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Las citas bíblicas y los estudios que contienen un link a otra página no hacen el
enlace puesto que están dirigidas a páginas que ya no existen. Este
texto pertenece a la crítica escrita durante los años 1999 a 2004.
Véase
Crítica de la Biblia cristiana
 Ex
1, 5: Las personas de la casa de Jacob que fueron a Egipto eran
70. Las personas de la casa de Jacob que fueron a Egipto eran
75: Act 7, 14
Ex
1, 7: "Los
hijos de Israel fueron fecundos y proliferaron; se
multiplicaron mucho..."
Muy fecundos debían ser pues al cabo de 400
años, muchos de ellos bajo penurias, partiendo de sólo 70 (o 75)
personas, eran más de un millón, probablemente muchos más: Ex 12, 37; Núm
1, 45-46: sólo los militares eran
seiscientos mil. Sin embargo, en I
Re 20, 15, es decir, transcurridos muchos años, se afirma que
todo el ejército israelita estaba formado por sólo siete mil
hombres.
Ex
1, 15ss: El faraón ordena matar a los niños hebreos. Esto
recuerda mucho lo que más tarde haría Herodes. Por otra parte, parecen muy pocas dos
parteras (Sifrá y Puá) para una población hebrea femenina
fértil que debía pasar del medio millón.
Ex 1, 17,20; I Sam 15, 22; Mt 10, 28; Act 5, 29: "Pero
las parteras temían a Dios y no hacían según les había ordenado el
rey de Egipto... por eso Yahvéh trató bien a las parteras"
La desobediencia al poder
terrenal establecido es admitida por Yahvéh.
La
desobediencia al poder establecido no es admitida por
Yahvéh:
"Sométanse
todos a las autoridades que ejercen el poder. Porque no hay autoridad
sino por Dios; y las que existen, por Dios han sido establecidas. De
modo que quien resiste a la autoridad, contra el orden establecido por
Dios se rebela; y los que se rebelan, acarrearán sobre sí mismos su
condena... y por eso mismo pagadles también tributos; pues son
funcionarios de Dios para dedicarse asiduamente a este oficio":
Rm 13, 1-2,6; I P 2, 13-15
Hitler, por ejemplo, y
todas las consecuencias de su mandato, puesto en el gobierno de Alemania
por Yahvéh porque es éste el que da el poder a quien quiere: Job
12, 23-24;
34, 29-30;
Pr 8, 15-16; Ecli
10, 4-5;
Dn 4, 29
"Yahvéh
frustra el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los
pueblos": Salm
34, 10. Es
Yahvéh el que dirige a los hombres.
Hitler, el aprendiz de Yahvéh:
Lm 4,
4
"libre
albedrío/la libertad"
[
Salm
2, 10-12;
Pr 1, 7; Mt
10, 28;
Act 5, 1-10
]
Ex 1, 18-20;
Jn 7, 8: Yahvéh
incita a las parteras hebreas a que mientan
"No mentirás; No
darás falsos testimonios":
Ex 20, 16; 23, 1; Lv 19, 16; Dt 5, 20; Pr 6, 19;
12, 22; 19, 5; Ef 4, 25; Col 3, 9; Ap 21, 8
Pr 11, 20
Ex 3, 1; 18, 1 "Moisés
pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de
Madián"
Jetró (Jethro), suegro de
Moisés (o uno de sus suegros), sacerdote madianita.
[
Ex 18, 1ss ]
Ex
3, 2,4: "Se le apareció el ángel de
Yahvéh en una llama de fuego en medio de una zarza... y lo
llamó Dios de en medio de la zarza... "
¿Quién estaba
en medio de la zarza? ¿El ángel del Señor o el propio Señor?
Hay tendencias cristianas que, ya no
sabiendo qué hacer con tanto desvarío, inventan las argucias
más insospechadas: afirman que ese ángel era Jesús, diferente
del *Señor*, el verdadero Dios.
El demonio también hace maravillas, puede engañar
al más pintado, incluso a los elegidos, según dice el propio
Yahvéh. ¿Cómo sabía Moisés que el que le hablaba era *Dios* y
no el diablo? ........ ¿o es que para Moisés era lo
mismo?: Ex
18, 1ss
Lc
20, 37
Ex
3, 2: "... y vio Moisés que la
zarza ardía en el fuego, pero no se consumía"
Existe una planta que es capaz de
arder y no consumirse: es la "dictamnus albus"
(díctamo blanco) y se encuentra en todo buen jardín botánico. Sus
diversas variedades están por el sur y el centro de Europa y
Ex 3, 5: "Le
dijo: «No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el
lugar que pisas es suelo sagrado.»"
!
Obviamente,
era suelo sagrado, pero para los quenitas: Ex
18, 1ss
Ex
3, 8: Yahvéh: "He bajado para
liberarlo (a su pueblo) de la mano de los egipcios"
"Ves
(a Moisés), pues, yo te
envío
al faraón para que saques a mi pueblo...": Ex
3, 10
¿En qué quedamos? ¿Baja
(!) Yahvéh para liberar a su pueblo o envía a Moisés
para ese cometido?
Ex
3, 8-12,17: Yahvéh quiere sacar
a los israelitas de Egipto para que tomen posesión de la tierra
de los cananeos, jeteos..., dada muy misericordiosamente, eso
sí, por el dios Yahvéh a su pueblo: Ex
6, 4-5
Sin embargo, en Ex 3, 18 y 5,
1-2 dice que quiere que salgan "para
hacer sacrificios y una fiesta para el Señor a tres días de camino".
No dice nada de que después tengan que volver a Egipto ni que es para
tomar posesión de nada.

