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Crítica de la Biblia AT-Históricos y Lírica |
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20/04/09 |
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(Páginas 12- 13)
II Antiguo Testamento II.1 Pentateuco. Estudios. Continuación del Tomo I II.1.1. Los Patriarcas Más información y detalles en → Tomo I. Gn 12, 1-2, p. 202; Estudio I.2.1, p. 561.Patriarca: Cabeza de familia o de comunidad en tiempos anteriores a Moisés. Considerados como los creadores de la nación hebrea (bíblica). Los más conocidos son los indicados a continuación, aunque este nombre está reservado, por lo general, a los tres últimos. En ocasiones son llamados también patriarcas los doce hijos de Jacob (Act 7, 8ss) y el rey David (Act 2, 29). Hay que señalar que la longevidad atribuida a esos personajes, y que comprobaremos a continuación, no es otra cosa que una idea más extraida de las culturas vecinas de Israel, esta vez de los reyes sumerios los cuales todavía tenían una vida más larga. → Tomo I. Gn 5, 2-4, p. 139. Los rabinos se lo toman muy en serio, tanto que su sistema de fijación del tiempo se basa en estas fechas. El año 2000 cristiano coincide con el 5760 judío.Adán Lamec Noé Eber Abraham Isaac Jacob (Israel)
Adán: Primera criatura humana del dios bíblico Yahvé, o de varios dioses según Gn 1, 26 pues en el v se habla en plural al nombrar a los que hacen la acción de crear. Creado al mismo tiempo que su compañera pero sin especificar la forma de hacerlo ni qué materiales empleó, aunque sí señalando que fue creado a imagen y semejanza de ese dios o esos dioses. En el primer relato de la creación, los primeros seres humanos son creados los últimos de una serie de creaciones anteriores, y en el sexto día de la creación (año 1; año 4004 aC. → Tomo I, p. 84).En la segunda descripción de la creación el hombre es creado antes de la mujer y ahora se señala que lo creó del polvo de la tierra. Después de una serie de otras creaciones, le da al hombre una compañera (Eva) la cual es creada de una parte del cuerpo del hombre (una costilla). Adán es, pues, el padre de toda la familia humana, según la B. No se le conoce otro protagonismo aparte del que le quiere dar Pablo posteriormente como contraste entre él y Cristo en uno de los elementos fundamentales de la teología paulina. Así, Pablo ve en Cristo al nuevo Adán y el cristiano debe revestirse del hombre nuevo, después de haberse despojado del hombre viejo. Rm 5, 14. ...
(Página 24)
II.1.3. Los principales malos (1) pasajes del PentateucoLos principales malos pasajes según entiende el autor del presente libro. Algunos lectores, si creen que Yahvé es Dios y que, por lo tanto, puede hacer lo que quiera, entonces tal vez no les parezcan tan malos. Ver los pasajes en el Tomo I para detalles y para ver todos los pasajes malos puesto que no puedo repetirlo todo aquí. En la siguiente lista están únicamente los que yo considero principales o más importantes.Las páginas que se indican al lado de la cita bíblica corresponden al Tomo I en su modalidad impresa. Conjunto de datos inaceptables para la ciencia y la Historia. Alguno de ellos, e incluso todos para algunos sectores cristianos fundamentalistas, inexplicablemente para el siglo XXI, todavía se siguen enseñando como verídicos, no sólo en determinados ambientes privados sino también públicos. Cabe incluir aquí los puntos de las llamadas Contradicciones mayores del Tomo I, p. 633-636.Gn 1, 28 (Tomo I, p. 75): Yahvé ordena la repoblación del planeta tierra sin advertir que llegará el momento en que la vida en él no será posible por la superpoblación a la que se llegará. Repetida la orden en Gn 9, 7. Desde hace cierto tiempo se están comenzando a ver los problemas de esa superpoblación. Gn 3, 1ss (106): Teología bíblica absurda y maquiavélica: Yahvé es omnipotente pero puede ser desobedecido. Hace planes. Y pone obstáculos, todo preconcebido por él mismo y dirigido a una creación inocente que no sabía nada. Y su plan, concebido desde antes de la creación del mundo, consiste en salvar mediante sangre, sudor y lágrimas a seres que todavía no había creado, pero no a todos: sólo a parte de ellos, creando seres destinados a ser salvos o condenados según decisión del dios desde el momento de su creación, es decir, antes de haber hecho algo bueno o malo. Predestinación
(1) El lector que lo desee puede sustituir malos por atrocidades, crueldades y/o injusticias....
(Páginas 39-41)
II.2 Antiguo
Testamento. Libros históricos. Prólogo “ Históricos. Introducción a Josué, Jueces, Samuel y Reyes
BJ, p. 241ss: “A los libros de Josué, Jueces, Samuel y Reyes se les llama en la Biblia hebrea los Profetas anteriores, en contraposición a los Profetas posteriores: Isaías, Jeremías, Ezequiel y los Doce Profetas Menores. Este apelativo se explica por una tradición que atribuía la composición de estos libros a profetas: a Josué, la del libro que lleva su nombre; a Samuel, la de Jueces y Samuel; a Jeremías, la de Reyes. Y se justifica por el carácter religioso que les es común: estos libros, que nosotros llamamos históricos, tienen como tema principal las relaciones de Israel con Yahvé, su fidelidad o su infidelidad, sobre todo su infidelidad, a la palabra de Dios, cuyos portavoces son los profetas. En realidad, los profetas intervienen con frecuencia: Samuel, Gad, Natán, Elías, Eliseo, Isaías, (...) sin contar las figuras de menor relieve. Los libros de los Reyes ofrecen el marco en que se ejerció el ministerio de los profetas escritores antes del Destierro.Estos libros, así eslabonados con lo que inmediatamente les sigue en la Biblia hebrea, lo están también con lo que les precede. Por su contenido, vienen a ser una prolongación del Pentateuco: al final del Deuteronomio, Josué es designado sucesor de Moisés, y el libro de Josué comienza a raíz de la muerte de Moisés. Se ha supuesto que incluso existía unidad literaria entre los dos conjuntos y se ha buscado la continuación de los documentos o de las fuentes del Pentateuco, en el libro de Josué; de este modo se ha llegado a delimitar un Hexateuco; e incluso se ha ido más lejos, llegándose a abarcar los libros de los Reyes. Pero los esfuerzos realizados para descubrir los documentos del Pentateuco en Jueces, Samuel y Reyes no han dado ningún resultado satisfactorio. La situación es más favorable en cuanto a Josué, donde se distinguen corrientes que están más o menos relacionadas con la yahvista y la elohista, si es que no son continuación de éstas. Sin embargo, la influencia del Deuteronomio y de su doctrina resulta más clara aún y los partidarios de un Hexateuco deben admitir por su parte una redacción deuteronomista de Josué. Estas conexiones con el Deuteronomio prosiguen en los libros siguientes, si bien de manera variable: son extensas en los Jueces, más limitadas en Samuel, predominantes en los Reyes, pero siempre distinguibles. De ahí que se haya elaborado la hipótesis de que el Deuteronomio era el comienzo de una gran historia religiosa que se prolongaba hasta el final de los libros de los Reyes.Justificada históricamente en el Deuteronomio la doctrina de la elección de Israel, y definida la constitución teocrática que de ahí se sigue, el libro de Josué narra el establecimiento del pueblo elegido en la tierra a él prometida; el de los Jueces esboza la sucesión de sus apostasías y de sus conversiones a la gracia; los de Samuel, después de la crisis que condujo a la institución de la realeza y puso en peligro el ideal teocrático, exponen cómo se realizó este ideal con David; los de los Reyes describen la decadencia que se inició desde el reinado de Salomón y que, por una serie de infidelidades, y a pesar de algunos reyes piadosos, condujo a la condenación del pueblo por su Dios. El Deuteronomio habría sido desprendido de este conjunto cuando se quiso reunir todo lo que se refería a la persona y la obra de Moisés (cf. la Introducción al Pentateuco [→ Tomo I]).Esta hipótesis parece justificada, pero ha de completarse, o corregirse, con dos corolarios. Por una parte, la redacción deuteronomista ha operado sobre tradiciones orales o documentos escritos, distintos por su antigüedad y carácter que, generalmente, estaban ya agrupados; y ha retocado de forma desigual los materiales que utilizaba. Esto explica que los libros, o grandes secciones en cada libro, conserven su individualidad. Por otra parte, no se llegó de un golpe a esta misma redacción deuteronomista, y cada libro muestra indicios de varias ediciones. A juzgar por el libro de los Reyes, cuyo testimonio es el más claro, hubo al menos dos redacciones, una a raíz de la reforma de Josías, otra durante el Destierro. A propósito de cada libro se irán dando precisiones sobre estos diversos puntos. Son, pues, estos libros, en su forma definitiva, obra de una escuela de hombres piadosos, imbuidos en las ideas del Deuteronomio, que meditan sobre el pasado de su pueblo y deducen de él una lección religiosa. Pero también nos han conservado tradiciones o textos que se remontan hasta la época heroica de la conquista, con la narración de los hechos salientes de la historia de Israel. El hecho de que ésta sea presentada como historia sagrada no disminuye su interés para el historiador y realza su valor para el creyente: este último, no sólo aprenderá en ella a encontrar la mano de Dios en todos los acontecimientos del mundo, sino que, en la exigente solicitud de Yahvé para con su pueblo elegido, reconocerá la lenta preparación del nuevo Israel, la comunidad de los creyentes.El libro de Josué se divide en tres partes: a) la conquista de la tierra prometida, 1-12; b) el reparto del territorio entre las tribus, 13-21; c) el fin de la jefatura de Josué, y especialmente su último discurso y la asamblea de Siquén, 22-24. Es cierto que este libro no fue escrito por Josué mismo, como lo ha admitido la tradición judía, y que emplea fuentes diversas. En la primera parte, en los caps. 2-9, se reconoce un grupo de tradiciones, a veces paralelas, que se vinculan al santuario benjaminita de Guilgal, y en los caps. 10-11, dos historias de batallas, la de Gabaón y la de Merom, de las que se hace depender la conquista de todo el Sur, y más adelante, la de todo el Norte del país. La historia de los gabaonitas, cap. 9, infiltrándose en 10 1-6, sirve de enlace entre estos elementos, que probablemente se hallaban reunidos desde los comienzos de la época monárquica. ...
(Páginas 54-63)
II.2.1 Josué “... El botín de estas ciudades, incluso el ganado, se lo
repartieron los israelitas. Pero pasaron a cuchillo a todo ser humano hasta
acabar con todos. No dejaron ninguno con vida.
Prólogo Nombre del sucesor de Moisés como caudillo del pueblo israelita. El libro comprende una introducción, relatos sanguinarios de la conquista de la Jordania occidental ordenada y ejecutada por el propio dios de Josué según dice el libro, descripción del territorio de cada tribu, territorio conquistado a sangre y fuego en invasión a mano armada y sin provocación alguna, renovación de la Alianza en Sikem, etc. El libro lleva el nombre de Josué por ser éste el protagonista del mismo, no por ser su autor. Algunos especialistas atribuyen partes del libro (2-12) a la tradición J (yahvista). Otros creen que el análisis literario obliga a incluirlo en el Pentateuco, que sería convertido en un *Hexateuco*. → I.2.1. En aquel estudio, el autor del párrafo lo escribió sin h, Exateuco.NC, p. 235: “La conquista de Canaán, desde el punto de vista bíblico, está plenamente justificada por los juicios de Dios a favor de Israel. Desde el punto de vista humano, la conquista no se diferencia de las realizadas por tantos pueblos que, careciendo de patria, buscan un territorio donde hacérsela apoyándose en su propia fuerza... Ignoramos cuándo el libro haya sido escrito y por quién”.Pero el procedimiento empleado por los israelitas no está justificado porque “otros tantos pueblos que careciendo de patria buscan un territorio donde hacérsela”: siguiendo el texto bíblico, sólo el israelita era el pueblo escogido por Dios, sólo él tenía de su parte a Dios. Continuando con ese mismo texto, también descubrimos que a ese Dios se le tilda de Dios de amor, Dios de paz, justo, misericordioso, omnipotente. Los demás pueblos sí tendrían, pues, justificación para buscar una patria “apoyándose en su propia fuerza” puesto que no dispondrían de otra, y menos sobrenatural. No así el israelita, o más bien su dios: ¿apartó su pacifismo, su amor, su misericordia, su omnipotencia, para intervenir en la Historia a favor de su pueblo de manera totalmente opuesta? Jos 1, 1-2. ¿Cómo puede hacerlo si también es inmutable, si no cambia, si siempre es el mismo? ¿O es simplemente historia inventada [ver dos párrafos más abajo] para intereses políticos y no ocurrieron los genocidios divinos, atrocidades, etc. que narran estos libros, o si ocurrieron no fueron por las causas que mencionan y no hubo ningún Dios que tomase cartas en el asunto? El creyente se encuentra en este punto con uno de los más importantes para tomar una decisión (Tomo I, p. 23), y le propongo que de ninguna manera sea a causa de mis palabras. Como autor puedo decir lo que ma parezca conveniente (sólo faltaría que no lo pudiese hacer) y hay momentos en que es muy difícil no decir lo que verdaderamente uno piensa de ciertos pasajes. Pero el lector es libre de creer, pensar u opinar lo que le parezca, y decidir.
