| El Horror.net |
Crítica de la Biblia AT-Pentateuco |
|
20/04/09 |
|
|
(Páginas 25 a 27)
L AS BIBLIAS UTILIZADAS EN ESTE LIBRO
Las tres Biblias católicas siguientes son las más reconocidas y utilizadas. Para la crítica las utilizo las tres, además de otras dos: “La nueva Biblia de Jerusalén” (la conoceremos como BJ), ‘revisada y aumentada’, según reza en su edición, la cual es la de la editorial Desclée De Brouwer, de Bilbao (España), del año 1998, “traducida de los originales según la crítica textual y la interpretación de la Sagrada B, llamada B de Jerusalén, nueva edición, publicada en francés por les Editions du Cerf, París, 1998, bajo la Dirección de la Escuela Bíblica de Jerusalén”. En el ámbito católico, ésta es la Biblia más representativa y fácil de encontrar, más incluso que las otras dos, por si algún lector desea seguir la crítica con ella. Esta Biblia se refiere al dios bíblico como Yahvé, no Jehová. Este nombre es más conocido en países en donde hay una mayoría de cristianos evangélicos. En el libro respeto el nombre que utiliza la Biblia de Jerusalén, empleando Jehová sólo en determinadas ocasiones. “Vulgata Latina”, de San Jerónimo (Gerónimo, según esa Biblia). La conoceremos como VL y se trata de la edición impresa en 1884, actualización de edit. Nauta, en 1997, edición de Torres Amat. Sólo para textos bíblicos. Indicar únicamente de sus comentarios que en buena parte de los textos del AT ve representada o aludida la figura de Jesucristo, el Nuevo Pacto, la Gracia, etc., significativo hecho que los judíos no habían visto antes ni han visto después de la aparición del cristianismo. ”Nácar-Colunga” (NC), Editorial Católica, edición de 1964. No es su última edición. Precisamente lo hago con el fin de que las comparaciones con las demás Biblias sean más evidentes. Aunque en cuestiones bíblicas, de 1964 (NC) a 1998 (BJ) no debería ser un largo periodo de tiempo. He utilizado también otras dos Biblias católicas: “La Sagrada Biblia” (LB), edit. Herder, edición de 1978 y “Casa de la Biblia” (CB), edit. Miján, décima edición, 1981, aunque en menor medida (esta última sólo para su introducción y algún pasaje, pero no para comentarios de las citas puesto que no lleva). “La Biblia de estudio. ‘Dios Habla Hoy’. Edición y traducción Interconfesional directa de los textos originales: hebreo, arameo y griego” ( DHH), Edit. Sociedad Bíblica de España, Sociedades Bíblicas Unidas, SBU, aludidas en IC.1, tercera revisión 2002. Se trata, pues, de una Biblia interconfesional, es decir, con traducción de biblistas de distintas confesiones, católicos y protestantes. No dudo de la buena intención de esa Sociedad, pero el material explicativo que ofrecen en esta Biblia tiende hacia la protestante RVR. Sus notas son todas muy parecidas a la misma, y muchas un calco, advirtiendo, no obstante, algunas relaciones con las Biblias católicas principalmente la inclusión de los libros deuterocanónicos los cuales, se supone, deben estar comentados únicamente por los biblistas católicos. Pienso yo que ésta es su única aportación. Sólo para los textos bíblicos. En cuanto a la Biblia protestante, he empleado también la más usada. “Reina-Valera Revisada” (RVR; desde una página Web y en su versión de 1995. Dirección en Internet: http://bible.gospelcom.net/bible?anguage=spanish&version=RVR1995&passage=all).Hacer constar, sin embargo, que tanto Casiodoro de Reina como Cipriano de Valera eran católicos cuando el primero la tradujo (1569) y el segundo la revisó (1602). Al igual que con la Biblia interconfesional anterior, no me es posible ofrecer al lector los comentarios de los biblistas puesto que no me han concedido la autorización correspondiente (en realidad más que una negativa ha sido una callada por respuesta), probablemente al comprobar el título del libro puesto que debo hacer constar que han sido las únicas Biblias, las protestantes, las que me han exigido un formulario que debía rellenar antes de concederme esa autorización, formulario extenso y con preguntas que sólo podía saber a partir de la publicación del libro y, también y mayoritariamente, con insistentes y repetitivas preguntas sobre cuestiones de ganancias con la venta del libro, dándome la impresión de que era lo que les interesaba más. El lector que tenga conexión a Internet tiene a su disposición la página Web indicada antes de esas Biblias y no hay inconveniente alguno en que compruebe que los comentarios, que ellos mismos ponen públicamente a disposición de quien desee leerlos, tienden en su mayoría, aunque no en todo, a estar de acuerdo con las Biblias católicas, sobre todo en cuanto a mitología, si bien son más parcas y no ofrecen tantas explicaciones como éstas. Si no indico lo contrario, pues, todos los vv bíblicos están extraídos de la Biblia de Jerusalén, utilizando los de las demás Biblias sólo para comparaciones, pero para las notas y explicaciones de sus biblistas o profesores bíblicos (PB) sobre los pasajes, contexto, materia pastoral, etc., además de la BJ se utilizan también las NC, LB y escasamente la CB, y por este orden. De ello se concluye que para la crítica del presente libro lo que interesa principalmente son las explicaciones, comentarios, notas, etc. de los PB puesto que todas las B dicen lo mismo, exceptuando determinados e importantes pasajes que hago constar en su momento, y si presento a la BJ como la principal es, precisamente, porque es la Biblia que aporta más datos sobre la construcción de la propia Biblia, e Historia, ciencia y mitología 4 relacionadas con ella.
(Páginas 41 a 50)
Crítica
I.1. A NTIGUO TESTAMENTO“ Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Juan 8, 32.
P ENTATEUCO. PRÓLOGOBJ, p. 6: “Pentateuco: Composición literaria. La composición de esta extensa recopilación era atribuida a Moisés, al menos desde el comienzo de nuestra era (siglo I dC), y Cristo y los Apóstoles se acomodaron a esta opinión (Jn 1, 45; 5, 45-47; Rm 10, 5). Pero las tradiciones más antiguas jamás habían afirmado explícitamente que Moisés fuera el redactor de todo el Pentateuco. Cuando el mismo Pentateuco dice, muy rara vez, que ‘Moisés ha escrito’, aplica la fórmula a un pasaje particular. De hecho, el estudio moderno de estos libros ha evidenciado diferencias de estilo, repeticiones y desorden en las narraciones, que impiden ver en el Pentateuco una obra que haya salido íntegra de la mano de un solo autor. Después de largos tanteos, a fines del siglo XIX se había impuesto entre los críticos una teoría, sobre todo bajo la influencia de los trabajos de Graf y de Wellhausen: el Pentateuco sería la compilación de cuatro documentos, distintos por la fecha y el ambiente de origen, pero muy posteriores todos ellos a Moisés. Habrían existido primero dos obras narrativas: el Yahvista (J), que desde el relato de la Creación usa el nombre de Yahvé, bajo el cual se reveló Dios a Moisés, y el Elohísta (E), que designa a Dios con el nombre común de Elohim; el Yahvista habría sido puesto por escrito en el siglo IX en Judá, el Elohísta algo más tarde en Israel; a raíz de la ruina del Reino del Norte, ambos documentos habrían sido refundidos en uno solo (JE); después de Josías, se le habría añadido el Deuteronomio (D) (JED); después del Destierro, el Código Sacerdotal (P), que contenía sobre todo leyes y algunos relatos, habría sido unido a aquella recopilación a la que sirvió de marco y armazón (JEDP) ↓.... el descubrimiento de las literaturas muertas del Próximo Oriente y los progresos realizados por la arqueología y la historia en el conocimiento de las civilizaciones vecinas de Israel, han mostrado que muchas de las leyes o de las instituciones del Pentateuco tenían paralelos extrabíblicos muy anteriores a las fechas que se atribuyen a los ‘documentos, y que una porción de relatos suponen un medio distinto –y más antiguo– que aquel en que habrían sido redactados tales documentos... pero estas redacciones no constituyeron el punto final: fueron revisadas, recibieron complementos, fueron finalmente combinadas entre sí para formar el Pentateuco que poseemos. La pluralidad de estas corrientes de tradición es un hecho cuya evidencia muestran los duplicados, las repeticiones, las discordancias que chocan al lector desde las primeras páginas del Génesis.: dos relatos de la creación; dos genealogías de Caín-Quenán; dos relatos combinados del diluvio; dos presentaciones de la alianza con Abrahán; dos despidos de Agar; tres relatos del contratiempo de la mujer de un Patriarca en país extranjero; dos historias combinadas de José y sus hermanos en los últimos caps. del Génesis; dos relatos de la vocación de Moisés; dos milagros de las aguas de Meribá; dos textos del Decálogo; cuatro calendarios litúrgicos. Y podríamos citar bastantes ejemplos más... ... la fuente J tuvo su origen en Judá y quizá, en lo esencial, haya sido redactada ya en el reinado de Salomón. Es un conjunto de textos que se desdobla a veces una corriente paralela, que tiene el mismo origen, pero que refleja concepciones unas veces más arcaicas y otras diferentes; la han designado con las siglas J;s1 (Yahvista primitivo), o L (Fuente ‘Laica’), o N (fuente ‘Nómada’). En la fuente E, que no comienza hasta Abrahán, faltan los relatos de los orígenes. Probablemente es más reciente que la tradición J y generalmente su dependencia se atribuye a las tribus del Norte... Por el contrario, las leyes constituyen la parte principal de la tradición ‘sacerdotal’ (P)... esta tradición procede de los sacerdotes del templo de Jerusalén; ha conservado elementos antiguos, pero no quedó constituida hasta el Destierro y no se impuso hasta después del regreso... por los redactores sacerdotales, que la adaptaron al resto del material que estaban reuniendo. Después de Números y hasta los últimos caps. del Deuteronomio, las tres corrientes (J, E, P) desaparecen y una tradición única las sustituye, la del Deuteronomio (D)... ... la ‘ley de Moisés’, traída de Babilonia por Esdras [ → Tomo II], parece representar a todo el Pentateuco, próximo ya a su fórmula final”.HI, p. 82ss: “Dado que la tradición ha sostenido que las narraciones patriarcales fueron escritas por Moisés, ninguna teoría las ha considerado como documentos contemporáneos. Sólo con el triunfo de la crítica bíblica, en la segunda mitad del siglo XIX, y el sometimiento de la B a los métodos de la historiografía moderna, se planteó por primera vez el problema. Se desarrolló la hipótesis, que gradualmente logró el consentimiento unánime de los especialistas, de que el Exateuco [Pentateuco más Josué] estaba compuesto por cuatro grandes documentos (además de otros menores) llamados J, E, D y P, el primero de los cuales se escribió en el siglo IX y el último después del destierro. Esta hipótesis hizo, muy comprensiblemente, que los críticos consideraran las primitivas tradiciones de Israel con cierto escepticismo. Puesto que de ninguno de los documentos se ha sostenido que fuera ni siquiera remotamente contemporáneo de los sucesos descritos... Aunque se concedió que las tradiciones podían contener reminiscencias históricas, nadie pudo asegurar con exactitud cuáles fueran éstas... su valor como fuente de información referente a la prehistoria de Israel fue tenido por mínimo, si no nulo. Abraham, Isaac y Jacob eran considerados comúnmente como antepasados epónimos de clanes y aun como figuras míticas y su existencia real con frecuencia negada... la religión contemporánea de los antepasados nómadas de Israel fue descrita como animismo o polidemonismo. Aun hoy día, a pesar del creciente reconocimiento de que el juicio anterior fue demasiado severo, el problema no ha sido resuelto... No sabemos si la fuente [documento o documentos anteriores] de J y E fue transmitida oralmente o por escrito, o de ambas formas. Tampoco sabemos si fue estructurada en forma de poesía épica o fue una recopilación o tuvo ambas formas. Pero la suposición de un original poético es admisible ya por el simple hecho de que en esta forma parece más aceptable una larga transmisión. En todo caso, hubo aquí, ciertamente, una larga historia de transmisión. Pero los detalles de esa historia están fuera de nuestro conocimiento, y probablemente lo estarán siempre. Los intentos para reconstruir una tradición-historia completa son demasiado especulativos y tienen demasiada poca base de prueba objetiva para dar seguridad...“. ↔ Estudios: Historicidad de los textos bíblicos I.2.1; Moisés I.2.3.
Génesis I.1.1. G ÉNESIS“... le pesó a Yahvé de haber hecho al hombre en la tierra, y se indignó en su corazón. Y dijo Yahvé: ‘Voy a exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado –desde el hombre hasta los ganados, los reptiles, y hasta las aves del cielo–, porque me pesa haberlos hecho.’“: Gn 6, 6-7
I. O RÍGENES DEL MUNDO Y DE LA HUMANIDAD71. La creación y la caída El Génesis narra dos relatos de la creación procedentes de varios documentos.