Uno
de los pasajes más escandalosos de toda la Biblia. Atención:
va a actuar el dios-demonio Yahvéh
Ex 4, 2ss: :
Yahvéh convierte a Moisés en un
vulgar mago con el fin de convencer al faraón para que deje
marchar a su pueblo de Egipto
Parece que Yahvéh quiere
que su pueblo salga de Egipto. Dado que es omnipotente por ser
Dios, además de bueno, misericordioso, justo..., no tendrá
ninguna clase de problema para conseguirlo. Si puede hacer lo
que quiera y quiere que su pueblo vaya a la libertad, lo hará
de tal manera que no hayan problemas. ¿Sí?... pues no. Puede
hacer que el faraón tenga compasión y deje ir a los
israelitas, sin que corra la sangre. ¿Sí?... pues no. Puede
hacer que el corazón del faraón se haga blando. ¿Sí?...
pues no. No hace nada de todo eso: todo lo contrario.
En lugar de dar facilidades para que su amado pueblo obtenga
la libertad, no hace otra cosa que poner dificultades. Yahvéh
nos demuestra otra vez que es un ser atroz y sanguinario, un
verdadero demonio. Yahvéh: "Yo
endureceré el corazón del faraón y no dejará salir al
pueblo": Ex 4, 21. Pues sí: el
dios bíblico, no sólo el de Israel, no quiere que el faraón
haga misericordia con su pueblo y les deje ir sin que ocurra
nada. Quiere sangre y gloria. Endurece el corazón del faraón
con el fin de que no deje salir a los israelitas y así
enviará plagas, matará a hombres y ganado, a los
primogénitos de los egipcios y así su nombre se hará famoso
en toda la tierra, los israelitas podrán contar a sus hijos
cómo Yahvéh se ha burlado de los egipcios y, además,
celebrarlo. Para cualquier comprobación de lo que he dicho
continúen leyendo.
Gn
15, 9-11; Ex 11, 9; 14, 4; Dt
2, 30; Mt
13, 10-15
Salm
105, 24-25; Rm 9,
14-22
Yahvéh, el
dios/demonio adoptado por Moisés, en el colmo de la hipocresía y
de la
maldad,
le dice a Moisés que le comunique al faraón: "... pero
como te niegas a dejar salir a mi pueblo, yo mataré a tu
hijo, a tu primogénito": Ex
4, 23; contradicción, además, de I
Sam 6, 6
Es
Yahvéh el que endurece su corazón y resulta que
después le hace culpable de la decisión que el
propio dios-demonio ha tomado. Los israelitas
encuentran dificultades para salir de Egipto
porque su propio dios se las pone. Por lo tanto,
además de sanguinario, es un mentiroso.
Ex 4,
10ss: "Moisés dijo a
Yahvéh: `... Yo nunca he sido hombre de palabra fácil... sino
que soy torpe de boca y de lengua´" "Moisés
fue educado en toda la sabiduría de los egipcios y era poderoso
en sus palabras y en sus obras": Act 7, 22
Ex 4, 11: "Yahvéh
le respondió: «¿Quién ha dado la boca al hombre? ¿Quién hace al
mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo, Yahvéh?"
Es Yahvéh el que hace al
mudo, al sordo, al ciego...:, es Yahvéh el responsable de las
calamidades humanas y de desgracias y carencias físicas, y los crea
así para que se manifieste su gloria: Jn
9, 2-3 ... para más infamia.
Yahvéh: ¡Qué gran Dios del
amor!: I Jn 4, 8,16
Ex 4, 23; 7, 16: "Por
eso, Yo te digo: `Deja salir a mi hijo para que me dé culto.'"
Dios
ególatra y egocéntrico.
Ex
20, 3
Ex 4, 24-26: "Durante
el viaje, en un albergue, Yahvéh le salió al encuentro e intentó
darle muerte. Tomó entonces Seforá un pedernal, cortó el
prepucio de su hijo y tocó las partes de Moisés, diciendo: «Eres mi
esposo de sangre.» Entonces Yahvéh lo soltó; ella había dicho:
«esposo de sangre», por la circuncisiónh le salió al encuentro e
intentó darle muerte. Tomó entonces Seforá un pedernal, cortó
el prepucio de su hijo y tocó las partes de Moisés, diciendo: «Eres
mi esposo de sangre.» Entonces Yahvéh lo soltó; ella había
dicho: «esposo de sangre», por la circuncisión"
Extraños versículos que indican
claramente que los israelitas no eran circuncisos antes
de Moisés.
Ex 5, 3: "...
permite, pues, que hagamos un viaje de
tres días al desierto para ofrecer sacrificios a Yahvéh, nuestro Dios,
si no nos castigará con peste o espada"
¡Qué
gran Dios del amor ha conseguido Moisés para el pueblo israelita!
¡Qué concepto de Dios encierra el *libro de los libros*!
Ex 18, 1ss
Ex
6, 2-3: "Dios habló
a Moisés y le dijo: «Yo soy Yahvéh. Me aparecí a Abrahán, a
Isaac y a Jacob como El Sadday; pero mi
nombre de Yahvéh no se lo di a conocer"
No les dio a conocer el nombre de
Yahvéh, certificando que es un dios-demonio nuevo para ellos, sin
embargo, el autor o autores de los pasajes en un lugar dicen que ese
nombre es nuevo (junto con el propietario del nombre) y en Génesis
dicen lo contrario, haciéndole aparecer como a su Dios desde
siempre: Gn
2, 4-25;
22, 14
Los autores bíblicos continúan con una explicación
para incautos e ingenuos, argumentando y justificando la tenencia de la
llamada *tierra prometida*: por fin, y tras cuatrocientos años, el olvidadizo Yahvéh se ha acordado
de la alianza con sus padres:
"Después
establecí con ellos mi alianza, para darles la tierra de Canaán, la
tierra donde peregrinaron y moraron como forasteros. Y ahora, al
escuchar el gemido de los israelitas, esclavizados por los egipcios, he
recordado mi alianza": Ex
6, 4-5; 2, 24;
3, 13-15
Ex
6, 12: Moisés: "¿Cómo va a
escucharme a mí el faraón si soy torpe de
palabra?"
¿Cómo puede decir eso
alguien que vivió como egipcio durante años y desde niño y además en
la corte real?.
Ex
6, 20: Aarón y Moisés fruto del incesto: Lv
18, 6ss
Ex
7, 3: Por segunda vez Yahvéh endurece el
corazón del faraón haciendo hincapié en que "multiplicaré mis
señales y mis prodigios en el país de Egipto" gracias a que el
faraón no dejará salir a su pueblo.
Ex
7, 9ss:
Prodigios de Moisés y Aarón ante el
faraón, los cuales no son más que magia. Cualquiera de
los magos egipcios podía hacer lo mismo. Por otra parte, no es
más que un juego macabro del gran dios Yahvéh, como se puede comprobar
por todo el contexto: no quiere que salga su pueblo hasta que no haya
*demostrado* su *gloria*.
"No
practicaréis la adivinación ni la magia": Lv
19, 26; 20, 6,27
Gn
15, 9-11;
Ex
14, 31
Ex
7, 13: Por tercera vez Yahvéh endurece el
corazón del faraón.
Ex 7,
17ss; 8-10: Las
plagas, que tan
misericordiosamente envía Yahvéh a Egipto porque el
faraón había endurecido su corazón y no dejaba salir a
su pueblo. Recordemos: es el propio Yahvéh el que
endurece el corazón del faraón para que no deje salir
al pueblo.
Las plagas no
fueron más que fenómenos naturales, como las acostumbraban a haber
periódicamente en Egipto, si es que llegaron a producirse precisamente
en el momento en que los textos bíblicos dicen que pasaron. Sabemos por
escritos extrabíblicos que las plagas que se describen eran
acontecimientos naturales y bastante frecuentes en aquella zona y
época. Dejemos que lo confirme un PB: "Con la excepción de la décima plaga, todas las
demás pueden interpretarse como fenómenos naturales propios del país
del Nilo; pero con su insólita intensidad y en la predicación de sus
circunstancias muestran la intervención divina" (LB,
pág. 82).
Lo de "insólita
intensidad y en la predicación de sus
circunstancias" se
lo saca de los textos bíblicos y ya sabemos cuáles son esas
circunstancias: las que promueve el propio dios.
Por otra parte,
señala que la décima plaga no corresponde a un fenómeno natural y
tiene razón: la décima plaga es la del exterminio de todos los
primogénitos de los egipcios, exterminio que Yahvéh se reserva
para sí... ahora les toca el turno a los primogénitos, tanto de
hombres como de animales. ¡Qué gran
Dios Yahvéh!
En
19-21, los enviados de Yahvéh convierten el agua en sangre.
Inmediatamente después se afirma que los magos egipcios
hicieron lo mismo. ¿Cómo pudieron hacer lo mismo si el agua ya
estaba convertida en sangre?
Ex
9, 3,6: "...
la mano de Yahvéh
caerá sobre tus ganados del campo, los caballos, los asnos, los
camellos, las vacas y las ovejas; será una peste espantosa...
Al día siguiente cumplió Yahvéh su palabra... "
Quinta plaga: murió todo el ganado de los
egipcios, incluidos los caballos.
No murió todo el ganado
de los egipcios: Ex 9, 19-21; 11, 5; 14,
26-28
Ex
9, 12: Por cuarta vez el Señor endurece el
corazón del faraón. Quiere más masacres; "Pero
Yahvéh
hizo que el faraón se obstinase y no les hiciera caso"
Ex
10, 1: Por quinta vez el Señor endurece el
corazón del faraón.
Ex
10, 5: Esta octava plaga, la langosta, es
especial: según Yahvéh cubrirá la superficie de
la tierra.
Ex
10, 20: Por sexta vez Yahvéh endurece el
corazón del faraón. ¡Más! ¡Yahvéh, el dios/demonio no tiene suficiente!
Ex
10, 27: Por séptima vez Yahvéh endurece el
corazón del faraón.
Ex
11, 4-5; 12, 12: Yahvéh anuncia la décima
plaga: "Hacia
la medianoche saldré yo y atravesaré Egipto; y morirá
todo primogénito en tierra de Egipto, desde el
primogénito del faraón que se había de sentar en su
trono, hasta el primogénito de la esclava... y todo
primogénito del ganado"
... y
seguía habiendo ganado a pesar de que la quinta plaga fueron todos
exterminados
Ex 9, 3,6
Ex
11, 9: Yahvéh habla ahora todavía más claro
sobre lo que pretende con el endurecimiento del corazón
del faraón: "El
faraón no os escuchará, a
fin de que
se multipliquen mis prodigios en el país de Egipto"
Yahvéh, el exterminador y genocida:
sus prodigios eran el
asesinato de miles de personas, entre ellas niños y
niños de pecho.
Yahvéh, el
dios/demonio... que distingue entre Egipto e Israel (Ex 11, 7):
"Yahvéh no
hace acepción de personas"
Ex
11, 10: Por octava vez Yahvéh endurece el
corazón del faraón.
Ex 12, 14: "Este
día será memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta a Yahvéh;
de generación en generación como ley perpetua, lo festejaréis.»"
Institución
de la Pascua: en conmemoración del exterminio de los primogénitos
de los egipcios y, además, debe ser festejada por siempre por
ley perpetua. Jesús celebraba la Pascua, es decir, celebraba el
exterminio de los primogénitos de los egipcios: naturalmente
pues fue él mismo el que los ejecutó, según dicen los
cristianos; éstos, y no yo, afirman que Jesús era Dios.
En ese
contexto Yahvéh ordena: "La
sangre os servirá de señal en las casas donde estéis. Cuando
yo vea la sangre, pasaré de largo; y no os afectará la plaga
exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto... Tomad un
manojo de hisopo, mojadlo en la sangre del recipiente y untad el
dintel y las dos jambas con la sangre del recipiente; y ninguno
de vosotros saldrá por la puerta de su casa hasta la mañana.
Yahvéh pasará para herir a los egipcios, pero al ver la sangre
en el dintel y en las dos jambas, Yahvéh pasará de largo por
aquella puerta y no permitirá al Exterminador entrar en
vuestras casas para herir": Ex
12, 13,22-23. Al
parecer Yahvéh necesita de una señal en las casas para saber
si en el interior había israelitas o no.
Ex 12, 29-30;
Mt 26, 17-19
Ex 12, 15; Dt 16, 3: "Durante siete días comeréis
panes ázimos (en la pascua)"
"Seis
días comerás panes ázimos": Dt
16, 8