I. Conquista de la Tierra Prometida 1. Preparativos. Invitación a entrar en la Tierra Prometida Jos 1, 1-2: "Después de la muerte de Moisés, siervo de Yahvé, habló Yahvé a Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, y le dijo: ... ponte en marcha y atraviesa el Jordán, tú con todo el pueblo, hacia la tierra que les voy a dar a los hijos de Israel”.
BJ, p. 249: “El libro se presenta como continuación del Deuteronomio. En efecto, referirá la entrada y el establecimiento en la Tierra Prometida con el estilo y según las ideas del Dt, sirviéndose de tradiciones antiguas, sobre todo de las que atañen a las tribus de Palestina central”. ↔ “Primera introducción” en el libro de Jueces. Es decir, con las ideas muy posteriores deutoronómicas. → Tomo I. Por lo tanto, no son escritos del supuesto Moisés. Parece también que no contempla en absoluto una inspiración divina: son documentos “que atañen a las tribus de Palestina central”. LB, p. 240: "El contenido del libro de Josué es la conquista de la tierra prometida por el pueblo de Israel bajo el caudillaje de Josué, que quedó incompleta... El paso del Jordán, la toma de Jericó y la batalla de Gabaón son otros tantos hechos milagrosos con los que Dios autorizó la misión de Josué... Hoy nos resulta difícil justificar la invasión de otra nación a mano armada, aniquilando a sus habitantes, si bien en la Historia no faltan ejemplos. Pero en el caso de Israel -y ésta es su justificación- interviene un especial designio de Dios, soberano absoluto de los pueblos, que quiere asentar en Palestina al pueblo de Israel, para preparar así la restauración de la humanidad por Cristo y darle la revelación definitiva por Él". La toma de Jericó representó el exterminio total de su población, excepto "Rahab y los que estaban en su casa": Jos 6, 16-19, entregando a toda su población al anatema. → NPP 21 Tomo I, p. 164. ↔ Jos 1, 1-2; 6, 2ss; II.4.2 David. Pero, según la LB, la acción de Yahvé está justificada porque es el dueño absoluto de los pueblos y, al parecer, no había otro lugar para su pueblo más que Palestina, ni el dios omnipotente tenía otra opción que la de triturar pueblos. Dt 3, 21-22; Jos 6, 2ss; 8, 8; 10, 25; 10, 28-42; 24, 12; I Sam 2, 6, 10, 19; II Re 21, 12; II Cro 13, 15-20; Ne 9, 24; Salm 44, 2-10; 60, 14; 78, 55; 105, 44; 135, 10; 136, 17; Jer 11, 11… y hoy no es que nos resulte difícil justificar una invasión de otra nación a mano armada aniquilando a sus habitantes; más bien los responsables son llevados ante la justicia. Jue 11, 24 da una triste ¿justificación? del por qué Yahvé da tierras a los israelitas. Josué, protagonista de esa toma, es figura de Jesús ↓ . Ex 14, 14; 15, 3; Dt 7, 2,16ss. Josué: Ex 17, 8ss. Tomo I. San Jerónimo, en su Vulgata, le llama “hijo de Navé” (en lugar de hijo de Nun). Es un error de los primeros manuscritos de los LXX, que traen Nayh en lugar de Nayn. BJ, p. 249. HI, p. 145: “De nuevo [→ Tomo I] hemos de tener en cuenta que no poseemos medios que testifiquen los detalles de la narración bíblica”. Jos 1, 3-4; 15, 63; 16, 10; 17, 12-13; Jue 1, 18ss; 2, 23; 3, 1-5; I Re 9, 20, 21: “Os doy todo lugar que sea hollado por la planta de vuestros pies, según declaré a Moisés. Desde el desierto y el Líbano hasta el Río Grande, el Éufrates (toda la tierra de los hititas) y hasta el mar Grande de poniente, será vuestro territorio”. ₣ Los israelitas nunca tuvieron toda esa tierra y tampoco por siempre. Gn 13, 14-15; Ex 33, 2; Jos 13.₣ π La tierra que menciona nunca fue tampoco en su totalidad de los hititas.HI, p. 140: “Los hititas, situados principalmente en los alrededores de Hebrón, constituyen un enigma, ya que el control hitita nunca alcanzó hasta estas regiones tan meridionales”. BJ, p. 249: “Los límites asignados al territorio que se había de conquistar son los límites ideales de la Tierra Prometida; sobrepasan con mucho los del territorio que se repartirá en los caps. 13-19. `Toda la tierra de los hititas´, omitido por el griego, es glosa 3 de origen probablemente sacerdotal”.Jos 1, 5: “Nadie podrá resistirte en todos los días de tu vida: lo mismo que estuve con Moisés estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré”. Cuidado: que nadie se lleve a engaños. Esta profecía no tiene nada de espiritual: lo único que está haciendo Yahvé es decirle a Josué que le daría siempre la victoria en las guerras que estaban a punto de empezar. ₣ Pero no cumplió su palabra. Jos 3, 10; 15, 63.Jos 1, 8-9: “No se aparte el libro de esta Ley de tus labios: medítalo día y noche; así procurarás obrar en todo conforme a lo que en él está escrito, y tendrás suerte y éxito en tus empresas... porque Yahvé, tu Dios estará contigo adondequiera que vayas”. Cuidado: que nadie se lleve a engaños tampoco: lo que en él está escrito es que habían de exterminar a los cananeos, y la suerte y éxito en las empresas de Josué era llevar a cabo ese exterminio, además de otros muchos mandamientos que todos conocemos ya. → Tomos I y IV. Y había de meditarlo día y noche. Jos 11, 1ss. Nótese cómo la BJ, p. 249, presenta el episodio dirigido a otra cosa: La fidelidad a la Ley, condición del auxilio divino. Pero no hace notar que ese auxilio sólo tiene que ver con acciones guerreras, de invasión de un territorio ajeno que pretende exterminar a todos sus habitantes. Jos 1, 14: “Vuestras mujeres, vuestros pequeños y vuestros rebaños se quedarán en la tierra que os ha dado Moisés aquí en Transjordania. Pero vosotros, todos los guerreros esforzados, pasaréis en orden de batalla al frente de vuestros hermanos y les ayudaréis”. BJ, p. 249: “Según el libro de Josué, a diferencia del libro de los Jueces, la conquista debe ser obra de todo el pueblo, y no el resultado de esfuerzos aislados de las tribus, realizados por diferentes puntos”. Sin embargo, ¿para qué ese esfuerzo? ¿No era Yahvé el que combatía? Jos 1, 18: "A todo el que sea rebelde a tu voz y no obedezca tus órdenes, en cualquier cosa que le mandes, se le hará morir". Si alguno de los invasores israelitas se negaba a participar en la conquista de la tierra prometida, sería ejecutado. Método de guerra empleado después (probablemente también en tiempos bíblicos por otros pueblos) por ejércitos en muchas de las guerras que ha tenido que soportar la Humanidad, lo mismo que la tierra arrasada, exterminio de poblaciones enteradas, violación de las mujeres, jóvenes-niñas de los vencidos, rapiña, incumplimiento de pactos, etc. Todo esto ya lo hicieron los israelitas hace, supuestamente, más de tres mil años. Jos 5, 1; 8, 8 ↓ . Sin piedad ni misericordia: “Siendo injustos chocaron contigo y justo fue que de ello sufrieran. Quisieron sustraerse a tu benignidad y fueron a chocar con tu rectitud y cayeron abrumados bajo el peso de tu rigor”. San Agustín, Confesiones, Libro V, II,1. “No matarás”: Ex 20; Dt 5. “Dios es amor”: Gn 3, 16; Salm 5, 6; 25, 6; Lm 4, 4.
BJ, p. 250: “Los caps. 2-9 agrupan tradiciones procedentes del santuario benjaminita de Guilgal (4, 19). En la historia de la conquista de Jericó se mezclan dos tradiciones...“. Añade que “esta historia milagrosa...”. El exterminio de todo ser vivo de Jericó fue un milagro de Yahvé, al igual que todas las conquistas posteriores. Jos 2, 1: "Josué, hijo de Nun, envió secretamente desde Sittim dos espías diciéndoles: Id a explorar el país, especialmente Jericó. Fueron y entraron en casa de una meretriz, por hombre Rajab (Rahab) y se hospedaron allí". Rajab, la meretriz, antepasada de Jesús de Nazaret, según Mt 1, 5. Gracias a ella los israelitas convirtieron la ciudad en un baño de sangre. Esta extranjera se ha convertido entre los Padres en imagen de la Iglesia, dice la BJ, p. 250. La LB, p. 241 dice: “Es figura de las naciones gentiles que se convierten”. Pero las naciones de Canaán no se convirtieron. Rajab se salvó por su fe: Hb 11, 31, y fue justificada por sus obras: Sant 2, 25. Jos 2, 4-6: "Pero la mujer tomó a los dos hombres y los escondió. Luego respondió: «Es verdad que esos hombres han venido a mi casa, pero yo no sabía de dónde eran. Cuando se iba a cerrar la puerta por la noche, esos hombres salieron y no sé adónde han ido. Perseguidlos aprisa, que los alcanzaréis.» Pero ella los había hecho subir al terrado y los había escondido entre unos haces de lino que tenía amontonados en el terrado". Rajab miente. Mentira esencial para la conquista de Canaán, es decir, para los planes de Yahvé: la conquista de esos territorios. Yahvé emplea la mentira para sus objetivos. Lo vimos ya en Gn 27, 1ss Tomo I. “No darás testimonio falso contra tu prójimo”: Ex 20, 16; Dt 5, 20. El decálogo de la Iglesia católica añade: `Ni mentirás´. “Yahvé aborrece los labios mentirosos...“: Pr 12, 22. La mentira es un arma evangélica: → Rm 3, 1-8 Tomo VI.Ex 1, 18-20; Sant 2, 25; Ap 21, 8. Jos 2, 21: “... ellos [los espías] se fueron, y ella ató el cordón escarlata a la ventana”. Así sabrían los invasores que era la única casa que no podían tocar, la de Rajab. Algunos Padres han visto en el cordón el símbolo de la sangre de Cristo. BJ, p. 250. Imaginación no falta.
2. El paso del Jordán Jos 3, 5: "Josué dijo al pueblo: `Purificaos, porque mañana Yahvé va a obrar maravillas en medio de vosotros´". Continúan las maravillas de Yahvé: Ex 15, 1-18; 34, 9-10. Apología de la guerra y de la guerra santa: Dt 1, 30; 3, 21-22; Jos 6, 2ss; 10, 8,11,25; Jue 3, 1-4; I Sam 17, 18; I Mac 3, 2; Salm 18, 35... y Josué es figura de Jesús, de quien es homónimo. BJ, p. 252. Melquisedec también era figura de Jesús: Gn 14 (p. 218ss Tomo I). Ver también Ex 28, 42-43; 33, 11 (p. 399 y 409, respectivamente, Tomo I; en ese último pasaje es Moisés la figura de Cristo). II Mac 15, 17; Ecli 4, 28; Is 13, 3; Jer 6, 4; Jl 4, 9-10; Mt 16, 25. Jos 3, 10: “... y que arrojará ciertamente a vuestra llegada al cananeo, al hitita, al jivita, al perizita, al guirgaseo, al amorreo y al jebuseo”. ₣ Yahvé insiste en profetizar la destrucción total de los pueblos de Canaán, pero no se cumplirá.Jos 4, 23: "... porque Yahvé vuestro Dios secó delante de vosotros las aguas del Jordán hasta que pasarais". π Las aguas no se secan.Jos 4, 24; 10, 10-11: "... para que vosotros temáis perpetuamente a Yahvé". ¿Hay que temer a Yahvé... y perpetuamente?: Gn 35, 5; Dt 6, 13; I Sam 12, 14; Salm 33, 8. "No hay temor en el amor; sino que el amor perfecto echa fuera el temor, porque el temor supone castigo, y el que teme no es perfecto en el amor”: I Jn 4, 18; Rm 8, 15; Hb 2, 15; II Tm 1, 7. Jos 5, 1: “Cuando oyeron todos los reyes de los amorreos... que Yahvé había secado las aguas del Jordán... les faltó el aliento ante la presencia de los israelitas”. Yahvé infunde terror en las poblaciones del oeste del Jordán. II Sam 6, 7. Pero esto es puro terrorismo, empleado también en tácticas de guerra por muchos ejércitos a lo largo de la Historia: el terror, el miedo al invasor. Jos 1, 18; 8, 8. Jos 5, 2-3: Yahvé ordena a Josué que los israelitas se hagan la circuncisión por segunda vez. Jos 5, 4ss: Yahvé explica que la razón por la que se circuncidan es que todos los varones que habían salido de Egipto, y que ya se habían circuncidado, habían muerto así que había que circuncidar a los que no lo estaban: pero eso no es circuncidar por segunda vez, ni justifica el incumplimiento de esa orden tan importante y fundamental. Obviamente, las razones son otras: nunca se habían circuncidado antes pues era una costumbre que les había impuesto un tal Moisés, → Estudio I.2.3, a unas tribus extranjeras en Egipto (mezcla de etnias, probablemente también hicsos entre ellos) que nunca habían oído hablar de Yahvé. → Ex 18, 1ss. Tomo I. LB, p. 244: “Se practicaba ya en Egipto, pero fue descuidada en el desierto”. Ex 4, 24-26. ¿Moisés egipcio? Estudio I.2.3. Moisés, Jofní, Finefás, Merarí, Aarón... son nombres egipcios. HI, p. 145. Esd 1, 7-11.