Génesis 1. Primer relato de la creación Gn 1, 1: “En el principio creó Dios el cielo y la tierra”.La palabra hebrea empleada para “Dios” en este v es “Elohim”: pero esa palabra es plural, “Dioses” –plural de “Elohé”, “Dios”–. En realidad la traducción correcta es “En el principio creó Dioses el cielo y la tierra”. Es el llamado plural mayestático, y hago notar que no dice “crearon” –plural– sino “creó” –singular–. Es una forma gramatical semítica que denota majestad y no se encuentra en otros idiomas: el sujeto es plural pero la forma verbal es singular, y no significa pluralidad de dioses puesto que de ser así el verbo estaría en plural: “crearon los dioses”. El cristianismo lo toma para demostrar que en el AT se hace referencia al Padre y al Hijo, completamente inaceptable para cualquier judío: Gn 1, 26-31. En otros pasajes bíblicos se usa también ese plural: Gn 42, 30: Jue 16, 23 y en ambos casos no está aplicado a Yahvé sino a José en Egipto y al dios Dagón, respectivamente. Ahora bien: como con otros muchos pasajes, citas, formas gramaticales, etc., las miles de sectas cristianas existentes interpretan el v como les conviene a cada una de ellas. Poco importa si ese plural mayestático es sólo un medio para esconder un auténtico politeísmo hebreo y la construcción de la frase es errónea –o incluso que ese plural es un invento para justificar pasajes comprometidos– y en realidad quiere decir exactamente que varios dioses fueron los responsables de la creación. “Elohim” significa “Dioses”, no “personas”: por lo tanto, los cristianos trinitarios que sostienen ese v para demostrar su creencia deberían ser considerados politeístas y no adoradores de varias personas que componen un sólo dios. BJ, p. 13: “Este relato, que se propone contar los orígenes del cielo y de la tierra, es una verdadera ‘cosmogonía’, a diferencia de 2, 4b-25, al que se puede calificar de ‘antropogonía’. Mientras en este segundo relato (de la creación) sólo habla esencialmente de la formación del hombre y de la mujer, el cap. 1 trata de ofrecer una visión completa del origen de los seres según un plan meditado. No se habla explícitamente de creación a partir de la nada, pero queda claro que todo viene a la existencia por orden de Yahvé, y todo es creado según un orden ascendente de dignidad... En el trasfondo del texto actual, de la escuela sacerdotal, hay probablemente una larga tradición, que se ajusta a los rudimentarios conocimientos de la época en materia científica. En este sentido, el relato, contiene una enseñanza teológica revelada: la creación, muy por encima del vehículo conceptual primitivo usado para su trasmisión”. MiltonAsh: “... todo es creado según un orden ascendente de dignidad”. En la primera descripción de la creación, pero no así en la segunda en donde el orden es contrario al de la primera: Gn 1, 25-27; Gn 2, 18-19. La creación fue hecha según un plan meditado: Gn 45, 5, y se trata de creaciones de cosas concretas, no abstracciones o simbolismos. BJ, p. 13: “Los antiguos hebreos no poseían un término equivalente al griego cosmos. El universo en su totalidad era designado con la expresión el cielo y la tierra”. Sin embargo, esto no concuerda con el contexto: el resto del cosmos no fue creado hasta más tarde, en Gn 1, 16; por lo tanto la expresión el cielo y la tierra no contiene a todo el cosmos. NC, p. 27: “Expresa en resumen la obra creadora de Dios... es el dogma fundamental de la religión, opuesto a todos los falsos sistemas filosóficos y a todas las falsas religiones (II Mac 7, 28; Act 17, 24)”. No sé exactamente a qué se refiere con todos los falsos sistemas filosóficos y a todas las falsas religiones. La cuestión es que la ciencia es incompatible con esa obra creadora de Yahvé. π La ciencia desmiente estos vv: la tierra fue “creada” mucho después de otros astros y no la primera de ellos. La ciencia desmiente el orden de la creación bíblica: en esta la tierra es creada antes de la luz y de los demás astros; los mamíferos acuáticos (ballenas, delfines) son creados antes que los animales terrestres; igualmente ocurre con las aves y las plantas las cuales son creadas antes que el Sol por lo que se quedaron sin poder hacer la fotosíntesis. Todo al revés de lo que nos enseña la ciencia. La cosmogonía bíblica no es original. La mayoría de las culturas “vecinas de Israel” tienen una parecida. Pensadores sumerios, muy anteriores a los hebreos, escribieron narraciones épicas o míticas con una breve exposición cosmológica en donde “el cielo y la tierra” estaban siempre presentes Yahvé hace, pues, los cielos desprovistos del Sol, la Luna y las estrellas. Dios creó la tierra y los cielos. En la segunda transcripción de la creación el orden es diferente a la primera: Gn 2, 4. Dios no creó en el principio el cielo y la tierra; antes había hecho actos de creación: “Yahvé me creó, primicia de su actividad, antes de sus obras antiguas... fui engendrada cuando no existían los océanos... no había hecho aún la tierra ni los campos, ni el polvo primordial del orbe...”: Pr 8, 22ss . “Ante todo fue creada la sabiduría, la inteligencia prudente desde la eternidad”: Ecli 1, 4-5, 9; Jn 17, 5; Rm 1, 20. “Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles...“: Col 1, 16; Ef 1, 21. Pero II Cor 4, 18 dice que las cosas invisibles no fueron creadas pues son eternas: “... pues las cosas visibles son pasajeras, mas las invisibles son eternas”. ¿Cómo hizo la creación? Dios hizo su creación mediante la palabra: “Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz“: Gn 1, 3.“Sírvante a ti las criaturas todas, pues hablaste tú y fueron hechas...“: Jdt 16, 14; Sab 9, 1; Ecli 42, 15. Dios hizo su creación de la nada: “Te ruego, hijo, que mires al cielo y a la tierra y, al ver todo lo que hay en ellos, sepas que a partir de la nada lo hizo Dios”: II Mac 7, 28.Dios hizo su creación de materia preexistente: “Pues bien, podía tu mano omnipotente –que había creado el mundo de materia informe–...“: Sab 11, 17-18.Dios hizo la creación con su poder, con su saber y con su inteligencia: “Él es quien hizo la tierra con su poder, el que fundó el orbe con su saber, y con su inteligencia expandió los cielos”: Jer 12, 10.Dios hizo su creación por su Palabra –o Verbo, según algunas B–: “Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada”: Jn 1, 3.Hizo esos cielos con su mano derecha: “Sí, es mi mano la que fundamentó la tierra y mi diestra la que extendió los cielos” Is 48, 13.Dios hizo su creación sin la ayuda de nadie: “Yo, Yahvé, lo he hecho todo, yo, solo, extendí los cielos, yo asenté la tierra, sin ayuda alguna”: Is 44, 24; Ne 9, 6.Dios hizo su creación con ayuda: “Yahvé me creó –a la Sabiduría–, primicia de su actividad, antes de sus obras antiguas. Desde la eternidad fui formada, desde el principio, antes del origen de la tierra. Fui engendrada cuando no existían los océanos, cuando no había manantiales cargados de agua...“: Pr 8, 22ss.“Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada“: Jn 1, 3. “Porque de él, por él y para él son todas las cosas”: Rm 11, 35. “Jesucristo, por quien son todas las cosas”: I Cor 8, 6. “... porque en él fueron creadas todas las cosas... todo fue creado por él y para él...”: Col 1, 15-20. “... nos ha hablado por medio del Hijo,... por quien también hizo el universo”: Hb 1, 2. El NT identifica a la Sabiduría con Cristo. → Pr 8, 22ss Tomo III.No hay que confundir esta “Sabiduría” bíblica con lo que normalmente se entiende en la actualidad por sabiduría. En Gn 2, 17; 3, 1-7 y 3, 22 veremos que Yahvé quería (o no) que el hombre se quedase como lo había creado. Dios estaba solo cuando hizo la creación: “... tú sólo eres Dios en todos los reinos de la tierra, tú el que has hecho los cielos y la tierra”: Is 37, 16; Salm 146, 6.“¿Dónde estabas cuando cimenté la tierra?“: Job 38, 4. “... adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar...“: Ap 14, 7; Ex 20, 11. Dios no estaba solo cuando hizo la creación: “¿Quién puso su piedra angular entre el vocerío de los luceros del alba y las aclamaciones de los Hijos de Dios?”: Job 8, 6-7. “Contigo está la Sabiduría que conoce tus obras, que estaba a tu lado cuando hacías el mundo...“: Sab 9, 9; Pr 8, 22ss; I Cor 8, 6. π Yahvé dice que creó “... el sol, la luna y los doce signos (zodiacales)”: II Re 23, 5, a pesar de que desde hace unos cuantos años se sabe que hay trece signos y no doce. No hay un cielo sino varios: “De Yahvé tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos”: Dt 10, 14; I Re 8, 27; II Cro 2, 5; Ne 9, 6; Salm 115, 16.“Sé de un hombre en Cristo, el cual hace catorce años... fue arrebatado hasta el tercer cielo”: II Cor 12, 2. BJ, p. 211: Dt 10, 14: El genitivo sirve en hebreo9 para expresar el superlativo. Los ‘cielos de los cielos’ son la parte superior de los cielos. π Pero esta explicación es anticientífica: no existe la parte superior de los cielos. π En el relato bíblico la tierra fue creada antes que el Sol y todas las estrellas, por lo que se la representó durante siglos en el centro del Universo por parte del cristianismo, quieta (Salm 93, 1; 96, 10; 104, 5), basándose en la construcción cosmológica de Ptolomeo (siglo II dC), el cual tomó la idea de Aristóteles que creía en esa inmovilidad y que los astros, con movimiento circular perfecto, incluido el Sol, daban vueltas alrededor de nuestro planeta. Las ocho “esferas” que “transportaban” a los astros eran la esfera de la Luna, la de Mercurio, Venus, la del Sol, Marte, Júpiter, Saturno y la de las estrellas fijas, con lo que sólo conocían cinco planetas, todos tenían la misma órbita de la Luna, es decir, todos dando vueltas alrededor de la Tierra, incluidas todas las estrellas del Universo. Esas estrellas siempre permanecían en las mismas posiciones respecto unas de otras, que jamás chocaban entre ellas, consecuentemente,... inspiración que fue adoptada rápidamente por la Iglesia pues era la que más concordaba con la descripción bíblica. No hace falta extenderme aquí; todos sabemos el golpe mortal que recibió esa concepción por parte de Galileo y Kepler, basándose en parte del modelo propuesto anteriormente por Copérnico y perfeccionado y ampliado más tarde por Newton. El cristianismo afirma que fue Jesús el autor de toda la creación... y que por él y para él fueron hechas todas las cosas: “En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio junto a Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada”: Jn 1, 1-3... “... porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, tronos, dominaciones, principados, potestades: todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su consistencia”: Col 1, 16-17. ... que la creación fue hecha con un propósito concreto... “Por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor”: Ef 1, 4.“A él [a Jesús], por quien somos herederos, elegidos de antemano según el previo designio del que realizo todo conforme a la decisión de su voluntad”: Ef 1, 11. “... conforme al designio eterno realizado en Cristo Jesús”: Ef 3, 11. “Predestinados antes de la creación del mundo y manifestado [Jesús] en los últimos tiempos a causa de vosotros”: I P 1, 20; Jn 6, 64-65; 17, 24. Sin embargo, en los textos de la Torá no se encuentra detalle ni referencia a tales supuestos. El planteamiento teológico cristiano es totalmente opuesto a la teología judía de la cual coge para sí pasajes...
(Páginas 146 a 153)
El diluvio Los gigantes son los héroes de la antigüedad. Nemrod es el primer héroe de la antigüedad: Gn 10, 8-10. “Es de notar que en aquel tiempo había gigantes sobre la tierra: porque después que los hijos de Dios... “: VL, p. 8. “Existían entonces los gigantes en la tierra, y también después”: NC, p. 35; LB, p. 25. La VL omite “y también después”. BJ: Gn 6, 1-2. NC, p. 35: “La interpretación del lugar es difícil; la opinión más corriente es que se trata de las uniones conyugales de los descendientes de la raza elegida, los hijos de Dios, con las mujeres de la raza de Caín, las hijas de los hombres”. π No hay evidencia científica de la existencia de esos gigantes; si acaso la misma que la de los Titanes, seres mitológicos, aludidos antes por la BJ: Gn 6, 1-2.Los gigantes son exterminados en el diluvio: Gn 7, 21; Sab 14, 6; Ecli 16, 7; Ba 3, 27. Siguen habiendo gigantes después del diluvio: Núm 13, 33; Dt 1, 28; 3, 11; Jos 12, 4; Ba 3, 26. Sobre una nota a Sab 14, 6, la BJ, p. 985, dice: “Estos gigantes juegan un papel importante en las tradiciones o leyendas judías”. Gn 6, 5: “Viendo Yahvé que la maldad del hombre cundía en la tierra y que todos los pensamientos que ideaba su corazón eran puro mal de continuo...”. Yahvé ve que la maldad del hombre es grande en la tierra y que todo designio de su corazón tendía siempre y únicamente al mal. Para poner remedio a esa tendencia, en lugar de darles ahora las leyes que les dio después (leyes mosaicas) y por lo que el hombre no sabía si estaba obrando bien o mal, resuelve exterminar a toda la Humanidad (excepto a 8 personas justas) tras arrepentirse de haber creado al hombre. Sin embargo, cuando los 8 salen del arca y ya no queda nadie malvado, Yahvé vuelve a decir que el corazón del hombre tiende siempre únicamente al mal: Gn 8, 21. Los fundamentalistas cristianos arguyen una maldad extrema en nuestros tiempos, superior a cualquier otra época pasada, para justificar el inmediato final de los tiempos. Entonces, ¿de qué le sirvió el exterminio? Así, pues, por su maldad, dios resuelve exterminar al hombre: Gn 6, 5, 7. Así, pues, a pesar de su maldad, dios resuelve no exterminar más al hombre: Gn 8, 21. BJ, p. 20: “Esta sección combina dos relatos paralelos. Uno es de tradición yahvista, lleno de colorido y de vida: Gn 6, 5-8; 7, 1-5, 7 –retocado–, 12, 16b, 17, 22-23; 8, 2b-3a, 6, 13, 20; el otro, de tradición sacerdotal, es más preciso y más pensado, pero más seco: 6, 9-22; 7, 6-11, 13, 18, 24; 8, 1-2a, 3, 13-14; 9, 1-17. El redactor final ha respetado estos dos testimonios recibidos de la tradición, sin intentar suprimir o limitar sus divergencias de detalle. Existen varias narraciones babilónicas sobre el diluvio, que ofrecen notables semejanzas con el relato bíblico. Éste no depende de aquéllas; todas se nutren de una misma herencia cultural: el recuerdo de una o de varias inundaciones catastróficas en el valle del Tigris y del Éufrates, que la tradición había exagerado hasta darle dimensiones de cataclismo universal. Sólo que el autor sagrado (y esto es lo esencial) ha dotado a este recuerdo de una enseñanza eterna sobre la justicia y la misericordia de Dios, sobre la malicia del hombre y la salvación concedida al justo (Hb 11, 7). Se trata de un juicio de Dios que prefigura el de los últimos tiempos (Mt 24, 37ss; Lc 17, 26ss), como la salvación concedida a Noé es figura de la salvación por las aguas del bautismo (I P 3, 20-21)”. Los textos de esos dos relatos están puestos alternativamente en el texto final, y el v 7 está retocado [Pentateuco- Prólogo; Gn 6, 11- 13]. Con este v 5, y hasta el 8, inclusive, empieza el relato yahvista lleno de colorido y de vida, dice la BJ: en estos vv se decide el exterminio de todo ser viviente. Los textos están recibidos de la tradición y contienen divergencias de detalle. El relato del diluvio bíblico no es original: varias narraciones babilónicas narran lo mismo. Pero el PB no lo expresa correctamente: dice que esas narraciones babilónicas, a todas luces mitológicas puesto que no están inspiradas por Yahvé, ofrecen notables semejanzas con el relato bíblico. Es al revés: el relato bíblico ofrece notables semejanzas con las narraciones babilónicas, las cuales son de procedencia sumeria (Gn 7, 1-3), es decir, los relatos originales sobre el diluvio son mucho más antiguos que el de la B y, tal como dice después el PB, todas se nutren de una misma herencia cultural (por esto muchas culturas antiguas tienen relatos de inundaciones más o menos catastróficas si bien no todas: la esquimal, y la egipcia, p.e., no las tienen) de cuya tradición se habría exagerado hasta darle dimensiones de cataclismo universal (con lo que nos dice que Yahvé no tiene que ver nada con todo esto puesto que la narración bíblica se refiere a un cataclismo de esta condición). Después sigue la clásica excusa / explicación del por qué ese relato mitológico figura en la B: el autor sagrado aprovechó esos relatos de muerte y dolor, de genocidio de casi toda la humanidad y de casi todos los demás seres vivos para, mediante ellos, darnos a conocer una enseñanza eterna sobre la justicia y misericordia de Dios. Es lícito preguntarnos por qué Yahvé utiliza mitologías increíbles, hasta tal punto que los PB deben explicar los textos bíblicos que las contienen, como medio de expresar su juicio. NC, p. 35: “Aquí comienza la introducción literaria, a la vez que histórica, del diluvio. A causa de la corrupción humana, resuelve Dios hacer un juicio contra el hombre y contra las bestias que por él había creado. Sólo Noé encuentra gracia delante de Dios, y vendrá a ser el segundo padre de la humanidad”. Para la NC el diluvio es historia, y separa la parte literaria de la histórica. El juicio divino también iba dirigido a las bestias puesto que por el hombre fueron creadas: las culpas del hombre las pagan las bestias, creadas por Yahvé para encontrar una ayuda para el hombre; lo curioso es que no la encontró entre ellas, es decir, el objetivo de su creación no fue cumplido. Después de la unión de los hijos de Dios con las hijas de los hombres, de todos esos hijos de Dios, sólo quedaron ocho personas justas. Las demás B nos han impedido conocer qué opinan sobre este importante pasaje: no dicen nada. Gn 6, 6-7, 17; 7, 4: “... le pesó a Yahvé de haber hecho al hombre en la tierra, y se indignó en su corazón. Y dijo Yahvé: ‘Voy a exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado –desde el hombre hasta los ganados, los reptiles, y hasta las aves del cielo–, porque me pesa haberlos hecho’”.