de en medio de mi pueblo, tanto vosotros como los hijos de Israel..."

 

"Cuando se le anunció al rey de Egipto que el pueblo había huído...": Ex 14, 5 

 

"tanto vosotros como los hijos de Israel": ¿Acaso Moisés y Aarón no eran israelitas?: Ex 12, 38; 14, 15

Ex 12, 35: Ex 3, 22

Ex 12, 37: Ex 1, 7

Ex 12, 38: "Salió también con ellos (con los israelitas) una gran muchedumbre"

Algunos opinan, entre ellos Sigmund Freud en su *Escritos sobre judaísmo y antisemitismo* (1937), que esa muchedumbre serían los egipcios acompañantes de Moisés: Freud fue uno de los primeros escritores que supuso que ese profeta judío no era tal sino un egipcio, al igual que su *hermano* Aarón: Lv 24, 10ss; Núm 11, 4

 "Moisés"

Ex 12, 40:  "Profecías AT - punto 6

Ex 17, 8ss: Decimocuarta atrocidad divina. EMPIEZA EL EXTERMINIO.

  Batalla con Amaleq. Primer pueblo que encuentran los israelitas después de su salida de Egipto. Atacan a los israelitas defendiendo sus tierras ante el paso de más de un millón de personas alienas a su territorio. Con la ayuda de las artes mágicas del todopoderoso y bondadoso Yahvéh, Josué, lugarteniente de Moisés, los derrota. Yahvéh, que también es misericordioso y bueno, elige un pueblo para exterminar a otros en un acto sublime de racismo y limpieza étnica:

 

"Amalaquitas, pueblo nómada del desierto del Sinaí, en la región del sur de Judá (Gn 14, 7; Núm 13, 29). Más tarde también en la región de Efraím (Jue 5, 14; 12, 15). Enemigos mortales de Israel (Núm 24, 20; Salm 83, 8), exterminados en gran parte por Saúl y David (I Sam 15; II Sam 8, 12; II Cro 4, 43)": EB, pág. 18

Atrocidad que engloba todos los exterminios ordenados por Yahvéh de pueblos enteros antes de la invasión de la "tierra prometida": amalequitas, cananeos, madianitas, amorreos... continuas rapiñas, masacres, anatemas, exterminios, invasiones de territorios ajenos de las hordas del dios Yahvéh... Las hordas de Yahvéh se dedican, por orden expresa suya, a la rapiña, los sacrificios por anatema de ciudades enteras, las masacres, los asesinatos, los botines de guerra, esclavitud... las hordas de Yahvéh traen consigo el horror, el terror y el pánico en un baño de sangre y muerte; las hordas del Señor arrasan todo lo que encuentran: palabra y hechos del Dios del amor: I Jn 4, 8,16; Ex 34, 6; I Cro 16, 34; Salm 25, 8; 145, 9; Lm 3, 33; Ez 18, 32; Miq 7, 18; Sant 5, 11

Yahvéh el hipócrita:

"¡Alabad a Yahvéh, porque es bueno, porque su piedad es eterna!": II Cro 16, 34; Salm 25, 8; 103, 8,17; 145, 9; Jer 33, 11... 

"Yo no me complazco en la muerte de nadie, sea quien fuere": Ez 18, 32

  Gn 14, 7; 15, 19-21; 35, 5; 48, 22;  Núm 21, 2ss 31, 2ss; Dt 2, 31ss; 3, 3ss; 3, 21-22; 7, 2,16ss;  20, 10-19; Jos 6, 2ss; 10, 10-11,28-42;  I Sam 14, 15; II Mac 12, 21; Mt 10, 28; Hb 12, 21

 

Ex 17, 14,16: "Yahvéh dijo entonces a Moisés: Escribe esto en el libro para recuerdo, y di a Josué que yo borraré totalmente la memoria de Amaleq de debajo de los cielos... Yahvéh entrará en guerra contra Amaleq de generación en generación"

Esas palabras, además, encierran una contradicción: si borrará totalmente la memoria de Amaleq no puede decir después que estará en guerra con ellos por siempre.