3. La conquista de Jericó. Su consagración al anatema Jos 5, 13-15: Yahvé tiene un príncipe de su ejército, y es adorado por Josué. "Es a Yahvé a quien tienes que adorar": Lc 4, 8; Ex 20, 3; Dt 6, 13. Los vv 13-15 son restos de una tradición perdida...: BJ, p. 253, y el relato está incompleto: NC, p. 239. BJ, p. 253: Cap. 6. “El origen de este relato es una tradición del santuario de Guilgal... el relato era un modelo de relato de la guerra santa de conquista... aun en su forma primitiva, el relato no es histórico en el sentido nuestro, pero ello no excluye el que se hubiera dado realmente una conquista de Jericó. Ciertamente, la arqueología no aporta ningún indicio de que Jericó fue arruinada hacia el fin del siglo XIII aC, pero su testimonio no es concluyente, porque la erosión pudo hacer desaparecer los estratos de aquella época“. ¿Y cuál es nuestro sentido de la historicidad? La Historia es Historia o no lo es, antes y ahora. Me pregunto qué prefiere el PB de la BJ en cuanto a lo de las pruebas arqueológicas: ¿tal vez preferiría que se demostrase que sí tuvo lugar el genocidio narrado en el libro de Josué? Jos 6, 26 ↓ . Jos 6, 2ss: "Yahvé dijo a Josué: `Mira, yo pongo en tus manos a Jericó y a su rey... cuando suene el cuerno de carnero, todo el pueblo prorrumpirá en un gran alarido y el muro de la ciudad se vendrá abajo... La ciudad será consagrada como anatema a Yahvé, con todo lo que haya en ella; únicamente Rajab, la prostituta, quedará con vida, así como los que con ella estén en su casa´", y las murallas de Jericó se desplomaron y dejaron en... ...
(Páginas 82-85)
II.2.2 Jueces Jueces es el nombre que da la B a las personalidades que antes de la monarquía ejercían el caudillaje para hacer justicia a Israel ↓ .El libro no forma una unidad. π Los jueces que menciona no son todos los que hubo y muchos tuvieron sólo importancia local.... Primera introducción π Jue 1 reúne datos, acerca de la conquista, que dan un cuadro muy diferente del de Jos 1-12: la conquista es el resultado de acciones individuales de las tribus y sigue incompleta...La primera redacción del libro de Josué había descartado estas tradiciones porque no se ajustaban a su plan ni a sus intenciones teológicas. Luego, algunas quedaron incluidas en una nueva redacción del libro de Josué (Jos 14, 6-15; 15, 13-19). El redactor deuteronomista de los Jueces recupera esas tradiciones, pero, para evitar el conflicto con el libro de Josué, sitúa los acontecimientos después de la muerte de éste. BJ, p. 279.¿Dónde queda la inspiración divina? Jue 1, 2-7,17; 3, 28-29; 4, 18ss; 7, 16ss; 8, 7,16; 10, 7ss; 18, 27; II Sam 3, 14; 4, 7ss; II Re 15, 16; II Cro 25, 11-12: Yahvé escoge a Judá para suceder a Josué, continuando las matanzas y las conquistas de nuevos territorios, el baño de sangre y los actos de barbarie y las brutalidades, dignas del dios-demonio Yahvé (Ex 18, 1ss): "... huyó Adoní-Bézec (rey de los cananeos y perizeos), pero lo persiguieron, se apoderaron de él y le cortaron los pulgares de manos y pies... atacaron a los cananeos de Sefat y consagraron la ciudad al anatema... derrotaron a Moab y mataron a diez mil hombres... cuando Yahvé haya entregado en mis manos (en las del juez Gedeón) a Zébaj y a Salmunná, desgarraré vuestras carnes con espinas del desierto y cardos... los pasaron a filo de espada y prendieron fuego a la ciudad... los despeñaron y quedaron todos reventados... David compra a una de sus esposas por cien prepucios de filisteos". π Parece como si hubiera habido alguna confusión entre este Adoni-Bézec, rey de Bézec, y Adoni-Sédec, rey de Jerusalén (Jos 10, 1-3); de ahí la mención de esta ciudad. La victoria de Bézec plantea por lo demás un problema: la única ciudad con este nombre que se conoce se halla situada entre Siquén y Betsán, en la región donde efectivamente se hallaban los pereizitas, pero lejos del territorio de Judá y Simeón. Quizá se trate de un recuerdo de la época patriarcal, en la que Simeón residió en Palestina central. BJ, p. 279.En efecto, las ciudades eran consagradas por anatema porque las ofrecían, humanos incluidos, a Yahvé: exterminio de todo ser vivo en honor del dios israelita, y cristiano. Jos 7.I Mac 1, 63; Lm 3, 33. Jue 1, 8: "Los hijos de Judá atacaron Jerusalén, se apoderaron de ella, pasaron a filo de espada a su población y prendieron fuego a la ciudad". π Falso. Hasta su conquista por David, Jerusalén no tuvo nada que ver con los israelitas."Pero los hijos de Judá no pudieron echar a los jebuseos que ocupaban Jerusalén": Jos 15, 63; I Sam 17, 54. “Los hijos de Benjamín no expulsaron a los jebuseos que habitaban en Jerusalén; por eso los jebuseos siguen habitando en Jerusalén con los hijos de Benjamín, hasta el dia de hoy”: Jue 1, 21. LB, p. 268: “Parece ser una glosa; Jerusalén no fue tomada hasta el tiempo de David”. II Sam 5, 6ss. Jue 1, 9: “Después, los hijos de Judá bajaron a atacar a los cananeos, que ocupaban la Montaña, el Negueb y la Tierra Baja”. π Introducción redaccional a la continuación del relato, que atribuye a Judá conquistas llevadas a cabo, de hecho, por grupos que sólo más tarde se le incorporaron: Caleb (toma de Hebrón, v. 20; Jos 14, 16ss), Otniel (Debir, v. 13; Jos 15, 15- 17), los quenitas (Negueb de Arad, v. 16) y Simeón (Jormá, v. 17). BJ, p. 279.Como vamos comprobando, el texto es un cúmulo de despropósitos. Jue 1, 10-15: “Luego Judá marchó contra los cananeos que habitaban en Hebrón... De allí marchó contra los habitantes de Debir...“. Según Jos 10, 28-42 fue Josué el que tomó Hebrón y Debir, y según Jos 15, 13-17 fue Caleb. Jue 1, 12-13; To 7, 11ss: "Dijo entonces Caleb: al que ataque y se apodere de Quiryat-Séfer, le entregaré a mi hija Aksá por mujer. La conquistó Otniel, hijo de Quenaz, hermano menor de Kaleb; y Kaleb le dio a su hija Aksá por mujer". ... a su prima. "Ninguno de vosotros se acercará a una consanguínea": Lv 18, 6; 20. Misoginia: la vida matrimonial de Aksá depende de quién se apodere de una población. Jue 1, 16; 4, 11: “Los hijos de Jobab el quenita, suegro de Moisés...“. Ex 2, 18,21. Jue 1, 16,21,26,29ss; 15, 63: "... y los hijos de Judá... fueron a habitar con los amalequitas... el jebuseo continuó habitando en Jerusalén con los hijos de Judá hasta el presente... Efraín habitó con los cananeos...". Jos 21, 43-45. "No harás con ellos alianza, no habiten en tu tierra; guárdate de contraer jamás amistad con los habitantes de esa tierra... no hagas pactos con sus habitantes... No pactarás alianza con ellas ni les tendrás compasión... exterminarás a todos los pueblos...": Ex 23, 32-33; 34, 1ss; Dt 7, 2,16ss ....
(Página 113)
II.2.3 Rut Narración popular del tiempo de los Jueces. Todos los varones de una familia israelita emigrada a Moab mueren; la madre, Noemí, vuelve a Belén con su nuera moabita Rut; la fidelidad de Rut a Noemí y al Dios de Israel es premiada con su matrimonio con Booz quien cumple con ella la ley del levirato (Dt 25). Se tiene a Rut por la abuela de Isay y por bisabuela del rey David y, por ende, como antepasada de Jesús de Nazaret.NC, p. 283: “Este libro, en las colecciones antiguas, suele ir unido con el de los Jueces, por pertenecer a la misma época... Del autor de este precioso librito nada sabemos, ni aun de la época en que fue escrito”.LB, p. 296: “Idilio encantador. La piedad filial de esta mujer para con su suegra fue bendecida por Dios, de suerte que Rut, aunque de origen moabita, llegó a ser abuela de David y a figurar, por esto, en el árbol genealógico de Jesús”.
Rut y Noemí. Booz Rut 1, 2: “El hombre se llamaba Elimélec, su mujer Noemí y sus dos hijos Majlón y Quilión...“. π BJ, p. 311: “Los nombres quizá sean imaginarios y elegidos por su significación...“.Si los nombres son imaginarios, ¿qué impide que la historia sea también imaginaria? ...
(Páginas 173-175) I y II Samuel
II Sam 14, 27: Absalón tiene hijos y una hija, de nombre Tamar.Absalón no tiene hijos: II Sam 18, 18. Maaca, hija de Absalón: II Cro 11, 20. En II Cro 13, 2, Maaca (Micaía) es hija de Uriel, de Guibeá. I Re 15, 2. Los vv 25-27 interrumpen el relato y proceden de otra fuente, es decir, están interpolados. BJ, p. 366. II Sam 15, 16; 16, 21-22: David tiene concubinas, además de esposas. II Sam 15, 24: “Llegó también Sadoc acompañado de todos los levitas... se detuvieron con el arca de Dios junto a Abiatar...“. En 15, 27-29 y 19, 12, a Sadoc y a Abiatar se les cita juntos mientras que aquí Sadoc encuentra a Abiatar junto al rey. II Sam 16, 14: “El rey y todo el pueblo que iban con él, llegaron extenuados a... y allí tomaron aliento”. BJ, p. 368; LB, p. 355: “Falta en el texto el nombre geográfico que se esperaría aquí”. De nuevo Yahvé no sabe a dónde llegó el rey y los que iban con él. Sin embargo, la VL, p. 287, sí pone un nombre: Bahurim. En 20, 14 sucede algo parecido: hay espacios en blanco tras “aliados”, lo cual sugiere que han desaparecido algunas palabras. BJ, p. 374. II Sam 16, 21-22: “Ajitófel dijo a Absalón: `Llégate a las concubinas que tu padre [David] ha dejado para guardar la casa; todo Israel sabrá que te has hecho odioso a tu padre y se fortalecerán las manos de todos los que están contigo´ .. y Absalón se unió a las concubinas de su padre a la vista de todo Israel”. Sexo. Familia. II Sam 12, 8ss. II Sam 17, 23: “… Ajitófel… y luego se dio muerte ahorcándose”. Exceptuando los casos en que un guerrero se da muerte para escapar del enemigo, único caso de suicido en el AT. Jue 9, 54; 16, 27-30; I Sam 31, 4ss; I Re 16, 18; II Mac 14, 41-46. Pero ver → I Cor 3, 16-17; 6, 19; II Cor 6, 16; Ef 2, 22 en el NT, Tomo VI, en donde la cuestión cambia radicalmente. Ajitófel tiene un extraño parecido con Judas, el traidor por excelencia en el NT. BJ, p. 370. Salm 41, 10. II Sam 17, 25: El padre de Amasá es Yéter el ismaelita. El padre de Amasá es Yéter el ismaelita: I Cro 2, 17. En la BJ concuerdan los dos datos. No así en las VL y LB. II Sam 17, 25: “Era Amasa hijo de un varón natural de Jezraél, llamado Jetra”. I Cro 2, 17: “... Amasa, cuyo padre fue Jether, ismaelita”. Las NC, DHH y RVR tampoco se ponen de acuerdo: II Sam 17, 25: “Amasa era hijo de un varón de Israel llamado Itra”. I Cro 2, 17: “Amasa, cuyo padre fue Jeter, el ismaelita”. II Sam 18, 7-8: “El pueblo de Israel fue derrotado allí por los veteranos de David, y hubo aquel día un gran estrago de veinte mil hombres. La batalla se extendió por todo aquel contorno y aquel día devoró el bosque más hombres que la espada”. Una más de las exageraciones bíblicas. Los veteranos de David no eran más de seiscientos. II Sam 15, 18. II Sam 18, 14-15: "Y tomando tres dardos en su mano los clavó en el corazón de Absalón, que estaba todavía vivo en medio de la encina. Luego se acercaron diez jóvenes, escuderos de Joab, que hirieron a Absalón y lo remataron". II Sam 18, 18: “Absalón se alzó la estela que está... No tengo hijo para perpetuar mi nombre... hasta el día de hoy”. “No te erigirás estela”: Dt 16, 22. Absalón tiene hijos y una hija, de nombre Tamar: II Sam 14, 27. “Hasta el día de hoy”. De nuevo el texto implica una procedencia posterior a la época que narra. II Sam 19, 12: “Llegaron hasta el rey estas palabras de todo Israel”. El v es una buena muestra de que los PB no creen en la inspiración de Yahvé de los textos. La BJ, p. 372, nos dice: “El hebreo repite al final del v 12 `a su casa´, pero esta precisión es inútil”. ¿? ¿Cómo que la precisión es inútil? ¿Y a la BJ qué le importa si Yahvé consideró poner una precisión, aunque fuese una repetición? ¿Quién le ha autorizado a eliminar la precisión que contiene el hebreo? II Sam 19, 41. Está claro que sólo contempla que el texto narrado procede de una persona que añade precisiones inútiles, errores, y de nadie más. II Sam 19, 24: “El rey (David) dijo a Semeí: `No morirás´. Y el rey se lo juró”. Pero David, el piadoso, tiene preparada una venganza póstuma. David a Salomón, en el lecho de muerte del primero: “Ahí tienes a Semeí... pero tú no le dejes impune; eres hombre avisado y sabrás qué hacer con él para que sus canas bajen en sangre al Seol”: I Re 2, 8-9. “No juréis de manera alguna”: Mt 5, 34; Sant 5, 12. “No matarás”: Ex 20; Dt 5. ...