“... se arrepintió”, dicen la NC, CB y RVR. “Cuando de algo te arrepientes, no te duele, te enojas, pero siempre estás tranquilo”. San Agustín, Confesiones, Libro I, 4-2. Humano, demasiado humano. BJ, p. 21: “Este pesar de Dios expresa a la manera humana la exigencia de su santidad, que no puede soportar el pecado. I Sam 15, 29 evitará una interpretación literal. Con mucha más frecuencia el ‘arrepentimiento’ de Dios significa el apaciguamiento de su cólera y la cancelación de su amenaza (Jer 26, 3)”. En realidad el autor humano expresa todas las exigencias de la santidad de Yahvé a manera humana ¿Necesita diluvios el dios omnipotente para exterminar a su creación o lo puede hacer con sólo desearlo? ¿Precisa de mitos de otras culturas, es decir, de los hechos de otros dioses, mediante los cuales expresar lo que ha hecho?: Ex 34, 14. La santidad de Yahvé no puede soportar el pecado (en este caso, la unión sexual de sus ángeles o de virtuosos descendientes de Set con las hijas de los hombres: éste es el grave crimen cometido por la humanidad para merecer su exterminio) y para aplacar el agravio a su santidad, que no puede soportar el pecado, resuelve aplicar una sentencia extraña a su infinita misericordia, justicia y bondad: condena a muerte a todos, según él, los culpables, incluso a los animales. Según la BJ, I Sam 15, 29 evita una interpretación literal. Este v dice: “Pues la Gloria de Israel no miente ni se arrepiente, porque no es un hombre para arrepentirse”. Pero entonces, ¿cuál interpretación es la correcta? ¿Ese pasaje no dice claramente que Yahvé se arrepintió? ¿Qué dice, entonces? La objeción de la BJ, sin embargo, no sirve según comprobamos con la misma B: En efecto, Yahvé no se arrepiente, es decir, no cambia, es inmutable: “No es Dios un hombre que pueda mentir, ni hijo de hombre que deba retractarse”: Núm 23, 19; I Sam 15, 29. “Pero el plan de Yahvé subsiste para siempre, sus decisiones de generación en generación”: Salm 33, 11. “Más tú eres el mismo”: Salm 102, 28. “Determinó para siempre su alianza”: Salm 111, 9; 19, 8-10; 119, 152. “Estableció con ellos una alianza eterna”: Ecli 17, 12. “Hasta vuestra vejez, yo seré el mismo”: Is 46, 4; 41, 4. “Yo, Yahvé, he hablado, y cumplo la palabra: no me retraeré,...”: Ez 24, 14. “Yo, Yahvé, no cambio”: Ml 3, 6. “Toda dádiva buena y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni fase de sombra”: Sant 1, 17. Sin embargo, en estos otros sí se arrepiente y cambia; no es inmutable. Además del v Gn 6, 6, tenemos los siguientes: “Yahvé renunció a lanzar el mal con que había amenazado a su pueblo”: Ex 32, 14; Gn 18, 23ss; Núm 16, 20ss. “(Que Yahvé va a hacer justicia al pueblo suyo, va a apiadarse de sus siervos)”: Dt 32, 36. “Por eso –palabra de Yahvé, Dios de Israel– yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían siempre en mi presencia, pero ahora –palabra de Yahvé– me guardaré bien de ello...”: I Sam 2, 30-31. “Le fue dirigida la palabra de Dios a Samuel diciendo: ‘Me arrepiento de haber hecho rey a Saúl...’”: I Sam 15, 11, 26, 35; II Re 20, 1, 4-6. “El ángel extendió la mano hacia Jerusalén para destruirla, pero Yahvé se arrepintió del estrago...”: II Sam 24, 16; II Cro 21, 15. “Pues yo extiendo mi mano sobre ti y te destruyo. Estoy cansado de apiadarme”: Jer 15, 6. “... pero se vuelve atrás de su mal aquella gente contra la que hablé, y yo también desisto del mal que pensaba hacerle...”: Jer 18, 8, 10. “Y yo me arrepentiría del mal que estoy pensando hacerles...”: Jer 26, 3 ↓, 13, 19.“Si os quedáis a vivir en esta tierra, yo os edificaré y no os destruiré, os plantaré y no os arrancaré, porque me pesa del mal que os he hecho”: Jer 42, 10. “... y se retracta de las amenazas”: Jl 2, 13. “Se arrepintió Yahvé de ello: ‘No sucederá’, dijo Yahvé”: Am 7, 3, 6. “Cuando Dios vio lo que hacían y cómo se convertían de su mala conducta, se arrepintió del castigo que había anunciado contra ellos, y no lo ejecutó”: Jon 3, 10. “Porque si aquella primera alianza fuera perfecta, no se buscaría lugar para una segunda... Al decir alianza nueva, declara caducada la primera y lo antiguo y viejo está a punto de desaparecer”: Hb 8, 7ss; 7, 11ss; Jn 1, 17; 13, 34; II Cor 3, 8, 14; 5, 7; Ga 4, 21; Ef 2, 15; Col 2, 4, 17; Hb 10, 19... “Con mucha más frecuencia el ‘arrepentimiento’ de Dios significa el apaciguamiento de su cólera y la cancelación de su amenaza (Jer 26, 3)”, termina diciendo la BJ. Pero eso trae nuevos problemas: para justificar, negar o minimizar el arrepentimiento, ahora debe decir que Yahvé es colérico y que cancela su amenaza... con lo que nos dice que sí que se arrepiente... pero en Jer 26, 3, puesto que aquí en Gn 6, 6-7 no se arrepintió y termina por exterminar a su creación. La BJ se ha referido al v 6, pero no dice nada del 7: “Y dijo Yahvé: ‘Voy a exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado –desde el hombre hasta los ganados, los reptiles, y hasta las aves del cielo–, porque me pesa haberlos hecho’”. La Escritura se acomoda a nuestro modo de hablar. ¿Quién dice me pesa, me arrepiento, queriendo decir otra cosa? ¿Hacemos mucho caso a quien se expresa así? Si fuese de esta manera, encontraríamos otro extraño proceder de Yahvé: daría una revelación adaptada a cierto tiempo, dirigida a ciertas personas, sin tener en cuenta a las que vivirían en las épocas posteriores. Tampoco la VL dice nada del v 7; ninguna de las B que poseo lo hace y las restantes de la BJ y VL, ni siquiera del 6. “Porque tú, Yahvé, amas todo lo que tiene ser, y nada aborreces de todo lo que has hecho; que si alguna cosa aborrecieses no la hubieses ordenado hacer”: Salm 145, 9; Sab 11, 24. “Dios conoce las cosas antes de ser creadas”: Ecli 23, 20; Dn 13, 42. “Voy a exterminar... “. Primera de las ciento setenta y tres veces que aparece en la B la raíz *exterm*, de exterminar, todas ellas envueltas en genocidios, asesinatos, sangre, venganzas, destrucción, invasiones de territorios ajenos, violaciones de los derechos humanos... y la mayoría de las veces ejecutado todo por el propio Yahvé, u ordenado por él. Gn 6, 8: “Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahvé”. Yahvé decide exterminar, pues, todo aliento de vida, personas, animales, plantas: Gn 6, 7-8, 13 exceptuando a 8 personas: Noé y su familia, y a una pareja de cada especie de animales (en otro pasaje dice siete parejas, tal como comprobaremos).
(Páginas 248 a 256)
Gn 21, 10-12, 20-21: Sara vuelve a sentirse celosa de Agar: Gn 16, 5-6. Abrahán, con la autorización de Yahvé y siguiendo la orden de Sara, abandona a su esposa (Gn 16, 2-4) Agar y a su hijo primogénito, Ismael. El patriarca Abrahán obedeció a Sara en las dos veces que ésta le ordenó algo relacionado con Agar. NC, p. 48: “La ley de Hammurabi excluye de la herencia al hijo de la esclava. La expulsión obedece a la necesidad de conservar la paz doméstica, siempre perturbada por la poligamia. En este caso se debe más bien al plan divino de hacer a Isaac el heredero de las promesas mesiánicas”. ¿Dónde está el texto que dice que la paz doméstica siempre está perturbada por la poligamia? En efecto, en este caso se debe más bien a lo otro: Ismael estorba para los planes divinos, aun siendo el primogénito. La ley de Hammurabi continúa siendo el norte y guía del pueblo elegido: Gn 9, 6. Gn 21, 22-33; 26, 1: “Sucedió por aquel tiempo que Abimélec, junto con Picol, capitán de su tropa, dijo a Abrahán: ‘Dios está contigo en todo lo que haces. Ahora, pues, júrame por Dios aquí mismo sin mentir, y tanto a mí como a mis hijos y a mis nietos, que la misma benevolencia que he mostrado contigo, la tendrás tú conmigo y con el país donde te hemos recibido como huésped’ Abrahán dijo: ‘Lo juro’... Por eso se llamó a aquel lugar Berseba, porque allí juraron ambos. Hicieron, pues, el pacto de Berseba; luego, levantándose Abimélec y Picol, se volvieron al país de los filisteos... Abrahán plantó un tamarisco en Berseba. Abrahán estuvo residiendo en el país de los filisteos muchos años”.En Gn 21, 24, 31, Abrahán jura por Yahvé. Otros también lo hacen: Núm 30, 2; Job 27, 2; Salm 63, 12; Hb 6, 13. Es correcto jurar por Yahvé: “Lo ha jurado Yahvé Sebaot por sí mismo”: Gn 22, 16; Dt 6, 13 ↓; Is 45, 20, 22-23; Jer 4, 2; 44, 26; 49, 13; 51, 14; Am 6, 8. Yahvé jura por sí mismo; Yahvé toma en vano su nombre.No es correcto jurar por Yahvé, ni por nadie: “No tomarás el nombre de Dios en vano”: Ex 20, 7. “No acostumbres a jurar, ni te habitúes a nombrar al Santo”: Ecli 23, 9. “No juréis de manera alguna”: Mt 5, 34; 23, 20ss. “Ante todo, hermanos, no juréis ni por el cielo ni por la tierra, ni por ninguna otra cosa”: Sant 5, 12. Gn 24, 3, 9; 31, 53; 47, 31; Ex 22, 10; Núm 30, 3; I Re 2, 23; Jer 4, 2. BJ, p. 36: “Relato de tradición elohísta, salvo quizá el v 33... La mención de los filisteos refleja una época en la que éstos habitaban el sur de la llanura costera (Jos 13, 2)”. π Abraham hace pactos con los filisteos; tiene contactos con reyes filisteos (Gn 20). Abraham debió vivir presuntamente hacia 1800/1750 aC. Pero los filisteos no se asentaron en Palestina hasta seis siglos más tarde. HI, p. 99.Como dice la BJ, el pasaje refleja una época en la que los filisteos habitaban el sur de la llanura costera pero esa no era la época de Abrahán: no pudo residir en el país de los filisteos. Según Am 9, 7 y So 2, 5, los filisteos eran originarios de Creta. Se nombra a Berseba (Beer-seba). En Gn 26, 33 se hace alusión a la ciudad del mismo nombre. Pero esa ciudad no es originaria del período israelita sino muy posterior: HI, p. 100, nota 33. En el v 33, Abrahán planta un tamarisco, en contra de la prescripción de Dt 16, 21-22. NC, p. 49: “Llamada tierra de los filisteos por anticipación, pues estos pueblos pertenecientes a los pueblos del mar no llegaron a Palestina sino en el siglo XIII”. ¿Qué significa por anticipación? ¿Alguna excusa ininteligible e intraducible? Abrahán no pudo hacer pactos con los filisteos. Esta es la realidad. Así era llamada aquella región cuando fue escrito el relato, naturalmente: más tarde también de la época de Moisés aunque mucho más cercano a ella en comparación con Abrahán. El autor sagrado, que se supone recibió la inspiración del ES, no sabía que en la época de Abrahán nadie pudo hacer pactos con filisteos. Gn 26, 1. Gn 21, 31 afirma que aquel lugar (pozo) se llamó Berseba a causa del pacto entre Abrahán y Abimélec...NC, p. 49: “Berseba: que significa pozo del juramento”. ... pero en Gn 26, 33 ese nombre se lo da Isaac. El lugar fue designado a Judá según Jos 15, 28; pero según Jos 19, 2, a Simeón. NC, p. 49: “El número siete es número sagrado, y como tal interviene en los juramentos. Abimélec, al recibir de mano de Abrahán los siete corderos, confiesa que, efectivamente, el pozo era de Abrahán”. Numerología, esoterismo...: Gn 15, 8-18.
Génesis 22. Sacrificio de Isaac Gn 22, 1: “Después de estas cosas, Dios tentó a Abrahán”.“Ninguno, cuando sea probado, diga: ‘Es Dios quien me prueba’; porque Dios ni es probado por el mal ni prueba a nadie”: Sant 1, 13. El relato hace referencia a una fe, a una obediencia ciega. Muy peligroso, pienso yo. Por fe u obediencia ciega se cometen en ocasiones los peores actos, muchas personas están sometidas a otras por esa causa, y argumentando sobre pasajes bíblicos como este. Gn 1, 3-5; 15, 1ss; Salm 44, 22; 95, 9; Mt 4, 7. BJ, p. 36: “Relato probablemente de tradición elohísta (vv 1-14 y 19), en el que, por respeto a la tradición, se conserva el nombre de Yahvé (vv 11 y 14). Los vv 15-18 son una adición. Los Padres han visto en el sacrificio de Isaac la figura de la Pasión de Jesús, el Hijo Único”. Gn 22, 2: “Toma a tu hijo, a tu único, al que amas, a Isaac, vete al país de Moria y ofrécelo allí en holocausto en uno de los montes, el que yo te diga”.Yahvé dice de Isaac que es el único hijo de Abrahán. Éste recibe la orden de Yahvé de matar a Isaac en holocausto, es decir, en honor de su dios, a pesar de que la BJ nos acaba de decir que no existían los sacrificios humanos entre los protoisraelitas. Abrahán, que había intercedido por los habitantes de Sodoma, Gomorra, etc., extrañamente, no dice ahora una sola palabra en contra de la petición de Yahvé. BJ, p. 36: “Quizá se encuentre en su origen un relato de fundación de santuario israelita, en el que, a diferencia de los santuarios cananeos, no se ofrecían víctimas humanas. Justifica la prescripción ritual del rescate de los primogénitos en Israel: éstos, como todas las primicias, pertenecen a Dios; pero no deben ser sacrificados, sino rescatados (Ex 13, 11). La narración implica, pues, la condenación, repetidas veces pronunciada por los Profetas, de los sacrificios de niños (Lv 18, 21)”. Gn 7, 21-24; Ex 13, 2; NPP 21. La BJ deja entrever un trasfondo que es imposible ocultar: quizá se encuentre en su origen un relato de fundación de santuario israelita... en el que, a diferencia de los santuarios cananeos, no se ofrecían víctimas humanas. ¿A qué fue, entonces, Abrahán al santuario? Aún aceptando lo del rescate, no todo ser humano podía ser rescatado ↓.El v que indica la BJ no es concluyente. Véanse los comentarios de los dos primeros pasajes siguientes: Yahvé no acepta sacrificios humanos: “No darás ningún hijo tuyo para hacerlo pasar ante Mólec; no profanarás así el nombre de tu Dios. Yo Yahvé”: Lv 18, 21. De este y del siguiente pasaje sólo se deduce que Yahvé no quería que los israelitas sacrificasen a sus hijos a Mólec, dios de los semitas occidentales, rival de Yahvé. “Si un hombre cualquiera de entre los israelitas o de los forasteros que residen en Israel entrega uno de sus hijos a Mólec, morirá sin remedio; el pueblo de la tierra lo apedreará... lo extirparé de su pueblo, por haber entregado un hijo suyo a Mólec... Si el pueblo de la tierra cierra los ojos ante ese hombre que entregó uno de sus hijos a Mólec y no le da muerte, yo mismo volveré mi rostro contra ese hombre y contra su familia, y lo extirparé de su pueblo, a él y a todos los que como él se prostituyan tras Mólec”: Lv 20, 2-5. Notar que condena a muerte a toda la familia de quien sacrifique un hijo suyo a Mólec. ¿Dónde está la diferencia? “Guárdate de dejarte prender por el lazo siguiendo su ejemplo, después de haber sido ellas exterminadas ante ti, y de ir en busca de sus dioses, diciendo: ‘Como servían estas naciones a sus dioses, así lo haré yo también’. No procederás así con Yahvé tu Dios. Porque todo lo que es una abominación para Yahvé, lo que él detesta, es lo que hacen ellos en honor de sus dioses: porque hasta a sus hijos y a sus hijas queman al fuego en honor de sus dioses”. Dt 12, 30-31. “No ha de haber dentro de ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego”: Dt 18, 10. “Despreciaron sus leyes y la alianza que había establecido con sus padres y las exigencias que les había impuesto Caminaron tras dioses que eran nada y se volvieron nada, imitando a las naciones de alrededor, cuando Yahvé les había prescrito no actuar como ellas”: II Re 17, 15. Yahvé acepta (y exige) sacrificios humanos: “Conságrame todo primogénito; todo lo que abre el seno materno entre los hijos de Israel, tanto de los hombres como de los animales, es mío... Como el faraón se obstinó en no dejarnos salir, Yahvé mató a todos los primogénitos del ganado. Por eso yo sacrifico a Yahvé todo primogénito macho del ganado y rescato todo primogénito de mis hijos. Esto será como señal en tu brazo y como recordatorio en tu frente”: Ex 13, 2, 12-13, 15-16; Núm 18, 15. No se sigue: Yahvé ordena matar al primogénito del ganado porque mató a los primogénitos del ganado egipcio; por eso “sacrifico a Yahvé... “, luego “y rescato todo primogénito de mis hijos” no concuerda con la oración puesto que a los primogénitos de los egipcios también los mató. “El que pegue a su padre o a su madre, morirá”: Ex 21, 15. “No retrases la ofrenda de las primicias de tu era y de tu lagar. Me entregarás el primogénito de tus hijos”: Ex 23, 28. “Nada de lo que a uno pertenece, hombre, animal o campo de su propiedad, que haya sido consagrado a Yahvé con anatema podrá ser vendido ni rescatado. Todo anatema es cosa sacratísima y pertenece a Yahvé. Ningún ser humano consagrado como anatema podrá ser rescatado; debe morir”: Lv 27, 29-29. “Israel se adhirió así al Baal de Peor, y se encendió la ira de Yahvé contra Israel. Dijo Yahvé a Moisés: ‘Toma a todos los jefes del pueblo y empálalos en honor de Yahvé, cara al sol; así cederá el furor de la cólera de Yahvé contra Israel... “: Núm 25, 3-5. “Dijo Yahvé a Moisés: ‘Sacad la cuenta... del botín y de los cautivos, personas y bestias. Reservarás para Yahvé, de la parte de los combatientes que fueron a la guerra, uno por cada quinientos, sean personas, bueyes, asnos u ovejas. Lo tomarás de la mitad que les corresponde y se lo darás al sacerdote Eleazar, como reserva para Yahvé”: Núm 31, 25-29 ↓.“No aceptaréis rescate por la vida de un homicida reo de muerte, pues debe morir”: Núm 35, 31. “Las personas eran 16.000, correspondiendo a Yahvé, 32. Moisés dio al sacerdote Eleazar la reserva de Yahvé, como había ordenado Yahvé a Moisés”: Núm 31, 40-41. ¿Qué hacía el sacerdote con las 32 personas que correspondían a Yahvé?“Yahvé nuestro Dios entregó en nuestras manos también a Og, rey de Basán, con todo su pueblo. Lo derrotamos hasta no dejarle ni un superviviente... los consagramos al anatema... consagramos al anatema a toda ciudad: hombres, mujeres y niños”: Dt 3, 3ss; 2, 31-36; 20, 16-18; Núm 21, 30ss. “Cuando Yahvé tu Dios te haya introducido en la tierra en la que vas a entrar para tomarla en posesión, y haya arrojado al llegar tú a naciones numerosas: hititas, guirgaseos, amorreos, cananeos, perizitas, jivitas y jebuseos... las consagrarás al anatema. No harás alianza con ellas, no les tendrás compasión... destruirás, pues, todos esos pueblos que Yahvé tu Dios te entrega; tu ojo o se apiadará de ellos”: Dt 7, 1ss; Gn 15, 19-21. “Yo pongo en tus manos a Jericó y a su rey... la ciudad será consagrada al anatema a Yahvé con todo lo que haya en ella... consagraron al anatema todo lo que había en la ciudad, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, a filo de espada”: Jos 6, 2ss. Maldición a quien reconstruya Jericó “En aquel tiempo Josué pronunció este juramento: ¡Maldito sea delante de Yahvé el hombre que se levante y reconstruya esta ciudad de Jericó! ¡Al precio de su primogénito echará su cimiento y al de su benjamín colocará las puertas!”: Jos 6, 26 ↓.