Yahvéh le dice a Moisés que escriba "esto en el libro para recuerdo"; de esa orden no se puede desprender que el autor del Pentateuco fuese Moisés.

ahvéh, el dios-demonio quenita: su adopción por el pueblo hebreo ... según se desprende de los textos puesto que hoy se sabe que nunca ocurrió el paso de los israelitas por el Sinaí

Ex 18, 1ss

 

El pasaje es de la tradición elohísta y está vinculado con el de la estancia de Moisés en Madián ( Ex 2, 15-4, 31 y también siguientes; imprescindible leerlos puesto que, como acabo de decir, están vinculados al presente capítulo y aportan las demostraciones de varias afirmaciones expuestas aquí), aunque en el Exodo esté puesto mucho después, en el capítulo 18... ¿tal vez para enredar al lector y que no comprenda que el pasaje del capítulo 18 está vinculado con los de 2-4?. Ver también "Esdras"

En su estancia en Madián y según el relato bíblico, Moisés conoció a Jetró, el que sería su suegro, "el sacerdote de Madián": También según el relato bíblico, puesto que todo lo que afirmo aquí se puede comprobar en cualquier Biblia o en ésta misma crítica, Moisés no conocía a Yahvéh, tampoco los israelitas esclavos de Egipto. Yahvéh era un *Dios* nuevo para todos ellos. El trasfondo es claro: Moisés (o quien fuese pues este personaje es tan legendario como los patriarcas, y con toda seguridad no se trata de nadie en concreto sino sólo de una invención más de los israelitas que escribieron los relatos muchos años después de lo que cuentan para justificar su estancia y  permanencia en Palestina y, sobre todo, sus reivindicaciones sobre esa tierra) recibió de un sacerdote de Madián, es decir y más concretamente de un sacerdote quenita, uno de los clanes madianitas, lo que estaba buscando: un *Dios* terrible, despótico, cruel, vengativo, guerrero sanguinario, inmisericorde... en definitiva y literalmente tal como leemos en la Biblia *que diese miedo y terror* tanto a los enemigos como al pueblo israelita, que les *ayudase* a conquistar (en realidad a reivindicar) Canaán: tanto enemigos como israelitas estarían sujetos a él, al terror que implantaría...  No es creíble que fuese un *Dios de paz, amor, de misericordia, etc* para el propósito que se buscaba y la conclusión la da la propia Biblia: la invasión sin piedad ni misericordia de un territorio ajeno a sangre, fuego y cuchillo, con el exterminio masivo de todos sus habitantes, sin respetar a nadie, robo de todas su tierras, esclavitud para los sobrevivientes y toda una serie de órdenes/leyes/mandamientos dirigidos a la posesión literal tiránica de un pueblo, el israelita, del cual ese *Dios* sería el propietario, y al exterminio de los demás, tal como ordena el *Dios*. 

No; lo que se escogió no fue un *Dios* tal como se entiende actualmente sino un dios-demonio del panteón quenita (o un demonio a secas), con consorte(s) incluida(s), y con el que arrasar los territorios ajenos y después poder reivindicarlos como suyos o, que es tal como ocurrió pues tal invasión no está reconocida por la Historia y no se sabe nada de la misma fuera de los relatos bíblicos, reivindicarlos basándose en una historia inventada. ¿Alguien se imagina invadir un territorio bajo la consigna del anatema llevando consigo a un Dios de paz y amor? Veamos qué dice un historiador.  

 

 

Efectivamente: ¿un sacerdote quenita alabando a Yahvéh, al cual no conocían ni los israelitas?: "«¡Bendito sea Yahvéh, que os ha librado de la mano de los egipcios... ". Es Jetró el que ofrece sacrificios y preside la comida; es, pues, lógico creer que Yahvéh es un dios-demonio quenita y no hebreo.