Decimoprimera
atrocidad divina (englobando
todas las plagas):
Ex 12, 29-30: "Yahvéh,
al filo de la medianoche, hirió a todos los
primogénitos de la tierra de Egipto, desde el
primogénito del faraón hasta el primogénito
del preso, y todo primogénito de los animales... y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había
casa donde no hubiera un muerto"
... y, repito, tan gran
exterminio deberá ser recordado para siempre en celebración
memorable por ley perpetua:
"Este
día será memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta
a Yahvéh; de generación en generación como ley perpetua, lo
festejaréis.»": Ex
12, 14
¿Alguien es capaz de
presentar a un dios más demoníaco que Yahvéh?
Yahvéh
se ampara en la nocturnidad para cometer sus
asesinatos.
"No
quiere vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno
solo de estos pequeños":
Mt 18, 14;
II P 3, 9
"No
morirán los padres por culpa de sus hijos, ni los hijos por
culpa de sus padres":
Dt 24, 16; II Re
14, 6; II Cro 25, 4;
Jer
31, 30; Ez
18, 1-4
"Este
hijo no morirá por la maldad de su padre... el que peca es
quien morirá. El hijo no pagará la culpa del padre":
Ez 18,
17-20
"No
maldeciré más... no castigaré más a los hombres... ":
Gn 8, 21-22;
Is 54, 9
"No
escapará quien dice mentiras":
Pr 19, 5-6; Salm 101, 7
Por otra parte, los
primogénitos de los animales que habían muerto en la quinta
plaga, vuelven a morir. Y en Ex 14, 9, y para perseguir
a los israelitas, los egipcios montan en los caballos que
habían muerto en la misma plaga.