Violación del anatema: “Acán se quedó con algo del anatema, y la ira de Yahvé se encendió contra los israelitas... Israel ha pecado... y hasta se han quedado con algo del anatema, lo han robado, lo han escondido... yo no estaré ya con vosotros, si no hacéis desaparecer el anatema de en medio de vosotros... Acán respondió a Josué: ‘En verdad, yo soy el que ha pecado contra Yahvé...’. Lo sacaron de la tienda y se lo llevaron a Josué y a todos los israelitas, y fue depositado delante de Yahvé... y todo Israel lo apedreó (y los quemaron en la hoguera y los apedrearon)... así Yahvé calmó del furor de su cólera”: Jos 7, 1ss. La cólera de Yahvé se calma gracias a la ejecución de personas. “Y Jefté hizo un voto a Yahvé: ‘Si entregas en mis manos a los amonitas, el primero que salga de las puertas de mi casa a mi encuentro cuando vuelva victorioso de los amonitas, será para Yahvé y lo ofreceré en holocausto’... cuando Jefté volvió a Mispá, a su casa, he aquí que su hija salía a su encuentro... al cabo de los dos meses, volvió donde su padre y él cumplió en ella el voto que había hecho”: Jue 11, 30-31, 34, 39. “Ahora, vete y castiga a Amalec, consagrándolo al anatema con todo lo que posee; no tengas compasión de él, mata hombres y mujeres, niños y lactantes... ‘como tu espada ha privado a las mujeres de sus hijos, así entre las mujeres, privada de su hijo será tu madre’, y Samuel descuartizó a Agag ante Yahvé”: I Sam 15, 3, 33. “Que se nos entreguen siete de entre sus hijos y los despeñaremos ante Yahvé... el rey dijo: ‘Os los entregaré’... y los puso en manos de los gabaonitas, que los despeñaron en el monte ante Yahvé, Cayeron los siete a la ve; fueron muertos en los primeros días de la cosecha, al comienzo de la siega de la cebada... subió desde allí los huesos de Saúl y los huesos de su hijo Jonatán y los reunió con los huesos de los despeñados. Sepultaron los huesos de Saúl y los de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Selá, en el sepulcro de Quis, padre de Saúl, y ejecutaron cuanto había ordenado el rey, después de lo cual Dios quedó aplacado con la tierra”: II Sam 21, 6, 9, 13-14. Leer todo el pasaje: es una venganza sobre Saúl, despeñando a siete de sus hijos. Y así Yahvé quedó nuevamente aplacado, Nótese las veces que se especifica que las ejecuciones de las personas fueron “ante Yahvé”. “Por orden de Yahvé, gritó al altar diciendo: ‘Altar, altar, así dice Yahvé: un hijo nacerá a la casa de David, de nombre Josías 27. Él sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares de culto, y los que queman incienso sobre ti. Se quemarán huesos humanos sobre ti’”: I Re 13, 2; II Re 23 20 ↓.“En su tiempo, Jiel de Betel reconstruyó Jericó. A costa de Abirón, su primogénito, echó los fundamentos, y a costa de su hijo menor, Segub, erigió las puertas, según la palabra que había dicho Yahvé por boca de Josué, hijo de Nun”: I Re 16, 34. La misma B (BJ, p. 405) que dijo que no hubo sacrificios de niños entre los israelitas, de este v comenta: “Es posible, pero no seguro, que los dos hijos sirvieran de víctimas para un sacrificio de fundación”. A tener en cuenta la parte final del v: “... según la palabra que había dicho Yahvé por boca de Josué”: Jos 6, 26. “Así habla Yahvé: Por haber dejado partir al hombre entregado a mi anatema, tu vida pagará por su vida y tu ejército por su ejército”: I Re 20, 42. “Josías inmoló sobre los altares a todos los sacerdotes de los altozanos que se encontraban allí y quemó sobre ellos huesos humanos”: II Re 23, 20.
Éxodo
(Páginas 328 a 332)
Ex 3, 5 Obviamente, era suelo sagrado, pero para los quenitas. En este pasaje de la zarza el NT ve la resurrección de los muertos: Lc 20, 37. Job 7, 7-9. Ex 3, 8a: Yahvé: “He bajado para liberarlo [a su pueblo] de la mano de los egipcios”. “Ves (a Moisés), pues, yo te envío al faraón para que saques a mi pueblo...”: Ex 3, 10. ¿Baja (!) Yahvé para liberar a su pueblo o envía a Moisés para esa empresa? Ex 3, 8b; 3, 17; 13, 5; 33, 3; Lv 20. 24; Núm 13, 27; 14, 8; Dt 6, 3; 11, 9; 26, 9, 15; 27, 3; 31, 20: “... a una tierra que mana leche y miel”. Designación de la Tierra Prometida, frecuente en el Pentateuco. Pero en Núm 16, 13 es Egipto la tierra que mana leche y miel. Ex 3, 8-12, 17: Yahvé quiere sacar a los israelitas de Egipto para que tomen posesión de la tierra de los cananeos, hititas, amorreos, perizitas, jivitas y jebuseos. Ex 6, 4-5. Sin embargo, en Ex 3, 18 y 5, 1-2 dice que quiere que salgan “para hacer sacrificios y una fiesta para el Señor a tres días de camino”. Ex 3, 13-15: “Contestó Moisés a Dios: ‘Si voy a los israelitas y les digo: ‘El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros’, y ellos me preguntan: ‘¿Cuál es su nombre?’, ¿qué les responderé?’ Dijo Dios a Moisés: ‘Yo soy el que soy’ Y añadió: ‘Así dirás a los israelitas: ‘Yo soy me ha enviado a vosotros’ Siguió Dios diciendo a Moisés: ‘Así dirás a los israelitas: Yahvé, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Éste es mi nombre para siempre, por él seré recordado generación tras generación’”.El autor bíblico deja pistas fáciles de comprender: los israelitas, y Moisés, no conocen a *Dios*, no saben ni su nombre y éste tiene que decirle a Moisés cómo presentárselo diciendo que era el de sus padres: “Éste es mi nombre para siempre, por él seré recordado generación tras generación”... parece claro que acaba de imponer un punto de partida; sólo le ha faltado explicar por qué los israelitas habían olvidado hasta su nombre. Por otra parte, los autores dejan también otras pistas para entenderlo: da normas nuevas y, por primera vez; habla claramente como si antes no hubiese dado ninguna norma a sus padres: ¿por qué esperaría Yahvé a dar sus leyes hasta el tiempo de Moisés, cientos de años después de su presentación a los patriarcas?: “Yo os haré mi pueblo, y seré vuestro Dios”: Ex 6, 7; “Yahvé dijo a Moisés y a Aarón en el país de Egipto: ‘Este mes será para vosotros el primero de los meses; será para vosotros el primer mes del año... ‘”: Ex 12, 1ss; los israelitas recriminaron a Moisés la aportación del nuevo dios/demonio; estaban bien en Egipto y el siguiente v no parece que dé a entender gran entusiasmo por parte del pueblo cuando Moisés les dijo que la nueva deidad les obligaba a irse de donde estaban: “¿No te dijimos en Egipto: Déjanos en paz, serviremos a los egipcios, pues más nos vale servir a los egipcios que morir en el desierto?”: Ex 14, 12. Fórmulas de expresión parecidas las encontramos en Ex 5, 19ss; 6, 9; 15, 24; 16, 2-3; 17, 3; Núm 11, 4ss; 14, 2ss; 20, 2ss... hasta el extremo de encontrar en Ex 16, 8 unas palabras de Moisés que aclaran perfectamente lo que se afirma aquí: “... porque Yahvé ha oído vuestras murmuraciones contra él; pues nosotros [Moisés y Aarón], ¿qué somos? No van contra nosotros vuestras murmuraciones, sino contra Yahvé”. En otro pasaje incluso dudan que la nueva deidad esté con ellos: “¿Está Yahvé entre nosotros o no?”: Ex 17, 7. Es inverosímil que los israelitas despreciasen a la deidad, murmurasen contra ella y no supiesen si realmente estaba con ellos o no si hubiese sido la suya desde siempre: la excusa del *olvido de la deidad*, que algún exegeta ha apuntado, no se puede tomar en serio; no por parte de un pueblo como el israelita en donde el miedo a la deidad les hacía (y les hace) estar siempre, a todas horas, pendientes de la misma y todavía más en la adversidad. El trasfondo es simple: no es otra cosa que un invento de los autores bíblicos; simplemente, no ocurrió nada de lo que se cuenta en estos pasajes: los hebreos nunca estuvieron en Egipto en las condiciones que narra la B. Gn 28, 13ss; 28, 20-21. Pero otro detalle sobre el propio texto bíblico nos hará comprender definitivamente que Yahvé no era un dios hebreo: ¿cómo es que, presentándose como el dios de sus padres, se hace llamar Yahvé y no El-Sadday? Gn 17, 1; Ex 6, 2-3. BJ, p. 75: “La tradición yahvista hace remontarse el culto de Yahvé a los orígenes de la humanidad (Gn 4, 26), y emplea este nombre divino en toda la historia patriarcal. Según la tradición elohísta, a la que pertenece este texto, el nombre de Yahvé no fue revelado más que a Moisés, como el nombre del Dios de los Padres. La tradición sacerdotal (Ex 6, 2-3), concuerda con ella precisando únicamente que el nombre del Dios de los Padres era El Sadday (Gn 17, 1). Este relato, uno de los pasajes culminantes del AT, plantea dos problemas: el primero, filológico, atañe a la etimología del nombre de ‘Yahvé’; el segundo, exegético y teológico, atañe al sentido general del relato y al alcance de la revelación que trasmite. 1º. Se ha tratado de explicar el nombre de Yahvé por lenguas distintas a la hebrea o por diversas raíces hebraicas. Ciertamente debe verse en él una forma arcaica del verbo ‘ser’. Algunos reconocen aquí una forma factitiva de este verbo: ‘hace ser’, ‘trae a la existencia’. Con mucha mayor probabilidad se trata de una forma de tema simple, y la palabra significaría ‘es’. 2º. En cuanto a la interpretación, la palabra se explica en el v 14, que es una adición antigua de la misma tradición. Se discute sobre el sentido de esta explicación: ‘ehyeh ‘aser ‘ehyeh. Dios, hablando de sí mismo, no puede emplear más que la primera persona: ‘Yo soy’. El hebreo puede traducirse literalmente: ‘Yo soy lo que yo soy’, y esto querría decir que Dios no quiere revelar su nombre; pero precisamente Dios da aquí su nombre que, según la mentalidad semítica, parece definirlo de alguna manera. Pero el hebreo también puede traducirse literalmente ‘Yo soy el que soy’, y según las reglas de la sintaxis hebrea, esto corresponde a ‘Yo soy el que es’, ‘Yo soy el existente’; así lo entendieron los traductores de los Setenta: Egô eimi ho ôn. Dios es el único verdaderamente existente. Ello significa que es trascendente y sigue siendo un misterio para el hombre, y también que actúa en la historia de su pueblo y en la historia humana a la que él dirige hacia un fin”. NC, p. 87: “El nombre misterioso de Yahvé con que se designaba a Dios en el AT ha recibido diversas explicaciones, ninguna de ellas totalmente satisfactoria. Literalmente significa el que es. Algunos autores lo interpretan en sentido metafísico: el Ser Subsistente, el que tiene ser por sí mismo; pero esto es demasiado abstracto para la mentalidad poco filosófica del pueblo hebreo. Por eso, no pocos autores suponen que en la expresión el que es va implicada la idea de auxilio y protección a Moisés y a Israel, y, en ese caso, la declaración de Dios sería paralela a la del v 12: ‘Yo seré contigo’. El nombre de Yahvé sería prenda de la futura protección divina al pueblo elegido. Recientemente se ha propuesto ver en la respuesta de Dios (‘yo soy el que soy’) una declaración evasiva a la interrogación de Moisés: ‘¿Tú quién eres?’. La respuesta divina quedaba envuelta así en el misterio. Dios no se declara bajo conceptos humanos concretos para que los israelitas no sensibilicen su naturaleza. En el Decálogo les prohibirá representarle bajo imágenes talladas o esculpidas, para evitar todo peligro de idolatría. Aquí Dios rehúsa declarar su naturaleza y definirse, quedando así su nombre en el misterio, rodeado de la máxima veneración en la tradición judía”. En efecto: la expresión “Yo soy el que soy” parece más bien una respuesta evasiva a la pregunta de Moisés y los exegetas bíblicos le dan excesiva trascendencia, buscando y rebuscando soluciones a algo que no tiene. NPP 10. Ex 3, 16, 18; 5, 3; 8, 23: “Entonces irás con los ancianos de Israel al rey de Egipto... y haremos un viaje por el desierto de tres días para ofrecer sacrificios...”.“Después se presentaron Moisés y Aarón al faraón”: Ex 5, 1. Moisés no obedece a Yahvé: éste le dice que se presente al faraón con los ancianos pero Moisés se presenta con Aarón. Primera mención de los ancianos como representantes y autoridades del pueblo elegido. Ex 3, 21; 11, 2-3; 12, 35-36; 20, 5; Dt 14, 21; Mt 10, 35-36; 13, 12; Lc 14, 26; Jn 15, 6: Yahvé: “Haré que este pueblo obtenga el favor de los egipcios, de modo que cuando partáis, no salgáis con las manos vacías...”.Yahvé prepara el despojo de los egipcios por parte de los israelitas, como se puede comprobar a continuación. Curiosamente, a pesar de que en ciertos pasajes los PB dan extensas explicaciones, ahora no dicen nada. ¿Yahvé quiere la amistad o el odio entre egipcios e israelitas?: Ex 4, 2ss. Ex 3, 22; 12, 35-36; Dt 20, 13-17: “... sino que cada mujer pedirá a su vecina y a la dueña de su casa objetos de plata, objetos de oro y vestidos, que pondréis a vuestros hijos y a vuestras hijas, y así despojaréis a los egipcios”.Yahvé ordena el despojo de los egipcios en plata, oro y vestidos por parte de los israelitas.