(Páginas 220-224)
I y II Reyes
I Re 22, 22-23; II Cro 18, 19ss; Jer 20, 7; Ez 14, 9: "Y respondió el espíritu de Yahvé: Iré y me convertiré en espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Yahvé dijo: `Lo engañarás y vencerás. Ve y haz como dices´. Así pues, Yahvé ha puesto un espíritu de mentira en la boca de todos estos profetas tuyos, porque Yahvé ha predicho el mal contra ti”.“... es imposible que Dios mienta”: Hb 6, 18. “No dirás falsos testimonios”: Ex 20; Dt 5. ₣ Yahvé es quien puso un espíritu de mentira en la boca de los profetas, Yahvé es quien controla el mal, y el bien... porque Yahvé ha predicho el mal, además de que es su creador: Is 45, 6-7... y los PB no dicen nada.I Sam 15, 29; II Sam 7, 28; Pr 11, 20; Am 3, 7; Rm 3, 7; I Tes 2, 3; II Tes 2, 10-12; Tt 1, 2. → Gn 2, 8-17; 3, 1-7. Tomo I.→ Ez 28. Tomo IV.→ Los ángeles y los demonios. Tomo VII.I Re 22, 28: “Miqueas replicó: `Si vuelves salvo, es que Yahvé no ha hablado por mi boca´”. El texto añade: “Y dijo: Oíd, todos vosotros, oh pueblos”. Es el comienzo de los oráculos del profeta canónico Miqueas, añadido por un glosador que ha confundido a las dos personas. BJ, p. 414. Confusiones en la palabra de Yahvé. Yahvé anuncia la desgracia: si vuelves salvo, es que Yahvé no ha hablado por mi boca. I Re 22, 30: “El rey de Israel dijo a Josafat: «Voy a disfrazarme para entrar en combate, pero tú ponte tus vestiduras.» El rey de Israel se disfrazó y entró en combate”. El hebreo dice “disfrázate y vete”. Corregido por la traducción puesto que era una contradicción con lo que sigue. BJ, p. 414. La traducción arregla contradicciones. I Re 22, 38: “Lavaron el carro junto a la alberca de Samaría. Los perros lamieron su sangre y las prostitutas se bañaron en ella, según la palabra que Yahvé había dicho”. BJ, p. 414: “Glosa que recuerda 21, 19; pero el homicidio de Nabot había ocurrido en Yizreel, y 21, 29 transfería el castigo de Ajab a su hijo”. 6. Después de la muerte de Ajab I Re 22, 42; II Cro 20, 31: "Josafat tenía treinta y cinco años cuando comenzó a reinar y reinó veinticinco años en Jerusalén”". “Ocozías, comenzó a reinar sobre Israel el año diecisiete de Josafat, y reinó dos años”: I Re 22, 52. “A Ocozías le sucedió su hermano Jorán, en el año segundo de Jorán, hijo de Josafat, rey de Judá”: II Re 1, 17. No puede ser. Diecisiete más dos suman diecinueve. Por lo tanto, Jorán de Israel (de mismo nombre del hijo de Josafat de Judá) comenzó a reinar cuando a Josafat todavía le quedaban seis años para acabar su reinado o, dicho de otra manera, a Jorán de Judá todavía le quedaban seis años para empezar a reinar. Sin embargo: “Jorán de Israel comenzó a reinar el año dieciocho de Josafat, rey de Judá”: II Re 3, 1. “El quinto año de Jorán, rey de Israel, comenzó a reinar Jorán, hijo de Josafat, rey de Judá”: II Re 8, 16-17. I Re 22, 44; II Cro 20, 33: “Josafat... Pero no desaparecieron los lugares de culto”. “Estuvo Yahvé con Josafat... e hizo desaparecer de Judá los santuarios de los altos”: II Cro 17, 6. I Re 22, 46: “El resto de los hechos de Josafat, la bravura que demostró (y las guerras que sostuvo), ¿no está escrito en el libro de los Anales de los reyes de Judá?”. I Re 15, 2; Dt 23, 19. La BJ, p. 415, dice del v 48 que “el texto es dudoso”. I Re 22, 49-51: “Josafat construyó una flota de Tarsis para ir a Ofir por oro, pero no fue, porque la flota naufragó en Esión Guéber. Entonces Ocozías, hijo de Ajab, dijo a Josafat: `Que mis siervos naveguen con los tuyos en las naves´, pero Josafat no aceptó”. Pero II Cro 20, 37 no cuenta lo mismo.
II Reyes II Re 1, 2-4,16-17: Represalia de Yahvé contra el rey Ocozías. El rey se cae desde el balcón de su cámara y manda consultar a un dios pagano, Baal Zebud, sobre su salud. Yahvé no se está de tonterías: predice que Ocozías no sobrevivirá por ir a consultar a otros dioses. Politeísmo. Baal. Gn 3, 16; II Sam 6, 2. II Re 1, 10,12: El profeta Elías dice: "Si soy un hombre de Dios, descienda fuego del cielo y te consuma a ti y a tus cincuenta hombres. Descendió fuego del cielo, que lo devoró a él y a sus cincuenta hombres”. La prueba de que se es profeta de Yahvé es que puede invocar la desgracia y la muerte. I Re 18. ¿Ovnis? Y bajó fuego del cielo. Aunque parezca una broma, hay incluso exegetas cristianos que encuentran reminiscencias de ovnis en la B. Obviamente la palabra ovni significa simplemente objeto volador no identificado; no quiere decir necesariamente que sea de origen extraterrestre o que esté tripulado por alguien. Sin embargo, en varios pasajes parece que esté refiriéndose a algo no humano. Ver, sobre todo, → Ezequiel Tomo IV. Ver también Gn 1, 14-19, p. 70, Tomo I. Los vv 9-16 parecen ser una adición procedente de discípulos de Eliseo. BJ, p. 416. II Re 1, 17b: “… en el año segundo de Jorán, hijo de Josafat, rey de Judá”. BJ, p. 416: “Este dato, que no concuerda con 3, 1 ↓, pertenece a otro sistema cronológico”. VI. El ciclo de Eliseo 1. Los comienzos II Re 2, 8,14: Elías y Eliseo imitan a Moisés en artes mágicas. Eliseo también separó las aguas, de un río y con un golpe de su manto, que antes había sido el de Elías. Gn 15, 8-18; Ex 4, 2ss; 14, 21. II Re 2, 11: “Elías subió al cielo en la tempestad”. Nadie ha ascendido al cielo: Jn 3, 13. π Gn 5, 24.II Re 2, 12; 6, 21: Eliseo a Elías: "¡Padre mío, padre mío!, ¡Carros y caballería de Israel!". "A nadie en la tierra llaméis `Padre´ vuestro": Mt 23, 9. II Re 2, 13: “Recogió el manto que había caído de las espaldas de Elías, volvió al Jordán y se detuvo a la orilla”. Pero en I Re 19, 19 se nos mostró una manera diferente de cómo Eliseo consiguió el manto de Elías: se lo puso en la espalda antes de ser elevado al cielo. II Re 2, 20-22: “Eliseo dijo: `Traedme una olla nueva y poned sal en ella´ Cuando se la trajeron, salió hacia el lugar del manantial, lo roció con la sal y dijo: `Así dice Yahvé: Yo he saneado esta agua; ya no surgirán de aquí muerte o esterilidad´”. Conjuros mágicos. Superstición. Gn 15, 8-18. II Re 2, 23-24: “Luego Eliseo subió de allí a Betel y, según subía por el camino, unos cuantos chicuelos salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: `Sube, calvo; sube, calvo´ Él se dio la vuelta, se les quedó mirando y los maldijo en el nombre de Yahvé. Dos osos salieron entonces del bosque y despedazaron a cuarenta y dos de aquellos chicuelos”. II Re 6, 18. BJ, p. 417: “Eliseo tiene un poder divino para salvar o para perder; es beneficioso para los que reconocen su misión; pero nadie puede burlarse impunemente del hombre de Dios”... ni unos niños. Esa misma B titula este pasaje Dos milagros de Eliseo. La masacre de 42 niños a manos de dos osos enviados por Yahvé fue un milagro. 2. La guerra moabita II Re 3, 1: “Jorán, hijo de Ajab, comenzó a reinar sobre Israel en Samaría el año dieciocho de Josafat, rey de Judá, y reinó doce años”. BJ, p. 417: “Esta cifra pertenece a un sistema cronológico secundario. Según los datos más seguros, Jorán de Israel no reinó más de ocho años”. Sistemas cronológicos secundarios. II Re 1, 17b. II Re 3, 7,11-12,14: “… al tiempo que enviaba a decir a Josafat, rey de Judá...“. π Error de bulto: la guerra tuvo lugar bajo Jorán, hijo de Josafat. BJ, p. 417.
...