Ex
12, 31: El faraón a Moisés y a Aarón:
"Levantaos y salid de en medio de mi pueblo, tanto
vosotros como los hijos de Israel..."
"Cuando
se le anunció al rey de Egipto que el pueblo había huído...": Ex
14, 5
"tanto
vosotros como los hijos de Israel": ¿Acaso
Moisés y Aarón no eran israelitas?: Ex 12, 38;
14, 15
Ex
12, 35: Ex 3, 22
Ex
12, 37: Ex 1, 7
Ex 12, 38: "Salió
también con ellos (con
los israelitas) una gran muchedumbre"
Algunos opinan, entre
ellos Sigmund Freud en su *Escritos sobre judaísmo y
antisemitismo* (1937), que esa muchedumbre serían los egipcios
acompañantes de Moisés: Freud fue uno de los primeros escritores que
supuso que ese profeta judío no era tal sino un egipcio, al igual que
su *hermano* Aarón: Lv 24, 10ss; Núm 11, 4
"Moisés"
Ex
12, 40: "Profecías
AT - punto 6"

Ex
17, 8ss: Decimocuarta
atrocidad divina. EMPIEZA
EL EXTERMINIO.
Batalla
con Amaleq. Primer pueblo que encuentran los israelitas
después de su salida de Egipto. Atacan a los israelitas defendiendo sus tierras ante el paso
de más de un millón de personas alienas a su territorio.
Con la ayuda de las artes mágicas del todopoderoso y
bondadoso Yahvéh, Josué,
lugarteniente de
Moisés, los derrota. Yahvéh, que también es
misericordioso y bueno, elige un pueblo para exterminar a
otros en un acto sublime de racismo
y limpieza étnica:
"Amalaquitas,
pueblo nómada del desierto del Sinaí, en la región del sur
de Judá (Gn 14, 7; Núm 13, 29). Más tarde también en la
región de Efraím (Jue 5, 14; 12, 15). Enemigos mortales de
Israel (Núm 24, 20; Salm 83, 8), exterminados en gran
parte por Saúl y David (I Sam 15; II Sam 8, 12; II Cro 4, 43)": EB, pág. 18
Atrocidad que engloba todos los exterminios
ordenados por Yahvéh de pueblos enteros antes de la invasión
de la "tierra prometida": amalequitas, cananeos,
madianitas, amorreos... continuas
rapiñas, masacres, anatemas, exterminios,
invasiones de territorios ajenos de las hordas
del dios Yahvéh... Las hordas de Yahvéh se dedican,
por orden expresa suya, a la rapiña, los sacrificios por
anatema de ciudades enteras, las masacres, los asesinatos, los
botines de guerra, esclavitud... las hordas de Yahvéh traen
consigo el
horror, el terror y el pánico
en un baño de sangre y muerte; las hordas del Señor arrasan
todo lo que encuentran: palabra y hechos del Dios del amor: I Jn
4, 8,16; Ex 34, 6; I Cro 16, 34; Salm 25, 8; 145, 9;
Lm
3, 33; Ez 18, 32;
Miq 7, 18; Sant 5, 11
Yahvéh el
hipócrita:
"¡Alabad
a Yahvéh, porque es bueno, porque su piedad es eterna!":
II Cro 16, 34; Salm 25, 8; 103, 8,17; 145, 9; Jer 33,
11...
"Yo
no me complazco en la muerte de nadie, sea quien fuere":
Ez 18, 32
Gn
14, 7; 15, 19-21; 35, 5; 48, 22; Núm
21, 2ss;
31, 2ss; Dt
2, 31ss; 3, 3ss; 3, 21-22; 7, 2,16ss; 20, 10-19;
Jos
6, 2ss; 10, 10-11,28-42; I
Sam 14, 15; II
Mac 12, 21; Mt
10, 28; Hb 12, 21
Ex
17, 14,16: "Yahvéh
dijo entonces a Moisés: Escribe esto en el libro para recuerdo, y di a
Josué que yo
borraré totalmente la memoria de Amaleq de debajo de los cielos... Yahvéh
entrará en guerra contra Amaleq de generación en generación".
Esas
palabras, además, encierran una contradicción: si borrará
totalmente la memoria de Amaleq no puede decir después que
estará en guerra con ellos por siempre.
Yahvéh le dice a Moisés que
escriba "esto en el libro para
recuerdo"; de esa orden
no se puede desprender que el autor del Pentateuco fuese
Moisés.
ahvéh,
el dios-demonio quenita: su adopción por el pueblo hebreo
... según se desprende de los textos puesto que hoy se sabe que
nunca ocurrió el paso de los israelitas por el Sinaí
Ex 18, 1ss
El
pasaje es de la tradición
elohísta
y está vinculado con el de la estancia de Moisés
en Madián (
Ex
2, 15-4, 31 y también siguientes; imprescindible
leerlos puesto que, como acabo de decir, están vinculados al
presente capítulo y aportan las demostraciones de varias
afirmaciones expuestas aquí), aunque en el Exodo esté puesto
mucho después, en el capítulo 18... ¿tal vez para enredar al
lector y que no comprenda que el pasaje del capítulo 18 está
vinculado con los de 2-4?. Ver también "Esdras"
En
su estancia en Madián y según el relato bíblico, Moisés
conoció a Jetró, el que sería su suegro, "el
sacerdote de Madián": También según el
relato bíblico, puesto que todo lo que afirmo aquí se puede
comprobar en cualquier Biblia o en ésta misma crítica, Moisés
no conocía a Yahvéh, tampoco los israelitas esclavos de
Egipto. Yahvéh era un *Dios* nuevo para todos ellos. El
trasfondo es claro: Moisés (o quien fuese pues este personaje
es tan legendario como los patriarcas,
y con toda seguridad no se trata de nadie en concreto sino sólo
de una invención más de los israelitas que escribieron los
relatos muchos años después de lo que cuentan para justificar
su estancia y permanencia en Palestina y, sobre todo, sus
reivindicaciones sobre esa tierra) recibió de un sacerdote de
Madián, es decir y más concretamente de un sacerdote quenita,
uno de los clanes madianitas, lo que estaba buscando: un *Dios*
terrible, despótico, cruel, vengativo, guerrero sanguinario,
inmisericorde... en definitiva y literalmente tal como leemos en
la Biblia *que diese miedo y terror* tanto a los enemigos como
al pueblo israelita, que les *ayudase* a conquistar (en realidad
a reivindicar) Canaán: tanto enemigos como israelitas estarían
sujetos a él, al terror que implantaría... No es
creíble que fuese un *Dios de paz, amor, de misericordia, etc*
para el propósito que se buscaba y la conclusión la da la
propia Biblia: la invasión sin piedad ni misericordia de un
territorio ajeno a sangre, fuego y cuchillo, con el exterminio
masivo de todos sus habitantes, sin respetar a nadie, robo de
todas su tierras, esclavitud para los sobrevivientes y toda una
serie de órdenes/leyes/mandamientos dirigidos a la posesión