Levítico
(Páginas 428 a 438)
IV. L Levítico 17. Inmolaciones y sacrificios BJ, p. 140: “En una redacción sacerdotal, el fondo de la ‘ley de santidad’, 17-26, parece que se remonta al final de la época monárquica, y que representa las tradiciones del templo de Jerusalén. Se descubren en ella contactos evidentes con el pensamiento de Ezequiel, que aparece así como el desarrollo de un movimiento preexílico”. En efecto: ese código y Ezequiel son demasiado parecidos para que sean de tan distintas épocas y de ninguna manera son obra de Moisés sino del final de la época monárquica, es decir, poco antes del descalabro de Nabucodonosor II, alrededor de siete siglos más tarde. Lv 17, 1ss; Ex 20, 24; 32, 25-29; Núm 18, 6-8; Dt 12, 4-28: “Yahvé habló así a Moisés: ‘Di a Aarón y a sus hijos, y a todos los israelitas: Ésta es la orden de Yahvé: Cualquier hombre de la casa de Israel que mate buey, oveja o cabra dentro del campamento o fuera del mismo, y no los lleve a la entrada de la Tienda del Encuentro, para presentarlos como ofrenda a Yahvé ante su Morada, será considerado reo de sangre. Tal hombre ha derramado sangre y será excluido de su pueblo; a fin de que los israelitas presenten en honor de Yahvé al sacerdote, a la entrada de la Tienda del Encuentro, aquellas víctimas que inmolan en el campo, para que se ofrezcan como sacrificios de comunión. El sacerdote derramará la sangre sobre el altar de Yahvé, a la entrada de la Tienda del Encuentro, y quemará las grasas como calmante aroma para Yahvé. En adelante no seguirán sacrificando sus sacrificios a los sátiros tras los cuales se prostituían. Decreto perpetuo será éste para ellos, generación tras generación. Yo he elegido a vuestros hermanos los levitas, de entre los demás israelitas. Son un don que os hago; son ‘donados’ a Yahvé para prestar servicio en la Tienda del Encuentro. Pero tú y tus hijos os ocuparéis de vuestro sacerdocio en todo lo referente al altar y a todo lo de detrás del velo y prestaréis vuestro servicio. Os doy vuestro sacerdocio como un servicio gratuito. El laico que se acerque morirá’. Derechos de los sacerdotes. Dijo Yahvé a Aarón: ‘Yo te doy el ministerio de lo que se reserva para mí. Todo lo consagrado por los israelitas te lo doy a ti y a tus hijos, como porción tuya, por decreto perpetuo’”.“No sigáis trayendo oblación vana: el humo del incienso me resulta detestable”: Is 1, 13. Según la antigua costumbre toda matanza de reses es un acto cultual que debe realizarse sobre un altar (I Sam 14, 32-35), y según Lv 17, 3ss en el santuario. Gn 9, 6. Los levitas son proclamados como únicos sacerdotes, como los únicos que pueden ofrecer sacrificios a Yahvé. Parece normal puesto que es un documento de tradición sacerdotal: Había sacerdotes que no eran levitas pero la tradición bíblica se fijó en un tiempo en el que solamente los levitas podían ser sacerdotes. Otras personas ofrecen sacrificios siendo de otras tribus y en alguna ocasión bajo el beneplácito o la orden de Yahvé. “Luego construirás a Yahvé tu Dios, en la cima de esa altura escarpada, un altar bien dispuesto. Tomarás el toro y lo quemarás en holocausto, con la leña del cipo que cortes’. Gedeón tomó entonces diez hombres de entre sus criados e hizo como Yahvé le había ordenado. Pero, como temía a su familia y a la gente de la ciudad, en lugar de hacerlo de día, lo hizo de noche”: Jue 6, 26-27. Gedeón era de la tribu de Efraín. “Hubo un hombre de Ramatáin Sofín, un sufita de la montaña de Efraím, llamado Elcaná, hijo de Yeroján, hijo de Elihú, hijo de Toju, hijo de Suf, efrainita. 2 Tenía dos mujeres: una se llamaba Ana y la otra Peniná. Peniná tenía hijos; Ana, en cambio, no los tenía. Este hombre subía anualmente desde su ciudad para adorar y ofrecer sacrificios a Yahvé Sebaot en Siló, donde estaban Jofní y Pinjás, los dos hijos de Elí, sacerdotes de Yahvé. El día en que Elcaná sacrificaba, daba sendas porciones a su mujer Peniná y a sus hijos e hijas...; ... Concibió Ana y, llegado el tiempo, dio a luz un niño a quien llamó Samuel, ‘porque, dijo, se lo he pedido a Yahvé’. Subió el marido Elcaná con toda su familia para ofrecer a Yahvé el sacrificio anual y cumplir su voto”: I Sam 1, 1-4, 20. La familia de Elcaná era de la tribu de Manasés. “Cuando los filisteos supieron que los israelitas se habían reunido en Mispá, subieron los príncipes de los filisteos contra Israel. Habiéndolo oído los israelitas, temieron a los filisteos y dijeron los israelitas a Samuel: ‘No dejes de invocar a Yahvé nuestro Dios, para que él nos salve de la mano de los filisteos’. Tomó Samuel un cordero lechal y lo ofreció entero en holocausto a Yahvé, invocó a Yahvé en favor de Israel y Yahvé le escuchó”: I Sam 7, 7-9. Samuel, hijo de Elcaná, era, pues, también de la tribu de Manasés. “Los hijos de David eran sacerdotes”: II Sam 8, 18. David era de la tribu de Judá. Sacerdotes según el hebreo. Otras B cristianas traducen “príncipes” o “los primeros”. El v 7 se refiere a sátiros, al igual que las NC, p.147 y LB, p. 140, animales mitológicos inexistentes. La VL y la RVR ↓ traducen demonios.LB, p. 140: “Lv 17, 3-4: Esta legislación primitiva se modificó con el tiempo (Dt 12, 15)”. Lo cual implica que las dos no pudieron ser escritas por la misma persona ni en la misma época. Lv 17, 10-11, 14: “... me volveré contra quien coma sangre... porque la vida de la carne está en la sangre”.Gn 9, 4. Levítico 18. Normas acerca de la unión conyugal BJ, p. 141: “Está más cerca del Deuteronomio que el resto de la ley de santidad... las prohibiciones se reducen todas a la prohibición del incesto: una carne no se fecunda a sí misma”. Lv 18, 5: “El hombre que los cumpla [sus preceptos y normas], gracias a ellos vivirá”. Lv 18, 6, 9, 12-13, 15-16, 18; 20, 17, 20-21: “Ninguno de vosotros se acercará a una parienta suya próxima para descubrir su desnudez... ni la de su hermana por parte de padre o de madre... ni la de la hermana de tu padre ni de tu madre... ni la de la nuera... ni la de la mujer de tu hermano... ni a una mujer juntamente con su hermana”.Abrahán y Sara, padres de la nación hebrea, eran hermanos y su unión fue bendecida por Yahvé. Su hijo Isaac también cometió incesto, al igual que Jacob. Lv 21, 13-14; Dt 25, 5-10: Ley del levirato, contraria a Lv 18, 16. Lv 18, 21; 20, 2ss: “No darás ningún hijo tuyo para hacerlo pasar ante Mólec”.La expresión “ante Mólec” es la misma que se emplea cuando se trata de hacer pasar “ante Yahvé”. Gn 7, 21-24. “Porque de antemano está preparado un Tófet –también para el rey– un foso profundo y ancho; hay paja y madera en abundancia. El aliento de Yahvé, cual torrente de azufre, lo enciende”: Is 30, 33. Tófet: “quemadero”, lugar del valle de Ben Hinón en que se sacrificaba a los niños por el fuego a Mólec. El Señor aprovecha la ocasión: todavía queda paja y madera en abundancia en donde se sacrificaban personas por parte de los cananeos; no hará falta que ponga él más paja y más madera para cometer sus sacrificios los cuales incluirán al rey: Yahvé lo enciende. “... porque no habían puesto en práctica mis normas, habían despreciado mis preceptos y profanado mis sábados, y sus ojos se habían ido tras las basuras de sus padres. E incluso llegué a darles preceptos que no eran buenos y normas con las que no podrían vivir, y los contaminé con sus propias ofrendas, haciendo que pasaran por el fuego a todo primogénito, a fin de infundirles horror, para que supiesen que yo soy Yahvé”: Ez 20, 24-26. Otro pasaje, de Jeremías (19, 4-9), dice lo contrario pero en él Yahvé castiga con la muerte y el canibalismo a quien de entre su pueblo haya dado sus hijos a Mólec. El remedio es peor que el mal: “... los reyes de Judá han llenado este lugar de sangre de inocentes, y han construido los altos de Baal para quemar a sus hijos que no les mandé ni les dije ni me pasó por las mientes. Por tanto, van a venir días en que no se hablará más de Tófet ni del valle de Ben-Hinón, sino del ‘Valle de la Matanza’ Vaciaré la prudencia de Judá y Jerusalén a causa de este lugar: los haré caer a espada ante sus enemigos por mano de los que busquen su muerte; daré sus cadáveres por comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra, y convertiré esta ciudad en desolación y rechifla;... Les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y comerán cada uno la carne de su prójimo...”. Lv 26; Dt 28 ↓.Después, esos enemigos que enviará contra su pueblo serán castigados en los mismos términos: “Haré comer a tus opresores su propia carne, como con vino nuevo, con su sangre se embriagarán”: Is 49, 26; Jer 29, 21-22. BJ, p. 142: “Estos sacrificios de niños a los que ‘se hacía pasar por el fuego’, es decir, que eran quemados, son un rito cananeo condenado por la ley. Este rito se había introducido en Israel, especialmente en Jerusalén, en el quemadero del valle de Ben Hinón (la ‘Gehenna’). La palabra Mólec es de origen fenicio; designo un tipo de sacrificio; pero fue divinizada en Ugarit, donde aparece en la lista de los dioses. En Israel se la entendió como nombre de un dios, y algunos textos hablan de sacrificios ofrecidos al dios Mólec (es decir, Melek, ‘el rey’)”. Gn 7, 21-24; II Re 16, 3. La VL traduce “para consagrarle al ídolo Moloch”, empleando la misma expresión de consagración ofrecida a Yahvé. Lv 18, 22; Gn 13, 13; 19, 4-5: “No te acostarás con varón como con mujer: es una abominación”.En Lv 20, 13 los homosexuales, varones, son condenados a muerte. La homosexualidad es considerada abominación, y en Gn 19, 4-5, más concretamente como pecado, que bíblicamente es lo mismo. Dt 22: la mujer no llevará vestidos de hombre, ni el hombre vestidos de mujer. Dt 23, 18-19. El cristianismo dice: “... igualmente que los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre”: Rm 1, 27 ↓.“... ni los afeminados, ni los homosexuales... tendrán parte en el reino de Dios”: I Cor 6, 9-10. “... ningún fornicario o impuro... participará en la herencia del Reino de Cristo” Ef 5, 5. “La Ley no se ha hecho para los justos... sino para los prevaricadores y rebeldes... para los asesinos... para los homosexuales... traficantes de esclavos...”: I Tm 1, 9-10. Los homosexuales, puestos al lado de los asesinos y traficantes de esclavos, no entrarán en el Reino de Cristo. Del lesbianismo sólo hay una referencia bíblica...: “... pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza” Rm 1, 26. ... y pertenece al NT. Del contexto de Rm 1, 18-32, escrito por Pablo, se deduce que fue Yahvé el que “los entregó a apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos” → Tomo VI.El autor de la carta a Tito le confiesa a este que en algún tiempo fueron “esclavos de toda suerte de pasiones y placeres”. Sobre ellos no se cumplió la palabra de Yahvé: debieron ser apedreados, según Lv 20, 13. “... maldito quien no mantenga las palabras de esta Ley, poniéndolas en práctica”: Dt 27, 15-26. Lv 18, 23: Ex 22, 18. Lv 18, 25: “Se ha hecho impuro el país; por eso he castigado su iniquidad, y el país ha vomitado a sus habitantes”.El v no lo pudo escribir Moisés. En tiempos de Moisés la tierra prometida todavía no había sido invadida ni castigada. Lv 18, 28: “... del mismo modo que vomitó a las naciones anteriores a vosotros”.Las naciones cananeas anteriores a los israelitas no habían sido vomitadas todavía en tiempos de Moisés. Levítico 19. Prescripciones morales y cultuales Lv 19, 3, 30; 23, 3: “Guardad mis sábados”.Ex 20, 8. Lv 19, 11, 13; Dt 24, 14; To 4, 14: “No hurtaréis; no mentiréis... no oprimirás a tu prójimo, ni lo explotarás”. Buen pasaje, pero: Ex 3, 22; 20, 15-16; Jos 2, 4-6; II Cor 12, 16. Lv 19, 14: “No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo a un ciego”.Mudo: la palabra hebrea significa también ‘sordo’, y así lo traduce la DHH, p. 183. Más tarde los ciegos son menospreciados: II Sam 5, 8. Lv 19, 15; Dt 1, 17; 16, 19: “Siendo juez, no hagas injusticias, ni por favorecer al pobre ni por miramiento hacia el grande: con justicia juzgarás a tu prójimo... no hagáis en el juicio acepción de personas...”.“No juzguéis, para que no seáis juzgados”: Mt 7, 1. Lc 6, 41. Lv 19, 16-18, 34; Mt 5, 43, 22, 39-40: “No andes difamando entre los tuyos... no odies en tu corazón a tu hermano... no te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.Excelentes pasajes, si bien no todas las B los consideran auténticos ↓.Ahora bien, ¿quién los cumple? Por otra parte, parecen excesivamente racistas: sólo se prohíbe difamar “entre los tuyos”, sólo se prohíbe la venganza y el rencor “a los hijos de tu pueblo”... cabría preguntarse qué entiende Yahvé por “tu prójimo” aunque a la vista del pasaje pienso que ha quedado claro: los no israelitas no son el prójimo. Consecuentemente, los habitantes de la tierra de Canaán no entran entre los prójimos del pueblo al que va dirigido el pasaje. Ex 20, 13; Lc 6, 41. Así, los excelentes pasajes se convierten en no tan excelentes y sí en un claro racismo y xenofobia. Mt 19, 18-19; 22, 36-40. Lv 19, 19-22: “No cruzarás ganado tuyo de diversas especies. No siembres tu campo con dos clases de grano diferentes. No uses ropa de tejidos de dos clases. Si un hombre se acuesta con una mujer que es una sierva que pertenece a otro, sin que haya sido ni liberada, será él castigado, pero no con pena de muerte, pues ella no era libre... Con el carnero de reparación, el sacerdote hará expiación ante Yahvé por el pecado que cometió, y se le perdonará su pecado”. “Porque es imposible que sangre de toros y de machos cabríos borre pecados”: Hb 10, 4. NC, p. 149: “Tales leyes obedecen a las preocupaciones sociales de los hebreos, a las que Moisés se acomodó”. Moisés se acomodó a las preocupaciones sociales de los hebreos. Pero, ¿no fue Moisés el legislador máximo de los israelitas según órdenes únicas, concretas y expresas de Yahvé? Gn 9, 20-25; Lv 23, 14. Lv 19, 23: Los frutos de los árboles frutales serán incircuncisos por tres años.NC, p. 149: “Las primicias de los árboles, como las de los ganados, son debidas a Yahvé, autor de la fecundidad de los árboles. El artículo 60 del código de Hammurabi nos ofrece un caso que tiene cierto paralelismo con este precepto”. Lv 19, 26, 31; 20, 6, 27: “No comeréis nada con sangre. No practicaréis la adivinación ni la magia... el que lo haga morirá sin remisión”.Continúan las órdenes de matar a personas y colectivos de personas, legalizadas por el mismo dios que había dicho “no matarás”. La adivinación, augurios y sueños se comparan con las fantasías de la mujer en parto: Ecli 34, 5. En Ex 28, 1ss, Yahvé ordenó hacer todo lo contrario en cuanto a la adivinación y la magia. Gn 1, 14-19; 9, 4; 15, 9-18; 37, 6; Ex 21, 15; 22, 17; Núm 19. Lv 19, 27; 21, 5: “No rapéis en redondo vuestra cabellera, ni recortéis los bordes de vuestra barba”. Estas prácticas ↓ continuaron a pesar de la condena: Is 3, 24; Jer 16, 6; 41, 5; 47, 5; 48, 37; Ez 7, 18; Am 8, 10. Lv 19, 28-29; 21, 5; Jer 16, 6; 40, 5; Ez 5, 1; Jl 3, 3: “No haréis incisiones en vuestra carne por un muerto, no os haréis tatuajes. No profanarás a tu hija, prostituyéndola”. Lv 19, 31; Ecle 9: “No acudáis a nigromantes, ni consultéis a adivinos”.I Sam 28, 8-19. Lv 19, 32: “Ponte en pie ante las canas y honra el rostro del anciano”. Lv 19, 33ss: “Al forastero que reside entre vosotros, lo miraréis como a uno de vuestro pueblo y lo amarás como a ti mismo... no cometáis injusticia ni en los juicios, ni en las medidas de longitud, de peso o de capacidad: tened balanza exacta, peso exacto...”.Gn 9, 20-25. Levítico 20. Sanciones. Faltas culturales Lv 20, 2ss; 18, 21: “... si uno entrega uno de sus hijos a Mólec, morirá sin remedio; el pueblo de la tierra lo apedreará”.Trata de prescripciones ya consignadas. No sacrifiquéis a vuestros hijos a Mólec; el que lo haga, morirá. Gn 7, 21-24. LB, p. 143: “Muchos castigos pueden parecer desproporcionados a la falta; pero deben medirse con la mentalidad de la época”. Lo primero que sugiere esta explicación es que la mano de un dios justo, inmutable, etc., brilla por su ausencia y que el libro únicamente debe medirse según la mentalidad de la época en que fue escrito. Yahvé no puso remedio a esa mentalidad y se adaptó a ella. Lv 20, 9: “Quien maldiga a su padre o a su madre, será muerto”.“De esta manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños”: Mt 18, 14. Gn 7, 21-22; Mt 10, 34-36; 15, 1-6. Lv 20, 10ss; Ex 20, 14; Dt 5, 18; 22, 22; Pr 6, 29, 32-35; Jn 8, 5: “Si un hombre comete adulterio con la mujer de su prójimo, serán castigados con la muerte: el adúltero y la adúltera”.Los hijos de los adúlteros no alcanzarán la madurez ni echarán raíces: Sab 3, 16; Ecli 23, 24-27. La culpa de los padres la pagarán los hijos: Gn 3, 16. Curiosamente, en el pasaje de la adúltera del NT, Jesús, que vino a hacer cumplir la Ley de Moisés y libre de pecado como estaba, no la apedreó sino que invitó a otros a que lo hiciesen. Lv 20, 13; 18, 22: “Si un varón se acuesta con otro varón, como se hace con una mujer, ambos han cometido una abominación; han de morir”.Gn 19, 4; Dt 23, 18-19. Lv 20, 17: “Si alguien toma por esposa a su hermana, hija de su padre o hija de su madre, y ve la desnudez de ella y ella ve la desnudez de él, es algo vergonzoso. Serán exterminados”.Abrahán y Sara, hermanos. Lv 18, 6. Lv 20, 18: Lv 15, 24.