(Páginas 253-266)
II Reyes y I y II Crónicas
II Re 25, 27 : Jeconías fue indultado el día 27 del mes 12.Jeconías fue indultado el día 25 del mes 12: Jer 52, 31. II Re 25, 30: "Por disposición del rey, se le consignó un sustento permanente, para cada día, durante todos los días de su vida” [la de Jeconías, ex-rey de Judá]. Jeconías, pues, murió en el exilio. Pero ver I Cro 2. Tenía 18 años cuando fue deportado (v 8), junto con su madre y sus mujeres, pero no se habla de hijos (v 15). Tampoco que los tuviese durante su estancia en el cautiverio. ₣ En efecto: las profecías más importantes de Yahvé quedaban truncadas. Ya no hay reino, ni rey, ni nunca más los habrá, y con ellos el Mesías. II Sam 7, 12-16. → Tomos V, VI y VII.HI, p. 395: “El Estado de Judá había desparecido para siempre”. HI, p. 398: “Aunque la crisis teológica de Judá se agudizó solamente cuando llegó el final, los problemas habían comenzado a dejarse sentir ya desde antes. Los sucesos de los últimos años en Judá contradecían de hecho, uno por uno, las afirmaciones de la teología oficial y se hizo inevitable que se pusiera en duda el poder de Yahvé para controlar los sucesos y su fidelidad a las promesas... Los sucesos trágicos requerían una explicación a la luz del poder soberano de Yahvé y de su justicia, que la religión oficial no podía proporcionar”. → Profetas: Jeremías, Ezequiel... Tomo IV.Históricos. Introducción a Crónicas, Esdras y Nehemías BJ, p. 453ss: “El AT comprende un segundo grupo de libros históricos que en gran parte reiteran y luego prosiguen la historia deuteronomista que abarca de Josué al fin de los Reyes. Se trata de los dos libros de las Crónicas, y además del libro de Esdras y, según la opinión común, del libro de Nehemías. Los dos libros de las Crónicas formaban primitivamente uno solo, y los libros de Esdras y Nehemías integraban el mismo conjunto, obra de un solo autor. No sólo encontramos en ellos el mismo estilo y las mismas ideas fundamentales, sino que la repetición, al comienzo de Esd 1, de los versículos con que concluye 2 Cro 36, certifica la unidad de composición. Son, pues, los libros de las Crónicas (según el título hebreo; la Biblia griega y la Vulgata los llaman «Paralipómenos», es decir, los libros que refieren las «cosas omitidas», que añaden un complemento) obra del Judaísmo postexílico, de una época en que el pueblo, privado de su independencia política, gozaba con todo de una especie de autonomía reconocida por los dueños del Oriente: vivía bajo la dirección de sus sacerdotes, según las reglas de su ley religiosa. El Templo y sus ceremonias eran el centro de la vida nacional. Pero este marco legalista y ritual recibe vida de una corriente de piedad personal, de las doctrinas sapienciales, del recuerdo de las glorias o de las debilidades del pasado y de la confianza en las promesas de los profetas. El autor de las Crónicas, un levita de Jerusalén, es profundamente adicto a este medio. Escribe después de Esdras y Nehemías, bastante tiempo después, puesto que puede combinar a su gusto las fuentes que a aquéllos se refieren. La fecha más probable parece ser el comienzo de la época griega, antes del año 300 a.C. El libro recibió después adiciones procedentes de una o de varias manos. En especial fueron ampliados los cuadros genealógicos de 1 Cro 2-9 y se añadieron listas de nombres, probablemente las de los partidarios de David, 1 Cro 12, las de sacerdotes y levitas, 1 Cro 15, y la larga adición de 23 3 - 27 34, que es un recuento del personal cultual y administrativo de David.Estos complementos, que posiblemente utilizaron excelentes documentos, siguen la línea de pensamiento del Cronista. Muestra gran interés por el Templo. El clero desempeña en su obra un papel preeminente: no sólo los sacerdotes y los levitas, según el espíritu del Deuteronomio y de los textos sacerdotales del Pentateuco, sino también las clases inferiores del clero, los porteros y los cantores, equiparados en adelante a los levitas. La santificación del clero se extiende a los seglares mediante la participación de éstos en los sacrificios de comunión, que ante el Cronista recuperan su antigua importancia. Esta comunidad santa no se restringe exclusivamente a los de Judá: por encima de la apostasía del reino de Israel, del que habla lo menos posible, se imagina a las Doce Tribus unidas bajo el cetro de David y, por encima de las circunstancias del momento, espera la reunión de todos los hijos de Israel. Ni aun los mismos paganos quedan excluidos de la oración del Templo. «Israel» es para él todo el pueblo fiel, con el que Dios había concertado en otro tiempo una alianza y con el que ha renovado aquella alianza en la persona de David. Bajo David se realizaron mejor que nunca las condiciones de la teocracia del reino de Dios sobre la tierra; y en el espíritu de David debe vivir la comunidad, con un afán constante de reforma que es una vuelta a las tradiciones, para que Dios le conserve su favor y cumpla sus promesas. El centro de interés permanente de esta larga historia es el Templo de Jerusalén y su culto, desde los preparativos bajo David hasta la restauración llevada a cabo por la comunidad vuelta del Destierro. Estos grandes pensamientos del Cronista explican la composición de su obra. Los primeros caps., 1 Cro 1-9, ofrecen listas genealógicas que se detienen más en la tribu de Judá y la descendencia de David, en los levitas y en los habitantes de Jerusalén. Esto sirve de introducción a la historia de David, que ocupa todo el final del primer libro, 10-29. Se omiten las desavenencias con Saúl, así como el pecado con Betsabé, los dramas de familia y las rebeliones, pero se da relieve a la profecía de Natán, 17, y se concede una importancia considerable a las instituciones religiosas: traslado del arca y organización del culto en Jerusalén, 13, 15-16, preparativos para la construcción del Templo, 21-29. David ha levantado el plano, reunido los materiales, ha organizado las funciones del clero hasta en los detalles, y ha dejado la realización a su hijo Salomón. En la historia de éste, 2 Cro 1-9, la construcción del Templo, la oración del rey en la dedicación y las promesas con que Dios corresponde, ocupan la mayor parte. A partir del cisma, el Cronista sólo se preocupa del reino de Judá y de la dinastía davídica. A los reyes se les juzga conforme a su fidelidad o infidelidad a los principios de la alianza, según se aproximen o se aparten del modelo dado por David, 2 Cro 10-36. A los desórdenes siguen las reformas, y las más profundas de éstas son las de Ezequías y Josías; este último rey tiene sucesores impíos que precipitan el desastre, pero las Crónicas concluyen con la autorización dada por Ciro para reconstruir el Templo. Continuación de estas Crónicas, como hemos dicho, son los libros de Esdras y Nehemías. Para escribir esta historia, el autor se ha valido, en primer lugar, de los libros canónicos: Génesis y Números para las listas del comienzo, y sobre todo Samuel y Reyes. Los utiliza con libertad, elige lo que cuadra a su propósito, añade y corta. Con todo, jamás cita estas fuentes esenciales que nosotros podemos verificar. En cambio, se refiere a cierto número de otras obras, «libros» de los reyes de Israel o de los reyes de Israel y de Judá, un «midrás» del libro de los Reyes, «palabras » o «visiones» de tal o cual profeta, etc. Estos escritos son desconocidos para nosotros y se discute respecto a su contenido y sus mutuas relaciones . Probablemente describían los diversos reinos a la luz de las intervenciones proféticas. Es dudoso que el Cronista se haya valido también de tradiciones orales.Puesto que el Cronista ha dispuesto de fuentes que nosotros ignoramos y que podían ser dignas de fe, no hay razón para desconfiar, en principio, de todo lo que añade a los libros canónicos que nosotros conocemos. Se ha de examinar cada caso en sí, e investigaciones recientes han vindicado en diversos puntos al Cronista del descrédito en que le tenían muchos exegetas. Pero también se da el caso de que presente noticias incompatibles con el cuadro que trazan Samuel o los Reyes, o bien que modifique a sabiendas lo que dicen estos últimos libros. Este procedimiento -que no tendría excusa en ningún historiador moderno, cuya misión es narrar y explicar la sucesión de los hechos- se justifica por la intención del autor; él no es un historiador, es un teólogo que, a la luz de las experiencias antiguas y, sobre todo, de la experiencia davídica, «medita » sobre las condiciones del reino ideal; hace que el pasado, el presente y el futuro confluyan en una síntesis: proyecta sobre la época de David toda la organización cultual que tiene ante sus ojos, omite todo lo que pudiera empequeñecer a su héroe. Fuera de los datos nuevos que contiene y cuyo valor se puede verificar, su obra no vale tanto para reconstruir el pasado como para ofrecernos un cuadro del estado y de las preocupaciones de su época. Porque el Cronista escribe para sus contemporáneos. Les recuerda que la vida de la nación depende de su fidelidad a Dios y que esta fidelidad se expresa mediante la obediencia a la ley y a la regularidad de un culto animado por la verdadera piedad. Quiere hacer de su pueblo una comunidad santa, en cuyo favor se realizarán las promesas hechas a David. Los hombres religiosos del Judaísmo contemporáneo de Cristo vivirán en este espíritu, a veces con desviaciones que él no había previsto. Su enseñanza sobre la primacía de lo espiritual y sobre el gobierno divino de todos los acontecimientos del mundo tiene un valor permanente; deberíamos meditarlo en una época como la nuestra, en que la invasión de lo profano parece retrasar indefinidamente el establecimiento del reino de Dios. Los libros de Esdras y Nehemías formaban un solo «libro de Esdras» en la Biblia hebrea y en los Setenta. Como ésta retenía el libro apócrifo griego de Esdras y lo ponía en el primer puesto (Esdras I), denomina Esdras II al libro de Esdras-Nehemías. En la época cristiana fue dividido en dos, costumbre que siguió la Vulgata, en la cual Esdras I equivalía a Esdras, y Esdras II a Nehemías; la misma Vulgata llama Esdras III al apócrifo griego de Esdras. La designación de los dos libros por sus dos personajes principales, Esdras y Nehemías, es todavía más reciente y se ha introducido en las ediciones impresas de la Biblia masorética. Los libros de Esdras y Nehemías son, como se ha dicho, continuación de la obra del Cronista. Después de los cincuenta años de destierro, del que no habla, vuelve aquél a tomar el hilo de la historia en el momento en que el edicto de Ciro, 538 a.C., autoriza a los judíos a volver a Jerusalén para reconstruir el Templo. El regreso escalonado comienza inmediatamente, pero los trabajos del Templo se interrumpen por la oposición de los samaritanos y no se reanudan hasta Darío I; el Templo se acaba el 515. En el medio siglo inmediato, los esfuerzos para levantar las murallas de Jerusalén son obstaculizados por los mismos samaritanos, Esd 1-6. Bajo Artajerjes, Esdras, un escriba encargado de los asuntos judíos en la corte de Persia, llega a Jerusalén con una nueva caravana. Viene provisto de un decreto que le concede facultades para imponer a la comunidad la ley de Moisés, reconocida como ley real. Se ve precisado a tomar severas medidas contra los judíos que habían contraído matrimonio con mujeres extranjeras, Esd/47-10. Luego, Nehemías, copero de Artajerjes, logra que el rey le otorgue la misión de ir a Jerusalén para levantar las murallas. Rápidamente se concluye este trabajo, a pesar de la oposición de los enemigos, y se repuebla la ciudad Ne 1 1 - 7 72a. Entre tanto, Nehemías ha sido nombrado gobernador. Esdras hace una lectura solemne de la Ley, se celebra la fiesta de las Tiendas, el pueblo confiesa sus pecados y se compromete a observar la Ley, Ne 7 72b - 10 40. Siguen algunas listas y medidas complementarias y la dedicación de la muralla, 11 1 - 13 3.Nehemías, después de haber vuelto de Persia, regresa para una nueva misión, durante la cual se ve obligado a reprimir algunos desórdenes que ya se han introducido en la comunidad, Ne 13 4-31. Se ve, por este resumen, que estos libros tienen mucha importancia para la historia de la Restauración judía después del Destierro. Los primeros caps. de Esdras completan las informaciones que se pueden sacar de los profetas Ageo, Zacarías y Malaquías. Los dos libros son la única fuente de que disponemos sobre la actividad de Esdras y Nehemías. La fecha de su composición es anterior a la de las Crónicas; pero, sobre todo, utilizan y citan textualmente documentos contemporáneos de los hechos: listas de repatriados o de la repoblación de Jerusalén, actas de los reyes de Persia, correspondencia con la corte y, sobre todo, el informe en que Esdras dio cuenta de su misión y la memoria justificativa de Nehemías. A pesar de esta abundancia de fuentes, la exégesis de Esdras y Nehemías está erizada de dificultades, porque los documentos se presentan en ellos en un orden desconcertante. La lista de los inmigrantes se da dos veces, Esd 2 y Ne 7; en la sección de Esd 4 6 - 6 18, escrita en arameo, los sucesos del tiempo de Darío son referidos después de los sucesos de los reinados de Jerjes y Artajerjes, que, sin embargo, se sitúan en los cincuenta años siguientes. Los escritos procedentes de Esdras y Nehemías han sido fraccionados para luego reunirlos combinándolos. Utilizando las fechas concretas que se dan en ellos, el informe de Esdras puede restituirse en el orden siguiente: Esd 7 1 - 8/436; Ne 7 72 – 8 18; Esd 9 1 – 10-44; Ne 9 1-37. Pero este documento ha sido rehecho por el Cronista, quien puso algunas partes en tercera persona, y ha recibido adiciones: la lista de los culpables de Esd 10 18.20-44 y las plegarias de Esd 9 6-15 y Ne/49 6-37. La memoria de Nehemías comprende los trozos siguientes: 1-2; 3 33 - 7 5; 12 27 - 13 31. El Cronista ha introducido un documento sobre la reconstrucción de las murallas, 3 1-32. La lista de los primeros sionistas, 7 6-72a, se repite en Esd 2. El cap. 10 es otro documento más de archivo que pone el sello al compromiso aceptado por la comunidad durante la segunda misión de Nehemías, 13. El marco del cap.11 es una composición del Cronista, a la que se han añadido listas de la población de Jerusalén y de Judá y, en el cap. 12, listas de sacerdotes y levitas. Se ve que el Cronista ha querido proceder por medio de series unitarias. En Esd 1-6, su objetivo principal es la reconstrucción del Templo bajo Darío: agrupa los regresos sucesivos de la cautividad, difumina la figura de Sesbasar en beneficio de Zorobabel, forma una especie de expediente antisamaritano. A lo largo de los libros, presenta a Esdras y Nehemías trabajando juntos en la realización de una misma obra. Tales procedimientos literarios plantean graves problemas a los historiadores. La cuestión más discutida y más difícil atañe a la cronología de Esdras y Nehemías. Según el orden del libro, Esdras llegó a Jerusalén el 458, el año siete de Artajerjes I, Esd 7 8; Nehemías se le unió el 445, el año veinte del mismo rey, Ne 2 1. Permaneció doce años, Ne 13 6, es decir, hasta el 433; volvió a Persia por tiempo indeterminado y regresó para una segunda permanencia, también bajo Artajerjes I, que no murió hasta el 424. Hay buenos exegetas que conservan este orden tradicional, pero que, conforme a las indicaciones precisas del mismo libro, limitan a un año la misión de Esdras, y le hacen volverse antes de la llegada de Nehemías. Otros exegetas invierten este orden porque les parece que la obra de Esdras supone ya realizada la de Nehemías. Los datos que suministra Esdras se referirían no al reinado de Artajerjes I, como los de Nehemías, sino al reinado de Artajerjes II, y Esdras no habría llegado hasta el 398. Finalmente, algunos exegetas recientes, concediendo que Esdras haya venido después de Nehemías, pero negándose a reconocer un cambio de reinado del que nada dice el texto, hacen venir a Esdras entre las dos misiones de Nehemías, a costa de una corrección textual de Esd 7 8: Esdras habría llegado, no en el año 7, sino en el 37 de Artajerjes, el 428. Cada una de estas soluciones puede invocar buenos argumentos, pero también cada una de ellas tropieza con dificultades; el problema ha de seguir abierto. Sólo un punto es seguro: la actividad de Nehemías en Jerusalén desde el 445 al 433 a.C. Por lo demás, para la inteligencia religiosa de los libros, es de interés secundario. De conformidad con la intención del autor, presentan un cuadro sintético, pero no engañoso, de la Restauración judía; y para comprender ésta, importa mucho más conocer las ideas que la animaron que el orden exacto de los hechos. Los judíos, beneficiándose de la política religiosa liberal que los Aqueménidas aplicaban en su imperio, vuelven a la Tierra Prometida, restablecen el culto, restauran el Templo, levantan las murallas de Jerusalén y viven en comunidad, gobernados por hombres de su raza y regidos por la Ley de Moisés. Ello no les exige más que una lealtad, fácil de guardar ante un poder central respetuoso con sus costumbres. Es un acontecimiento de gran importancia: se trata del nacimiento del Judaísmo, preparado en las largas meditaciones del Destierro y ayudado por la intervención de hombres providenciales. Después de Zorobabel, que reconstruyó el Templo, pero cuyos títulos mesiánicos, reconocidos por Ageo y Zacarías, Ag 2 23; Za 6 12s, calla el Cronista, los pioneros de esta restauración fueron Esdras y Nehemías. Esdras es en verdad el padre del Judaísmo, con sus tres ideas esenciales: la Raza elegida, el Templo y la Ley. Su ardiente fe y la necesidad de proteger a la comunidad renaciente explica la intransigencia de sus reformas y el particularismo que impuso a los suyos. Es el modelo de los escribas y su figura ha venido agrandándose en la tradición judía. Nehemías está al servicio de las mismas ideas, pero actúa en otro plano: en la Jerusalén restaurada y repoblada por él, ofrece a su pueblo la posibilidad y el placer de una vida nacional. En su memoria, más personal que el informe de Esdras, se nos muestra sensible y humano, arriesgándose personalmente, pero prudente y reflexivo, confiando en Dios, a quien ora con frecuencia. Dejó un gran recuerdo y Ben Sirá canta el elogio del «que nos levantó las murallas en ruinas», Si 49 13. [Eclesiástico → Tomo III]. No ha de extrañarnos que, en esta reagrupación de la comunidad en torno al Templo y bajo la égida de la Ley, el Cronista haya visto una realización del ideal teocrático que él había proclamado en las Crónicas. Sabe que hay que esperar algo más; pero es que su dependencia de los documentos que reproduce es mayor que en las Crónicas: conserva su tono particularista que las circunstancias justifican, y, en relación con la esperanza mesiánica, respeta su silencio, inspirado sin duda en una honrada lealtad. Escribe en medio de este período de los siglos IV-III antes de nuestra era, que tan mal conocemos y en el que la comunidad de Jerusalén, replegada sobre sí misma, se reconstruye en silencio y adquiere hondura espiritual”. Pero la BJ omite explicar por qué no se cumplieron las promesas con ese regreso del cautiverio: el reino davídico no volvió a surgir, con lo que no se cumplieron las profecías de Yahvé de reino eterno ni de eterna dinastía davídica, es más, el reino tampoco debía ser truncado y lo fue. Imprescindible ver Esdras II.2.7.