literal tiránica de un pueblo, el israelita, del cual ese
*Dios* sería el propietario, y al exterminio de los demás, tal
como ordena el *Dios*.
No;
lo que se escogió no fue un *Dios* tal como se entiende
actualmente sino un dios-demonio del panteón quenita (o un
demonio a secas), con consorte(s) incluida(s), y con el que
arrasar los territorios ajenos y después poder reivindicarlos
como suyos o, que es tal como ocurrió pues tal invasión no
está reconocida por la Historia y no se sabe nada de la misma
fuera de los relatos bíblicos, reivindicarlos basándose en una
historia inventada. ¿Alguien se imagina invadir un territorio
bajo la consigna del anatema llevando consigo a un Dios de paz y
amor? Veamos qué dice un historiador.
Efectivamente:
¿un sacerdote quenita alabando a Yahvéh, al cual no conocían
ni los israelitas?: "«¡Bendito sea Yahvéh, que os ha librado de la mano de los
egipcios... ". Es
Jetró el que ofrece sacrificios y preside la comida; es, pues,
lógico creer que Yahvéh es un dios-demonio quenita y no
hebreo.
En
efecto, el dios-demonio Yahvéh no era en un principio un dios
hebreo; este pueblo tenía otros dioses y sólo fue aceptado
como único por todo Israel tras un largo proceso empezado, con
toda seguridad, por el rey judío Ezequías
(y continuado y terminado por su biznieto Josías), el cual
realizó una fuerte reforma religiosa dirigida, sobre todo,
contra el
politeísmo aunque teniendo también
reminiscencias políticas, apoyado por un grupo de sacerdotes y
profetas. Nos lo dice también la propia Biblia; a los autores
bíblicos se les escapan muchas cosas:
"Escucha Israel: hoy has pasado a ser el pueblo de
Yahvéh": Dt 27, 9-10. No se refiere a Abraham, sino a mucho
tiempo después: la salida de Egipto.
"Pero yo, el Señor, tu Dios desde
Egipto": Os 12, 10; 13, 4
"Yo (Yahvéh) te conocí (a Israel) en el desierto, en la
tierra ardiente y
seca": Os 13, 5-6
A
continuación transcribo la confirmación bíblica de lo que se
ha expuesto: Jetró es el que manda y le dice a Moisés lo que
debe hacer en pasajes harto trasparentes en donde los autores
bíblicos sólo son capaces de convencer a los predispuestos a
creerlos.
Ex 18, 1ss; 3, 1ss: "Jetró,
sacerdote de Madián, suegro de Moisés, se enteró de todo lo que
había hecho Dios en favor de Moisés y de Israel, su pueblo, y cómo
Yahvéh había sacado a Israel de Egipto. Jetró, suegro de Moisés,
tomó a Séfora, mujer de Moisés, a la que Moisés había
despedido, y a sus hijos: uno se llamaba Guersón (pues Moisés
dijo: «Forastero soy en tierra extraña») y el otro se llamaba
Eliezer (pues dijo Moisés: «El Dios de mi padre es mi protector y me
ha librado de la espada del faraón»). Jetró, suegro de
Moisés, fue a ver a Moisés, con los hijos y la mujer de Moisés, al
desierto, donde estaba acampado junto al monte de Dios. Y le
dijeron a Moisés: «Está ahí tu suegro Jetró: ha venido con tu
mujer y tus hijos.» Moisés salió al encuentro de su suegro,
se postró y lo besó. Se saludaron ambos y entraron en la
tienda. Moisés contó a su suegro todo lo que Yahvé había
hecho al faraón y a los egipcios, en favor de Israel, y todas las
dificultades encontradas en el camino, y cómo Yahvéh les había
librado de ellos. Jetró se alegró de todo el bien que Yahvéh
había hecho a Israel, librándolo de la mano de los egipcios, y
dijo: «¡Bendito sea Yahvéh, que os ha librado de la mano de los
egipcios y de la mano del faraón y ha salvado al pueblo del poder de
los egipcios! Ahora reconozco que Yahvéh es más grande que todos los
dioses...» Después Jetró, suegro de Moisés, ofreció un
holocausto y sacrificios a Dios; y Aarón y todos los ancianos de
Israel fueron a comer con el suegro de Moisés en presencia de Dios.
Al día siguiente, se sentó Moisés para decidir en los asuntos del
pueblo; y el pueblo estuvo ante Moisés desde la mañana hasta la
noche. Al ver el suegro de Moisés todo los que éste hacía por
el pueblo, le dijo: «¿Qué es lo que haces con el pueblo? ¿Por qué
te sientas tú solo mientras todo el pueblo está ante ti desde la
mañana hasta la noche?» Contestó Moisés a su suegro: «Es
que el pueblo acude a mí para consultar a Dios. Cuando tienen un
pleito, vienen a mí y yo decido entre unos y otros, y les enseño los
preceptos y las leyes de Dios.» El suegro de Moisés le
respondió: «No está bien lo que estás haciendo. Acabaréis
agotándoos tú y el pueblo que te acompaña; la tarea es superior a
tus fuerzas; no podrás realizarla tú solo. Así que
escúchame; te voy a dar un consejo y que Dios esté contigo. Sé tú
el representante del pueblo delante de Dios y lleva ante Dios sus
asuntos. Instrúyele en los preceptos y las leyes, enséñale el
camino que debe seguir y las obras que ha de practicar. Pero elige de
entre el pueblo hombres capaces, temerosos de Dios, hombres honrados e
incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes de mil, de
ciento, de cincuenta y de diez. Que ellos administren justicia
al pueblo en todo momento; a ti te presentarán los asuntos más
graves, pero en los asuntos de menor importancia, decidirán ellos.
Así aligerarás tu carga, pues ellos la compartirán contigo.
Si haces esto, Dios te comunicará sus órdenes, tú podrás resistir,
y todo el pueblo podrá volver a su casa en paz.» Moisés
siguió el consejo de su suegro e hizo todo lo que le dijo.
Eligió entre todo Israel hombres capaces y los puso al frente del
pueblo, como jefes de mil, de ciento, de cincuenta y de diez. Éstos
administraban justicia al pueblo en todo momento; los asuntos graves
se los presentaban a Moisés, mas en todos los asuntos menores
decidían por sí mismos. Después Moisés despidió a su suegro, que
se volvió a su tierra"
Yahvéh, ¿Dios o demonio?...
¿Dónde está la diferencia entre el uno y el otro?:
"Atrocidades
divinas" - "El mal"
[
Gn
3, 6; Lv
16, 8; Rm 11, 32; Ga
1, 8-9 ]; II
Sam 24, 1; Jer
4, 10; Miq
3, 5