Números
(Páginas 481 a 483)
Núm 24, 17: “Lo veo, aunque no para ahora, lo diviso, pero no de cerca: de Jacob avanza una estrella, un cetro surge de Israel. Aplasta las sienes de Moab, el cráneo de todos los hijos de Set”. ₣ Es la esperanza mesiánica judía, pero nada que ver con el Mesías cristiano. Mt 2, 2; Ap 22, 16. BJ, p. 185: “La estrella es en el antiguo Oriente signo de un dios; de ahí pasó a ser signo de un rey divinizado. En lugar de ‘un cetro’, el griego dice ‘un hombre’”. Núm 24, 21-22, 24: “Vio luego a los quenitas... Pero el nido es de Beor; ¿hasta cuándo te tendrá cautivo Asur?”.BJ, p. 185: “El texto, muy dudoso, lo corregimos según el griego. La mención de Asur es sorprendente: no puede tratarse de Asiria, porque esto situaría el oráculo muy tarde (siglo VIII aC)”. Gn 2, 14; 25, 18. Sin embargo, otras B traducen Asiria: “Pero el ceneo [quenita, clan madianita de donde procedían Jetró y Séfora: Ex 18, 1ss] será destruido, cuando Asiria te lleve cautivo”: VL; LB; DHH y RVR. π La Historia identifica, no obstante, a Asur con Asiria: HI, p. 59, con lo que demuestra que la BJ está equivocada y que, por lo tanto, los textos fueron escritos mucho después de la época del supuesto Moisés situando el oráculo más tarde. Hacer notar que la antigua Asiria, estado de la Alta Mesopotamia, junto con su vecino Mari, ambos derrotados por la Babilonia de Hammurabi, no era capaz de gobernarse por sí misma por lo que la dinastía nativa fue derrocada y reemplazada por gobernantes amorreos, no pudiendo de ninguna manera hablar de potencia asiria hasta mucho después: HI, p. 68, y a la que no puede referirse el pasaje bíblico por considerarla una potencia que retenía cautivos. La Asiria poderosa es la del siglo VIII, la que menciona la BJ.¿Asur por la tribu de los asuritas?: Gn 25, 3. Núm 25. Israel en Peor BJ, p. 185: “El santuario de Baal Peor (23, 28), en el límite entre Israel y Moab, es frecuentado por los dos pueblos, y las mujeres moabitas arrastran a los israelitas al culto de sus dioses (o de su dios; 31, 16)... Los vv 6-18, vinculados al mismo santuario por el v 18, son de redacción sacerdotal, pero utilizan una tradición antigua que introduce en escena a una mujer madianita... los madianitas, a los que las tradiciones sobre Moisés consideraban favorablemente (Ex 2, 18), se convierten en los enemigos de Israel”. → Jue 7-9 Tomo II.Son las mujeres moabitas las que arrastran a los israelitas hacia el culto a los dioses extranjeros. Sin embargo, ¿por qué frecuentaban los israelitas el santuario de Baal Peor? NC, p. 187: “Dos episodios parece que se hallan agrupados en este cap.”. Núm 25, 1: “El pueblo se estableció en Sitín. Y el pueblo se puso a fornicar con las hijas de Moab”.Se habla de mujeres moabitas. En Núm 25, 6ss la mujer presentada en el mismo contexto se ha convertido en madianita y en Núm 25, 16ss, todos son madianitas. El territorio madianita estaba muy lejos: BJ, p. 185. Núm 25, 3-5: “... y se encendió la ira de Yahvé contra Israel. Dijo Yahvé a Moisés: ‘Toma a todos los jefes del pueblo y empálalos en honor de Yahvé, cara al sol; así cederá el furor de la cólera de Yahvé contra Israel’. Dijo Moisés a los jueces de Israel: ‘Matad cada uno a los vuestros que se hayan adherido al Baal de Peor’”.Sacrificios humanos “en honor de Yahvé”. Su ira se calma ante estos sacrificios, y los PB prefieren no hacer comentario alguno. Gn 7, 21-24. Responsabilidad colectiva: Gn 18, 23-25; Núm 16, 1ss; Dt 24, 16. Núm 25, 6-9: Nuevo “azote” de Yahvé sobre “su” pueblo. Esta vez son 24.000 los ejecutados, aunque Pablo, en I Cor 10, 8, indica la cifra de 23.000. Núm 25, 13: Pinejás, nieto de Aarón, se asegura el sacerdocio a perpetuidad “por haber demostrado su celo por su Dios”.¿Cómo había demostrado ese celo?: atravesando a un israelita y a su amante madianita con su lanza por el bajo vientre: Núm 25, 8, consiguiendo así saciar y calmar la venganza y la ira de Yahvé contra el pueblo y detener el azote divino. Núm 25, 17: Núm 31, 2ss.VIII. NUEVAS DISPOSICIONES Números 26. El censo BJ, p. 186: “Estas nuevas disposiciones, bastante incoherentes, son en su totalidad de tradición sacerdotal”. Incoherencias en la B. El censo es ordenado por Yahvé: debe hacerse sólo de los varones útiles para la guerra de veinte años para arriba: Núm 26, 2. y, por lo tanto, para averiguar de cuántos guerreros disponía. Necesita del censo para saberlo. Núm 26, 10: “La tierra abrió su boca y se los tragó, a ellos y a Coré... a doscientos cincuenta hombres”. Núm 26, 38: Gn 46, 21. Núm 26, 40: Ard y Naamán son nietos de Benjamín.En Gn 46, 21 son hijos de Benjamín. Núm 26, 51: “Los israelitas censados resultaron ser 601.730”.
Deuteronomio
(Páginas 496-497)
Dt 3, 11 π Gn 6, 4. Dt 3, 21-22; 4, 38; 7, 1; 8, 17; 9, 3; 12, 29; 19, 1; 20, 1-4, 10-19; 26, 19: Moisés a Josué: “Tus propios ojos han visto todo lo que Yahvé vuestro Dios ha hecho con estos dos reyes; lo mismo hará Yahvé con todos los reinos por donde vas a pasar. No les temáis, porque el mismo Yahvé combate por vosotros”.“Tú mismo con tu mano desposeíste pueblos, a fin de establecerlos, maltrataste naciones para ensancharlos; no conquistaron la tierra con su espada, ni su brazo les dio la victoria; fueron tu diestra y tu brazo y la luz de tu rostro, porque los amabas... por ti hundíamos a nuestros adversarios, en tu nombre matábamos a nuestros agresores...”: Jos 6, 2ss; 8, 8; 10, 25; 10, 28-42; 24, 12; I Sam 2, 6, 10, 19; II Re 21, 12; II Cro 13, 15-20; Ne 9, 24; Salm 44, 2-10; 60, 14; 78, 55; 105, 44; 135, 10; 136, 17; Jer 11, 11. Yahvé: “Voy a traer el desastre sobre este lugar y sobre sus habitantes”: II Cro 34, 24ss; 36, 16-17. “Él es quien ejecuta el exterminio”: Na 1, 9. Para al lector que le quedaba alguna duda de quién era el que mataba y asesinaba: no eran responsables los hombres, las hordas israelitas; el responsable era Yahvé; él fue el autor de las matanzas de hombres, mujeres, ancianos, niños, niños de pecho, fetos; de la rapiña, de la invasión de territorios ajenos, de exterminios... no son “cosas o guerras” de hombres. Ex 1, 30; 9, 3. Yahvé es el autor del mal: Gn 2, 8-17. (Isaías 45, 6-7). Dt 3, 24; Ex 15, 11: “¿Qué Dios hay, ni en los cielos ni en la tierra, que pueda hacer obras y proezas como las tuyas?”.Henoteísmo. Dt 3, 26: “Por culpa vuestra, Yahvé se irritó contra mí y no me escuchó... contempla con tus ojos, porque no pasarás ese Jordán”.Yahvé se irritó contra Moisés por culpa del pueblo: no pasará el Jordán. Pero en Núm 20, 12-13 se da otra causa por la que Moisés (y Aarón) no entrarían en Canaán.
(Páginas 507 a 518)
Dt 7, 7-8; 32,
8 Ésas son las razones por las que Yahvé escogió a un pueblo de entre todos los de la tierra para consagrarlo y ser de su propiedad. “Pueblo numeroso, gloria de reyes, escasez de gente, ruina de príncipes”: Pr 14, 28. “Si no escucháis mi voz, esta inmensa multitud quedará reducida al mínimo en medio de las naciones a donde yo los dispersaré”: Ba 2, 29. Yahvé dice que su pueblo es pequeño, el más pequeño de todos los pueblos. Sin embargo, a Baruc le dice que su pueblo está compuesto por “una inmensa multitud”. NC, p. 207: “El motivo de la elección de Israel no fueron sus méritos, su número ni su valor como nación, sino el amor de Dios hacia él, que no tiene causa sino en Dios mismo. De aquí nace que se muestre tan bondadoso con los que le obedecen, pero no hay que olvidar su justicia para con los despreciadores de su Ley”. Es decir, la elección es condicionada. Por otra parte, Abrahán es escogido por sus méritos, por su fe. → Tomo VI. “Concedo mi favor a quien quiero y tengo misericordia con quien quiero”: Ex 33, 19; Rm 9, 15. “Yahvé no hace acepción de personas”: Gn 4, 3-5 Dt 7, 10: “... pero que da su merecido en su propia persona a quien le odia, destruyéndolo. No es remiso con quien le odia: en su propia persona le da su merecido”.Yahvé mata a quien le odia. No se encuentra ninguna alusión a un castigo eterno o posterior. El malvado es destruido y nada más, insistiendo en la responsabilidad individual: Gn 18, 23-25; Dt 24, 16. Lv 10, 1-3; Núm 14, 18. Dt 7, 14-15; 7, 6: “Serás bendito más que todos los pueblos. No habrá macho ni hembra estéril ni en ti ni en tu ganado. Yahvé apartará de ti toda enfermedad; no dejará caer sobre ti ninguna de esas malignas epidemias de Egipto que tú has conocido, sino que se las enviará a todos los que te odian”.“Yahvé no hace acepción de personas”: Gn 4, 3-5. ₣ En esta ocasión las promesas de Yahvé no son condicionales. Dt 7, 16: “Destruirás, pues, todos esos pueblos que Yahvé tu Dios te entrega; tu ojo no se apiadará de ellos, y así no darás culto a sus dioses, porque eso sería un lazo para ti”.De este v se deduce que Yahvé no quiere que los israelitas den culto a otros dioses. No los niega. Dt 5, 7-21; 7, 2. “No matarás”: Ex 20, 13. Dt 7, 20- 21: “Yahvé enviará contra ellos incluso avispas hasta aniquilar a los que queden... Así que no tiembles ante ellos, porque en medio de ti está Yahvé, Dios grande y temible. Yahvé irá arrojando a esas naciones...”.Yahvé envía de nuevo “avispas”. Yahvé es un dios temible y envía pánico: Gn 35, 5; Ex 23, 28. La DHH lo traduce “el Señor enviará un pánico tremendo”. Dt 7, 22; Ex 23, 29-30; Jue 2, 6: “Yahvé tu Dios irá arrojando a esas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás exterminarlas de golpe...”.Lentitud de la conquista, al contrario de: “Pero has de saber hoy que Yahvé tu Dios es el que va a pasar delante de ti como un fuego devorador: él los destruirá y te los someterá, para que tú los desalojes y los destruyas rápidamente”: Dt 9, 3. Dt 7, 24: “Entregaré a sus reyes en tu mano y tú borrarás sus nombres de debajo de los cielos: nadie podrá resistir ante ti, hasta que los hayas destruido”.₣ Gn 13, 14-15. Deuteronomio 8. La prueba del desierto Dt 8, 2; 13, 3; 29, 4: “Acuérdate de todo el camino que Yahvé tu Dios te ha hecho recorrer durante estos cuarenta años en el desierto para humillarte, para probarte y para conocer lo que había en tu corazón: si habías de guardar sus mandamientos o no”.Yahvé impuso a los israelitas una marcha de cuarenta años por el desierto para humillarlos, probarlos y saber si guardarían sus mandamientos. Gn 1, 3-5; 3, 8-9; Salm 44, 22. “Yahvé no prueba a nadie”: Sant 1, 13. “Tú, Señor, que conoces el corazón de todos... “: Act 1, 24. Divergencias de opiniones de la estancia en el desierto: aquí se presenta como una prueba; en Núm 14, 26-35 e Is 64, 12 como un castigo, en algunos profetas (Os 2, 16) como una época ideal, y todavía en Hb 12, 5-11 tiene un valor educativo. Dt 8, 3: “Te humilló y te hizo pasar hambre, y después te alimentó con el maná que ni tú conocías ni habían conocido tus padres, para hacerte saber que no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca de Yahvé”. Dt 8, 5; Pr 3, 11-12; Sab 11, 20: “Así te darás cuenta, en tu corazón, de que Yahvé tu Dios te corrige igual que un hombre corrige a su hijo”.¿Qué hombre corrige de esta manera a su hijo? Deuteronomio 9. La victoria se debe a Yahvé, no a los méritos de Israel. Pecado de Israel en el Horeb Dt 9, 1: “Hoy vas a pasar ya el Jordán para ir a desalojar a naciones más grandes y fuertes que tú, ciudades grandes, con murallas que llegan hasta el cielo”.NC, p. 209: “Las excavaciones modernas, que han sacado a la luz las ciudades muradas del antiguo Canaán, nos hacen comprender mejor lo que hay de hipérbole oriental en estas palabras y formar mejor idea del valor que tienen muchas expresiones bíblicas semejantes a éstas”. π Lo que han hecho más bien las excavaciones modernas es demostrar que no había ciudades con murallas en Canaán y que, por lo tanto, el relato bíblico es falso. ↔ Estudio I.2.1. Dt 9, 3; 11, 25: “Pero has de saber hoy que Yahvé es el que va a pasar delante de ti como un fuego devorador: él los destruirá y te los someterá, para que tú los desalojes y los destruyas rápidamente, como te ha prometido Yahvé”.₣ Gn 13, 14-15. Contradicción de la conquista lenta de Ex 23, 29-30; Dt 7, 22 y Jue 2, 6. Confirmación de que es Yahvé el artífice de la conquista y no Israel: No son guerras de hombres; son las guerras de Yahvé. Dt 1, 30; 3, 21-22. Dt 9, 7ss: “Acuérdate, no olvides de que irritaste a Yahvé en el desierto... es que tenía mucho miedo de la ira y el furor que irritaba a Yahvé contra vosotros hasta querer destruiros...”.BJ, p. 210: “Comienza aquí un nuevo conjunto que llega hasta 10, 11... el relato es paralelo al de Ex 32, con algunas diferencias. No está hecho de una tirada, sino que se halla sobrecargado de una serie de adiciones, así 9, 20, 22; 10, 6-8; las repeticiones son en él frecuentes”. NC, p. 210: “Los vv 22-24 están fuera de su lugar”. Deuteronomio 10. El arca de la Alianza y la elección de Leví LB, p. 212: “Vv 1-9. Probable adición de un redactor”. Ex 34, 1ss. Dt 10, 1-3: Ex 37, 1ss. Dt 10, 6: ¿Dónde murió Aarón? Núm 20, 27-28. Dt 10, 8-9: “En aquel tiempo Yahvé apartó a la tribu de Leví para llevar el arca de la alianza de Yahvé, y para estar en presencia de Yahvé, para estar a su servicio y para dar la bendición en su hombre hasta el día de hoy. Por eso Leví no ha tenido parte ni heredad con sus hermanos”.BJ, p. 211: “La adición de los vv 8-9 es independiente de la de los vv 6-7, y la elección de la tribu de Leví no tiene relación con la muerte de Aarón. Según Ex 32, 25-29, los levitas fueron establecidos en recompensa por la matanza de sus hermanos después del sacrificio del becerro de oro, y esta relación justificaría su inserción en este relato. Pero según Núm 1, 50; 3, 6-8, fueron separados por Dios mismo, en sustitución de los primogénitos de Israel (Núm 3, 12; 8, 16)”. Tanto los vv 6-7 como los 8-9 son adiciones, pero independientes, es decir, de dos documentos distintos insertados en un tercero. “Hasta el día de hoy”, nuevamente, como si hubiesen pasado muchos años. Como vimos en Núm 18, 20ss y 35, es falso que Leví no tuviese parte en la heredad con sus hermanos. En Ex, 32.25-29, la elección de la tribu de Leví para los oficios sacerdotales aparece vinculada al episodio del becerro de oro; aquí aparece en relación con el Arca del pacto. Dt 10, 12: Dt 6, 5. Dt 10, 14: “De Yahvé tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y cuanto hay en ella”.