En efecto, el dios-demonio Yahvéh no era en un principio un dios hebreo; este pueblo tenía otros dioses y sólo fue aceptado como único por todo Israel tras un largo proceso empezado, con toda seguridad, por el rey judío Ezequías (y continuado y terminado por su biznieto Josías), el cual realizó una fuerte reforma religiosa dirigida, sobre todo, contra el politeísmo aunque teniendo también reminiscencias políticas, apoyado por un grupo de sacerdotes y profetas. Nos lo dice también la propia Biblia; a los autores bíblicos se les escapan muchas cosas: 

"Escucha Israel: hoy has pasado a ser el pueblo de Yahvéh": Dt 27, 9-10. No se refiere a Abraham, sino a mucho tiempo después: la salida de Egipto.
"Pero yo, el Señor, tu Dios desde Egipto": Os 12, 10; 13, 4
"Yo (Yahvéh) te conocí (a Israel) en el desierto, en la tierra ardiente y
seca
": Os 13, 5-6

 

A continuación transcribo la confirmación bíblica de lo que se ha expuesto: Jetró es el que manda y le dice a Moisés lo que debe hacer en pasajes harto trasparentes en donde los autores bíblicos sólo son capaces de convencer a los predispuestos a creerlos.

 

Ex 18, 1ss; 3, 1ss: "Jetró, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, se enteró de todo lo que había hecho Dios en favor de Moisés y de Israel, su pueblo, y cómo Yahvéh había sacado a Israel de Egipto. Jetró, suegro de Moisés, tomó a Séfora, mujer de Moisés, a la que Moisés había despedido,  y a sus hijos: uno se llamaba Guersón (pues Moisés dijo: «Forastero soy en tierra extraña»)  y el otro se llamaba Eliezer (pues dijo Moisés: «El Dios de mi padre es mi protector y me ha librado de la espada del faraón»).  Jetró, suegro de Moisés, fue a ver a Moisés, con los hijos y la mujer de Moisés, al desierto, donde estaba acampado junto al monte de Dios.  Y le dijeron a Moisés: «Está ahí tu suegro Jetró: ha venido con tu mujer y tus hijos.»  Moisés salió al encuentro de su suegro, se postró y lo besó. Se saludaron ambos y entraron en la tienda.  Moisés contó a su suegro todo lo que Yahvé había hecho al faraón y a los egipcios, en favor de Israel, y todas las dificultades encontradas en el camino, y cómo Yahvéh les había librado de ellos.  Jetró se alegró de todo el bien que Yahvéh había hecho a Israel, librándolo de la mano de los egipcios,  y dijo: «¡Bendito sea Yahvéh, que os ha librado de la mano de los egipcios y de la mano del faraón y ha salvado al pueblo del poder de los egipcios! Ahora reconozco que Yahvéh es más grande que todos los dioses...»  Después Jetró, suegro de Moisés, ofreció un holocausto y sacrificios a Dios; y Aarón y todos los ancianos de Israel fueron a comer con el suegro de Moisés en presencia de Dios. Al día siguiente, se sentó Moisés para decidir en los asuntos del pueblo; y el pueblo estuvo ante Moisés desde la mañana hasta la noche.  Al ver el suegro de Moisés todo los que éste hacía por el pueblo, le dijo: «¿Qué es lo que haces con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo mientras todo el pueblo está ante ti desde la mañana hasta la noche?»  Contestó Moisés a su suegro: «Es que el pueblo acude a mí para consultar a Dios. Cuando tienen un pleito, vienen a mí y yo decido entre unos y otros, y les enseño los preceptos y las leyes de Dios.»  El suegro de Moisés le respondió: «No está bien lo que estás haciendo. Acabaréis agotándoos tú y el pueblo que te acompaña; la tarea es superior a tus fuerzas; no podrás realizarla tú solo.  Así que escúchame; te voy a dar un consejo y que Dios esté contigo. Sé tú el representante del pueblo delante de Dios y lleva ante Dios sus asuntos.  Instrúyele en los preceptos y las leyes, enséñale el camino que debe seguir y las obras que ha de practicar. Pero elige de entre el pueblo hombres capaces, temerosos de Dios, hombres honrados e incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes de mil, de ciento, de cincuenta y de diez.  Que ellos administren justicia al pueblo en todo momento; a ti te presentarán los asuntos más graves, pero en los asuntos de menor importancia, decidirán ellos. Así aligerarás tu carga, pues ellos la compartirán contigo.  Si haces esto, Dios te comunicará sus órdenes, tú podrás resistir, y todo el pueblo podrá volver a su casa en paz.»  Moisés siguió el consejo de su suegro e hizo todo lo que le dijo.  Eligió entre todo Israel hombres capaces y los puso al frente del pueblo, como jefes de mil, de ciento, de cincuenta y de diez. Éstos administraban justicia al pueblo en todo momento; los asuntos graves se los presentaban a Moisés, mas en todos los asuntos menores decidían por sí mismos. Después Moisés despidió a su suegro, que se volvió a su tierra"