Ex 19, 5-6; Gn
4, 3-5; D
|
EL
DECALOGO
"Los
diez mandamientos están en Ex
20, 2-17 y Dt 5, 7-21. Conforme
a una particularidad corriente en toda la
literatura semítica, las dos
versiones presentan ciertas diferencias de matiz"
(EB, pág. 76)
Los
mandamientos que Moisés bajó de la montaña
habían sido escritos "por el
dedo de Yahvéh" (Ex 31, 18;
34, 1; Dt 4, 13; 5, 22; 9, 10; 10, 2,4...
aunque en Ex 34, 27
ordena que los escriba Moisés) sobre dos piedras. ¡Un
acontecimiento único! ¿Sí?. Pues, no. Se conocen muchos
códigos grabados sobre piedra antes del de Moisés. En el más
famoso de ellos, la estela de Hammurabi, hay en el extremo
superior la figura del rey babilónico -que lleva una larga
barba, turbante y una túnica ondulante- sentado enfrente del
dios del sol, Samas, escribiendo las leyes que éste le dicta.
Hammurabi vivió por lo menos 400 años antes de Moisés, más
concretamente entre 1728 y 1686 aC. Esta piedra se puede
contemplar en el museo del Louvre, en París. Una de esas leyes
decía: "Cuando alguien
destruya el ojo de otro, se destruirá su ojo. Cuando alguien le
rompa los dientes a otros, de mayor linaje que él, se le
romperán los dientes... " . La famosa Ley
del Talión que todos aprendimos en la escuela como algo
sanguinario, algo de salvajes... como una cosa que hacían en la
antigüedad, y que no tiene que ver con "nuestra" religión.
"Nuestro" Dios (nos decían) no es como
los dioses de los pueblos del entorno de los
israelitas: aquellos dioses hacían barbaridades,
tenían leyes bárbaras... "Nuestro"
Dios es otra cosa. ¿Sí?... seguid leyendo.
Cuarto
mandamiento de la ley mosaica. La Iglesia
católica lo convierte en "Santificarás las
fiestas" y lo enumera como su tercero. Ese
día santo lo traslada, además, al domingo.
Ex 20, 11: Dios
dice que hay que santificar el sábado "porque
el día séptimo de la creación descansó"
Pero en Dt 5, 15 dice que
se tiene que guardar el sabbath "porque
el Señor te sacó de Egipto".
Ex
23, 7
Ex 20, 15;
Lv 19, 11; Salm
37, 21;
I Tes 4, 6:
"No
robarás"
Yahvéh ordena el expolio de los egipcios: Ex
3, 22, y también en otros casos (Ez 39,
10...). Yahvéh ordena el robo
de la tierra de Canaán a sus legítimos
habitantes: Jos 13-22;
Jue 11, 24;
Jos 13, 6; 23, 4-5; Jacob se hace
rico robando a su tío-suegro Labán y Yahvéh se
pone de parte del ladrón: Gn 30-31.
Octavo mandamiento de Moisés, séptimo de la
Iglesia católica diciendo: "No hurtarás"
Ex 20, 16: "No
darás testimonio falso contra tu prójimo"
Sin embargo, Pablo
justifica el mentir al predicar el evangelio: Rm
3, 7; II Cor 12, 16; I Tes
2, 3. El propio Yahvéh dice una
mentira tras otra: "Yahvéh
el mentiroso", e incita a que se digan: Ex 1, 18-20; Jos 2,
4-6; I Re 22, 21-22; II Re 8, 10; To 5, 13; Jdt 9, 10; Sant 2, 25
Según el contexto de estos pasajes, Yahvéh dio
los mandamientos directamente a Moisés. Pero Pablo dijo que
habían ángeles involucrados: "Entonces,
¿para qué la ley? Fue añadida en razón de las transgresiones
hasta que llegase la descendencia, a quien iba destinada la
promesa, promulgada por los ángeles y con la intervención de
un mediador": Ga
3, 19
Cualquier
persona medianamente informada sabe perfectamente que esos
mandamientos los tienen también otras religiones, la mayoría, y
que no representan ni valores superiores ni únicos comparados con
ellas.
Sin embargo, esos no son
los únicos mandamientos del dios bíblico,
aunque sí sean los más conocidos. Yahvéh
continua dando más órdenes
|
Ex 20, 20: "No temáis,
que ha venido Dios para probaros"
"Dios no prueba
(no tienta) a nadie": Sant
1, 13
Salm 44, 22
Ex 20, 24; Gn
15, 9-11; Ex
29, 11ss; Lv 1-9: Sacrificios y holocaustos, en el más típico
estilo pagano: el dios-demonio quenita no difiere mucho de cualquier otro
dios de la antigüedad: en lo que destaca más es en crueldad; es el más
cruel, despótico, genocida de todos... y mentiroso:
Yahvéh: "Que yo no dije ni prescribí
nada a vuestros padres el día que los saqué de Egipto
sobre sacrificios y holocaustos": Jer 7,
22
Ex 20, 26: El autor
bíblico sigue obsesionado con el sexo: Gn
2, 25; 3, 7
Ex 21, 2-11,20-25:
"Si
compras un esclavo hebreo, servirá seis años, y el séptimo saldrá
libre, sin pagar nada. Si entró solo, solo saldrá; si tenía
mujer, su mujer saldrá con él. Si su amo le dio mujer, y ella le
dio a luz hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán del amo, y él
saldrá solo. Si el esclavo declara: «Yo quiero a mi señor, a mi
mujer y a mis hijos; no deseo salir libre», su amo lo llevará
ante Dios y, arrimándolo a la puerta o a la jamba, le horadará la
oreja con una lezna; y será su esclavo para siempre. Si un hombre vende
a su hija por esclava, ésta no saldrá como salen los esclavos.
Si no agrada a su señor, al que había sido destinada, éste permitirá
su rescate. No podrá venderla a extranjeros, tratándola con
engaño. Si la destina para su hijo, la tratará como a sus
hijas. Si toma para sí otra mujer, no privará a la primera de la
comida, del vestido ni de los derechos conyugales. Y si no le da
estas tres cosas, ella podrá irse de balde, sin pagar nada... Si
uno golpea a su esclavo o a su esclava con un palo y muere en el acto,
deberá ser castigado; pero, si sobrevive un día o dos, no será
castigado, pues era propiedad suya.
Si, en el curso de una riña, alguien golpea a una mujer encinta,
provocándole el aborto, pero sin causarle otros daños, el culpable
deberá indemnizar con lo que le pida el marido de la mujer y determinen
los jueces. Pero si se produjeran otros daños, entonces pagarás
vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie
por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por
cardenal"
Escalofriantes (al menos para
las personas de buena voluntad) mandamientos del
impresentable dios-demonio Yahvéh sobre la esclavitud, sobre las vidas de
personas que están sometidas a otras.
Yahvéh, ¿Dios o demonio?
esclavitud
Gn 9, 6;
9, 25
VERGÜENZA