π Aquí los cielos de los cielos son la parte superior de los cielos.Mitología. Salm 24, 1-2. Dt 10, 15: “... pero sólo de tus padres se prendó Yahvé, amándolos, y eligió a su descendencia después de ellos, a vosotros, de entre todos los pueblos, como sucede hoy”.“Yahvé no hace acepción de personas”: Gn 4, 3-5. Yahvé tiene elegidos. “... como sucede hoy”. Claramente escrito mucho después en el tiempo del que se pretende. Dt 10, 16; 30, 6: “Circuncidad vuestro corazón”.BJ, p. 211: “Esta última sección del cap. 10 toma préstamos a los formularios de los tratados de alianza, como la declaración de entrada (10, 12ss), el recuerdo histórico (11, 2-7), la descripción del país (11, 10-12, 24) y las bendiciones y maldiciones (11, 16-17, 22, 26)... la circuncisión era el signo de la pertenencia al pueblo de Yahvé. Pero esta pertenencia debe llegar hasta las facultades espirituales, el corazón”. En este caso sí puede ser (y lo es) una metáfora. Las facultades espirituales están en el corazón. Dt 11, 18. Como vimos en Gn 17, muchos otros pueblos eran circuncisos, antes que los israelitas, y no tenían a Yahvé como dios. Dt 10, 17; 32, 4: “Porque Yahvé es el Dios de los dioses y el Señor de los señores, el Dios grande, fuerte y terrible, que no es parcial ni admite soborno...”.Yahvé acaba de decir que escogió a un pueblo para ser de su propiedad. Ahora dice de nuevo que no es parcial. Yahvé es terrorífico. Gn 4, 3-5; 35, 5. Henoteísmo. Aquí trata literalmente de dioses. En otros pasajes, con la expresión “dioses” se refiere a “jueces”: Ex 23, 8; Lv 19, 15; Dt 1, 17; 16, 19. Dt 10, 18ss: “... que hace justicia al huérfano y a la viuda, que ama al forastero y le da pan y vestido... a Yahvé tu Dios temerás, a él servirás, te apegarás a él y en su nombre jurarás”.Yahvé hace justicia y ama al forastero. ¿Entran los cananeos entre los forasteros? A Yahvé temerás, servirás y por su nombre jurarás: Dt 6, 5, 13; 10, 12. Deuteronomio 11. La experiencia de Israel BJ, p. 212: “Parece que el discurso de Moisés terminaba primeramente con 11, 1-17, pero se le añadió una nueva conclusión, vv 18-25... en los vv 14-15 el texto pasa bruscamente a un discurso directo de Dios”. Es decir, los vv 14-15 son un añadido que no concuerda con el contexto. Dt 11, 6: “... Datán y Abirón...”.Ausencia de Coré: Núm 16; 27, 3. Dt 11, 18: “Poned estas palabras mías en vuestro corazón y en vuestra alma...”.π Varios pasajes hablan del corazón como residencia y raíz del entendimiento y del pensamiento. Algunas veces son metáforas, otras no: Dt 15, 9; I Re 3, 12; Sab 1, 6; Ecli 17, 6-7; Mt 15, 11, 17-19. Dt 11, 25; 9, 3: “... Yahvé vuestro Dios sembrará el miedo y el pánico ante vosotros sobre todo el territorio que pisen vuestros pies”.Gn 35, 5. Dt 11, 26ss; 27; 28, 15; 30, 15: “Mira yo pongo hoy ante vosotros bendición y maldición. Bendición si escucháis los mandamientos de Yahvé... maldición, si desoís los mandamientos de Yahvé, si os apartáis del camino que yo os marco hoy... pero si no me obedecéis ni ponéis en práctica todos mis mandamientos haré venir sobre vosotros espanto, agotamiento y fiebre...”.Lv 26, 14ss. II. EL CÓDIGO DEUTERONÓMICO BJ, p. 213: “Este Código, caps. 12-26, reúne sin orden aparente varias colecciones de leyes de origen diverso, algunas de las cuales deben de provenir del reino del Norte, de donde habrían sido introducidas en Judá después de la ruina de Samaría. Este conjunto, que tiene en cuenta la evolución social y religiosa del pueblo, debía sustituir al antiguo Código de la Alianza. Representa, al menos en su fondo, la Ley hallada en el templo bajo Josías”. II Re 22, 8ss: documento “encontrado” por Jeremías → Tomos II y IV.Tiene en cuenta la evolución social y religiosa del pueblo y debía sustituir al antiguo Código de la Alianza. Con estas palabras queda demostrado que se trata de un texto muy posterior a la época de Moisés. Deuteronomio 12. Preceptos y normas. Nuevos sacrificios rituales Dt 12, 2ss: “Suprimiréis todos los lugares donde los pueblos que vais a desalojar han dado culto a sus dioses... sólo iréis a buscar a Yahvé al lugar elegido por Yahvé vuestro Dios... allí llevaréis vuestros holocaustos...”.De nuevo Yahvé no quiere competidores. Deben ser destruidos todos los dioses, ídolos, etc. de los pueblos que van a ser desalojados. En el Dt el lugar de culto designa exclusivamente a Jerusalén, siendo esta ley de unicidad del santuario uno de los puntos principales de la reforma de Josías (II Re 23 → Tomo II). Pero esto contradice otras fórmulas anteriores en donde el culto se permitía en lugares diversos y no hacía distinción entre sacrificios profanos de ganado y el sacrificio religioso, diferenciados ahora: Ex 20, 24; Lv 17; Jue 6, 24, 28; 13, 16; I Re 3, 4. Algo parecido dice la BJ, p. 213, pero sin hacer constar que Jerusalén no tuvo nada que ver con los israelitas hasta el tiempo de David. Dt 16. Dt 12, 13ss: Lv 1-9. Dt 12, 16, 23ss: Nuevos sacrificios de animales. La sangre. Gn 9, 4. Dt 12, 29: “Cuando Yahvé tu Dios haya exterminado las naciones que tú vas a desalojar…”.Dt 3, 21-22; 7, 2, 16ss; 20, 10-19. Dt 12, 30-31: “Guárdate de dejarte prender por el lazo siguiendo su ejemplo, después de haber sido ellas exterminadas ante ti, y de ir en busca de sus dioses, diciendo: ‘Como servían estas naciones a sus dioses, así lo haré yo también. No procederás así con Yahvé tu Dios. Porque todo lo que es una abominación para Yahvé, lo que él detesta, es lo que hacen ellos en honor de sus dioses: porque hasta a sus hijos y a sus hijas queman al fuego en honor de sus dioses”.“... porque no habían puesto en práctica mis normas, habían despreciado mis preceptos y profanado mis sábados, y sus ojos se habían ido tras las basuras de sus padres. E incluso llegué a darles preceptos que no eran buenos y normas con las que no podrían vivir, y los contaminé con sus propias ofrendas, haciendo que pasaran por el fuego a todo primogénito, a fin de infundirles horror, para que supiesen que yo soy Yahvé”: Ez 20, 24-26. Gn 22, 10. Deuteronomio 13. Idolatría. Yahvé implanta el estado de terror y horror Dt 13, 1 (12, 32 en algunas B); Mt 5: “Cuidaréis de poner en práctica todo esto que os mando: no añadiréis ni quitaréis nada”.Dt 4, 2; Pr 30, 6. Dt 13, 2-6; Ex 7, 8ss: “Yahvé os pone a prueba... y a él temeréis...; el profeta o visionario deberá morir”.No se deben escuchar las palabras del profeta o visionario que da señal o prodigio en sueños, aunque se verifiquen estos. Pero Dt 18, 20-22 dice otra cosa sobre el falso profeta. “No matarás”: Ex 20; Dt 5. “Dios no prueba a nadie”: Sant 1, 13. “No hay temor en el amor; sino que el amor perfecto echa fuera el temor...”: I Jn 4, 18; Rm 8, 15; Hb 2, 15; II Tm 1, 7. ₣ Los profetas no acertaron en sus profecías. No fueron ejecutados. Dt 13, 7-12; Ex 22, 19: “Si tu hermano, hijo de tu padre o hijo de tu madre, tu hijo o tu hija, la esposa que reposa en tu seno, o tu amigo que es como tu propia alma, trata de seducirte en secreto diciéndote: ‘Vamos a servir a otros dioses’, que ni tú ni tus padres habíais conocido, de entre los dioses de los pueblos próximos o lejanos que os rodean de un extremo a otro de la tierra, no accederás ni le escucharás, tu ojo no tendrá piedad de él, no le perdonarás ni le encubrirás, sino que le harás morir; tu mano caerá la primera sobre él para darle muerte, y después la mano de todo el pueblo. Lo apedrearás hasta que muera, porque ha tratado de apartarte de Yahvé tu Dios... y todo Israel lo oirá y temerá y dejará de cometer este mal en medio de ti”. Dt 13, 13-18; 17, 2-7: “Si oyes decir que en una de las ciudades que Yahvé tu Dios te da para habitar en ella algunos hombres malvados, salidos de tu propio seno, han seducido a sus conciudadanos diciendo: ‘Vamos a dar culto a otros dioses’, que vosotros no conocíais, consultarás, indagarás y preguntarás minuciosamente. Y si es verdad, si se comprueba que en medio de ti se ha cometido tal abominación, deberás pasar a filo de espada a los habitantes de esa ciudad; la consagrarás al anatema con todo lo que haya dentro de ella. Amontonarás todos sus despojos en medio de la plaza pública y prenderás fuego a la ciudad con todos sus despojos, todo ello en honor de Yahvé tu Dios. Quedará para siempre como un montón de ruinas, y no volverá a ser edificada. De este anatema no se te quedará nada en la mano, para que Yahvé aplaque el ardor de su ira...”.Yahvé implanta el estado de terror y horror, incluso y preferentemente entre los miembros de una misma familia. Yahvé aplaca su ira con la ejecución de personas en su honor. Yahvé lo hace para que su pueblo le tema. II Cro 15, 12-13; II Tes 3, 6. “Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea maldito! Como os tengo dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea maldito!”: Ga 1, 8-9; 5, 12; I Cor 16, 22 → Tomo VI.“No matarás”: Ex 20, 13. “Salva a los condenados a muerte, libra a los conducidos al suplicio”: Pr 24, 11. “No hay temor en el amor; sino que el amor perfecto echa fuera el temor, porque el temor supone castigo, y el que teme no es perfecto en el amor”: I Jn 4, 18; Rm 8, 15; Hb 2, 15; II Tm 1, 7. Ex 21, 15; Dt 13, 7-11; Ml 3, 1; Mt 18, 15-17; 28, 19; Act 4, 21. Deuteronomio 14. Contra una práctica idolátrica. Animales puros e impuros. El diezmo Dt 14, 1ss: “No os haréis incisión ni os haréis tonsura entre los ojos por un muerto... No comeréis nada que sea abominable... no lo comerás por ser impuro...”.“No vayas a destruir la obra de Dios por un alimento. Todo es puro...”: Rm 14, 3. BJ, p. 215: “Suele verse en este lugar la prohibición del culto a los muertos. Pero cabe preguntarse también si el ‘muerto’ del que aquí se trata no será el dios Baal, cuya muerte se celebraba al comienzo del verano, al desaparecer la vegetación”. Lv 19, 28; Dt 26, 14; I Re 18, 28; Ez 8, 14. Gn 1, 26-31; 9, 3; Lv 11.
(Página 561)
I.2. E I.2.1. H ISTORICIDAD DE LOS TEXTOS BÍBLICOSGn 10, 21ss. Los israelitas eran autóctonos de Canaán, y la población de Israel estaba compuesta por múltiples estirpes, mezclas de etnias. Nunca se produjo la invasión violenta tal como lo narra la B por parte de unas tribus hebreas sometidas en Egipto. La Historia contempla sólo la llamada “infiltración pacífica” de tribus nómadas pastoriles (convirtiéndose posteriormente también en agricultores), más o menos emparentadas o emparentándose para el evento o a lo largo del tiempo, que fueron asentándose en determinadas áreas geográficas de Canaán, procedentes de la misma área, lo cual no quiere decir que no se les agregasen algunos elementos procedentes de otras áreas, y tampoco quiere decir que todas las infiltraciones fuesen pacíficas. La Historia prefiere llamarles todavía proto-israelitas. El aumento en número de estas tribus (contemplado en la B) pudo producir enfrentamientos con otras comunidades cananeas y aportaciones cultuales diferentes, con unas tradiciones orales en un principio y puestas por escrito más tarde, convirtiéndose al final en un todo pero en el que se descubren fácilmente (así lo hacen los exegetas) las huellas de sus partes integrantes...
(Página 582)
I.2.3. M OISÉS. LA CIRCUNCISIÓN. HENOTEÍSMO.1. Consideraciones La crítica ilustrada que parte de hace más de dos siglos no confiere al personaje Moisés sino la leyenda: Moisés, al igual que los patriarcas, es o un personaje inventado por los escribas israelitas para sus fines propagandísticos dirigidos a construir una historia ancestral judía con la que reivindicar la propiedad de las tierras de Canaán, o basado en algún personaje legendario que probablemente ni siquiera fue israelita. Ver punto 3. Los israelitas nunca estuvieron en Egipto, ni pasaron por el Sinaí, ni invadieron la llamada *tierra prometida*, no al menos como lo cuenta la B. No hay prueba arqueológica, filológica, etc. alguna, ni siquiera en Egipto, de nada de lo que cuentan en las partes que se trata en el Pentateuco y en los “libros históricos” → Tomo II. Ver estudio I.2.1.2. Moisés no escribió el Pentateuco “Está más claro que la luz del día que Moisés no escribió el Pentateuco; lo hizo alguien que vivió mucho tiempo después ”: Espinoza, filósofo.No es la única persona a lo largo de la Historia que ha pensado lo mismo. También se dio cuenta de eso Jerónimo, san. En efecto, la propia B aporta una serie de datos que confirman que Moisés no pudo escribir esos cinco libros que forman el Pentateuco, así como también los aportan los profesores bíblicos que la comentan, como hemos visto en la crítica al Pentateuco en el presente primer Tomo.