Yahvéh, ¿Dios o demonio?... ¿Dónde está la diferencia entre el uno y el otro?: 

   "Atrocidades divinas" - "El mal"

 [ Gn 3, 6; Lv 16, 8; Rm 11, 32Ga 1, 8-9 ]; II Sam 24, 1; Jer 4, 10; Miq 3, 5

 

Ex 19, 5-6; Gn 4, 3-5; D

 

EL DECALOGO

"Los diez mandamientos están en Ex 20, 2-17 y Dt 5, 7-21. Conforme a una particularidad corriente en toda la literatura semítica, las dos versiones presentan ciertas diferencias de matiz" (EB, pág. 76)

 

Los mandamientos que Moisés bajó de la montaña habían sido escritos "por el dedo de Yahvéh" (Ex 31, 18; 34, 1; Dt 4, 13; 5, 22; 9, 10; 10, 2,4... aunque en Ex 34, 27 ordena que los escriba Moisés) sobre dos piedras. ¡Un acontecimiento único! ¿Sí?. Pues, no. Se conocen muchos códigos grabados sobre piedra antes del de Moisés. En el más famoso de ellos, la estela de Hammurabi, hay en el extremo superior la figura del rey babilónico -que lleva una larga barba, turbante y una túnica ondulante- sentado enfrente del dios del sol, Samas, escribiendo las leyes que éste le dicta. Hammurabi vivió por lo menos 400 años antes de Moisés, más concretamente entre 1728 y 1686 aC. Esta piedra se puede contemplar en el museo del Louvre, en París. Una de esas leyes decía: "Cuando alguien destruya el ojo de otro, se destruirá su ojo. Cuando alguien le rompa los dientes a otros, de mayor linaje que él, se le romperán los dientes... " . La famosa Ley del Talión que todos aprendimos en la escuela como algo sanguinario, algo de salvajes... como una cosa que hacían en la antigüedad, y que no tiene que ver con "nuestra" religión. "Nuestro" Dios (nos decían) no es como los dioses de los pueblos del entorno de los israelitas: aquellos dioses hacían barbaridades, tenían leyes bárbaras... "Nuestro" Dios es otra cosa. ¿Sí?... seguid leyendo.

 

Cuarto mandamiento de la ley mosaica. La Iglesia católica lo convierte en "Santificarás las fiestas" y lo enumera como su tercero. Ese día santo lo traslada, además, al domingo. 

Ex 20, 11: Dios dice que hay que santificar el sábado "porque el día séptimo de la creación descansó"  Pero en Dt 5, 15 dice que se tiene que guardar el sabbath "porque el Señor te sacó de Egipto".

 

 Ex 23, 7

 

Ex 20, 15; Lv 19, 11; Salm 37, 21I Tes 4, 6:  "No robarás" 

Yahvéh ordena el expolio de los egipcios: Ex 3, 22, y también en otros casos (Ez 39, 10...). Yahvéh ordena el robo de la tierra de Canaán a sus legítimos habitantes: Jos 13-22; Jue 11, 24; Jos 13, 6; 23, 4-5; Jacob se hace rico robando a su tío-suegro Labán y Yahvéh se pone de parte del ladrón: Gn 30-31

Octavo mandamiento de Moisés, séptimo de la Iglesia católica diciendo: "No hurtarás"

 

Ex 20, 16: "No darás testimonio falso contra tu prójimo"

Sin embargo, Pablo justifica el mentir al predicar el evangelio: Rm 3, 7;  II Cor 12, 16; I Tes 2, 3. El propio Yahvéh dice una mentira tras otra: "Yahvéh el mentiroso", e incita a que se digan: Ex 1, 18-20; Jos 2, 4-6; I Re 22, 21-22; II Re 8, 10; To 5, 13; Jdt 9, 10; Sant 2, 25

Según el contexto de estos pasajes, Yahvéh dio los mandamientos directamente a Moisés. Pero Pablo dijo que habían ángeles involucrados: "Entonces, ¿para qué la ley? Fue añadida en razón de las transgresiones hasta que llegase la descendencia, a quien iba destinada la promesa, promulgada por los ángeles y con la intervención de un mediador": Ga 3, 19

Cualquier persona medianamente informada sabe perfectamente que esos mandamientos los tienen también otras religiones, la mayoría, y que no representan ni valores superiores ni únicos comparados con ellas.

