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En muchos países el 28
de diciembre es un día para hacer bromas, pero la
procedencia del incidente no tiene nada de divertido |
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En efecto: es más bien
una salvajada, a pesar de que la mayoría de las personas, tanto
creyentes como no, saben de qué trata ese incidente aunque
seguramente que pocos conocen los detalles.
Mateo 2, 16-18: "Entonces Herodes, al ver que había sido
burlado por los magos, se enfureció terriblemente y
envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su
comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que
había precisado por los magos...".
Herodes,
el carnicero de Belén: pasa por serlo a los ojos de la mayoría
de las personas que más o menos conocen el episodio.
Pero,
¿tuvo la culpa Herodes? El episodio sólo lo narra Mateo, nadie
más: el otro evangelista que narra la infancia de Jesús, Lucas,
no lo puede transcribir porque cuando `su´ Jesús nace, Herodes
hacía más de diez años que había fallecido, una de las
incoherencias más importantes de todo el NT: Lucas no la sitúa
ni siquiera en otro contexto. Flavio Josefo no lo transcribe, ni
ese historiador judío romanizado ni ningún otro, ni de su época
ni posterior: : no hay ningún historiador, ni judío ni romano,
que narre nada parecido al pasaje de Mateo del asesinato de los
llamados *santos inocentes*, y hay que tener presente que todos
ellos eran muy minuciosos en sus crónicas, Flavio Josefo el
primero, y el asesinato de todos los niños de menos de dos años
de Belén y toda su comarca (probablemente decenas de niños) no
podía pasar por alto a nadie y Josefo, que escribió una historia
de Herodes muy detallista narrando todos sus crímenes, no dice
una palabra: Antigüedades judías, libros 16 y 17.
Como de
otros muchos pasajes, Mateo ve por todas partes profecías
aplicables a Jesús, y en esta ocasión no tiene rubor alguno en
aplicar una supuesta profecía del AT al nacimiento de Jesús,
aunque conlleve muchas cosas poco favorables a la visión de un
dios lleno de amor, bondad y misericordia, y también a los
personajes de la historia que narró.
Con esa
matanza de niños, el autor del evangelio de Mateo creía que de
esa manera se cumplía una profecía del AT:
"Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías: `Un
clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel
que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no
existen´". Jeremías 31, 15.
Es
imposible que sea judío alguien que relaciona ambos sucesos:
Jeremías ni siquiera escribió una profecía, y no se refería a
sucesos que deban ocurrir en el nacimiento del mesías:
ese profeta se refería a su tiempo, a la deportación a
Babilonia, a Raquel, esposa de Jacob, y a Ramá que es en donde
estaba enterrada: llora por sus nietos, Efraín y Manasés, hijos
de su hijo José, en el reino del Norte, arrasado por los
asirios.
Quien
escribió el pasaje evangélico, o no era judío y ni sabía ni
entendía de qué escribía, o lo era y estaba al servicio de
terceros y no le importó tergiversarlo todo, llegando a ofrecer
la perspectiva de un dios nauseabundo, cometiendo también
incoherencias fáciles de ver:
En el relato, Mateo
intenta presentar a Herodes como el gran criminal, cuando
nadie corrobora el acontecimiento, hecho insertado en un
contexto absolutamente desacomodado con el AT y
contradictorio con el otro evangelio de la infancia, es
decir, es un episodio inverosímil e insólito más de entre
otros muchos, no siendo un caso aislado: de ello se puede
deducir, sin perspectiva de errores, que el episodio es
inventado y lo único que intentaba era asimilar profecías
del AT a Jesús con el fin de justificarlo como el auténtico
mesías. No es el único caso de acomodo forzado de profecías
(y supuestas profecías) judías a Jesús: hay muchos más, a
cual más lamentable en donde se nota el desconocimiento o
tergiversación del judaísmo por parte de su autor o autores.
Aunque hubiese sido
una profecía sobre el nacimiento del mesías, ¿su
cumplimiento era imprescindible? Peor todavía: la matanza de
niños fue para que se cumpliese una profecía de
Jeremías, según dijo Mateo. Ahora se entiende: Yahvé no
puede (luego no es omnipotente) volverse atrás y pasar por
alto la masacre pues él mismo habría profetizado que en el
nacimiento del mesías habría una masacre de niños, según
creen Mateo y los exegetas cristianos. Lástima que las
palabras de Jeremías no se referían a ello: como ya he
dicho, es una invención de Mateo que anhela el cumplimiento
de profecías (en donde no las hay) exclusivamente para
demostrar que Jesús era el mesías, y no le importa verter
tergiversaciones y masacres en la *palabra de Dios*.
Yahvé avisa a José y le
dice que se vayan a Egipto para salvar la vida del niño: no
avisa a nadie más, y José tampoco, ni María, como madre, lo
que no deja a todos ellos en muy buen lugar.
Puestos a dejar morir,
¿por qué no permite que fallezca Herodes y deja en paz a los
niños?
Una clara incongruencia:
Jesús había de morir de otra manera y tras una cierta
predicación, es decir, siendo mayor de edad, de ninguna
manera al poco de nacer. El episodio no tiene sentido
alguno.
Mateo consigue,
además, los primeros mártires para su exaltada y denigrante
visión de lo que debe ser la llegada del mesías: los
inocentes habían de morir, aún siéndolo.
Los creyentes echan la
culpa de tal salvajada a Herodes pero eso no es posible:
Herodes, igual que Poncio Pilato, Judas, etc., obró según el
plan predeterminado de Yahvé/Jesús, incluso para que se
cumpliesen profecías, siempre bajo la maliciosa mente de un
escritor que hace constar las salvajadas que sean
necesarias, y cuanto más grandes, mejor.
Así pues, bíblicamente,
¿quién cree usted, señor lector, que es el verdadero
culpable de esa brutalidad?
La opinión de
que sólo sea una invención del autor de Mateo no es gratuita: la
propia Biblia de Jerusalén (ed. 1998), página 1425, deja
constancia, así, como aquel que no dice nada:
“La aplicación que hace
Mateo ha podido sugerírsela una tradición que situaba la
tumba de Raquel en territorio de Belén”. Después entró en
acción la imaginación del autor del texto evangélico.
Pues ya sabe
usted: lo que se festeja en ese día es una salvajada, una
atrocidad y crueldad más del `dios´ de los judeo-cristianos,
narrada en su `revelación superior´, por lo que está forzado a
creerla: su dios es el no va más de los dioses, duerma usted
tranquilo.
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© MiltonAsh (2009)
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