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"Lo que
se hace es eliminar a los enfermos",
ha dicho el secretario general de la Conferencia
Episcopal Española (CEE) y obispo auxiliar de Madrid,
monseñor Juan Antonio Martínez Camino |
Se posicionó en
contra de la selección genética de embriones con fines
terapéuticos calificándola de "técnica eugenésica" aludiendo así
al nazismo. Así, definió la selección embrionaria como "eliminar
a los enfermos para dejar vivir a los sanos". Como respuesta, la
vicepresidenta Mª Teresa Fernández de la Vega defendió “los
avances científicos” a la hora de curar y salvar vidas, aunque
apuntó que “el Gobierno no confronta con la Iglesia”.
Tras tachar la
selección genética de embriones de “técnica eugenésica”,
Martínez Camino condenó su empleo: "No se puede hacer el bien a
costa de hacer el mal radical y la Iglesia no puede estar de
acuerdo con esas técnicas".
Confiados con el Concordato
El secretario general del Episcopado cree que esas
técnicas se usan por "intereses económicos" y reiteró que "no
puede ser proyecto eliminar a los enfermos", según recoge Europa
Press. Martínez Camino también se jactó de que la reforma de la
Ley de Libertad Religiosa que está preparando el Gobierno "casi
no afecta" a la Iglesia y a los católicos porque en el caso de
España esa relación está regulada a través de los acuerdos del
Estado con la Santa Sede.
El Gobierno, con los “avances científicos”
Preguntada por la postura de la Iglesia respecto a la selección
embrionaria, la vicepresidenta De la Vega subrayó que “el
Gobierno no confronta con la Iglesia” y actuaban en ámbitos
constitucionales diferentes, y “respetan” su postura. En
cualquier caso, defendió que la postura del Gobierno es que “los
avances científicos” son positivos ya que ayudan a que “la gente
salve vidas y se cure”, defendiéndolos cuando “se producen con
todas las garantías”.
Sin máscara
Lo que ha hecho Monseñor Camino es quitarse la máscara, ahora
que ha pasado la euforia del “niño medicamento” que salvó a su
hermano en Sevilla, pero justo antes de que se reabra la
cuestión con un caso parecido en Córdoba. En aquel momento, la
buena noticia eclipsó parte de la campaña mediática de la
Iglesia sobre linces (que no eran ibéricos) y fetos (con
apariencia de bebés).
Más cerca de la respuesta
Por eso, cuando Camino fue entrevistado en la Cadena Ser a
mediados de marzo sobre sus carteles, no pudo evitar ser
preguntado al respecto. “Para llegar a ese fin feliz ha habido
que eliminar a otros hermanos de este que ha sido curado en sus
primeras semanas de existencia”, dijo Camino, repitiendo sus
gruesas palabras de hoy, a lo que añadió que los embriones
rechazados “han sido seleccionados para la muerte”.
Hasta en tres ocasiones, Camino rechazó
responder a una pregunta muy sencilla: “¿Hubiese nacido Javier
si de usted hubiera dependido?”. Hoy ya estamos más cerca de la
respuesta.
http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=33128
-
Es lo de siempre:
no pueden estar de acuerdo con los avances científicos...
sería, y es aunque los rechacen, relegar a su `Dios´ a una
simple quimera: el único que hace maravillas es él, dice su
`libro sagrado´, el hombre es algo insignificante a su lado.
-
Por otra parte, y
siendo también lo de siempre, ¿qué pasó con su Biblia? ¿Es
que la curia episcopal no sabe que su Yahvé-Jehová/Jesús
dejaba fuera del campamento israelita a los enfermos, como
nos cuenta el esperpéntico libro del Levítico? ¿Qué pasó con
los fetos de las mujeres embarazadas y asesinadas en el `Diluvio´?
¿Y las de la `Tierra prometida´, asesinadas a sangre y fuego
por las huestes del dios de monseñor Juan Antonio, junto con
sus fetos? ¿No se acuerdan ustedes de los `bonitos´ pasajes
donde su estupendo dios ordena el asesinato de niños de
pecho, sin piedad ni misericordia?...
vean más
ejemplos, vean.
Qué
olvidadizos son, ¿verdad? Hay que ser consecuentes con sus
creencias, señores, y no mirar hacia otro lado cuando no
interesa recordar su abominable origen, presentándose delante de
todo el mundo como un bálsamo de equidad, benignidad, bondad,
humanidad... como si nunca hubiesen roto un plato, y acusando a
los demás de lo que no son: se necesita ser muy `valiente´, por
no decir otra cosa, para hacer la comparación que ha hecho el
insigne monseñor.
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© MiltonAsh (2009)
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