Sin embargo, esos no son los únicos mandamientos del dios bíblico, aunque sí sean los más conocidos. Yahvéh continua dando más órdenes

 

 

Ex 20, 20: "No temáis, que ha venido Dios para probaros"

 

"Dios no prueba (no tienta) a nadie": Sant 1, 13

 Salm 44, 22

Ex 20, 24; Gn 15, 9-11; Ex 29, 11ss; Lv 1-9: Sacrificios y holocaustos, en el más típico estilo pagano: el dios-demonio quenita no difiere mucho de cualquier otro dios de la antigüedad: en lo que destaca más es en crueldad; es el más cruel, despótico, genocida de todos... y mentiroso:

 

Yahvéh: "Que yo no dije ni prescribí nada a vuestros padres el día que los saqué de Egipto sobre sacrificios y holocaustos": Jer 7, 22

Ex 20, 26: El autor bíblico sigue obsesionado con el sexo: Gn 2, 25; 3, 7

 

Ex 21, 2-11,20-25: "Si compras un esclavo hebreo, servirá seis años, y el séptimo saldrá libre, sin pagar nada.  Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, su mujer saldrá con él.  Si su amo le dio mujer, y ella le dio a luz hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán del amo, y él saldrá solo.  Si el esclavo declara: «Yo quiero a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; no deseo salir libre»,  su amo lo llevará ante Dios y, arrimándolo a la puerta o a la jamba, le horadará la oreja con una lezna; y será su esclavo para siempre. Si un hombre vende a su hija por esclava, ésta no saldrá como salen los esclavos.  Si no agrada a su señor, al que había sido destinada, éste permitirá su rescate. No podrá venderla a extranjeros, tratándola con engaño.  Si la destina para su hijo, la tratará como a sus hijas.  Si toma para sí otra mujer, no privará a la primera de la comida, del vestido ni de los derechos conyugales.  Y si no le da estas tres cosas, ella podrá irse de balde, sin pagar nada... Si uno golpea a su esclavo o a su esclava con un palo y muere en el acto, deberá ser castigado;  pero, si sobrevive un día o dos, no será castigado, pues era propiedad suya.  Si, en el curso de una riña, alguien golpea a una mujer encinta, provocándole el aborto, pero sin causarle otros daños, el culpable deberá indemnizar con lo que le pida el marido de la mujer y determinen los jueces.  Pero si se produjeran otros daños, entonces pagarás vida por vida,  ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,  quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por cardenal"

Escalofriantes (al menos para las personas de buena voluntad) mandamientos del impresentable dios-demonio Yahvéh sobre la esclavitud, sobre las vidas de personas que están sometidas a otras.

Yahvéh, ¿Dios o demonio?

 

 

  esclavitud 

  Gn 9, 6;  9, 25

VERGÜENZA

Ex 21, 7: "Cuando un hombre venda a su hija..."

Ex 21, 8: "Si (esa hija) desagradare a los ojos de su amo..."

Ex 21, 10: "Si (el hombre) toma a otra mujer..."

... instrucciones del dios Yahvéh para tomar una segunda esposa. Poligamia.

Ex 21, 12,14; 21, 23-25: "El que hiera mortalmente a otro hombre, morirá sin remisión"  

La Ley del talión. La pena de muerte implantada por el dios-demonio Yahvéh/Jesús.  

Gn 9, 6

 

Decimoquinta atrocidad divina (englobando todas las condenas a muerte dictadas por Yahvéh, especialmente el anatema, y excepto la Ley del Talión, señalada como la séptima atrocidad divina: Gn 9, 6). Sí, el dios es el mismo que acababa de ordenar a los israelitas que no se matase

Ex 21, 15; 22, 15,19; 31, 15; 35, 2; [ Dt 13, 2,6-11 ]; 17, 12-13; 18, 20-22; 21, 18-21; Jos 6, 17; 7; II Cro 15, 12-13

"El que golpee a su padre o a su madre, morirá sin remisión... ".