Ex 21, 7: "Cuando un
hombre venda a su hija..."

Ex 21, 8: "Si (esa
hija) desagradare a los ojos de su
amo..."

Ex 21, 10: "Si (el
hombre) toma a otra mujer..."
...
instrucciones del dios Yahvéh para tomar una segunda
esposa. Poligamia.


Ex 21, 12,14; 21,
23-25: "El que
hiera mortalmente a otro hombre, morirá sin
remisión"
La
Ley del talión. La pena de muerte implantada por el dios-demonio Yahvéh/Jesús.
Gn 9, 6
Decimoquinta
atrocidad divina (englobando todas las condenas a muerte
dictadas por Yahvéh, especialmente el anatema, y excepto la Ley del
Talión, señalada como la séptima atrocidad divina: Gn 9, 6).
Sí, el dios es el mismo que acababa de ordenar a los israelitas que no
se matase
Ex 21, 15; 22, 15,19; 31, 15;
35,
2; [
Dt 13,
2,6-11 ]; 17, 12-13; 18, 20-22; 21, 18-21; Jos 6, 17; 7; II Cro 15, 12-13:
"El que golpee a su padre o a
su madre, morirá sin remisión... ".
Ex 21, 16; Dt
24, 7:"Quien rapte a
un hombre... morirá sin remisión"

Ex 21, 17: "El que maldiga
a su padre o a su madre, morirá sin remisión"
"Caminaba
con él (con Jesús) mucha gente y,
volviéndose, les dijo:
«Si alguno viene junto a mí y no odia a su padre, a su madre, a su
mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia
vida, no puede ser discípulo mío": Lc
14, 25-26. Algunas Biblias dicen "aborrece" en lugar de
"odia".

Ex 21, 20-21,26-27: Yahvéh sigue hablando
de la esclavitud y las palizas que el amo puede propinar
a sus esclavos.
Gn 9, 25

Ex 21, 22-23: "Si,
en el curso de una riña, alguien golpea a una mujer encinta,
provocándole el aborto, pero sin causarle otros daños, el culpable
deberá indemnizar con lo que le pida el marido de la mujer y determinen
los jueces. Pero si se produjeran otros daños, entonces pagarás
vida por vida, ... "
"el aborto"
Colaboración
número 33

Ex 21, 23-25; 21,
12,14; Lv 24, 20; Dt 19, 21: "Pero si se
sigue algún daño, entonces pagarás vida por vida, ojo
por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
quemadura por quemadura, herida por herida, contusión
por contusión"
La Ley del talión, copiada por Yahvéh
-por los que escribieron los textos, claro- del Código de Hammurabi. Siglos después cambió de opinión:
"«Habéis
oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os
digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla
derecha ofrécele también la otra; al que quiera pleitear contigo
para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te
obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y
al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda. «Habéis
oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues
yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan":
Mt
5, 38-44; Lc 6, 27-29
Gn 9, 6

Ex 21, 28-29: "Si un buey
cornea a un hombre o a una mujer, y le causa la muerte,
el buey será lapidado..." ...