(Páginas 591 a 592)
I.2.4. L A HISTORIA EN EL PENTATEUCOAlgunos de los pasajes bíblicos hablan de verdadera Historia. Pero esto no tiene nada de extraordinario. Al igual que otras culturas, en algunas ocasiones sus escribas iban anotando hechos que estaban sucediendo. Hechos históricos narrados en la B los relatan también esas otras culturas, algunas de ellas mucho antes en el tiempo. Otros pasajes bíblicos narran también hechos históricos pero distorsionados y adaptados a sus propósitos. Todavía otros sólo existen en la B, y la Historia no los reconoce, y aún otros se encuentran sólo en otras culturas y la B los desconoce. ↔ Estudio I.2.1.El lector debe tener en cuenta que algunos de los pasajes sobre la Historia en el Pentateuco están relacionados también con la ciencia. Sección siguiente I.2.5. Ninguno de los acontecimientos concretos, ni sus circunstancias ni personajes, que narra está corroborado por la Historia: ni Adán ni Eva, ni Caín y Abel, ni Set, ni Noé... ni Abrahán, Isaac y Jacob... ni José... ni Moisés. Sólo eventos a grandes rasgos y muchos de ellos son contrarios a la misma. En general, los propios esfuerzos de los que todavía intentan argumentar sobre la veracidad histórica y científica de los pasajes del Pentateuco son los que aportan más claridad a su falsedad al tener que acogerse a mil rodeos e interpretaciones a cuál más estrambótica y fácilmente refutable, muchas veces con la propia B. El principal de esos esfuerzos es, quizá, la excusa de que la B no es un manual de Historia (ni de ciencia) sino que sólo pretende ser una revelación divina sobre espiritualidad. Pero el problema para los que así lo presentan es que narra contextos y personajes que pretenden ser históricos y en ningún momento los presenta como metafóricos o simbólicos, ni se limita a la espiritualidad. Gn 1-5: Los datos que contradicen más a lo que la Historia y ciencia saben es, con toda seguridad, una formación (creación, según la B) en seis días del universo y todo lo que contiene frente a los quince mil millones de años científicos, y la ausencia de prehistoria en los textos bíblicos. Ver, p.e., Gn 4, 1-2. Gn 2; 25: Se nombra a Asiria mucho antes de la existencia de tal potencia. Gn 6-8: La Historia, ni la ciencia, no contempla un diluvio universal tal como lo relata la B. Sólo inundaciones locales más o menos catastróficas y no en todo el planeta. Todo ese relato puede ser considerado tanto antihistórico como anticientífico, entrando plenamente también en la mitología. Gn 9-10: La expansión demográfica de la Humanidad no concuerda con lo que dice la Historia. Los primeros humanos partieron de África y no de Medio Oriente. Gn 11: Los caldeos no existían como tribu en tiempos de Abrán. Gn 14: Al igual que en otras ocasiones, no se puede hablar aquí de la tierra de Dan por ser muy posterior. Como vemos en el pasaje, la misma B lo explica en otro contexto.Gn 21 y 26: Se refiere a los filisteos, pueblo que la Historia lo sitúa mucho más tarde. Gn 22: El país de Moria es desconocido por la Historia. Gn 23: Las monedas empezaron a usarse mucho después de lo que enseña este pasaje. Gn 26: Beerseba fue construida mucho después de lo que cuenta el pasaje bíblico. Gn 36: Los reyes edomitas reinaron mucho después de la supuesta época de Moisés. ...
(Páginas 612 a 616)
I.2.12. C ONTRADICCIONES DEL PENTATEUCO( EN RELACIÓN TAMBIÉN CON OTROS LIBROS DE LA B)Otros pasajes no son exactamente contradicciones sino más bien errores históricos, científicos y falsas profecías, por lo que se encuentran en sus respectivos estudios. Algunos pasajes se repiten. No es error: es que la B los repite. Como en el resto de la B, las hay, podríamos decir, “menores” y “mayores” o insalvables. Las menores no dejan de ser errores aunque sean menos importantes y hay que tenerlos también en cuenta. Alguno puede ser error de copista en vista del maremagno de documentos que forman la composición final, su procedencia y propósito, pero esto no puede ser una excusa. A la B se la considera como auténtica palabra de Dios, infalible, perfecta, inerrante, etc. y, por lo tanto, no se puede pasar por alto ninguna contradicción por nimia que parezca puesto que destruiría su supuesta divinidad. Estos errores menores suelen ser “concretos”, es decir, una cita o citas contradicen a otra u otras, sin haber una generalización en su contenido. Las que denomino mayores suelen contener esa generalización. Sólo en algunas ocasiones, que hago constar en su momento, puede ser aceptada la excusa del “sacado de contexto” y entonces no sería una contradicción. Pero precisamente es en bastantes casos de frases del AT sacadas de contexto en donde la doctrina cristiana se apoya para defender partes fundamentales de su creencia, así como pasajes mal traducidos, intencionadamente o no.Acabo de indicar que las contradicciones menores, una sola de ellas, es suficiente para calificar a la B de inexacta y, por lo tanto, imperfecta. ¿Cuánto más cuando se trata de contradicciones insalvables? Como el lector comprenderá, no puedo repetir aquí los pasajes tal como están en la crítica. Para mayor entendimiento, ruego lea el capítulo indicado en cada caso. En la primera lista las contradicciones menores; en la segunda, las mayores.
P RIMERA LISTA DE CONTRADICCIONES. MENORES( LO CUAL NO QUIERE DECIR QUE SE PUEDAN SALVAR)1. Gn 1-2: Dos relatos contradictorios de la creación. 2. Gn 1-2: En el primer relato la creación dura seis días; en el segundo, un día. 3. Gn 1: ¿Yahvé creó en un principio la tierra y los cielos? 4. Gn 1: ¿Cómo hizo la creación? 5. Gn 1: ¿Estaba Yahvé solo cuando hizo la creación? 6. Gn 1: ¿Quién hizo la creación? 7. Gn 1: ¿La Tierra fue creada caótica? 8. Gn 1: ¿De cuántas maneras está descrita la Tierra? 9. Gn 1: ¿Perdurarán la Tierra y los cielos para siempre? 10. Gn 1: ¿Cuántos signos zodiacales hay? 11. Gn 1: ¿Cuántos cielos hay? 12. Gn 1: ¿Cuándo fueron creados el día y la noche? 13. Gn 1: ¿Tiene Yahvé necesidad de algo? 14. Gn 1; 3; 4: ¿Yahvé lo sabe y lo ve todo? ¿Está en todas partes al mismo tiempo? 15. Gn 1: ¿Todo lo que creó Yahvé era bueno? 16. Gn 1: ¿Hay mucha distancia entre el cielo y la Tierra? 17. Gn 1: ¿Cuántas veces hizo Yahvé el firmamento? 18. Gn 1: ¿Qué forma tiene la Tierra? 19. Gn 1: ¿Está Yahvé a favor de la astrología? 20. Gn 1: ¿Cuándo fueron creadas las estrellas? 21. Gn 1-2: ¿Cuándo fue creada la vegetación?
31. Gn 1: ¿Está Yahvé satisfecho de sus trabajos? 32. Gn 2: ¿Es malo querer estar capacitado para comprender el bien y el mal? 33. Gn 2: ¿Yahvé quiere que el hombre sea libre para conocer la diferencia entre el bien y el mal? 34. Gn 2: ¿Por qué pone Yahvé un árbol que daba la inmortalidad si había creado inmortales a los primeros humanos? 35. Gn 2: ¿Terminaron las obras de Yahvé con la creación? 36. Gn 2: ¿Se cansa Yahvé? 37. Gn 2: ¿Hace falta que llueva para que crezcan arbustos e hierba? 38. Gn 2; 3; 5: ¿Cuándo moriría Adán? 39. Gn 2: ¿Es bueno para el hombre tener una compañera? 40. Gn 2: ¿Aprobación o desaprobación del matrimonio? 41. Gn 3: ¿A quién desobedeció Eva al comer el fruto prohibido? 42. Gn 3: ¿Había prohibido Yahvé tocar el árbol de la ciencia del bien y del mal?
47. Gn 3: ¿Desde cuándo comen polvo las serpientes? 48. Gn 3: ¿Yahvé puede cambiar de opinión? 49. Gn 3; 9; 18: ¿Los hijos pagarán las culpas de los padres? 50. Gn 3: ¿Yahvé es amor? 51. Gn 3: ¿Para qué hay que trabajar? 52. Gn 3: ¿Es el trabajo un castigo bíblico? 53. Gn 3: ¿Yahvé hizo la muerte? 54. Gn 3: ¿Hay que mantenerse célibes? 55. Gn 3: ¿Todos los humanos somos descendientes de Adán y Eva? 56. Gn 4; 11: ¿Yahvé hace acepción de personas? ¿Tiene elegidos? 57. Gn 4; 8; 15: ¿Desea Yahvé sacrificios de animales? 58. Gn 4: ¿Caín es un fugitivo y vagabundo o se instala en una ciudad? 59. Gn 4: ¿Puede alguien esconderse de la presencia de Yahvé? 60. Gn 4: ¿Podía alguien matar a Caín? 61. Gn 4: ¿La B es inerrante? 62. Gn 4: ¿Está permitida la poligamia?
64. Gn 5: ¿Eva debió llamarse Eva? 65. Gn 5: ¿Había reyes sumerios antes del diluvio? 66. Gn 5: ¿Henoc es el sexto o el séptimo desde Adán? 67. Gn 5: ¿Morimos todos? 68. Gn 5: ¿Ha subido alguien al cielo? 69. Gn 6: ¿Es toda la B palabra de Yahvé? 70. Gn 6: ¿Cuántos hijos tiene Yahvé? 71. Gn 6: ¿Cuántos años vivirá el hombre? 72. Gn 6: ¿Quién es el héroe de la antigüedad? 73. Gn 6: ¿Los gigantes son exterminados en el diluvio? 74. Gn 6: ¿Yahvé se arrepiente? 75. Gn 6: ¿Yahvé es inmutable? 76. Gn 6: ¿Yahvé hubiese creado alguna cosa si supiese que se arrepentiría de haberla hecho? 77. Gn 6: ¿Hay personas justas? . 78. Gn 6: ¿Noé era el más justo de la Tierra o el único justo? 79. Gn 6: ¿En verdad era Noé un hombre justo y cabal? 80. Gn 6: ¿Sirvió para algo el exterminio de la Humanidad en el diluvio? 81. Gn 6; 7: ¿Cuántos pares de animales entraron en el arca? 82. Gn 7: ¿Cuándo entraron Noé, su familia y los animales en el arca? 83. Gn 7: ¿Quiere Yahvé que mueran los niños? 84. Gn 7: ¿Murió toda la Humanidad en el diluvio? 85. Gn 8: ¿Cuándo empezaron a decrecer las aguas del diluvio? 86. Gn 8: ¿Cuándo varó el arca de Noé tras el diluvio? 87. Gn 8: ¿El agua se seca? 88. Gn 8: ¿Cuándo se secó la tierra después del diluvio? 89. Gn 8: ¿Hay que enterrar a los muertos? 90. Gn 8: ¿Volverá a maldecir Yahvé a la tierra? 91. Gn 8: ¿Le son agradables los sacrificios de animales a Yahvé? 92. Gn 8: ¿Hay que exterminar al hombre por su maldad? 93. Gn 8: ¿Durará siempre la sementera y la siega? 94. Gn 8: ¿El hombre tiene libre albedrío? 95. Gn 9: ¿Todos los animales sienten temor y terror hacia los hombres? 96. Gn 9; 1; 3: ¿Qué clase de animales podemos comer? 97. Gn 9: ¿Está prohibido comer sangre? 98. Gn 9: ¿Hay que ajusticiar al que haya matado? ¿Hay que aplicar la ley del talión? 99. Gn 9: ¿Está permitida la venganza? 100. Gn 9: ¿La sangre de los animales sacrificados expía pecados? 101. Gn 9: ¿Qué se les dijo a los antepasados sobre la ley del talión? 102. Gn 9: ¿Pagarán los hijos la culpa de los padres? 103. Gn 9; 16; 17; 24: ¿Admite Yahvé la esclavitud? 104. Gn 9: ¿Esclavitud o exterminio para los cananeos? ... (Página 626) 394. Núm 10: ¿Quién guiaba a los israelitas por el desierto? 395. Núm 11; 12: ¿Es Yahvé iracundo y colérico? 396. Núm 11: ¿Cuándo ocurrió el episodio del maná y las codornices? 397. Núm 11: ¿Dónde ocurrió el episodio del maná y las codornices? 398. Núm 11: ¿Las palabras de Yahvé son palabras limpias, plata pura a ras de tierra? 399. Núm 11: ¿De dónde salieron las codornices? 400. Núm 12; 27: ¿Yahvé hace acepción de personas? 401. Núm 12: ¿Era Moisés un hombre muy humilde? 402. Núm 13; 14: ¿Cuántos grupos de israelitas entraron en Palestina desde Egipto? 403. Núm 13: ¿Hasta dónde llegaron los exploradores? 404. Núm 13: ¿Murió todo ser viviente en el diluvio? 405. Núm 14: ¿Yahvé puede cambiar de opinión? 406. Núm 14: ¿Se puede ver a Yahvé? 407. Núm 14: ¿Yahvé es tardo a la ira y rico en bondad? 408. Núm 14: ¿Castiga la culpa de los padres en los hijos? 409. Núm 14: ¿Cómo se interpreta la estancia de los israelitas en el desierto? 410. Núm 14; 17: ¿La ira de Yahvé dura un instante? 411. Núm 15; 18; 23; 29: ¿Yahvé desea sacrificios de animales? 412. Núm 15: ¿Hay remisión por la falta deliberada? 413. Núm 15: ¿Se había prescrito ya qué hacer con el que trabajase en sábado? 414. Núm 15: ¿Matar o no matar al que trabaje en sábado? 415. Núm 15: ¿Hay que seguir el dictado de nuestro corazón? 416. Núm 16: ¿A qué episodio se refiere este cap.? 417. Núm 16: ¿La comunidad debe pagar por la culpa individual? 418. Núm 16: ¿Está clara la doctrina de ultratumba? 419. Núm 16: ¿Y del Seol? 420. Núm 16: ¿Cuál es la tierra que mana leche y miel? 421. Núm 17; 19: ¿Es Yahvé partidario de los rituales mágicos? 422. Núm 17: ¿Cuántas ramas había? 423. Núm 18: ¿Los levitas tenían heredad? 424. Núm 19; 21: ¿Admite Yahvé la adivinación y la magia? ...
(Página 637) I.3. Í NDICE PARCIAL (SÓLO PENTATEUCO) DE TEMAS BÍBLICOS: DE LA A A LA Z1. Aborto: Ex 21, 22-25; Núm 5, 12-31. 2. Acepción de personas: Gn 4, 3-5; Ex 2, 25. 3. Adulterio: Ex 20, 14; Lv 20, 10. 4. Alcohol: Núm 6, 2-4. 5. Alianza noémica: Gn 9, 8-13. 6. Alianzas con Abrán: Gn 15 y 17. 7. Alianza del Sinaí: Ex 19. 8. Alma: Gn 2, 4b-7. 9. Anatema, sacrificio de personas: Gn 7, 21-24; 22, 2; Ex 13, 2, 12-13, 15-16; 22, 28; Lv 27, 28-29; Núm 25, 3-5; Dt 3; 20, 10-19. 10. Ángel exterminador: Gn 16, 7-8. 11. Animales: Gn 1, 20-25; 9, 2-3. 12. Animales puros e impuros: Lv 11; Dt 14. 13. Apología de la guerra: Ex 14, 14. 14. Apología del martirio: Gn 39, 7, 12. 15. Apología del sufrimiento: Gn 9, 20-27. 16. Arca de la Alianza: Ex 25; Dt 10. 17. Astrología, adivinación, futurología, oráculos: Gn 1, 14-19; 28, 12; 41, 16; Ex 28, 30; Lv 20, 27; Dt 18, 9ss. Punto 42. 18. Ayuno: Lv 16, 29. 19. Becerro de oro: Ex 32. ...
© MiltonAsh
|
Este sitio se actualizó por última vez el 20 de abril de 2009