II.2.6 I y II Crónicas EB, p. 69: "El nombre se lo dio San Jerónimo (Vulgata latina). Comprende dos partes que, al origen, formaban un solo libro, llamado `Anales, Historia´, en el texto hebreo. Las Crónicas comprenden una parte del Génesis y van hasta el segundo libro de los Reyes, pero relatan los hechos de una manera totalmente distinta".Forman una sola obra y quieren dar una visión global de la historia desde Adán y van hasta el segundo libro de los Reyes, pero relatan los hechos de una manera totalmente distinta, como dice la EB. Quiere hacer resaltar cómo Dios llegó a formar un reino, cuyo rey recibe sólo de Dios el poder, el derecho y el éxito. Al igual que en Reyes, el autor menciona otras obras en las que pueden leerse más cosas y que sin duda él ha usado como fuentes -II Cro 26, 22; 27, 7-. Probablemente proceden del mismo autor de Esdras y Nehemías, siendo reelaboradas más tarde en algunos puntos en distintas ocasiones. Después de leer la explicación que nos da el prólogo, ¿dónde queda la inspiración de Yahvé? I Crónicas I. En torno a David. Las Genealogías 1. De Adán a Israel I Cro 1-9: Interminables genealogías: Adán, Set, Enós; Quenán... . "... ni dedicasen su atención a fábulas y genealogías interminables, que se prestan más para promover disputas que para realizar el plan de Dios, fundado en la fe": I Tm 1, 4. "Evita discusiones necias, genealogías, contiendas y disputas sobre la Ley, porque son inútiles y vanas": Tt 3, 9; 1, 14. π BJ, p. 457ss: “El Cronista utiliza el Pentateuco en su forma definitiva y los primeros libros históricos; añade datos, probablemente auténticos, procedentes de otras fuentes que le eran accesibles. Como en otros pasajes de la B, esas genealogías no indican a menudo más que vagas relaciones de parentesco o vecindad; nombres geográficos se convierten en nombres personales. El hebreo y las versiones presentan múltiples variantes, tradiciones y adiciones, con caps. mal insertados, fuentes no verificables y combinaciones arbitrarias...“.El lector lo debe tener en cuenta puesto que es una constante en todo el libro y no se le recordará más. Gn 10, 1ss; Mt 1, 1. I Cro 1, 1-3: “Adán, Set, Enós, Quenán, Mahalalel, Yéred, Henoc…“. Henoc es el sexto a partir de Adán. Gn 5, 6ss. Henoc es el séptimo a partir de Adán: Jds 14. I Cro 1, 8: “Hijos de Cam: Cus y Egipto, Put y Canaán”. Los hijos de Cam son a la vez los habitantes de Canaán y Africa (más bien sólo Egipto y Etiopía). Pero en I Cro 4, 40 se lee: “Y hallaron pastos pingües y buenos, y una tierra espaciosa, tranquila y segura, pues antes habían morado allí los descendientes de Cam”. “Aquí simplemente designa a los no israelitas”, dice la BJ, p. 461. I Cro 1, 19: “A Héber le nacieron dos hijos: el nombre del primero era Péleg, porque en sus días fue dividida la tierra”. π Gn 10, 25.I Cro 1, 32: “… Queturá, concubina de Abrahán”. “Abrahán volvió a tomar otra mujer, llamada Queturá”: Gn 25, 1. I Cro 1, 38: “Hijos de Seír... Aná”. “Hijos de Sibeón... Aná”: I Cro 1, 40. 2. Judá I Cro 2, 3: “… Er, primogénito de Judá, era malo a los ojos de Yahvé, que le quitó la vida”. Gn 38, 7; Lv 10, 1-3. I Cro 2, 4: “Tamar, nuera de Judá, le dio a luz a Peres...“. Familia. Sexo. Gn 38, 12ss. I Cro 2, 6: “Hijos de Zéraj: Zimrí, Etán, Hemán...“. Descendientes de Judá. Pero en I Cro 6, 18 Hemán es levita. El error, según la BJ, p. 463, podría deberse a una confusión entre la palabra ‘ezraj (el aborigen) y el nombre de Zéraj, hijo de Judá. Gn 38, 30; 46, 12. Pero, ¿Yahvé puede confundirse? “Pues Dios no es un Dios de confusión”: I Cor 14, 33. I Cro 2, 9a; Rut 4, 19a: “Jesrón engendró a Ram”. “Jesrón engendró a Arán”: Mt 1, 3. I Cro 2, 9b: Los hijos de Jesrón son Yerajmeel, Ram y Quelubay. En II Cro 9, 18 aparece un tal Caleb también como hijo de Jesrón. I Cro 2, 10; Rut 4, 19b: "Ram engendró a Aminadab". "Arán engendró a Aminadab": Mt 1, 4. I Cro 2, 13-15: “Jesé engendró a Eliab… David, el séptimo“. Pero en I Sam 16, 10-11, Jesé tiene ocho hijos. I Cro 2, 17: “Abigail dio a luz a Amasá, el padre de Amasá fue Yéter el ismaelita”. II Sam 17, 25. I Cro 2, 18: El primogénito de Caleb es Yeriot. El primogènito de Caleb es Mesá: I Cro 2, 42. I Cro 2, 19: Efratá es la esposa de Caleb, de la que tiene a Jur.Efratá, ex-esposa de Esrón, padre de Caleb: I Cro 2, 24.“No descubrirás la desnudez de la mujer de tu padre”: Lv 18, 8. Asjur es el hijo de Caleb y Efratá. En el v 42, sin embargo, no se menciona ni a Jur ni a Asjur como hijos de Caleb. → Miq 5, 1 Tomo IV.I Cro 2, 20: El primogénito de Jur es Urí. El primogénito de Jur es Sobal: I Cro 2, 50. 3. La casa de David I Cro 3, 1-4: “Éstos son los hijos que le nacieron a David en Hebrón: Amnón, Daniel, Abasalón, Adonías, Sefatías e Yitreán”. “David tuvo hijos en Hebrón. Su primogénito era Amnón, Quilab... ”: II Sam 3, 2-5.I Cro 3, 5-8; 14, 3-7: “Éstos son los que le nacieron en Jerusalén: Simá, Sobab, Natán, Salomón...“. David tiene catorce hijos (trece varones) en Jerusalén, uno de ellos repetido (Elisamá). David tiene trece hijos en Jerusalén: I Cro 14, 3-7. David tiene once hijos en Jerusalén: II Sam 5, 14-17. … y ninguna de las tres listas coincide. I Cro 3, 11-16: Genealogía que no coincide con Mt 1, 6-11, la que Mateo da del Mesías cristiano. Tomo V. Jeconías y Sedecías son hermanos, hijos de Joaquín. También en II Cro 36, 10. Pero en II Re 24, 17 son sobrino y tío, respectivamente. I Cro 3, 17-18: Linaje monárquico post-exílico: "Hijos de Jeconías, el cautivo: Sealtiel, Malkirán, Pedayas, Senasar... Hijos de Pedayas: Zorobabel...". " Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel": Mt 1, 12.₣ Oráculo de Yahvé contra Jeconías: no tendrá hijos: Jer 22, 24-30. → Tomo IV.La BJ anuncia una genealogía monárquica post-exílica. Pero no tiene razón de ser: no existió nunca más una monarquía davídica en Israel.¿Cuándo tuvo Jeconías a sus hijos? ¿Durante el exilio o después del mismo? ¿Cómo pudo tenerlos después si murió exiliado en Babilonia? II Re 24, 13-16; 25, 30. ¿De quién era hijo Zorobabel? ¿De Sealtiel o de Pedayas? ↓ .Las pretensiones mesiánicas, en Zorobabel en esta ocasión, se basan, como vemos, en torpes arreglos y malabarismos genealógicos, destinados a presentar un linaje inexistente y que, como he dicho hace un momento, no se basa sólo en que no hubo reino ni descendientes reales sino que la línea davídica reinante no debía ser truncada. II.2.7. I Cro 3, 19: "Hijos de Pedayas: Zorobabel...". "Zorobabel, hijo de Sealtiel": Esd 3, 2; Ne 12, 1; Ag 1, 1.I Cro 3, 22: "Hijos de Secanías: Semaías, Jatús, Yigal, Baríaj, Nearías y Safat, o sea seis". En algunas B estos pasajes están más confusos. En la RVR, p.e., se relacionan sólo cinco hijos de Secanías, pero al final del v especifica seis. En la NC se enumera los últimos cinco como hijos de Semaías y no de Secanías, pero continúa dando la suma de seis. En el v 20, también la NC, enumera a seis y da como suma cinco. 4. Las tribus meridionales I Cro 4, 4: I Cro 7, 21. I Cro 4, 5: “Asjur tuvo dos mujeres”. Poligamia. I Cro 4, 24ss: Jos 19, 1ss. 5. Las tribus de Transjordania I Cro 5, 2: “... pues Judá se hizo poderoso entre sus hermanos y de él procede el príncipe, pero la primogenitura pertenece a José”. BJ, p. 462: “El Cronista, adicto al rey y a su dinastía, concilia la preeminencia concedida a Judá por Gn 49, 10 con la tradición que consideraba a José como un primogénito (Dt 33, 17). El texto griego corrige `primogenitura´ por `bendición´“. Es el cronista el que concilia documentos; nada sabe la BJ de inspiraciones de Yahvé. El griego corrige. I Cro 5, 18-22: “Los hijos de Rubén, los de Gad y la media tribu de Manasés eran hombres valientes, llevaban escudo y espada, manejaban el arco y eran diestros en la guerra. Salían a campaña en número de 44.760. Hicieron la guerra contra los agorenos, contra Yetur, Nafis y Nodab, y Dios les ayudó contra ellos... Capturaron sus ganados: sus camellos... ovejas, asnos y 100.000 personas, pues, por ser guerra de Dios, cayeron muertos muchos”. Apología, ensalzamiento de la violencia y la guerra: los hombres eran valientes porque llevaban escudos y espada..., diestros en la guerra. Esclavitud: cien mil nuevos esclavos para el pueblo elegido. Yahvé concede victorias a su pueblo: es la guerra de Yahvé: cayeron muertos muchos porque fue guerra de Dios. La guerra santa, la guerra de Yahvé: anatema, exterminio de todo ser viviente. Media tribu de Manasés: Núm 32. BJ, p. 462: “El breve relato de los vv 18-22, que no tiene paralelo, y cuyas cifras son fantásticas...“. I Cro 5, 25-26: “Pero fueron infieles al Dios de sus padres y se prostituyeron siguiendo a los dioses de los pueblos del país que Dios había destruido delante de ellos. Entonces el Dios de Israel suscitó el espíritu de Pul, rey de Asiria, y el espíritu de Teglatfalasar, rey de Asiria, que deportó a los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés, y los llevó a Jalaj, Jabor, Jará y el río Gozan, hasta el día de hoy”. El pasaje deja claro que lo más importante para Yahvé es que su pueblo no tenga a otros dioses sino a él. Las cuestiones de sangre, sudor y lágrimas, esclavitud, etc., no le incumben sino todo lo contrario pues su pueblo consigue las victorias y sus posesiones gracias a él.