 

Ex 21, 16; Dt 24, 7:"Quien rapte a un hombre... morirá sin remisión"

Ex 21, 17: "El que maldiga a su padre o a su madre, morirá sin remisión"

 

"Caminaba con él (con Jesús) mucha gente y, volviéndose, les dijo:  «Si alguno viene junto a mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío": Lc 14, 25-26. Algunas Biblias dicen "aborrece" en lugar de "odia".

Ex 21, 20-21,26-27: Yahvéh sigue hablando de la esclavitud y las palizas que el amo puede propinar a sus esclavos. 

 

  Gn 9, 25

Ex 21, 22-23:  "Si, en el curso de una riña, alguien golpea a una mujer encinta, provocándole el aborto, pero sin causarle otros daños, el culpable deberá indemnizar con lo que le pida el marido de la mujer y determinen los jueces.  Pero si se produjeran otros daños, entonces pagarás vida por vida, ... "

"el aborto"

Colaboración número 33

Ex 21, 23-25; 21, 12,14; Lv 24, 20; Dt 19, 21: "Pero si se sigue algún daño, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, contusión por contusión"

La Ley del talión, copiada por Yahvéh -por los que escribieron los textos, claro- del Código de Hammurabi. Siglos después cambió de opinión:

"«Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente.  Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra;  al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto;  y al que te obligue a andar una milla vete con él dos.  A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda. «Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan": Mt 5, 38-44; Lc 6, 27-29

  Gn 9, 6

Ex 21, 28-29: "Si un buey cornea a un hombre o a una mujer, y le causa la muerte, el buey será lapidado..." ...

Ex 21, 32: "Si el buey cornea a un esclavo o a una esclava, se pagarán treinta siclos de plata al dueño de ellos, y el buey será apedreado"

Yahvéh, el dios-demonio que lo hace todo a golpe de piedra.

  Zc 11, 12-13

Ex 22, 2: "El ladrón debe restituir lo robado y si no tiene con qué, será vendido por lo que robó"

Ex 22, 10: "... se impondrá por ambas partes un juramento por Yahvéh..."

 

"No juréis de manera alguna": Mt 5, 34; San 5, 12

 

 

Ex 22, 15-16: "Si un hombre seduce a una virgen no prometida aún y se acuesta con ella, pagará su dote y la tomará como mujer.

Pero si su padre se negara a entregársela, el seductor habrá de abonar en dinero la dote acostumbrada de las vírgenes".

 

Vergonzosos versículos sobre los "derechos" que tiene un seductor sobre la vida de una virgen a la que ha seducido, sin contar con el parecer de la misma para nada; todo es cuestión del seductor y del padre de la víctima.

¿Dónde está la *revelación superior*?: no debería recordar que Jesús vino a hacer cumplir toda esa Ley, según dijeron que dijo

 

Ex 22, 17; Ex 21, 15; Lv 19, 31; 20, 27; Dt 18, 10: "No dejarás con vida a la hechicera"

Ex 22, 18; Lv 18, 23: "El que se uniere con una bestia, morirá sin remisión"  

Yahvéh imagina perversidades.

Ex 22, 19: "El que ofrezca sacrificios a los dioses, será entregado al anatema"

Yahvéh no quiere competidores: 

Yahvéh ordena el asesinato de todo hombre que sirva a otros dioses fuera de él.

  Ex 21, 15

Ex 22, 20; Salm 146, 9: "No molestarás al extranjero, ni lo oprimirás, pues extranjeros fuisteis vosotros en el país de Egipto"

 

"El extraño que se acerque, morirá": Ex 17, 8ss; Núm 1, 51; 3, 10,38; 16, 40; 18, 7,22; Dt 12, 29; I Sam 6, 19; 15, 2-3; II Cro 26, 16...

II Cro 19, 2; Esd 9, 1-2; Est 4, 17u

Ex 22, 23; Núm 22, 20; 25, 3-5,13; Dt 29, 19; Jos 7, 25-26: Yahvéh usará la espada si se enciende su cólera... ¿es que en alguna ocasión no la tiene encendida?