Ex 21, 32: "Si
el buey cornea a un esclavo o a una esclava, se pagarán treinta
siclos de plata al dueño de ellos, y el buey será apedreado"
Yahvéh, el dios-demonio que lo hace todo a golpe de
piedra.
Zc
11, 12-13

Ex 22, 2: "El ladrón debe
restituir lo robado y si no tiene con qué, será
vendido por lo que
robó"

Ex 22, 10: "... se
impondrá por ambas partes un juramento por
Yahvéh..."
"No juréis de manera
alguna": Mt 5, 34; San
5, 12

|
Ex 22,
15-16: "Si un
hombre seduce a una virgen no prometida aún y se
acuesta con ella, pagará su dote y la tomará
como mujer.
|
| Pero
si su padre se negara a entregársela, el
seductor habrá de
abonar en dinero la dote acostumbrada de las
vírgenes". |
|
| Vergonzosos
versículos sobre los
"derechos" que tiene un seductor sobre
la vida de una virgen a la que ha seducido, sin
contar con el parecer de la misma para nada; todo
es cuestión del seductor y del padre de la
víctima.
¿Dónde está la
*revelación superior*?: no debería recordar que Jesús vino
a hacer cumplir toda esa Ley, según dijeron que dijo
|

Ex 22, 17; Ex 21, 15; Lv 19, 31; 20, 27; Dt 18, 10: "No dejarás
con vida a la hechicera"

Ex 22, 18; Lv 18, 23: "El que se uniere con una
bestia, morirá sin remisión"
Yahvéh imagina
perversidades.

Ex 22, 19: "El
que ofrezca sacrificios a los dioses, será entregado al anatema"
Yahvéh no
quiere competidores:
Yahvéh ordena el
asesinato de todo hombre que sirva a otros dioses fuera
de él.
Ex
21, 15

Ex 22, 20; Salm
146, 9: "No molestarás
al extranjero, ni lo oprimirás, pues extranjeros
fuisteis vosotros en el país de Egipto"
"El extraño que
se acerque, morirá": Ex
17, 8ss; Núm 1, 51;
3, 10,38; 16, 40; 18, 7,22; Dt 12, 29; I Sam 6, 19; 15,
2-3; II Cro 26, 16...
II
Cro 19, 2; Esd 9, 1-2; Est 4, 17u

Ex 22, 23; Núm
22, 20; 25, 3-5,13; Dt 29, 19; Jos
7, 25-26: Yahvéh usará la espada
si se enciende su cólera... ¿es que en alguna ocasión no la tiene
encendida?

Ex 22, 28: "... me entregarás el
primogénito de tus hijos"
Ex
13, 2



Ex 30, 12ss: "Cuando
hicieres el cómputo de los hijos de Israel para el
censo, cada uno de ellos entregará a Yahvéh el rescate
de su propia persona, para que no caiga sobre ellos plaga
alguna con ocasión de su censo".
Cada persona tiene que pagar a Yahvéh un
rescate para que la deje tranquila. Típico mafioso.
Lv 27, 3ss

Ex 30, 33,38: "Cualquiera que
fabrique otro parecido o unja con él a un profano será
exterminado de en medio de
los suyos"

Ex 31, 13,16:
Ex 20, 8

|
Ex 31, 15; Núm 15, 32ss:
"Quien hiciere algún
trabajo en día de sábado, morirá sin
remisión"
Ex
21, 15
|

Ex 31, 17: "... y el día séptimo descansó y
tomó respiro"
Pobre Yahvéh: tiene que descansar y tomar aire.
Gn 2, 2

Ex 31, 18: "... tablas del
testimonio, tablas de piedra escritas por el dedo de
Dios"
"Dijo Yahvéh a Moisés:
escribe estas palabras...": Ex 34, 27
¿Quién escribió las tablas?

Ex 32: El becerro de oro.
Aarón construye un becerro de oro, a petición del
pueblo, para ser adorado. Curiosamente el becerro no era
un dios en el Oriente Próximo.

Ex 32, 5-6: "Cuando Aarón
vio esto, edificó un altar delante del becerro y clamó,
diciendo: Mañana será fiesta en honor de Yahvéh".
¿Por qué dice
"en honor de Yahvéh" si está hablando del becerro?...
¿acaso Aarón no distingue entre Dios y demonio?

Ex 32, 10: Yahvéh:
"Ahora, déjame
que se encienda mi ira contra ellos y los extermine"
"Yahvéh renunció
entonces al castigo con que había amenazado al pueblo":
Ex 32, 14
"Moisés tomó el
becerro que habían hecho y lo quemó; lo trituró hasta reducirlo a
polvo, que esparció sobre las aguas, y se las hizo beber a los hijos
de Israel": Ex 32, 20.. Moisés, el
torturador. En otras ocasiones el
torturador es el propio Yahvéh: Ez 4,
12-13; 22, 20-22
"Yahvéh castigó al
pueblo por haberse fabricado el becerro que había modelado Aarón":
Ex 32, 35
¿Castigó o no castigó Yahvéh al
pueblo por lo del becerro?
Gn
6, 6


| Ex
32, 25-29: ... pues en definitiva sí fue castigado... y por sus propios hermanos, los
levitas (¿los egipcios de Moisés?): Decimosexta
atrocidad divina: |
| Moisés al pueblo: "¡A
mí los que están con Yahvéh! Y acudieron junto
a él todos los hijos de Leví. Y les dijo: Así
habla Yahvéh, Dios de Israel: Cíñanse
cada uno la espada a la cintura. Pasad y repasad
de puerta en puerta por el campamento, y que cada
uno mate a su hermano, o a su amigo, a su
pariente. Los hijos de Leví hicieron tal como
les había ordenado Moisés, y murieron aquel
día unos tres mil del pueblo"
|
|
La
guinda: Los levitas quedan definitivamente investidos para el
servicio de Yahvéh gracias a que asesinaron a sus hermanos de
raza y les bendice por haberlo hecho: "Después
dijo Moisés: Recibid hoy la investidura para el
servicio de Yahvéh, pues
cada uno de vosotros ha ido contra su hijo y su
hermano, de suerte que hoy os da él la
bendición"
Yahvéh,
el dios-demonio... o demonio sin más
Señores
creyentes en semejante demonio: pónganse una mano en el pecho
y digan: *éste es mi Dios*... después miren en el suelo;
probablemente encontrarán su cara que les ha caído de
vergüenza
Lv 17, 1-6
|

Ex 32, 34: Yahvéh a
Moisés: "Ahora
anda y conduce al pueblo..."
Moisés a Jobab: "Tú nos
servirás de guía" (tú serás nuestros ojos): Núm
10, 31

Ex 33, 1: "Dijo Yahvéh a
Moisés..."
"...
al oír estas palabras el pueblo...": Ex 33, 4
¿A quién habló Yahvéh? ¿A Moisés
o al pueblo?
|