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(Páginas 395-398)
I y II Macabeos
I Mac 13, 43: La fortaleza de Gázara es tomada por Simón.La fortaleza de Gázara es tomada por Judas: II Mac 10, 32ss. I Mac 13, 53: "Y viendo Simón que su hijo Juan era todo un hombre, lo nombró jefe de todas las fuerzas con residencia en Gázara". Juan ya era un hombre. Podía, por lo tanto, ser jefe de las fuerzas de Gázara Continua apología de la violencia y la guerra. I Mac 14, 14: “Dio apoyo a los humildes de su pueblo, hizo desaparecer a todo impío y malvado. Observó fielmente la Ley”. La BJ, p. 638, dice que este v trae ecos casi mesiánicos. Pero hay muchos inconvenientes para aceptarlo como tal: los judíos no lo aceptan, el contexto no tiene nada que ver con Jesús de Nazaret sino, con dedicación exclusiva, a Simón... ¿Cuándo hizo desaparecer Jesús a todo impío y malvado? Si Jesús observó fielmente la Ley, ¿por qué Pablo la llama inútil, imperfecta, caducada...? → Tomos V y VI. I Mac 14, 18: “... le escribieron en planchas de bronce para renovar con él la amistad y la alianza...“. π BJ, p. 638: “En realidad, Simón debió de solicitar esta renovación de alianza poco después de su llegada al poder el 142, ya que la respuesta de Roma data de ese mismo año. La distribución de estos documentos por la trama del relato no es afortunada”. I Mac 8, 22.I Mac 14, 41: "... y que a los judíos y a los sacerdotes les había parecido bien que fuese Simón su hegumeno y sumo sacerdote para siempre hasta que apareciera un profeta digno de fe". Algunos exegetas ven en este v al Mesías. Sin embargo, el autor de Macabeos está hablando de un profeta y no del Mesías. I Mac 15, 16: “Lucio, cónsul de los romanos, saluda...“. Lucio Cecilio Metelo Calvo, cónsul del 142. Pero el contexto se refiere entre los años 139-138 (v 10). La circular romana no está en su sitio. BJ, p. 640. I Mac 16, 16a: Simón y sus hijos se emborrachan. I Mac 16, 16b: “... y lanzándose sobre Simón en la sala del banquete, lo mataron a él, a sus dos hijos...”. π BJ, p. 642: “En realidad, los dos hijos de Simón fueron muertos más tarde”.Luego el texto miente. I Mac 16, 23-24: “Las restantes actividades de Juan sus guerras, las proezas que llevó a cabo, las murallas que levantó y otras empresas suyas, están escritas en el libro de los Anales de su pontificado a partir del día en que fue nombrado sumo sacerdote como sucesor de su padre”. BJ, p. 642: “Extractos de esos Anales aparecen en la obra de Josefo. La fórmula recuerda adrede las de los libros de los Reyes, p.e. II Re 10, 20”. LB, p. 616: “Estos Anales no han llegado hasta nosotros”. ...
II Macabeos Exceptuando algunos datos, las notas del II Mac que figuran en I Mac no van a ser otra vez reproducidas ahora. I. Cartas a los judíos de Egipto II Mac 1, 10ss: "Los que están en Jerusalén y en Judea, los ancianos y Judas saludan y desean prosperidad a Aristóbulo, preceptor del rey Tolomeo, del linaje de los sacerdotes ungidos, y a los judíos que están en Egipto. Acción de gracias por el castigo de Antíoco. Salvados por Dios de grandes peligros, le damos rendidas gracias, como a quien nos ha guiado en la batalla contra el rey, ya que Él ha arrojado fuera a los que combatían contra la ciudad santa...". π La BJ, p. 643, da la explicación de esta segunda carta: "Se hace pasar la segunda carta como documento cuarenta años más antiguo que el anterior, puesto que es una invitación (v 18) para la misma dedicación del templo, que tuvo lugar el 25 de Quisleu del 148 seléucida (15 diciembre del 174 aC)... al incluirlo en el comienzo de su obra, el autor sagrado no sale fiador en cuanto a su valor histórico". Ver también NC, p. 551.Del v 16, la BJ dice: “Este relato popular del fin de Antíoco no cuadra ni con el de 9, 1ss ni con el de ↔ I Mac 6, 1ss”.II Mac 1, 18: “A punto de celebrar en el veinticinco de Quisleu la purificación del templo...“. Pero el altar ya estaba purificado desde el 538 y el templo desde el 515. Esd 3, 1ss; 6, 14ss. BJ, p. 644. II Mac 2, 1ss. II Mac 1, 20ss: “… y se encendió una llama tan grande que todos quedaron maravillados”. π LB, p. 618: “La forma como se encendió fue milagrosa”. A veces sale fuego del cielo de forma milagrosa. I Re 18, 38.II Mac 1, 23: "... todos los sacerdotes con Jonatán, que comenzaba, y los demás, como Nehemías, respondían". "El sumo sacerdote Eliasib... uno de los hijos de Joadá, hijo del sumo sacerdote Eliasib...": Ne 3, 1; 13, 28. Los sumos sacerdotes de la época de Nehemías eran Eliasib y su hijo Joadá, no Jonatán. Ne 3, 1; 13, 28. II Mac 1, 24: “Señor, Señor Dios, creador de todo...”. “Es cierto que con toda firmeza creía yo que tú, Señor, y creador de nuestras almas, de nuestros cuerpos y de todo cuanto existe...”. San Agustín, Confesiones, Libro VII, 3. Yahvé es el creador de todo. El mal. Gn 2, 8-17. II Mac 1, 34ss: “... el rey, después de verificar mandó alzar una cerca haciendo sagrado el lugar... Nehemías y sus compañeros llamaron a ese líquido `neftar´, que significa `purificación´”. Esta historia combina el recuerdo del culto del fuego entre los persas. BJ, p. 644. ¿Tal vez porque había persas con Nehemías? ↔ Esdras.II Mac 2, 1ss: “Se encuentra en los documentos que el profeta Jeremías... entre otras cosas, les exhortaba a no apartar la Ley de sus corazones. Se decia también en el escrito cómo el profeta, después de una revelación, mandó llevar consigo la Tienda y el arca; y cómo salió hacia el monte donde Moisés había subido para contemplar la heredad de Dios”. π Pasaje tan extravagante que la BJ, p. 645, tiene que intervenir: “No concuerdan con la historia: la Tienda no existía ya desde la construcción del templo de Salomón, el arca desapareció en la destrucción de este templo, y el Jeremías histórico no lo lamenta. Jer 3, 16”.El pasaje no es una simple invención sino algo más puesto que distorsiona y miente sobre la continuidad del culto legítimo, intentando enlazar esta Dedicación con la del primer templo por Salomón y con la de la Tienda por Moisés. Ver II Mac 1, 18. ↓ .II Mac 2, 5-8: "Y cuando llegó Jeremías, encontró una estancia en forma de cueva; allí metió la Tienda, el arca y el altar del incienso, y tapó la entrada. Volvieron algunos de sus acompañantes para marcar el camino, pero no pudieron encontrarlo. En cuanto Jeremías lo supo, les reprendió diciéndoles: «Este lugar quedará desconocido hasta que Dios vuelva a reunir a su pueblo y le sea propicio. El Señor entonces mostrará todo esto; y aparecerá la gloria del Señor y la Nube, como se mostraba en tiempo de Moisés, y cuando Salomón rogó que el Lugar fuera solemnemente consagrado.»”. ₣ El profeta Jeremías esconde el tabernáculo, el arca y el altar de los perfumes. Deberían haber sido descubiertos “cuando Dios vuelva a reunir a su pueblo y le sea propicio”, es decir, a la vuelta del exilio de Babilonia. Pero cuando vuelven ni descubren nada, ni ven aparecer la gloria del Señor ni ninguna nube especial. Sin embargo, no es eso lo extraordinario: todo lo que Jeremías "escondió" ya no existía pues los caldeos, en el 587, lo destruyeron todo incluida el arca, y el tabernáculo no existía ya desde la construcción del templo de Salomón, como se indica en el párrafo anterior....
(Páginas 442-447) Salmos
Salm 9, 8-9; 82 1; Dt 32, 36: “Yahvé se sienta para siempre, establece para el juicio su trono; él juzga al orbe con justicia”.“Porque el Padre no juzga a nadie”: Jn 5, 22. Salm 9, 12; 76, 3: “Yahvé, que habita en Sión”. Ubicuidad. Yahvé no está en todas partes al mismo tiempo. Gn 1, 3-5; 3, 8-9; Ne, 9, 27; To 5, 17. Salm 9, 21; 2, 10-12: "Llénalos, Yahvé, de terror, sepan los paganos que sólo son hombres". Terror divino. Gn 35, 5; II Sam 6, 7. Salm 10, 1; 13, 2; 18, 42; 22, 2-3; 44, 24-25; 74, 1; 94, 1; II Sam 22, 38-43; Lm 3, 8; Is 1, 15; Os 5, 6; Hab 1, 2: "¿Por qué, Yahvé, te quedas lejos, te escondes en las horas de la angustia?". "¿Hay alguna nación tan grande que tenga los dioses tan cerca como lo está Yahvé nuestro Dios siempre que lo invocamos?": Dt 4, 7. "Dios es nuestro refugio y fortaleza, socorro en la angustia, siempre a punto": Salm 46, 2; 6, 2; 22, 25. "Invócame en el día de la angustia, te libraré... ": Salm 50, 15; 5, 2. "Me llamará y le responderé, estaré a su lado en la desgracia": Salm 91, 15. "Cerca está Yahvé de los que le invocan, de todos los que le invocan con sinceridad": Salm 145, 18. "La sabiduría es radiante e inmarcesible. Se deja ver fácilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan. Se adelanta a manifestarse a los que la desean": Sab 6, 12-13; 15, 2. "Síguela, búscala, y se te dará a conocer": Ecli 6, 27. "Me buscaréis y me encontraréis cuando me solicitéis de todo corazón": Jer 29, 13. "Bueno es Yahvé para quien lo espera, un refugio el día de la angustia": Na 1, 7. “Porque todo lo que pidáis en mi nombre mi Padre os lo concederá”: Mt 18, 19-20; Jn 14, 13-14. “No te acercas sino a los de corazón contrito, ni te dejas encontrar por los soberbios por más que en su curiosidad y pericia...”. San Agustín, Confesiones, Libro V, 3-2. Mt 7, 7-8. Salm 10, 3: “... el codicioso que bendice desprecia a Yahvé”.El texto de los vv 3-4 está retocado: bendice en lugar de maldice, por razones teológicas. BJ, p. 685. Texto original retocado, es decir, cambiado, para concordar con las razones teológicas.Salm 10, 4; 14, 1; 53, 2; So 1, 12: "El malvado dice altanero: `¡No hay Dios!´, es todo lo que piensa". "(el malvado) dice para sí: `Dios se ha olvidado, oculta su rostro, no ha de ver jamás´": Salm 10, 11; 73, 11; 94, 7; Job 22, 13; Ez 9, 9. Así, ¿qué dice el malvado? ¿Que no hay Dios o que "Dios se ha olvidado..."? Para algunas B, este Salmo 11 es todavía el 10 por la causa anteriormente explicada. Salm 11, 4: “Los ojos de Yahvé ven el mundo, sus pupilas examinan a los hombres”. Mitología. Humano, demasiado humano. Salm 11, 5: “Yahvé examina al justo y al malvado, odia al que ama la violencia”. No hay justos: Gn 6, 9. La NC, p. 602, traduce prueba por examina. Yahvé odia a la persona que ama la violencia. Salm 5, 6-7. La invasión de Canaán no fue violenta, parece, ni sus héroes son guerreros. Salm 11, 6; 12, 3: “¡Lluevan sobre el malvado brasas y azufre, y un viento abrasador como porción de su copa!”