Ex 22, 28: "... me entregarás el primogénito de tus hijos"

  Ex 13, 2

 

Ex 30, 12ss: "Cuando hicieres el cómputo de los hijos de Israel para el censo, cada uno de ellos entregará a Yahvéh el rescate de su propia persona, para que no caiga sobre ellos plaga alguna con ocasión de su censo"

Cada persona tiene que pagar a Yahvéh un rescate para que la deje tranquila. Típico mafioso.

Lv 27, 3ss

 

Ex 30, 33,38: "Cualquiera que fabrique otro parecido o unja con él a un profano será exterminado de en medio de los suyos"

Ex 31, 13,16:   Ex 20, 8

 

Ex 31, 15; Núm 15, 32ss: "Quien hiciere algún trabajo en día de sábado, morirá sin remisión" 

  Ex 21, 15

 

Ex 31, 17: "... y el día séptimo descansó y tomó respiro"

Pobre Yahvéh: tiene que descansar y tomar aire.

  Gn 2, 2

Ex 31, 18: "... tablas del testimonio, tablas de piedra escritas por el dedo de Dios"

 

"Dijo Yahvéh a Moisés: escribe estas palabras...": Ex 34, 27

¿Quién escribió las tablas?

Ex 32: El becerro de oro. Aarón construye un becerro de oro, a petición del pueblo, para ser adorado. Curiosamente el becerro no era un dios en el Oriente Próximo.

Ex 32, 5-6: "Cuando Aarón vio esto, edificó un altar delante del becerro y clamó, diciendo: Mañana será fiesta en honor de Yahvéh". 

¿Por qué dice "en honor de Yahvéh" si está hablando del becerro?... ¿acaso Aarón no distingue entre Dios y demonio?

Ex 32, 10: Yahvéh: "Ahora, déjame que se encienda mi ira contra ellos y los extermine"

 

"Yahvéh renunció entonces al castigo con que había amenazado al pueblo": Ex 32, 14

"Moisés tomó el becerro que habían hecho y lo quemó; lo trituró hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y se las hizo beber a los hijos de Israel":  Ex 32, 20.. Moisés, el torturador. En otras ocasiones el torturador es el propio Yahvéh: Ez 4, 12-13; 22, 20-22

"Yahvéh castigó al pueblo por haberse fabricado el becerro que había modelado Aarón": Ex 32, 35

¿Castigó o no castigó Yahvéh al pueblo por lo del becerro?

  Gn 6, 6

 

Ex 32, 25-29: ... pues en definitiva sí fue castigado... y por sus propios hermanos, los levitas (¿los egipcios de Moisés?): Decimosexta atrocidad divina:
Moisés al pueblo: "¡A mí los que están con Yahvéh! Y acudieron junto a él todos los hijos de Leví. Y les dijo: Así habla Yahvéh, Dios de Israel: Cíñanse cada uno la espada a la cintura. Pasad y repasad de puerta en puerta por el campamento, y que cada uno mate a su hermano, o a su amigo, a su pariente. Los hijos de Leví hicieron tal como les había ordenado Moisés, y murieron aquel día unos tres mil del pueblo"

 

La guinda: Los levitas quedan definitivamente investidos para el servicio de Yahvéh gracias a que asesinaron a sus hermanos de raza y les bendice por haberlo hecho: "Después dijo Moisés: Recibid hoy la investidura para el servicio de Yahvéh, pues cada uno de vosotros ha ido contra su hijo y su hermano, de suerte que hoy os da él la bendición"

Yahvéh, el dios-demonio... o demonio sin más

Señores creyentes en semejante demonio: pónganse una mano en el pecho y digan: *éste es mi Dios*... después miren en el suelo; probablemente encontrarán su cara que les ha caído de vergüenza

  Lv 17, 1-6

 

Ex 32, 34: Yahvéh a Moisés: "Ahora anda y conduce al pueblo..."

 

Moisés a Jobab: "Tú nos servirás de guía" (tú serás nuestros ojos): Núm 10, 31

Ex 33, 1: "Dijo Yahvéh a Moisés..."

 

"... al oír estas palabras el pueblo...": Ex 33, 4

¿A quién habló Yahvéh? ¿A Moisés o al pueblo?