. Salm 11, 7: “Pues Yahvé es justo y ama la justicia, los rectos contemplarán su rostro”. Pero nadie puede ver el rostro de Yahvé: Ex 33, 20, aunque en Salmos resulta frecuente esta expresión: Salm 16, 11; 17, 15; 24, 6; 27, 8; 105, 4. BJ, p. 687. El v parece idóneo para tenerlo como prueba de una visión venidera de los justos de Yahvé, es decir, de después de la muerte. Sin embargo, ningún PB señala esta posibilidad. Salm 12, 2: Salm 14, 2-3. Salm 12, 4: “Acabe Yahvé con los labios melosos, con la lengua que profiere bravatas”. La NC, p. 603, dice más concretamente extermine en lugar de acabe. David pide el exterminio para los que profieren bravatas. Salm 12, 7; 18, 31; 19, 9; 119, 140; II Sam 22, 31; Pr 30, 5: "Las palabras de Yahvé son palabras limpias, plata pura a ras de tierra". "Comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que te haya dado Yahvé tu Dios, en el asedio y la angustia a que te reducirá tu enemigo...": Dt 28, 53ss. "Entrégame a mi esposa, Micol, que yo compré por cien prepucios de filisteos": II Sam 3, 14. "... trae a tu hijo para que nos lo comamos hoy; el mío nos lo comeremos mañana... cocieron a mi hijo y nos lo comimos...": II Re 6, 28-29. "... quienes como vosotros habrán de comerse sus excrementos y beberse su orina": II Re 18, 27 "Pues Yahvé empuña una copa, un vaso con vino drogado: lo escanciará, lo sorberán hasta las heces, lo beberán los malvados de la tierra": Salm 75, 9. "Como el perro que lame su vómito, el necio que repite sus sandeces": Pr 26, 21. "Si te viste obligado a comer demasiado, levántate, ve a vomitar y quedarás tranquilo...": Ecli 31, 21. "En lugar de excrementos humanos, te permito usar boñigas de buey para que hagas sobre ellas tu pan": Ez 4, 15. "Pero ésta multiplicó sus prostituciones, acordándose de los días de su juventud, cuando se prostituía en el país de Egipto, y se enamoraba de aquellos disolutos de sexo de asnos y esperma de caballos": Ez 23, 19-20. "Los dos viejos fueron a Susana y le dijeron: Mira, las puertas del jardín están cerradas, nadie nos ve; nosotros estamos encendidos de pasión por ti; consiente y date a nosotros...": Dn 13, 19-21. “... cuando la madre fue estrellada con sus hijos, así haré yo (Yahvé) con vosotros”: Os 10, 14-15; 14, 1. "¡Bebe también y enseña tu prepucio!": Hab 2, 16. Is 3, 24; Jer 2, 20; I Cor 6, 15-16. Salm 13, 2; Lm 5, 20: “¿Hasta cuándo, Yahvé? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?”. Salm 10, 1. Salm 14, 1; 10, 4; 53, 2; 94, 8 Mt 23, 17; Lc 24, 25; Ga 3, 1: "Dice el necio en su interior: `¡No existe Dios!´ Corrompidos están, da asco su conducta, no hay quien haga el bien". Los ateos son necios y dan asco, están corrompidos. Salm 10, 4. Pero Jesús dijo en Mt 5, 22 que “todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano `imbécil´, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame `renegado´, será reo de la gehenna de fuego”. La BJ, p. 1430, nos ayuda: “El término Raqa, [se refiere a imbécil] traducido del arameo, significa: cabeza vacía, sin seso [es decir, insensato, necio]. Al sentido originario del término griego [se refiere a renegado]: `insensato´, el uso judío añadía un matiz mucho más grave de impiedad religiosa”, es decir, se refería a los ateos. El salmista, ¡David!, debe estar en el infierno.Uno de los salmos que se repiten: casi exacto al 53. Salm 14, 2-3; 11, 4; 12, 2; 51, 3-4; Pr 20, 9; Ecle 7, 20; Is 64, 6; Rm 3, 10-12,23: "Se asoma Yahvé desde los cielos hacia los hijos de Adán, por ver si hay algún sensato, alguien que busque a Dios. Todos están descarriados, todos a una pervertidos. No hay quien haga el bien, ni uno siquiera". Yahvé está en los cielos, no sabe si hay algún sensato que le busque y tiene que indagarlo. Todos están pervertidos, no hay ni uno sólo que haga el bien... ¿o escasean, como dice en Salm 12, 2? Pero otros pasajes dicen lo contrario: "Pero ellos dicen a los santos de la tierra... ": Salm 16, 3; 34, 16; Pr 15, 29; Jn 5, 29; II Cor 5, 10; III Jn 11. "... sólo el Señor puede ser proclamado justo": Ecli 18, 1. → Gn 1, 4; 6, 9 Tomo I. Salm 92, 13; 143, 2; Mt 5, 48.Algunos manuscritos griegos y la VL añaden tres vv al tercero, después de siquiera. VL, p. 501. Son los siguientes: “- Su garganta es un sepulcro destapado: con sus lenguas están forjando fraudes; debajo de sus labios hay veneno de áspides. – Llena está su boca de maldición y de amargura: sus pies son ligeros para ir a derramar sangre. – Todos sus procederes se dirigen a afligir y oprimir al prójimo; nunca conocieron el sendero de la paz: no hay temor de Dios ante sus ojos”.Pablo los cita en → Rm 3, 10-18 Tomo VI.Sin embargo, partes de los 3 vv se encuentran dispersos en otros pasajes: Salm 5, 10; 10, 7; 36, 2; 140, 4; Pr 1, 16; Is 59, 7-8. Salm 14, 7: “¡Ojalá venga de Sión la salvación de Israel! Cuando cambie Yahvé la suerte de su pueblo, Jacob exultará, Israel se alegrará”. Claramente escrito con posterioridad al reinado de David y se refiere a la vuelta del destierro de Babilonia. BJ, p. 688. Salm 15, 1,4: “Yahvé, ¿quién vivirá en tu tienda?, ¿quién habitará en tu monte santo?... el que mira con desprecio al réprobo”. El que mira con desprecio al réprobo, él vivirá en la tienda de Yahvé y habitará en su monte santo. La BJ, p. 688, lo suaviza: “Los que son fieles y sumisos”. Salm 16, 2: "Digo a Yahvé: `Tú eres mi Señor, mi bien, nada hay fuera de ti´". ¿Todo es Dios? Panteísmo, si es el caso. No todas las B, no obstante, dicen exactamente lo mismo. La VL, p. 501, dice: "... que no tienes necesidad de mis bienes"; la NC, p. 604, dice: "... no hay dicha para mí fuera de ti"; la LB, p. 685: “... fuera de ti no sé de bien alguno”; DHH: “nada es comparable a ti”, y la RVR "... Mi bien a ti no aprovecha". El hebreo dice “nada por encima de ti”. BJ: "Los vv 2-3 son oscuros, y la traducción conjetural". Salm 16, 7: “... aun de noche me instruye la conciencia”. π Conciencia. Pero es una traducción errónea: literalmente “mis riñones”, es decir, la sede de los pensamientos y de los afectos secretos. Salm 7, 10; Pr 23, 16; Jr 12, 2. BJ, p. 689.Superstición, esoterismo, anticiencia. Salm 16, 10; 49, 16: "Pues no me abandonarás al Seol, no dejarás a tu amigo ver la fosa". ₣ Como en todo el contexto, David se refiere a sí mismo.Pero Mateo dice que está hablando de Jesús de Nazaret y su resurrección, a pesar de que David no dice nada de ninguna resurrección ni se refiere al Mesías. En el mismo tema, ver también Jn 19, 24 comparado con Salm 22, 18; Jn 19, 36 con Salm 34, 20; etc. Salm 2, 1-2; 45, 2ss. → Jesús y las supuestas profecías mesiánicas cumplidas. Tomo VII.El salmista, además, implora escapar a la muerte que le separaría de Yahvé. BJ, p. 689. En efecto, el salmista no cree en la resurrección ni en un más allá en donde estar junto a Yahvé. Salm 1, 1ss; 6, 6; 49, 16.Salm 17, 3; 26, 2; 139, 23: “Si sondeas mi corazón y de noche me examinas, si me pruebas al crisol, no hallarás en mí malicia”. De nuevo David nos dice que él no tiene malicia, que Yahvé sondea los corazones y examina a los hombres haciéndoles pruebas. Gn 1, 3-5. David no tiene malicia. Pero otros pasajes afirman que no hay hombres sin pecado. Gn 6, 9; I Re 8, 46. II.4.2. Salm 17, 13-14: “¡Álzate, Yahvé, enfréntate, derríbalo; líbrame con tu espada del malvado, de los mortales, con tu mano, Yahvé, de los mortales cuyo lote es este mundo! ¡Llénales el vientre de tus reservas, que se sacien sus hijos y dejen las sobras a sus pequeños!”. Una más de tantas arengas de David contra sus enemigos y sus peticiones a Yahvé de que los destruya, con su espada. ...
(Página 568)
II.4. Estudios II.4.1. Exilio de Babilonia. La nueva religión judía. Las tribus perdidas de Israel → Tomo I, p. 82; 167, 367 (NPP 30) y 580.↔ Estudio II.1.2; Josué-Prólogo; Jue 21, 7-23; Jueces-Prólogo; I-II Samuel-Prólogo; I Re 8, 33-34; 8, 41ss; 11, 30-39; II Re 15, 29; 17, 1ss; II Re 24-25; Esdras; Nehemías; Tobías.Exilio, cautividad de Babilonia: Expresión usual para referirse a las diferentes cautividades de los israelitas en Babilonia puesto que no hubo sólo una. 1ª deportación: 721 aC. Caída del reino del norte. Asiria, bajo su rey Sargón II, entra en Samaría, capital de ese reino, y deporta a Babilonia a los miembros de las familias más destacadas. El reino desaparece y los habitantes israelitas que quedan se confunden con los repobladores asirios. II Re 15, 29; 17,1ss. 2ª deportación: 598 aC. Un nuevo imperio surgió tras la derrota de los asirios: Caldea/Babilonia. Toda el área queda bajo su influencia. Judá se alía con Egipto para expulsar de su territorio a los babilonios. El rey de éstos, Nabucodonosor II, los derrota y entra en Jerusalén deportando a 3.000 de sus habitantes. II Re 24. 3ª deportación: 587 aC. (586 según algunas fuentes). Nueva alianza de Judá, que era vasallo de Babilonia, con Egipto, y nueva derrota. Destrucción del templo de Jerusalén y la nobleza es deportada. II Re 25. Siempre siguiendo el relato bíblico, de Egipto salieron doce tribus israelitas: los doce hijos de Israel. Estas tribus formaron una confederación en la medio conquistada Canaán, para pasar a ser un reino unido bajo los reyes Saúl, David y Salomón....
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II.4.4. La Historia en Históricos y Lírica Otros pasajes relacionados con historia, la de Israel, están clasificados como contradicciones en lugar de errores históricos. La conquista de Canaán por parte de unas supuestas tribus hebreas que llegaban desde Egipto no es histórica. → Historicidad de los textos bíblicos. I.2.2; La Historia en el Pentateuco. I.2.4. ↔ II.1.1; II.1.2; Josué: II.2.1; Jueces: II.2.2; Rut: II.2.3; I y II Samuel: II.2.4... II.4.1; II.4.2.Jos 1, 3-4: La tierra mencionada no perteneció en su totalidad a los hititas. Jos 6, 2ss: La toma de Jericó por Josué no es histórica. Jos 7, 2: Ay se hallaba en ruinas en la época de Josué. Jos 8, 3ss: Ay no fue tomada por Josué. Jos 10, 1ss: Hechos atribuidos a Josué que son posteriores o inexistentes. Jos 10, 19: Episodio mal insertado dentro de la propia historia bíblica, como otros muchos: no se hará mención de todos puesto que es casi una constante, igual que en Jue.Jos 10, 28-42: Nuevos territorios que no se le pueden atribuir su conquista a Josué, siempre suponiendo que hubiese existido. Jos 11, 1ss: La arqueología no demuestra que las destrucciones de ciertas ciudades fuese a causa de los israelitas. Jos 12: Ciudades que no corresponden al contexto. Jos 12, 4: Og es legendario. Jos 14, 2: “... la media tribu de Manasés... parece que su establecimiento en Galaad no data de este primer período”. Jos 15, 45: Ecrón era ciudad filistea. Jos 15, 63: Nazaret, fundamental para el NT, no existía en tiempos del AT. Jos 19, 1ss: Nuevos errores históricos, dentro de la historia bíblica....
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II.4.7. Falsas profecías de Históricos y Lírica Profecías no cumplidas, mal aplicadas e inexistentes Ver los pasajes indicados para comentarios. Jos 1, 3-4: Los israelitas nunca tuvieron toda la tierra que les prometió Yahvé. Jos 1, 3-4: Tampoco la tuvieron por siempre. Jos 1, 3-5: La tierra mencionada tampoco fue en su totalidad de los hititas. Jos 1, 5: Yahvé no dio siempre la victoria a Josué. Jos 3, 10: La destrucción total de los cananeos no se produjo. Jos 8, 28: Falsa destrucción perpetua de Ay. Jos 13, 1ss: Territorios que nunca se conquistaron. Jos 15, 63: Judá no pudo echar a los jebuseos. Jos 16, 10: Los cananeos de Guézer no fueron expulsados. Jos 17, 12-13: Siguen sin cumplirse las profecías de dominio total de la tierra prometida. ...
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